- Opera 129 refuerza estabilidad, seguridad y rendimiento con base Chromium actualizada y parches para vulnerabilidades críticas.
- La integración de Gemini en Aria aporta IA multimodal con texto, voz e imágenes directamente desde el panel lateral del navegador.
- Opera One, GX y Neon reciben acceso gratuito a modelos avanzados de Google, usando el motor Composer para elegir el mejor LLM en cada tarea.
- La alianza Opera–Google Cloud ofrece una alternativa potente a otros navegadores con IA, con foco en contexto de navegación y opciones de privacidad.
La llegada de Opera 129 y la integración profunda de Gemini de Google, la inteligencia artificial de Google, marcan un antes y un después en cómo entendemos el navegador web. Ya no se trata solo de abrir páginas, sino de contar con un asistente siempre disponible que entiende lo que haces, te ayuda a resumir contenido, genera imágenes y hasta te lee las respuestas en voz alta.
En las últimas versiones, Opera ha reforzado tanto la parte clásica del navegador (estabilidad, seguridad y rendimiento) como su apuesta por la IA con Aria, su asistente integrado. Todo ello apoyado en los modelos Gemini de Google, en Imagen 2 para la creación de imágenes y en modelos de texto a voz avanzados, y extendido a navegadores como Opera One, Opera GX y el experimental Neon, que actúa como banco de pruebas.
Qué es Opera 129 y por qué es una versión clave
Opera 129 se apoya en Chromium 145.0.7632.117, lo que significa que hereda la base tecnológica del motor de Google Chrome, pero con la capa extra de funcionalidades propias de Opera. Esta versión se encuentra ya en el canal estable, lista para descargar y usar sin tener que recurrir a compilaciones beta o de pruebas.
La actualización se centra sobre todo en mejorar la estabilidad general del navegador y en poner al día la interfaz de usuario. No hablamos de un simple lavado de cara: hay cambios concretos en la barra lateral, en la organización de pestañas, en la pantalla dividida y en el comportamiento de elementos clave como la barra de direcciones o la barra de pestañas.
Uno de los puntos más importantes es la corrección de vulnerabilidades críticas de seguridad heredadas de Chromium, incluyendo las CVE-2026-3909 y CVE-2026-3910. Estas fallas de día cero pueden ser explotadas antes incluso de que el desarrollador las conozca, así que contar con el parche integrado en Opera 129 es fundamental para navegar con cierta tranquilidad.
Al mismo tiempo, se han resuelto bugs molestos en la interfaz de usuario y la experiencia diaria, como el orden incorrecto de pestañas al abrir una carpeta de marcadores o fallos visuales en la parte superior del navegador. Puede sonar menor, pero son esos pequeños detalles los que marcan la diferencia en el uso diario.

Mejoras concretas de Opera 129 en interfaz, pestañas y pantalla dividida
Una de las funciones en las que Opera lleva tiempo insistiendo es la pantalla dividida para ver dos webs en una sola ventana. En Opera 129 esta característica recibe varias mejoras, pensadas tanto para el uso casual como para quienes trabajan con muchas páginas abiertas a la vez.
Entre los cambios más útiles, se ha solucionado un problema especialmente molesto: bloqueos al cerrar la última pestaña dentro de la pantalla dividida. Ahora el navegador se comporta de forma mucho más predecible, sin cierres inesperados cuando reorganizas o cierras pestañas en esa vista.
También se han añadidos colores específicos para el desplazamiento en modo pantalla dividida, lo que ayuda a identificar mejor qué parte de la ventana estás manejando en cada momento. Es un detalle visual, pero suma a la claridad cuando tienes dos sitios web simultáneos en la misma ventana.
La barra lateral, seña de identidad histórica de Opera, recibe varias correcciones: se han arreglado fallos relacionados con los paneles de servicios como Instagram, Deezer y Google Meet. Esto mejora la integración con estas plataformas y reduce errores en el anclado, el refresco y la visualización de estos paneles.
