- Identificar si el cambio a Bing se debe a configuración legítima o a un secuestrador del navegador.
- Eliminar extensiones y programas sospechosos antes de restablecer la configuración de Chrome.
- Realizar análisis completos con un antivirus fiable para limpiar hijackers y otros malware.
- Aplicar buenas prácticas de seguridad para evitar nuevas redirecciones y cambios de motor de búsqueda.
Si cada vez que abres Chrome terminas buscando en Bing aunque tú jurarías que lo tenías todo configurado con Google, algo no va bien. Puede ser tan simple como un cambio en la configuración o tan serio como un secuestrador del navegador que ha tomado el control del buscador. Tranquilo, se puede arreglar, pero es importante hacerlo bien para no dejar cabos sueltos.
En esta guía vas a ver, paso a paso, cómo quitar Bing de Chrome, revisar extensiones y programas sospechosos y dejar el navegador limpio. También verás por qué a veces el buscador cambia «solo», cómo protegerte de nuevo y qué antivirus funcionan mejor cuando ya hay malware pululando por el equipo.
Por qué Chrome se cambia solo a Bing (y cuándo preocuparse)
En condiciones normales, Chrome usa como buscador predeterminado a Google, y solo se pasa a Bing si tú lo cambias manualmente o si algo externo mete mano. Ese «algo» suele ser un programa potencialmente no deseado (PUP) o un hijacker del navegador que modifica la configuración de Chrome sin pedir permiso.
Estos secuestradores de navegador suelen venir escondidos en instaladores de freeware, descargas pirata o extensiones aparentemente inocentes. Una vez instalados, cambian el motor de búsqueda, la página de inicio, añaden barras de herramientas sospechosas y te redirigen a webs llenas de anuncios o, directamente, peligrosas.
Además del engorro de ver Bing todo el rato, el problema real es que este tipo de malware puede recopilar datos personales y de navegación para venderlos a anunciantes o utilizarlos en campañas maliciosas. También puede abrirte la puerta a amenazas mucho más serias como troyanos, ransomware o rootkits.
Por eso, si has devuelto Chrome a valores de fábrica más de una vez y el buscador vuelve a Bing, lo más probable es que tengas un malware residente que se reinstala o reescribe la configuración al reiniciar. En ese escenario no basta con tocar opciones del navegador: hay que limpiar el sistema.
Primer paso: quitar extensiones y programas sospechosos antes de tocar Chrome
Antes de restaurar Chrome o pasar el antivirus a fondo, conviene eliminar todo lo que pueda estar reinyectando el secuestrador. Es decir, extensiones raras y programas que hayas instalado recientemente y no tengas claros.
Eliminar extensiones sospechosas en Google Chrome
Las extensiones son una de las vías favoritas de los hijackers, porque se integran directamente en el navegador. Revisa lo que tienes instalado y borra cualquier complemento que no recuerdes haber añadido o que ya no uses.
- Abre Chrome y haz clic en el icono de los tres puntos verticales de la esquina superior derecha.
- En el menú, sitúa el ratón en «Extensiones» y pulsa en «Administrar extensiones».
- Repasa la lista y pulsa en «Quitar» o «Eliminar» en todas las extensiones que te resulten sospechosas, con nombre raro o que no recuerdes haber instalado.
- Confirma la acción volviendo a hacer clic en «Eliminar» cuando te lo pregunte.
Ten en cuenta que muchos malware modifican o utilizan extensiones legítimas para redirigir tu tráfico, inyectar anuncios o cambiar el buscador. Incluso aunque solo veas una extensión problemática, es buena idea revisar cada una con calma.
Desinstalar programas recientes en Windows 11
En Windows 11, lo más práctico es ordenar las aplicaciones por fecha de instalación para localizar lo último que haya entrado en el sistema. Casi siempre el secuestrador irá de la mano de algún programa gratuito, «optimizador» dudoso o software que venía en un pack.
- Pulsa el botón de Inicio y escribe «Desinstalar» en el cuadro de búsqueda.
- Haz clic en «Agregar o quitar programas» o «Aplicaciones instaladas», según la versión.
- En el listado, cambia la vista para ordenarlo por «Fecha de instalación».
- Localiza las aplicaciones que no conozcas o no necesites, pulsa en los tres puntos que aparecen a la derecha y elige «Desinstalar».
- Sigue el asistente de desinstalación hasta el final. Cuando termines con todo lo sospechoso, podrás restaurar Chrome a su configuración original.
Desinstalar programas recientes en Windows 10
El proceso en Windows 10 es muy similar; solo cambia la ruta hasta la configuración. El objetivo es el mismo: quitar cualquier aplicación que se haya instalado justo antes de que Chrome empezara a redirigirte a Bing.
- Haz clic en el menú «Inicio» y después en el icono de «Configuración» (rueda dentada).
- En la ventana de configuración, entra en «Aplicaciones».
- En «Aplicaciones y características», utiliza la opción «Ordenar por» y selecciona «Fecha de instalación».
- Marca cada aplicación que no reconozcas, haz clic en ella y elige «Desinstalar».
- Deja que el proceso termine y repite con todos los programas dudosos. Luego podrás pasar a resetear Chrome.
Desinstalar programas instalados recientemente en Windows 8
Aunque Windows 8 esté ya bastante olvidado, todavía hay muchos equipos en empresas y casas que lo usan. En ellos también es fundamental limpiar el listado de programas instalados antes de meter mano al navegador.
- Pulsa la tecla de Inicio en el teclado para mostrar la pantalla de Inicio (los azulejos).
- Sin abrir nada, escribe «Panel de control» y haz clic en el icono correspondiente en la parte derecha.
- En la ventana del Panel de control, entra en «Desinstalar un programa».
- En la parte superior, utiliza la opción para ordenar la lista por «Fecha de instalación».
- Selecciona los programas con nombre extraño, que no uses o que se instalaran justo antes del problema, y pulsa «Desinstalar». Espera a que termine y continúa con el siguiente.
Quitar aplicaciones sospechosas en macOS
En Mac, la clave es revisar la carpeta de Aplicaciones y echar a la papelera todo lo que huela raro o no recuerdes haber puesto tú. Muchos adware vienen camuflados como «utilidades» que prometen acelerar el sistema o limpiar la memoria.
- En el Dock, abre «Finder».
- En la barra lateral izquierda, entra en «Aplicaciones».
- Activa la vista de «Lista» para ver mejor detalles como la fecha.
- En el menú «Visualización», elige «Mostrar opciones de visualización» y marca «Fecha de modificación».
- Haz clic en la cabecera de esa columna para ordenar las apps por fecha.
- Arrastra a la papelera las aplicaciones que no reconozcas o que coincidan con el momento en que empezó el problema.
- Haz clic derecho en el icono de la papelera del Dock y selecciona «Vaciar papelera» para borrar definitivamente esos programas.
Una vez limpia la lista de aplicaciones, ya puedes restablecer Chrome y preparar el equipo para un análisis de malware a fondo.
Eliminar aplicaciones problemáticas en Linux (Ubuntu)
En Ubuntu y derivados, el lugar más cómodo para hacer limpieza es el Centro de software. Ahí verás de un vistazo qué paquetes has instalado recientemente y podrás quitar los desconocidos.
- Abre el «Centro de software de Ubuntu».
- Haz clic en la pestaña «Instalado».
- Revisa la lista de aplicaciones y fíjate en las que no te suenen o que no uses.
- Selecciona cualquier app sospechosa y pulsa el botón «Eliminar» o «Desinstalar».
- Introduce la contraseña de tu cuenta cuando te la pida para confirmar.
Cuando hayas despejado extensiones y aplicaciones sospechosas, llega el momento de devolver Chrome a su estado original para borrar de golpe todos los cambios no deseados.
Cómo restablecer Chrome para quitar Bing y otros cambios
Restaurar la configuración predeterminada de Chrome suele ser el golpe de gracia para el secuestrador del navegador, siempre que antes te hayas quitado de encima el software que lo reinyecta. Este proceso desactiva extensiones, borra motores de búsqueda añadidos y devuelve la página de inicio y la de nueva pestaña a su estado por defecto.
Eso sí: el reseteo de Chrome no elimina tus marcadores, tu historial ni tus contraseñas guardadas, así que puedes estar tranquilo en ese sentido. Lo que hace es resetear configuración, deshabilitar todas las extensiones y limpiar cookies y datos temporales asociados.
- Abre Google Chrome.
- Haz clic en los tres puntos verticales de la esquina superior derecha y entra en «Configuración».
- En el panel de la izquierda, pulsa en «Restablecer configuración» o «Restablecer y limpiar», según la versión.
- Haz clic en «Restaurar los valores predeterminados originales de la configuración».
- Confirma en la ventana emergente para que Chrome ejecute el restablecimiento completo.
Cuando termine el proceso, Chrome debería volver a usar su configuración de fábrica: Google como buscador por defecto, sin redirecciones ni extensiones activas. Si, tras hacer esto, en el siguiente arranque vuelve a aparecer Bing, casi seguro que todavía queda malware en el equipo.
Paso 1: detectar el malware con un buen antivirus
Para asegurarte de que no queda ningún resto de hijacker o PUP, no basta con pasar un análisis rápido. Necesitas un escaneo completo de todo el sistema con un antivirus fiable y actualizado, capaz de detectar tanto adware y secuestradores como amenazas avanzadas.
Antes de iniciar el análisis, es recomendable desconectar cualquier memoria USB o disco externo que tengas conectado. Algunos malware se copian automáticamente a estos dispositivos para propagarse y, si los dejas, podrían reinfectar el equipo más adelante.
En la mayoría de antivirus, basta con abrir el programa y buscar la opción de «Análisis completo» o «Exploración de todo el sistema». Este tipo de escaneo suele tardar bastante (a veces más de una hora), pero es la única forma de revisar todos los rincones del disco y la memoria.
Muchos motores modernos usan análisis en la nube, heurística y aprendizaje automático para identificar incluso variantes nuevas de malware. Algunos, como Bitdefender, están diseñados para minimizar el impacto en el rendimiento incluso durante los escaneos completos, así que el equipo no se vuelve inusable mientras trabajan.
Importante: aunque el antivirus empiece a listar infecciones desde el minuto uno, no canceles el análisis cuando veas los primeros resultados. Puede haber más amenazas escondidas que solo se detectan cuando el escaneo llega a determinadas carpetas o procesos.
Paso 2: eliminar el malware, reiniciar y volver a analizar
Una vez termina el escaneo, el antivirus te mostrará un resumen con todos los archivos, procesos y entradas de registro que ha marcado como maliciosos o sospechosos. Aquí es donde hay que actuar con un poco de cabeza.
En la mayoría de casos puedes seleccionar sin problema la opción de eliminar o poner en cuarentena todo lo marcado como malware. No obstante, de vez en cuando aparecen falsos positivos: archivos legítimos que el motor interpreta erróneamente como peligrosos.
Si tienes algo de experiencia y reconoces el nombre de un archivo del sistema o un programa que sabes que es de confianza, puedes revisar su detección con calma o restaurarlo desde la cuarentena. Si no estás seguro, es muy recomendable consultar con el soporte técnico del antivirus antes de borrarlo definitivamente.
Después de limpiar todo, reinicia el ordenador. Al volver a arrancar, lanza un segundo análisis completo. Este suele ser mucho más rápido, porque el antivirus ya ha escaneado previamente los archivos y solo revisa cambios, pero sirve para confirmar que no queda ningún resto ni intento de reinfección.
Si este segundo escaneo todavía detecta amenazas, tendrás que repetir el ciclo de limpiar-reiniciar-analizar hasta que finalmente el informe diga que el sistema está limpio. Solo entonces podrás dar por terminado el problema del secuestro de Chrome.
Paso 3: cómo evitar que Bing (y otros) vuelvan a secuestrar Chrome
Cuando por fin consigues que todo vuelva a la normalidad, lo último que apetece es tener que repetir el proceso unas semanas después. Por eso es importante reforzar un poco la seguridad para evitar nuevas infecciones y cambios de motor de búsqueda.
- Mantén el sistema operativo, programas y drivers al día: muchas infecciones aprovechan agujeros de seguridad en versiones antiguas de software. Los mejores antivirus incluyen analizadores de vulnerabilidades capaces de detectar aplicaciones obsoletas e incluso instalar parches automáticamente.
- Actualiza también Chrome y el resto de navegadores: las actualizaciones corrigen fallos que podrían permitir a un sitio web malicioso instalar extensiones o cambiar ajustes sin tu permiso.
Además de las actualizaciones, hay que extremar la prudencia con lo que descargamos. Muchos secuestradores se cuelan cuando instalamos programas gratuitos llenos de opciones «recomendadas».
- Evita descargar software de páginas poco fiables o de enlaces de correo sospechosos. Mejor acudir siempre a la web oficial del programa o a repositorios de confianza.
- No abras adjuntos ni hagas clic en enlaces de correos que no esperabas, aunque aparenten venir de bancos o empresas conocidas. Si dudas, verifica con el remitente por otro canal.
- Activa la protección en tiempo real del antivirus para que analice todo lo que descargas antes de ejecutarlo.
Otro foco de riesgo es la red que usas para conectarte. Una red Wi‑Fi mal configurada permite a intrusos curiosear tu tráfico, lanzar ataques o infectar dispositivos IoT.
- Cambia la contraseña por defecto de tu router y usa una clave robusta, generada con un gestor de contraseñas fiable si es posible.
- Activa el cifrado WPA2 o WPA3 y desactiva redes abiertas innecesarias.
- Si te conectas a redes públicas (cafeterías, hoteles, etc.), plantéate usar una VPN de confianza para cifrar el tráfico y dificultar que te espíen.
No te olvides tampoco de los dispositivos IoT (Internet de las cosas). Cámaras IP, altavoces inteligentes, monitores de bebé o timbres conectados suelen venir con contraseñas por defecto absurdamente débiles que cualquiera puede encontrar en internet.
- Busca el modelo de tu dispositivo en la web del fabricante y cambia las credenciales de acceso por defecto.
- Si tiene acceso remoto, valora desactivarlo si no lo necesitas o protégelo con autenticación fuerte.
- Usa un gestor de contraseñas para crear claves largas y únicas, en lugar de reutilizar siempre la misma.
Por último, asegúrate de que cuentas con un antivirus sólido instalado y activo en todos tus dispositivos importantes. Los paquetes de seguridad actuales combinan protección en tiempo real, cortafuegos, VPN, protección web y hasta servicios de supervisión de identidad, lo que reduce muchísimo las probabilidades de volver a sufrir hijackers como el de Bing en Chrome.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.