- Algunos iPhone 17 Pro y 17 Pro Max, sobre todo en color naranja, están sufriendo cambios de color atribuibles a la exposición al sol y a posibles fallos en el anodizado.
- La mayoría de indicios apuntan a casos aislados o lotes defectuosos, aunque la viralidad en redes hace que parezca un problema mucho más generalizado.
- Apple está respondiendo de forma desigual: en algunos casos sustituye el dispositivo gratis y en otros exige el pago de 99 euros alegando desgaste por uso.
- La garantía legal de 3 años en España y la UE, junto con AppleCare+ cuando se contrata, obliga a cubrir los defectos de fabricación sin coste extra para el usuario.

Los nuevos iPhone 17 Pro y iPhone 17 Pro Max han llegado con muchas promesas de resistencia y acabados de primera, pero en las últimas semanas se ha disparado la polémica por un supuesto problema de decoloración del chasis, especialmente en los modelos de color naranja y, en menor medida, azul. Lo que parecía un caso aislado se ha convertido en un tema recurrente en redes sociales, foros y medios especializados.
Al mismo tiempo, la información que circula es contradictoria: mientras algunos usuarios aseguran que Apple les ha sustituido el iPhone sin discutir la garantía, otros cuentan justo lo contrario, incluso con AppleCare+ contratado y dispositivos con menos de un mes de uso. Entre tanto ruido, merece la pena poner orden, revisar qué está pasando exactamente con el iPhone 17 que se decolora con el sol, qué explicaciones se barajan y cómo encaja todo esto con la garantía legal en España y la Unión Europea.
Qué está pasando con el iPhone 17 que se decolora con el sol

Las quejas más repetidas apuntan a que algunos iPhone 17 Pro y, sobre todo, iPhone 17 Pro Max están perdiendo su color original tras pocas semanas de uso normal. El caso más llamativo es el del modelo naranja, que poco a poco va adoptando un tono rosado, como si el anodizado del aluminio estuviera desapareciendo o cambiando de tonalidad.
En las fotos compartidas por usuarios se aprecia que el cuerpo de aluminio pasa de un naranja vivo a un rosa pálido, con diferencias muy claras si se compara con otro iPhone del mismo color que no presenta el problema. La decoloración no parece uniforme: algunas zonas mantienen el color casi intacto mientras otras se han desvaído de forma notable.
Muchos testimonios coinciden en que el área donde antes se nota el cambio de color es el módulo de cámara. Desde ahí, el desgaste de la tonalidad parece ir extendiéndose hacia el resto del chasis, respetando únicamente ciertas partes con acabado distinto, como la franja central trasera de acabado más mate, donde el color suele permanecer más fiel al original.
En paralelo, se ha viralizado el término “Scratchgate” para describir otro problema distinto: la facilidad con la que se rayan algunos iPhone 17 Pro y 17 Pro Max. En este caso se trata de microarañazos y marcas en el acabado, y aunque no está directamente relacionado con la decoloración, ambos asuntos han contribuido a alimentar la sensación de que el acabado externo de esta generación no está a la altura de lo prometido.
Todo esto contrasta con la imagen que la marca ha querido transmitir: Apple ha presumido de resistencia, durabilidad y materiales de alta calidad en el iPhone 17, convirtiéndolo en uno de los grandes argumentos de venta. Precisamente por eso, que se esté hablando de pérdida de color, rayones y desgaste tan pronto resulta especialmente preocupante para muchos compradores.
¿Es culpa del sol, del anodizado o de un lote defectuoso?

Uno de los puntos más debatidos es el origen del problema. Entre los usuarios hay varias teorías, pero la más repetida es que la exposición a la luz solar, y más en concreto a la radiación ultravioleta, estaría afectando a la capa de color aplicada sobre el aluminio. No haría falta dejar el iPhone horas y horas al sol directo; un uso cotidiano al aire libre, sin funda o con ciertas fundas, bastaría para que el color se vaya degradando.
En numerosos casos reportados se observa que la decoloración coincide con las zonas no cubiertas por la funda. Por ejemplo, muchos usuarios emplean fundas oficiales de Apple o de terceros que dejan al descubierto la isla de la cámara o parte del chasis alrededor de las lentes. Justo esas áreas expuestas son las que terminan mostrando un cambio de tonalidad, mientras que las partes protegidas mantienen el color original.
Esta pauta ha llevado a algunos usuarios y medios a plantear que el problema podría estar en un sellado deficiente del tintado durante el proceso de anodizado del aluminio. Si la capa de color no ha quedado bien fijada o si el tratamiento no está correctamente formulado para resistir la radiación UV, sería más fácil que el tono cambie cuando se expone regularmente a la luz del sol.
Desde medios especializados que han recabado testimonios y fotografías a escala global se insiste también en que el fenómeno parece concentrarse de forma muy clara en los modelos naranjas. En estos, el paso de naranja a rosa es bastante evidente. En el color azul también se han detectado casos, aunque son menos llamativos y, aparentemente, menos frecuentes.
Con toda esta información sobre la mesa, algunos analistas apuntan a que podríamos estar ante un problema de uno o varios lotes concretos de producción, en los que el anodizado no se habría realizado correctamente. Es decir, no sería algo inherente a todos los iPhone 17 Pro o 17 Pro Max, sino a determinadas tandas fabricadas en condiciones no óptimas.
¿Se trata de un problema generalizado o de casos aislados?
La viralidad de las redes sociales tiene un efecto curioso: tiende a magnificar problemas que, en realidad, afectan a una minoría de usuarios. En el caso del iPhone 17 que se decolora con el sol, se han compartido muchas fotos y vídeos, pero eso no significa necesariamente que el problema sea masivo.
Algunos medios especializados que han investigado el tema de primera mano señalan que, por más que han rastreado foros, redes y comunidades, no han encontrado evidencias sólidas de que la decoloración sea un fallo ampliamente extendido. Más bien parece lo que se suele llamar una “minoría ruidosa”: quienes tienen el problema lo cuentan (y con razón), mientras que quienes no lo sufren no suelen publicar nada.
Conviene recordar que si hay decenas o cientos de miles de usuarios con su iPhone 17 Pro naranja en perfecto estado, lo normal es que no digan nada o que sus publicaciones no tengan tanta repercusión. En cambio, una docena de casos bien documentados, con fotos sorprendentes de un iPhone naranja convertido en rosa, se comparten en cadena y dan la impresión de que el fallo está por todas partes.
Eso no quita para que, en ciertas comunidades, se empiece a percibir que la suma de decoloración, rayones y otros pequeños defectos en el acabado está manchando la reputación de este modelo en concreto. La polémica de los arañazos (el ya mencionado “Scratchgate”) sí parece tener un alcance mayor que el cambio de color, aunque en ambos casos hablamos de aspectos estéticos, no funcionales.
En cualquier caso, muchos expertos coinciden en que, de comprobarse que la decoloración afecta a un porcentaje relevante de unidades y no solo a casos sueltos, Apple tendría que reaccionar con un programa de reemplazo específico y público, como ha hecho en otras ocasiones con baterías, pantallas u otros componentes defectuosos.
Cómo está respondiendo Apple ante la decoloración
La reacción de Apple, al menos de cara al público, está siendo hasta ahora bastante discreta. No hay un comunicado oficial en la web de soporte ni un reconocimiento público del problema en la línea de “hemos detectado un defecto en este modelo y ofrecemos un programa de sustitución”. Sin embargo, los testimonios de usuarios muestran un panorama muy desigual según el caso.
Por un lado, se han publicado experiencias positivas de personas a las que Apple les ha cambiado su iPhone 17 Pro decolorado por una unidad nueva sin poner ninguna traba. Estos usuarios relatan que, tras acudir a una Apple Store o contactar con el soporte, los técnicos consideraron que se trataba de un posible defecto de fabricación y autorizaron el reemplazo dentro de la garantía, sin coste y sin importar que el dispositivo se hubiese comprado en otra tienda.
Algunos medios que han hablado con clientes afectados concluyen que cuando el problema se valora como algo claramente anómalo y poco frecuente, Apple suele ser bastante flexible y asumir el coste del reemplazo, en parte para evitar que una polémica aislada crezca más de la cuenta. En estos casos, la compañía está comportándose como cabría esperar de un fabricante que cuida su imagen de calidad.
Por otro lado, hay relatos en el extremo opuesto. Uno de los más comentados es el de un usuario en España que denunció públicamente que se le había negado el cambio de un iPhone 17 Pro Max naranja con menos de un mes de uso, pese a presentar una decoloración muy visible en la zona de la cámara. Según su versión, el soporte de Apple rechazó tramitar la sustitución alegando que el teléfono no se había comprado directamente en la Apple Store.
En este mismo caso, incluso teniendo contratado AppleCare+, se le ofreció un reemplazo pagando 99 euros, aplicando así la tarifa habitual de los daños accidentales (como caídas o derrames de líquidos). Apple habría argumentado que el desgaste de color se debía al uso normal y no a un defecto de origen, lo que trasladaría la responsabilidad al usuario en lugar de tratarlo como un fallo de fabricación.
Qué dice la garantía legal en España y la UE sobre este problema
Más allá de lo que haga Apple en cada caso concreto, conviene tener claro qué ampara la ley. Desde enero de 2022 está en vigor en España y la Unión Europea el Real Decreto-ley 7/2021, que adapta la normativa europea sobre garantías de bienes de consumo. Entre otras cosas, esta norma amplía a tres años la garantía legal para productos nuevos.
Esto significa que, cuando compras un iPhone 17 Pro o 17 Pro Max, dispones por ley de 3 años de garantía, independientemente de lo que diga el fabricante en su publicidad. Apple suele destacar solo el primer año de garantía directa con ellos, pero la realidad es que el consumidor tiene un periodo de protección más amplio que recae, en primer término, sobre el vendedor.
La clave aquí es distinguir entre el rol del vendedor y el del fabricante. A nivel legal, el primer responsable de la garantía es la tienda donde compraste el dispositivo, ya sea Amazon, un operador de telefonía, una gran superficie o la propia Apple Store. Si aparece un defecto de fabricación o de conformidad, debes poder exigir reparación, sustitución o resolución del contrato según el caso.
Además, el fabricante puede ofrecer garantías comerciales adicionales, como AppleCare o AppleCare+. Estas son voluntarias, pero si se comercializan y se cobran, la empresa está obligada a cumplir lo que promete en las condiciones del servicio. Y, muy importante, suelen aplicarse al dispositivo registrado con ese servicio, con independencia del canal por el que se compró.
Si Apple vende AppleCare+ indicando que cubre el dispositivo esté donde esté y se haya adquirido donde se haya adquirido, pero luego condiciona la cobertura a que el iPhone proceda de su propia tienda, puede estar incurriendo en un problema de incumplimiento contractual o en una práctica abusiva, susceptible de denuncia ante consumo u organismos de protección al consumidor.
¿Es legal que Apple cobre 99 euros por un iPhone 17 decolorado?
La cifra de 99 euros que ha aparecido en algunos testimonios no es casual: es la tarifa estándar que Apple suele aplicar en AppleCare+ para gestionar daños accidentales, como una caída que rompe la pantalla o un daño por contacto con líquidos. Estos incidentes no son defectos de fábrica, sino problemas causados por el uso o por accidentes, por lo que la empresa cobra una franquicia reducida en lugar del coste completo de la reparación.
El conflicto surge cuando, como en el caso de la decoloración del iPhone 17, existe un debate razonable sobre si estamos ante un daño accidental o un defecto de fabricación. Si el color cambia tras pocas semanas, en un uso normal, y hay evidencias de que afecta en especial a uno o varios lotes, es difícil defender que sea “simplemente desgaste” imputable al usuario.
Si se demuestra que el problema tiene su origen en un error en el proceso de anodizado, en la composición del tintado o en la resistencia del acabado a la luz ultravioleta, estaríamos claramente ante un defecto de origen. Y un defecto así debe estar cubierto por la garantía legal sin coste adicional para el consumidor, tanto si tiene AppleCare+ como si no.
Cuando Apple exige el pago de 99 euros para sustituir un iPhone 17 Pro Max con un claro cambio de color en menos de un mes, no solo puede estar eludiendo su responsabilidad como fabricante, sino también reinterpretando la cobertura de AppleCare+ en su propio beneficio. En lugar de considerar la decoloración un fallo de fabricación, la encuadra como daño por uso para poder aplicar la franquicia.
En un escenario así, el afectado puede acudir a la tienda donde compró el dispositivo para hacer valer la garantía legal, o plantear una reclamación formal ante organismos de consumo. Si AppleCare+ se ha vendido como un servicio válido para cualquier dispositivo Apple, con independencia del canal de compra, y luego se restringe de facto, podría incluso hablarse de publicidad engañosa o cláusulas abusivas.
¿Qué puedes hacer si tu iPhone 17 cambia de color?
Si te encuentras con que tu iPhone 17 Pro o 17 Pro Max empieza a perder color, lo primero es recopilar pruebas. Haz fotos claras donde se aprecie la decoloración, mejor aún si puedes compararlo con otro iPhone del mismo modelo y color o con imágenes del aspecto original. Cuanto más evidente sea el contraste, más fácil será demostrar que algo no va bien.
A partir de ahí, lo más recomendable es contactar primero con el servicio técnico oficial de Apple, ya sea a través del soporte online, por teléfono o en una Apple Store. Explica el problema con detalle, especifica el tiempo de uso del dispositivo, si lo has protegido con funda y si has notado que la decoloración coincide con zonas concretas, como el módulo de cámara.
Si tienes contratado AppleCare+, indícalo desde el principio y deja claro que consideras que se trata de un defecto prematuro y no de un daño accidental. Pide que el caso se valore como un posible fallo de fabricación y no como mero desgaste. Es probable que te soliciten fotos o que revisen el dispositivo en persona antes de tomar una decisión.
En caso de que Apple rechace la sustitución gratuita y pretenda cobrarte la franquicia de 99 euros, revisa la documentación de tu AppleCare+ y las condiciones que se mencionan sobre defectos de origen. Si consideras que la negativa no está justificada, puedes insistir, pedir que el caso se escale a un nivel superior de soporte o solicitar un informe por escrito de la decisión.
Paralelamente, no olvides que la garantía legal recae en la tienda en la que compraste el dispositivo. Si fue un operador, una gran superficie o un comercio online como Amazon, tienes derecho a reclamarles directamente la falta de conformidad del producto durante los 3 años de garantía. Ellos deberán gestionar la reparación o sustitución con el fabricante, pero tu interlocutor principal, a efectos legales, es el vendedor.
A día de hoy, todo indica que la decoloración del iPhone 17 por el sol y la radiación ultravioleta afecta sobre todo a un número limitado de unidades, muy centradas en el color naranja y en menor medida en el azul, y que la respuesta de Apple está siendo desigual dependiendo del caso y del punto de venta. No parece una catástrofe generalizada, pero sí un problema lo bastante serio como para que quienes se vean afectados exijan la aplicación íntegra de sus derechos de garantía. Entre la obligación legal de los vendedores, las promesas comerciales de AppleCare+ y la propia reputación de la marca, hay margen de sobra para que ningún usuario tenga que asumir como “desgaste normal” que un móvil de más de 1.500 euros cambie de color en cuestión de semanas.
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