- La Microsoft Store puede dejar de descargar o actualizar apps por fallos de caché, configuración, red o archivos de sistema dañados.
- Windows ofrece herramientas integradas (wsreset, reparación/restablecimiento, solucionador de problemas, SFC y DISM) que suelen resolver la mayoría de errores.
- Cuando los métodos estándar no bastan, re‑registrar la Store, cambiar DNS, inicio limpio y reinstalación de componentes pueden recuperar su funcionamiento.
- En casos extremos, una actualización in situ de Windows repara la instalación sin perder datos y suele devolver la estabilidad completa a la Microsoft Store.
Si la Microsoft Store se queda eternamente en “Pendiente” o “Descargando” y las apps no se instalan ni se actualizan, es totalmente normal que acabes desesperado. A veces el problema es algo tan sencillo como la hora mal configurada, y otras veces hay que meterse hasta la cocina con comandos avanzados, cachés y hasta una reinstalación de Windows.
En esta guía vas a encontrar un repaso muy completo, paso a paso, de todas las soluciones conocidas para arreglar la Microsoft Store cuando no descarga ni actualiza aplicaciones en Windows 10 y Windows 11, incluyendo una guía para solucionar los problemas más comunes.
Qué es exactamente la Microsoft Store y por qué merece la pena arreglarla
La Microsoft Store es la tienda oficial de Microsoft integrada desde Windows 8, y en Windows 10 y 11 se ha vuelto clave porque centraliza la descarga, actualización y gestión de muchas apps, juegos, películas y herramientas. Además, buena parte del catálogo se publica ya exclusivamente a través de la Store; además, puedes ver todas las apps y juegos instalados desde la propia tienda.

Cuando todo va bien, descargar desde la tienda es una forma bastante segura de conseguir programas, ya que Microsoft revisa las aplicaciones para reducir el riesgo de malware, virus y spyware. No es una garantía absoluta, pero sí un filtro muy superior al de muchas webs de descargas de terceros.
Otra ventaja importante es que las apps de la Microsoft Store se actualizan de forma automática, sin que tengas que hacer nada, y se integran mejor con el propio sistema operativo: notificaciones, permisos, integración con Xbox y otros dispositivos vinculados a tu cuenta de Microsoft, etc.
Por todo esto, cuando la tienda deja de funcionar, no abre, no descarga, se atasca en “Pendiente” o lanza errores raros al actualizar apps, no es solo una molestia: te puede dejar sin poder instalar o actualizar software crucial, incluidos juegos de Xbox Game Pass y apps de productividad.
Síntomas más habituales cuando la Microsoft Store no descarga ni actualiza
Los fallos de la Store pueden aparecer de muchas formas distintas, pero casi todos acaban afectando a la descarga o actualización de apps. Los síntomas más frecuentes que suelen reportar los usuarios son bastante claros, aunque puedan tener causas muy diferentes.
En muchos casos, cuando intentas bajar una app nueva o actualizar una ya instalada, la biblioteca de la tienda muestra “Pendiente” o “Descargando” y se queda así indefinidamente, sin que la barra avance. Puedes esperar una hora y seguir igual, sin errores claros.
En otros casos, la tienda sí devuelve mensajes explícitos como “Algo ha pasado por nuestra parte” o códigos de error numéricos (por ejemplo 0x80080206, 0x80D02017, 0x80070141, 0x8004e108, error 0x000001F7, 0x80070520, 0x800704cf, 0x801901f4, 0x80073cf4, 0xc03f40c8, etc.). Cada uno apunta a un problema ligeramente distinto: conexión, licencias, caché corrupta, archivos dañados, etc.
También es relativamente frecuente que el botón “Obtener” o “Instalar” no haga nada al pulsarlo, o que directamente ni siquiera aparezca junto a la app, algo que puede estar relacionado con restricciones de edad en cuentas de menor o con errores en la propia Store, y a menudo forma parte de los errores de instalación más frecuentes.
Por último, hay veces en las que la Microsoft Store no abre o se cierra al instante, muestra un mensaje de “Danos un minuto” que nunca termina de avanzar. En todos estos escenarios, los pasos que vas a ver a continuación te servirán para ir descartando causas y devolver la tienda a la vida.
Comprobaciones básicas: hora, conexión y perfil de usuario
Antes de empezar a borrar cachés y lanzar comandos, conviene revisar las cosas más simples. Muchas veces, un problema de hora o de conexión a Internet basta para que la Store se niegue a descargar o validar licencias.
1. Revisa fecha y hora de Windows
La tienda comprueba certificados y licencias en función de la fecha y la hora del sistema. Si tu equipo va desfasado, es muy fácil que empiecen los errores. Ve a Configuración > Hora e idioma > Fecha y hora y activa “Establecer la hora automáticamente” y “Establecer la zona horaria automáticamente”. Comprueba que la hora mostrada es razonablemente correcta.
2. Comprueba la conexión, VPN y proxy
Si utilizas una VPN o un proxy, es bastante habitual que la comunicación con los servidores de Microsoft falle o vaya extremadamente lenta. En Configuración > Red e Internet > VPN desactiva cualquier VPN que tengas activa. Después entra en Proxy y asegúrate de que la opción de “Usar servidor proxy” está desactivada, salvo que tu red requiera uno específico.
Además, intenta navegar por páginas normales y descargar archivos desde otras webs para confirmar que la conexión del equipo funciona bien y que no es un problema general de acceso a Internet. Si otras descargas también van mal, arregla primero la red (router, adaptador, Wi-Fi, etc.).
3. Prueba con un usuario nuevo en Windows
Hay ocasiones en las que la instalación del sistema está sana, pero tu perfil de usuario está corrupto y provoca errores con la Store. Ve a Configuración > Cuentas > Familia y otros usuarios, añade una nueva cuenta (puede ser local) e inicia sesión con ella. Si con ese usuario la Microsoft Store descarga y actualiza sin problemas, el fallo está en tu perfil original.
Limpiar caché y usar las herramientas de reparación de la Microsoft Store
Si las comprobaciones básicas no han solucionado nada, el siguiente paso lógico es limpiar la caché de la tienda y usar las funciones de reparación y restablecimiento que trae Windows, siguiendo algunos trucos de Microsoft Store. Esto suele arreglar muchos problemas sin necesidad de tocar nada más delicado.
1. Vaciar la caché con wsreset.exe
Pulsa Win + R para abrir la ventana Ejecutar y escribe wsreset.exe. Dale a Intro. Verás una ventana de símbolo del sistema en negro, sin texto, que se cerrará sola tras unos segundos. Al terminar, se abrirá automáticamente la Microsoft Store con la caché limpia. Prueba a descargar o actualizar de nuevo las apps.
2. Reparar o restablecer la app desde Configuración
En Windows 10 y 11 puedes usar las opciones internas de la app. Pulsa Win + Q y escribe “Microsoft Store”. Haz clic derecho sobre el resultado y elige “Configuración de la aplicación” u “Opciones avanzadas”. Desde ahí, primero pulsa en “Reparar”. Si tras probar sigue fallando, utiliza “Restablecer”, que borra datos de la Store pero mantiene tus compras y apps asociadas a tu cuenta de Microsoft.
3. Eliminar la carpeta LocalCache de la Store
La caché también se guarda en una carpeta local. Pulsa Win + R, escribe %localappdata% y dale a Intro. Navega hasta:
packages > Microsoft.WindowsStore_8wekyb3d8bbwe > LocalCache
Selecciona todo el contenido de LocalCache y bórralo. Esto fuerza a la tienda a reconstruir desde cero la caché interna, lo que puede solucionar bloqueos y descargas atascadas.
Usar el solucionador de problemas de la Microsoft Store
Windows incluye un solucionador de problemas específico para las aplicaciones de la Store que puede detectar y arreglar errores de permisos, caché, configuración y servicios relacionados sin que tengas que tocar el registro ni ejecutar comandos a mano.
En Windows 10, abre Configuración con Win + I y entra en Actualización y seguridad > Solucionar problemas. Busca “Aplicaciones de la Tienda de Microsoft” y haz clic en “Ejecutar el solucionador de problemas”. Deja que complete el análisis y aplique las correcciones sugeridas.
Si usas Windows 11, las herramientas se encuentran en otro sitio. Ve a Configuración > Sistema > Solucionar problemas > Otros solucionadores de problemas, localiza “Aplicaciones de la Tienda de Microsoft” y pulsa “Ejecutar”. Sigue los pasos que se muestren y prueba de nuevo la tienda al terminar.
Muchas veces este asistente ajusta servicios, permisos y componentes internos de la Store de forma automática y consigue resolver errores de descarga, botones que no responden o códigos genéricos sin necesidad de nada más.
Cambiar DNS y optimizar la conexión con los servidores de Microsoft
En bastantes casos, el problema no es la Store en sí sino cómo tu equipo llega hasta los servidores de Microsoft. Los DNS proporcionados por tu operadora pueden dar guerra, y cambiar a DNS públicos suele mejorar la estabilidad de descargas y conexiones.
1. Cambiar DNS desde las propiedades de red clásicas
Pulsa Win + Q, escribe ncpa.cpl y presiona Intro para abrir la ventana de “Conexiones de red”. Haz clic derecho en tu adaptador (Ethernet o Wi-Fi) y elige Propiedades. Luego, en la lista, haz doble clic en “Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4)”. Marca “Usar las siguientes direcciones de servidor DNS” e introduce, por ejemplo:
Servidor DNS preferido: 4.2.2.1
Servidor DNS alternativo: 4.2.2.2
Aplica y acepta. También puedes usar DNS de Google (8.8.8.8 y 8.8.4.4) o de Cloudflare (1.1.1.1).
2. Ajustar DNS en Windows 11 desde Configuración
En Windows 11, abre Configuración > Red e Internet, haz clic en tu conexión, entra en Asignación de servidor DNS y pulsa en “Editar”. Cambia a “Manual”, activa IPv4 y en “DNS preferido” pon 1.1.1.1 o 8.8.8.8. Guarda los cambios y vuelve a probar la Microsoft Store.
Si después de cambiar DNS notas que otras apps de red funcionan peor, puedes volver a la opción “Obtener la dirección del servidor DNS automáticamente” una vez que hayas verificado si la Store ya se comporta como debería.
Analizar el PC en busca de malware y revisar el registro de conexión
El malware actual puede afectar a prácticamente cualquier componente del sistema, incluida la tienda de Windows. Si sospechas que hay virus por medio, o si el error que te lanza la Store habla de problemas de conexión, conviene descartar infecciones y revisar ciertos permisos en el registro.
1. Escaneo completo con un antivirus actualizado
Actualiza Windows y asegúrate de que Windows Defender (o tu antivirus de confianza) tiene las últimas definiciones. Ejecuta un análisis completo, no uno rápido, para revisar todos los discos y sectores donde pueda esconderse malware que interfiera con la Microsoft Store o con los servicios de red.
Si se detectan amenazas, elimínalas o ponlas en cuarentena y reinicia el equipo. Después intenta abrir la Store, descargar y actualizar de nuevo para ver si el fallo desaparece.
2. Ajustar permisos en el registro para errores de conexión
Si al entrar en la Store o al actualizar apps aparece un mensaje que apunta específicamente a errores de conexión, puedes revisar una clave del registro que gestiona perfiles de red. Pulsa Win + R, escribe regedit y acepta. Navega hasta:
HKEY_LOCAL_MACHINE / SOFTWARE / Microsoft / Windows NT / CurrentVersion / NetworkList / Profiles
Haz clic derecho sobre la carpeta Profiles y selecciona “Permisos”, luego entra en “Avanzado”. Marca la opción referente a heredar permisos para todos los objetos secundarios y acepta. Reinicia el PC y comprueba si la tienda ya se conecta correctamente.
Reparar archivos del sistema con SFC y DISM
Cuando la Store y otras apps del sistema empiezan a fallar sin una razón aparente, es muy probable que haya archivos de sistema corruptos, componentes dañados o problemas en la imagen de Windows. Aquí es donde entran en juego SFC y DISM.
1. Ejecutar SFC (System File Checker)
Abre el Símbolo del sistema como administrador (Win + Q, escribe cmd, clic derecho, “Ejecutar como administrador”). Escribe:
sfc /scannow
y pulsa Intro. El sistema analizará la integridad de los archivos protegidos de Windows y, si encuentra algo dañado, intentará repararlo automáticamente. Este proceso puede tardar un buen rato.
2. Usar DISM para reparar la imagen de Windows
Cuando SFC termina, en esa misma ventana de administrador ejecuta:
dism.exe /online /cleanup-image /restorehealth
y pulsa Intro. DISM se encargará de reparar la imagen de Windows que SFC usa como referencia. También puede durar bastante, así que ten paciencia y no cierres la ventana. En algunos casos es útil añadir también:
dism.exe /online /cleanup-image /startcomponentcleanup
Una vez completados ambos procesos, reinicia el equipo. Después abre la Microsoft Store, ejecuta de nuevo las actualizaciones desde la sección Biblioteca y comprueba si las descargas se completan sin errores.
Re‑registrar la Microsoft Store y las apps UWP con PowerShell
Cuando la caché está limpia y los archivos de sistema están en orden, pero la tienda sigue dando guerra, el siguiente paso lógico es volver a registrar la Store y el resto de apps UWP en Windows. Esto corrige muchos problemas de instalación, permisos internos y asociaciones rotas.
Abre PowerShell como administrador (búscalo en el menú de inicio, clic derecho > “Ejecutar como administrador”) y ejecuta este comando:
Get-AppXPackage -AllUsers | Foreach {Add-AppxPackage -DisableDevelopmentMode -Register «$($_.InstallLocation)\AppXManifest.xml»}
El proceso puede tardar unos minutos y verás bastante texto en pantalla, incluyendo mensajes de error en rojo que en muchos casos se pueden ignorar. Cuando termine, reinicia el PC y prueba de nuevo la Microsoft Store.
Además, en escenarios muy problemáticos se puede volver a registrar la tienda de forma más directa con un comando similar, focalizado en el paquete de la Store. Esto ayuda cuando la app está instalada pero Windows la tiene medio “desvinculada” de sus manifiestos.
Desinstalar por completo la Microsoft Store y volver a instalarla
Si el re‑registro general no ha sido suficiente y la tienda sigue inusable, se puede ir un paso más allá: eliminar la Microsoft Store del sistema y reinstalarla. Es una operación delicada, porque la Store es parte del sistema y otras apps dependen de ella, pero en muchos casos deja todo limpio.
Para desinstalarla, abre PowerShell como administrador y ejecuta:
Get-AppxPackage *WindowsStore* | Remove-AppxPackage
Con esto se desinstala el paquete de la Store y se borran sus rastros principales. Ten en cuenta que mientras esté desinstalada, las apps descargadas desde ella pueden dejar de funcionar hasta que la reinstales. Si prefieres no eliminarla, otra opción es deshabilitar Microsoft Store temporalmente.
Para volver a instalarla, de nuevo desde PowerShell con permisos de administrador, utiliza un comando de registro específico del paquete de la tienda, como:
Get-AppXPackage -AllUsers -Name Microsoft.WindowsStore | Foreach {Add-AppxPackage -DisableDevelopmentMode -Register «$($_.InstallLocation)\AppXManifest.xml» -Verbose}
Al finalizar, la Microsoft Store debería aparecer otra vez en el menú de inicio y comportarse como una instalación recién puesta. Vuelve a iniciar sesión con tu cuenta de Microsoft, accede a Biblioteca y prueba a descargar o actualizar tus aplicaciones.
Soluciones específicas de noviembre de 2024 y problemas masivos
En ocasiones el atasco no está en tu PC sino en el lado de Microsoft. A finales de 2024, muchos usuarios de Windows 10 y 11 reportaron fallos masivos con la Microsoft Store y las apps empaquetadas con Windows App SDK: descargas y actualizaciones que se quedaban colgadas, imposibilidad de desinstalar o restablecer apps, comandos AppxPackage que fallaban y winget que aseguraba no tener nada que actualizar.
En ese contexto surgieron varias soluciones concretas. La primera pasaba por localizar en Configuración > Aplicaciones > Apps y características el componente Microsoft Windows App Runtime Singleton (buscando “singleton”), entrar en sus Opciones avanzadas y pulsar “Terminar”, “Reparar” y, si era necesario, “Restablecer”. Después, se recomendaba abrir el enlace oficial de la app afectada, darle a “Ver en la Store” e intentar actualizarla desde allí con el botón “Reintentar”.
Otra solución que funcionó bien para algunos usuarios fue descargar e instalar la última versión del Windows App SDK (WinAppSDK) desde la web de Microsoft, reiniciar el PC, instalar el SDK y, a continuación, abrir la Microsoft Store y pulsar “Reintentar” individualmente en cada app atascada. Muchas instalaciones que antes daban error se completaban correctamente tras este proceso.
En los casos en los que nada de esto funcionaba, algunos usuarios tuvieron que recurrir directamente a una actualización in situ de Windows para reparar todos los componentes sin perder archivos ni la mayoría de aplicaciones.
Inicio limpio y conflictos con programas de terceros
No solo Windows puede ser el culpable. A veces es algún programa que se carga con el inicio (antivirus, firewall, herramientas de red, software de optimización, etc.) el que impide el correcto funcionamiento de la tienda. Para descartarlo, es muy útil hacer un inicio limpio.
Busca “msconfig” en el menú Inicio y abre “Configuración del sistema”. En la pestaña Servicios, marca “Ocultar todos los servicios de Microsoft” y luego pulsa en “Deshabilitar todo” para dejar solo los servicios de terceros desactivados. Después ve a la pestaña “Inicio de Windows” y haz clic en “Abrir el Administrador de tareas”.
En el Administrador de tareas, en la pestaña Inicio, deshabilita todos los programas que se ejecutan al arrancar. Reinicia el PC. Ahora prueba la Microsoft Store. