Cómo solucionar el error Unknown USB Device Device Descriptor Request Failed en Windows

Última actualización: 12/01/2026
Autor: Isaac
  • El error “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” suele deberse a problemas de comunicación entre Windows y el dispositivo, ya sea por fallos físicos o de software.
  • Conviene descartar primero daños en puertos, cables y en el propio USB, y después revisar drivers, ajustes de energía y actualizaciones de Windows.
  • Opciones como Inicio rápido, suspensión selectiva de USB o controladores de chipset desactualizados son causas muy habituales y fáciles de corregir.
  • Si el dispositivo está dañado, es clave recuperar los datos antes de intentar repararlo y valorar sustitución o soporte técnico especializado.

error Unknown USB Device Device Descriptor Request Failed

Ver el mensaje “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” en Windows puede llegar a ser desesperante: el pendrive no aparece, el ratón USB se desconecta solo o un disco externo empieza a hacer el típico sonido de conectar y desconectar sin parar. A veces pasa con un único puerto, otras da igual dónde enchufes el dispositivo, y en muchas ocasiones Windows se limita a mostrar el temido código 43 en el Administrador de dispositivos.

Lo bueno es que, aunque el error suene muy técnico, en la práctica suele deberse a un puñado de causas bastante conocidas: desde un fallo físico en el puerto o en el propio USB, hasta drivers corruptos, configuraciones de energía algo agresivas, problemas con la BIOS/UEFI o incluso sectores dañados en la unidad. En este artículo vas a encontrar una guía muy completa y en castellano, recopilando y reorganizando todo lo que explican las mejores guías en inglés, pero explicado con otras palabras y con un tono más cercano, para que puedas ir descartando causas una por una.

Qué significa realmente “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)”

Cuando conectas un dispositivo USB, lo primero que hace Windows es pedirle una especie de “carné de identidad” llamado descriptor de dispositivo USB. En ese descriptor vienen datos como el fabricante, el tipo de dispositivo, el identificador de producto (USB ID de hardware), etc. Si esa petición falla, Windows no sabe qué tiene enchufado y lo marca como “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)”, normalmente con el mensaje de estado: “Windows ha detenido este dispositivo porque ha informado de problemas. (Código 43). Se ha producido un error en la solicitud de descriptor de dispositivo USB”.

En la práctica, lo vas a notar de varias formas: aparecen avisos del estilo “USB device not recognized”, el administrador de dispositivos muestra un icono de advertencia amarillo sobre el controlador USB afectado, o escuchas continuamente el sonido de conexión y desconexión. A veces el error se limita a un pendrive concreto, otras afecta a cualquier periférico USB: teclados, ratones, impresoras, lectores de tarjetas, hubs, etc.

Las causas habituales que hay detrás de esta situación son bastante variadas: desde que Windows no encuentre o no entienda el descriptor, problemas de comunicación por un cable o puerto dañado, drivers antiguos o corruptos, configuraciones de ahorro de energía demasiado agresivas, errores en el controlador USB del chipset, BIOS o UEFI desactualizada o mal configurada, hasta el escenario menos deseado: que el dispositivo USB esté físicamente averiado o tenga sectores defectuosos.

Síntomas típicos cuando aparece el código 43 en un USB

Antes de lanzarte a cambiar ajustes, conviene reconocer bien si lo que te pasa encaja con este error. Normalmente, al conectar el dispositivo verás uno o varios de estos comportamientos, todos relacionados con el mensaje “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” o “USB_DEVICE_DESCRIPTOR_FAILURE”:

  • Aviso emergente en la parte inferior derecha: “El último dispositivo USB que conectaste a este equipo ha tenido un mal funcionamiento y Windows no lo reconoce”.
  • En el Administrador de dispositivos, dentro de “Controladoras de bus serie universal”, un elemento con icono de triángulo amarillo y el texto “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” o parecido.
  • En las propiedades de ese elemento, dentro de “Estado del dispositivo”, aparece el código 43 con el texto indicando que Windows ha detenido el dispositivo por informar de problemas.
  • El USB se conecta y desconecta constantemente, o deja de responder tras unos segundos.
  • Otros periféricos como micrófonos USB, cascos, impresoras o teclados dejan de funcionar de forma intermitente o directamente ni aparecen en el sistema.