Además, la interfaz de usuario pule elementos como la visualización de la barra de pestañas y de la barra de direcciones, eliminando artefactos gráficos y comportamientos raros que podían aparecer en determinadas resoluciones o configuraciones. No son cambios “espectaculares”, pero sí muy notables si pasas muchas horas usando el navegador.
Estabilidad, seguridad y rendimiento: una base sólida para la IA
Más allá de las funciones visibles, Opera 129 incluye múltiples optimizaciones de rendimiento bajo el capó. El objetivo es que el navegador consuma menos recursos, responda más rápido y soporte mejor escenarios con muchas pestañas abiertas o con uso intensivo de extensiones y servicios web.
Estas mejoras técnicas están alineadas con el refuerzo de la seguridad del navegador como pilar central. Al incorporar los parches de las últimas vulnerabilidades de Chromium, Opera se mantiene al día frente a amenazas de día cero que pueden comprometer el sistema con solo visitar una página maliciosa.
La propia compañía insiste en que esta versión se enfoca más en corrección de errores y estabilidad que en funciones revolucionarias, pero eso no significa que no haya novedades importantes. De hecho, todo este trabajo de base es crucial para soportar sin problemas la integración de las funciones de IA, que también demandan recursos y estabilidad para funcionar con fluidez.
En conjunto, Opera 129 se coloca como una especie de punto de apoyo técnico para la siguiente fase de la IA en el navegador. Sin una base estable, carecería de sentido añadir modelos de lenguaje avanzados, generación de imágenes o análisis multimodal porque la experiencia se vendría abajo con cuelgues o lentitud.
Cómo actualizar a Opera 129 o instalarlo desde cero
Actualizar a la última versión de Opera es un proceso bastante sencillo, y en el caso de Opera 129 es más que recomendable hacerlo cuanto antes por la relevancia de las correcciones de seguridad y las mejoras de estabilidad.
Si ya tienes Opera instalado en tu ordenador, basta con ir al menú del navegador y acceder a la sección “Ayuda / Acerca de Opera”. Al entrar ahí, el propio navegador se encarga de buscar nuevas versiones, descargarlas e instalarlas de forma automática, sin que tengas que hacer nada más que reiniciar cuando termine.
En el caso de que prefieras realizar una instalación limpia desde cero (por ejemplo, si no usas Opera todavía o quieres empezar con un perfil nuevo), puedes descargar el instalador desde la web oficial de la compañía. Basta con guardar el archivo, ejecutarlo y seguir el asistente estándar para completar el proceso.
La licencia de Opera sigue siendo la de siempre: un navegador gratuito, sin coste para el usuario final, que incluye funciones avanzadas como la VPN integrada, el bloqueador de anuncios, la barra lateral y ahora un conjunto reforzado de características de inteligencia artificial con Aria y los modelos de Google.
Opera y Google Gemini: una alianza para llevar la IA al navegador
En paralelo a la evolución del navegador clásico, Opera está inmersa en una colaboración estratégica con Google Cloud para integrar de lleno los modelos Gemini en su ecosistema de IA. Esta alianza no es algo puntual, sino el resultado de años de trabajo conjunto entre ambas compañías.
El protagonista en el lado de Opera es Aria, el asistente de IA nativo del navegador. A diferencia de otros sistemas que se apoyan en un único modelo, Aria funciona sobre un motor llamado Composer, un sistema multi-LLM que analiza la intención del usuario y decide qué modelo es el más adecuado en cada caso.
En su origen, Aria aprovechaba tecnologías como GPT de OpenAI y posteriormente un modo mejorado de PaLM 2. Con el giro total de Google hacia su familia de modelos Gemini, Opera ha dado el salto para integrar estas nuevas capacidades, sustituyendo paulatinamente las soluciones anteriores y ganando en rendimiento y actualidad de la información.
Según la propia compañía, la IA Gemini de Google es un LLM moderno, potente y fácil de usar, capaz de rivalizar con modelos punteros como GPT-4o. De hecho, comparativas independientes sitúan a Gemini 1.5 Pro y GPT-4o entre los modelos más avanzados del panorama actual, algo que se traduce directamente en mejores respuestas dentro de Aria.
Aria y el motor Composer: elegir el mejor modelo para cada tarea
Uno de los puntos clave de la filosofía de Opera es que su IA no depende de un único proveedor ni de un solo modelo de lenguaje. El motor Composer actúa como un orquestador: recibe la petición del usuario, la interpreta y decide qué modelo utilizar en función de la tarea.
Para consultas rápidas o menos complejas, el sistema puede optar por variantes más ligeras de Gemini, priorizando la velocidad de respuesta y el bajo consumo de recursos. En cambio, cuando se trata de análisis profundos, razonamientos complejos o tareas multimodales intensivas, Composer puede recurrir a versiones Pro o modelos más pesados para garantizar la máxima calidad.
Esta arquitectura flexible permite que Aria mantenga un equilibrio aceptable entre rendimiento, coste y calidad, algo especialmente relevante en un escenario en el que los modelos de IA son cada vez más potentes, pero también más exigentes computacionalmente.
Opera destaca además que este planteamiento encaja con una visión de futuro de la IA de carácter abierto, en la que los navegadores y las aplicaciones pueden combinar distintos proveedores, infraestructuras y modelos base para adaptarse a las necesidades reales del usuario sin casarse con una sola tecnología.
Opera One, GX y Neon: cómo llega Gemini a cada navegador
La integración de Gemini no se limita a una sola versión del navegador. Opera está llevando estas capacidades a Opera One (navegador principal), Opera GX (orientado a jugadores) y Neon, que funciona como entorno experimental para probar nuevas ideas.
En Opera One y Opera GX, los usuarios ya pueden disfrutar del acceso gratuito a modelos avanzados de Gemini a través de Aria y del panel lateral de IA. Esto incluye tareas de texto, resúmenes, búsquedas contextuales, sugerencias y generación básica de contenido, todo ello integrado nativamente en el navegador.
Por otro lado, Opera Neon se posiciona como un navegador agéntico y de pruebas avanzadas. En él se han incorporado compatibilidades con modelos como Gemini 3 y el denominado Nano Banana, además del acceso anticipado a Gemini 3 Pro para los usuarios más avanzados que quieran experimentar con funciones punteras.
A nivel de motor, la compañía ha reconstruido gran parte de la infraestructura de IA del navegador apoyándose en la arquitectura de Neon. Según datos internos, esta renovación ha permitido obtener respuestas un 20 % más rápidas y una experiencia de conversación más fluida, algo que se nota cuando usas Aria de forma intensiva.
Todo esto se complementa con la introducción del Agente de Investigación Profunda de Opera en Neon, una herramienta pensada para explorar navegación con agentes que interactúan de forma más autónoma con la web, realizando investigaciones complejas a partir de las indicaciones del usuario.
Opera AI en el panel lateral: IA con contexto de navegación
La forma principal de interactuar con estas capacidades es el panel de Opera AI (Aria) integrado en la barra lateral del navegador. A diferencia de un chatbot típico que vive en una pestaña aislada, aquí la IA “sabe” qué estás viendo y con qué pestañas estás trabajando.
Gracias a ese contexto, puedes pedirle al asistente que analice una página concreta, un grupo de pestañas o incluso elementos multimedia como imágenes y vídeos. No necesitas estar copiando y pegando contenidos de una ventana a otra: la IA está incrustada en el propio flujo de navegación.
Las funciones estrella incluyen la capacidad de resumir sitios web largos en cuestión de segundos, comparar información entre varias pestañas abiertas (ideal para compras, investigación o estudios) y responder preguntas directamente relacionadas con lo que tienes en pantalla.
Además, la naturaleza multimodal de los modelos Gemini permite que Aria entienda y procese imágenes y vídeos, tanto de páginas web como de archivos que le facilites. Esto abre la puerta a análisis visuales, descripciones de escenas, extracción de información de gráficos o fotogramas, etc.
Generación de imágenes con Imagen 2 e IA de texto a voz
Entre las novedades más llamativas para el usuario final está la generación de imágenes directamente desde el navegador, sin tener que acudir a servicios externos. En Opera One Developer, Aria ya puede crear imágenes a partir de descripciones textuales usando el modelo Imagen 2 de Google en Vertex AI.
El funcionamiento es sencillo: escribes una indicación de texto, y el sistema genera una imagen acorde a lo que has pedido. Desde ilustraciones sencillas hasta composiciones más detalladas, el modelo está diseñado para producir resultados coherentes y realistas, compitiendo en calidad con soluciones tan conocidas como DALL·E 3.
Junto a esto, la integración de los modelos de texto a audio de Google permite que Aria lea las respuestas en voz alta. Esto resulta especialmente útil si prefieres escuchar el contenido, estás realizando otras tareas o simplemente te apetece interactuar de una forma más “conversacional” con el navegador.
La combinación de texto, imagen y voz da lugar a una experiencia de IA verdaderamente multimodal dentro del navegador, algo que hasta hace muy poco solo estaba disponible mediante múltiples extensiones o servicios web separados.
Privacidad, datos y apuesta por la infraestructura propia
La integración de IA en el navegador siempre plantea dudas sobre qué ocurre con los datos del usuario, y Opera insiste en ofrecer controles de privacidad que permiten decidir qué se comparte con la IA. De esta forma, el usuario conserva cierto control sobre el contexto que entrega al asistente.
Además de apoyarse en la infraestructura de Google Cloud para ejecutar los modelos Gemini e Imagen 2, Opera ha puesto en marcha su propio clúster de datos de IA alimentado por energía verde en Islandia. Este centro, basado en supercomputación NVIDIA DGX, está orientado a expandir rápidamente sus proyectos de IA y a albergar parte de la potencia de cálculo en instalaciones propias.
La compañía refuerza así su apuesta de largo plazo por la IA integrada en el navegador como componente central, no como simple añadido. De hecho, hablan de un incremento anual del 17 % en los ingresos vinculados a consultas con IA, lo que indica que los usuarios ya están yendo más allá de la búsqueda clásica.
En cualquier caso, Opera mantiene también su compatibilidad con ChatGPT y DALL·E 3 de OpenAI, accesibles mediante un icono diferente en la interfaz. Esto da a los usuarios más opciones para elegir con qué modelo o proveedor prefieren trabajar en cada momento.
Opera frente a otros navegadores con IA: Edge y Brave
La incorporación de IA avanzada en Opera llega en un contexto de competencia fuerte en el mercado de navegadores inteligentes. Microsoft Edge, por ejemplo, se ha revitalizado con la integración de Copilot, basado en los modelos de OpenAI, y ha conseguido escalar posiciones en cuota de mercado.
Chrome sigue siendo el navegador dominante, pero su falta de una integración de IA nativa tan visible deja cierto margen para que otros jugadores innoven. Ahí es donde Opera intenta diferenciarse con Aria y la alianza con Google, ofreciendo un enfoque más centrado en Gemini dentro del propio navegador.
Brave, por su parte, propone Leo como asistente de IA, apoyado en modelos como Mixtral 8x7B, Claude Instant y Llama 2 13B, alojados en servidores propios y con un énfasis fuerte en la privacidad. Es una opción atractiva para quienes priorizan el control de datos, aunque de momento no ofrece generación de imágenes integrada.
Entre las opciones disponibles, Opera con Aria, Edge con Copilot y Brave con Leo forman un trío de alternativas sólidas para usar IA desde el navegador, cada una con su filosofía: integración profunda con servicios de Google en el caso de Opera, fuerte alianza con Microsoft en Edge y visión más privada y descentralizada en Brave.
El movimiento de Opera y Google Cloud cobra importancia porque presenta una alternativa basada en tecnología de Google frente al dominio de OpenAI en otros entornos. Para el usuario final, esto se traduce en más libertad de elección y en un ecosistema de IA en el navegador mucho más diverso y competitivo.
Todo este conjunto de cambios en Opera 129 y en la integración de Gemini consolida un escenario en el que el navegador ya no se limita a mostrar páginas, sino que se convierte en una herramienta activa que entiende, resume, compara, genera y acompaña al usuario en casi cualquier tarea que realice en la web, apoyándose en una arquitectura renovada, modelos avanzados y una apuesta clara por la IA como eje central de la experiencia.
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