Si lo que ves encaja con esto, entonces sí, estás ante el famoso problema del descriptor de dispositivo, y puedes seguir con el resto de apartados para ir achicando el círculo.

Causas más frecuentes del error “Device Descriptor Request Failed”

Para tener una visión clara, merece la pena resumir de dónde suele venir el lío antes de meternos con las soluciones. De forma muy resumida, lo más habitual es:

  • Puerto USB dañado o con mal contacto: suciedad, polvo, pines doblados o directamente un puerto estropeado en la placa base o el frontal de la torre.
  • Cable o dispositivo defectuoso: pendrive quemado, disco externo con fallo electrónico, cable USB roto, etc.
  • Drivers antiguos o corruptos del propio dispositivo, del chipset o de los controladores USB (incluidos los “Generic USB Hub”).
  • Configuración de energía: opciones como el “Inicio rápido” de Windows o la suspensión selectiva de USB, que a veces cortan la alimentación del puerto en mal momento.
  • Controlador USB o BIOS/UEFI con bugs, desactualizados o con opciones de compatibilidad poco apropiadas.
  • Sectores defectuosos o errores lógicos en la memoria del pendrive o del disco, que impiden que responda bien a las peticiones del sistema.
  • Windows desactualizado o con archivos de sistema dañados relacionados con la pila USB.

Con esta lista en mente, vamos a ir viendo, paso a paso, cómo comprobar desde lo más sencillo (comprobar puertos y cables) hasta lo más avanzado (drivers, BIOS, sectores defectuosos y recuperación de datos) para no dejarte nada en el tintero.

Comprobar el dispositivo USB y el estado de la conexión

Lo primero, antes de tocar configuraciones de Windows, es asegurarse de que no estás ante un problema puramente físico de puerto, cable o dispositivo. Puede sonar básico, pero te ahorrarás horas si descartas esto al principio.

Empieza por desconectar y volver a conectar el dispositivo. Hazlo con calma: expulsa de forma segura si Windows lo llega a reconocer mínimamente, espera unos segundos y vuelve a enchufarlo. A veces un fallo puntual de comunicación se corrige con esa simple maniobra, sobre todo si hacía mucho que no usabas ese USB.

  10 Soluciones para el Ventilador de la CPU No Gira

Después, prueba con otro puerto USB del mismo ordenador. Si tienes puertos traseros conectados directamente a la placa base y puertos frontales de la caja, alterna entre ellos. Si en un puerto da fallo y en otro funciona perfectamente, lo más probable es que tengas un conector o cable interno suelto en el frontal, o directamente un puerto averiado. En ese caso, la solución suele pasar por dejar de usar ese puerto o repararlo físicamente.

Si sigue sin ir, prueba el dispositivo en otro equipo. Si tampoco funciona en ese segundo ordenador, o muestra el mismo tipo de error, es muy probable que el culpable sea el propio USB (pendrive, disco, adaptador, etc.). Cuando el dispositivo falla en todos los ordenadores, conviene asumir que tiene un problema de hardware y pensar ya en intentar recuperar los datos antes de darlo por perdido.

Otro pequeño detalle que mucha gente pasa por alto son los problemas de alimentación USB. Algunos discos externos y periféricos de alto consumo necesitan más energía de la que da un puerto normal, especialmente en portátiles. Si sospechas que sea tu caso, prueba a conectarlo mediante un hub USB alimentado o directamente a un puerto con más potencia. En portátiles, a veces desconectar el cargador, apagar por completo, encender de nuevo y conectar el USB justo después del arranque soluciona comportamientos raros.

Revisar conexiones internas, polvo y “fantasmas” USB

En torres de sobremesa es sorprendentemente frecuente que el problema venga de un cable interno de los puertos frontales medio suelto o mal conectado a la placa base. Si te ves con ganas y el equipo no está en garantía, apaga el ordenador, desconéctalo de la corriente, abre la caja y revisa que el conector del panel frontal USB esté bien encajado en el header correspondiente de la placa. Si no te convence hacerlo tú mismo, consulta guías sobre el puerto USB que no se reconoce en Windows 10 para orientarte.

Aprovecha también para echar un vistazo a los propios puertos: un pin doblado, restos de polvo o suciedad pueden provocar contactos intermitentes que Windows interpreta como desconexiones y reconexiones. Muchas veces, un soplado con aire comprimido (sin pasarte, eso sí) suele bastar para que desaparezcan los falsos contactos.

Por otro lado, en algunos sistemas se acumulan con el tiempo dispositivos USB “fantasma”, restos de conexiones antiguas que quedan registrados y a veces generan conflictos. Puedes visualizarlos desde el Administrador de dispositivos activando la opción de mostrar dispositivos ocultos, o usando utilidades como USBDeview para limpiar entradas de dispositivos que ya no usas. Borrar esos restos ayuda a que Windows vuelva a enumerar correctamente lo que tengas conectado.

Usar el solucionador de problemas de hardware y dispositivos

Windows incluye un asistente que, aunque no hace milagros, a veces da con la tecla cuando se trata de problemas simples de hardware. Es el solucionador de problemas de Windows 11 de Hardware y dispositivos, y sigue siendo accesible aunque esté algo escondido en versiones recientes.

La forma más directa de abrirlo es pulsar Win + R para abrir la ventana Ejecutar y escribir el comando msdt.exe -id DeviceDiagnostic, después hacer clic en Aceptar o pulsar Intro. Se abrirá un asistente con el título “Hardware y dispositivos”.

Dentro de ese asistente, pulsa en “Opciones avanzadas” y asegúrate de que está marcada la casilla de “Aplicar las reparaciones automáticamente”. Luego haz clic en Siguiente y deja que Windows analice el sistema. Si detecta algún problema con controladores, configuración de USB u otros componentes de hardware, te propondrá aplicar la corrección correspondiente.

Cuando el solucionador termine, acepta los cambios, cierra la ventana y reinicia el ordenador. Después vuelve a conectar el dispositivo USB conflictivo para comprobar si el mensaje “Device Descriptor Request Failed” ha desaparecido.

Desinstalar y reinstalar el dispositivo USB en el Administrador de dispositivos

Si el problema persiste, el siguiente paso lógico es “forzar” a Windows a que vuelva a detectar el dispositivo desde cero. Para ello, hay que desinstalar el dispositivo problemático desde el Administrador de dispositivos.

Abre la ventana Ejecutar con Win + R, escribe devmgmt.msc y pulsa Aceptar. Se abrirá el Administrador de dispositivos. Despliega la categoría “Controladoras de bus serie universal” y busca una entrada similar a “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” o “Unknown USB Device (Link in Compliance Mode)”.

Haz clic derecho sobre ese elemento y selecciona “Desinstalar dispositivo”. Si aparece una casilla para eliminar el software de controlador de este dispositivo, marca la casilla y confirma. Una vez finalizada la desinstalación, puedes hacer dos cosas: reiniciar directamente el equipo o, sin reiniciar, pulsar en el menú “Acción” del Administrador de dispositivos y elegir “Buscar cambios de hardware” para que Windows intente detectar de nuevo lo conectado.

En muchos casos, este proceso de eliminación y nueva enumeración del USB consigue que Windows cargue correctamente los controladores estándar y deje de mostrar el código 43 asociado al error de descriptor de dispositivo.

Actualizar drivers de chipset, controladoras USB y Generic USB Hub

Cuando la simple reinstalación del dispositivo no basta, suele ser porque lo que está fallando en realidad es el controlador del propio bus USB o del chipset de la placa base. En ese caso, conviene ir un paso más allá y actualizar todos los drivers relacionados.

Desde el mismo Administrador de dispositivos, en la categoría de “Controladoras de bus serie universal”, localiza las entradas de “Generic USB Hub” y, si aparecen, las controladoras de host USB. Haz clic derecho sobre “Generic USB Hub” y elige “Actualizar controlador”. En la ventana que se abre, puedes probar primero con “Buscar controladores automáticamente”. Si no encuentra nada útil o el error persiste, repite el proceso pero esta vez selecciona “Buscar controladores en mi equipo” y luego “Elegir en una lista de controladores disponibles en el equipo”, para forzar la instalación del modelo “Generic USB Hub” genérico de Microsoft.

  Qué es AMD ROCm y cómo instalarlo

Además, es muy recomendable ir a la web del fabricante de tu placa base u ordenador (HP, Dell, Lenovo, ASUS, etc.) y descargar los drivers USB correctos del chipset y de las controladoras USB. Estos paquetes suelen corregir problemas de compatibilidad y mejoran la comunicación entre el sistema y los dispositivos. Instala las versiones recomendadas para tu modelo y tu versión de Windows, reinicia y prueba de nuevo el dispositivo.

Si después de actualizar drivers específicos sigues igual, no está de más asegurarte de que Windows en su conjunto tiene todas las actualizaciones importantes, porque muchas veces las correcciones de la pila USB llegan a través de Windows Update.

Desactivar Inicio rápido de Windows

La función de Inicio rápido de Windows 10 y Windows 11 acelera mucho el arranque, pero lo hace hibernando parte del estado del sistema en vez de apagar completamente. En algunos equipos esto provoca que, al encender, Windows no “redescubra” correctamente ciertos USB y aparezca el error de descriptor de dispositivo.

Para probar si te está afectando, abre la ventana Ejecutar con Win + R, escribe control y pulsa Aceptar para entrar al Panel de control clásico. En el cuadro de búsqueda escribe “Opciones de energía” y entra en ese apartado. En el panel izquierdo deberías ver la opción “Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado”; haz clic ahí.

En la nueva pantalla, pulsa sobre “Cambiar la configuración actualmente no disponible” para poder modificar las opciones grisáceas. En el bloque “Configuración de apagado” verás una casilla llamada “Activar inicio rápido (recomendado)”. Desmárcala para desactivar el inicio rápido y guarda los cambios.

A continuación, apaga completamente el ordenador (no reiniciar, sino apagar), espera unos segundos y vuélvelo a encender. Cuando el sistema arranque del todo, conecta el dispositivo USB conflictivo y observa si ya deja de aparecer el mensaje “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)”. Si el problema ha desaparecido, ya sabes que el inicio rápido era el responsable.

Desactivar la suspensión selectiva de USB en las opciones de energía

Otra característica de ahorro de energía que puede jugar malas pasadas es la suspensión selectiva de USB. Esta opción permite que Windows reduzca el consumo apagando puertos USB que, en teoría, no se usan. El problema es que a veces “duerme” un puerto justo cuando el dispositivo debería responder al descriptor, generando el error.

Para revisar este ajuste, vuelve a entrar en el Panel de control > Opciones de energía. Junto al plan de energía activo, pulsa sobre “Cambiar la configuración del plan” y luego sobre “Cambiar la configuración avanzada de energía”. Se abrirá una ventana con un árbol de opciones.

Despliega la sección “Configuración de USB” y luego “Configuración de suspensión selectiva de USB”. Cambia el valor a “Deshabilitado” tanto para “Con batería” como para “Con corriente alterna” (si usas portátil). Si quieres más control sobre estos ajustes, consulta cómo controlar el ahorro de energía en puertos USB. Acepta los cambios, aplica y cierra todas las ventanas.

Reinicia el equipo para asegurarte de que la nueva configuración queda bien aplicada y, una vez en el escritorio, conecta de nuevo el dispositivo conflictivo. Muchos usuarios han reportado que, tras desactivar esta opción, sus discos externos y pendrives dejaron de desconectarse solos y el error de descriptor desapareció.

Escanear y reparar sectores defectuosos en la unidad USB

Cuando el problema se concentra en un pendrive o disco externo concreto, y ya has descartado puertos y drivers, hay que contemplar la posibilidad de que el dispositivo tenga sectores defectuosos o errores en la memoria. Un número suficiente de bloques dañados puede impedir que el firmware responda correctamente a las peticiones del sistema, provocando el fallo del descriptor.

Para comprobarlo de forma más profunda, puedes usar herramientas de diagnóstico de discos que permitan hacer una verificación de sectores. En el caso de muchas guías, se recomienda software de gestión de particiones como DiskGenius, que incluye opciones para “Verificar o reparar sectores defectuosos” en unidades USB, tarjetas SD, discos externos, etc.

El funcionamiento general es sencillo: se selecciona la unidad USB en el programa, se lanza un escaneo de sectores y, una vez terminado, la herramienta indica si se han encontrado bloques dañados. Desde ahí, normalmente permite intentar repararlos marcándolos como malos para que no se usen más. Eso sí, es muy importante tener en cuenta que la reparación de sectores suele implicar pérdida de datos, por lo que antes de pulsar ningún botón de “reparar” conviene rescatar todo lo recuperable.

Si durante el análisis la herramienta indica que hay muchos sectores dañados, lo más prudente es ir pensando en sustituir la unidad. Seguir usándola aunque consigas que funcione de nuevo solo aumentará las probabilidades de corrupción futura y de reencontrarte con errores como el del descriptor de dispositivo.

Recuperar datos de un USB que da “Device Descriptor Request Failed”

En muchas ocasiones, el USB que falla no es un simple pendrive vacío, sino una unidad con fotos, documentos o copias importantes que no tienes en ningún otro sitio. Antes de formatear, reparar sectores o seguir forzando conexiones y desconexiones, lo inteligente es intentar recuperar la información.

Si Windows no llega a asignar letra de unidad, pero alguna herramienta de gestión de discos -o el propio Administrador de discos- es capaz de detectar físicamente el dispositivo, todavía hay esperanza. En este tipo de casos cobra sentido recurrir a software profesional de recuperación de datos, que trabaje a bajo nivel y sea capaz de leer sectores incluso de unidades parcialmente dañadas.

La idea general es lanzar un escaneo completo (“escaneo profundo”, “Complete Recovery”, etc.) activando la opción de buscar tipos de archivos conocidos, de forma que el programa reconstruya fotos, documentos, vídeos y demás a partir de su estructura interna. Durante el proceso verás cómo van apareciendo carpetas y ficheros recuperables; muchos programas permiten previsualizar imágenes y documentos para comprobar si están en buen estado antes de guardarlos.

  Chocolatey vs Winget: Comparativa definitiva de gestores de paquetes en Windows

Una vez identificado lo que quieres salvar, selecciona esos archivos y cópialos a otro disco u otra partición sana. Nunca intentes recuperar datos volviendo a escribir sobre la misma unidad dañada, porque podrías sobreescribir lo poco que quedaba íntegro. Solo cuando los datos estén a salvo tiene sentido que te plantees reparar sectores, formatear o jubilar definitivamente el USB problemático.

Actualizar Windows y revisar archivos de sistema

La pila de controladores USB forma parte del propio sistema operativo, y como tal recibe correcciones y mejoras a través de Windows Update. Trabajar con una versión muy desactualizada puede hacer que tropieces con bugs que ya están resueltos.

Para asegurarte de que no es tu caso, abre la aplicación de Configuración con Win + I, ve a “Actualización y seguridad” y entra en “Windows Update”. Pulsa en “Buscar actualizaciones” y deja que el sistema descargue e instale todo lo importante y recomendado. Algunas actualizaciones pueden requerir varios reinicios y llevar un rato, así que mejor hacerlo con tiempo y con el equipo conectado a la corriente.

Si sospechas que además pueda haber archivos de sistema dañados, puedes ejecutar las utilidades SFC y DISM. Abre un símbolo del sistema como administrador y lanza primero sfc /scannow. Al terminar, si se han corregido errores, reinicia. Si el problema persiste, puedes usar DISM con comandos como DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth para que Windows repare componentes internos usando la propia imagen del sistema o los servidores de Microsoft.

Aunque estas herramientas no están centradas exclusivamente en USB, sí ayudan a eliminar de la ecuación fallos lógicos del sistema operativo que, indirectamente, pueden ser los responsables de comportamientos extraños como el error “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)”.

Revisar y actualizar la BIOS/UEFI

Cuando ya has pasado por todos los pasos anteriores y el error se resiste, hay que mirar un poco más abajo: la propia BIOS/UEFI y la configuración de los puertos USB a nivel de firmware. Algunas versiones antiguas de BIOS tienen problemas con la enumeración de ciertos dispositivos, y otros equipos vienen con opciones poco afortunadas activadas o desactivadas por defecto.

Para entrar en la BIOS/UEFI, lo más cómodo en Windows 10/11 es ir a Configuración > Actualización y seguridad > Recuperación y, en el apartado “Inicio avanzado”, pulsar en “Reiniciar ahora”. Cuando salga la pantalla azul, elige “Solucionar problemas > Opciones avanzadas > Configuración de firmware UEFI” y confirma el reinicio. El equipo arrancará directamente en los menús de firmware.

Una vez dentro, revisa si hay ajustes relacionados con USB legacy, USB 3.0/2.0, soporte heredado, etc. En algunos casos concretos, alternar entre “Auto”, “Enabled” y “Disabled” para ciertas opciones hace que el sistema vuelva a detectar correctamente dispositivos que antes daban errores de descriptor.

Si sospechas que sea un bug de la propia BIOS, toca plantearse una actualización de firmware. El procedimiento exacto varía según el fabricante, pero en general consiste en descargar desde la web oficial la versión más reciente de BIOS para tu modelo o usar herramientas como EZ-Flash y USB BIOS Flashback, copiar el archivo a un USB o lanzarlo desde Windows, e iniciar el proceso de actualización siguiendo al pie de la letra las instrucciones del fabricante.

Es fundamental que, durante la actualización, el equipo no se apague ni se bloquee: un corte de luz o un cuelgue en mitad del proceso puede dejar el sistema inutilizable. Por eso es buena idea realizarlo con el portátil conectado al cargador o el sobremesa a un SAI, y no tocar nada hasta que el propio equipo reinicie. Una vez terminada la actualización, prueba de nuevo tus dispositivos USB para comprobar si el problema del descriptor se ha resuelto.

Qué hacer si tras todas las pruebas el error continúa

Si has recorrido todas las soluciones anteriores con calma -comprobaciones físicas, drivers, energía, sectores, Windows Update, BIOS- y sigues viendo el mismo “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” con el mismo dispositivo en cualquier puerto y en cualquier equipo, lo más sensato es asumir que el dispositivo está averiado.

En ese escenario, si todavía está en garantía, lo suyo es contactar con el fabricante o la tienda para tramitar una sustitución. Si ya no la tiene pero los datos que contiene son importantes, debes valorar si merece la pena acudir a un servicio profesional de recuperación de datos: son caros, pero trabajan directamente sobre los chips de memoria o la electrónica interna y, en muchos casos, consiguen extraer contenido incluso de unidades que ya no responden de forma normal al bus USB.

Si el dispositivo es barato o no guarda nada crítico, seguramente te compense más reemplazarlo por un modelo nuevo. En cualquier caso, este tipo de fallo sirve como recordatorio de por qué conviene tener siempre copias de seguridad de lo importante en más de un soporte.

El error “Unknown USB Device (Device Descriptor Request Failed)” no es más que la forma técnica que tiene Windows de decir que el intercambio de información inicial con un dispositivo USB no ha salido bien. Afortunadamente, en muchísimos casos se soluciona revisando puertos y cables, reinstalando o actualizando drivers, ajustando opciones de energía, corrigiendo errores en la unidad o poniendo al día Windows y la BIOS. Solo cuando todo eso falla suele tratarse de un problema físico serio en el propio dispositivo, momento en el que lo prioritario pasa a ser salvar los datos y valorar si merece la pena reparar o simplemente sustituir el USB afectado.

diagnostico de problemas de puertos USB en windows 11
Artículo relacionado:
Diagnóstico y solución de problemas en puertos USB en Windows 11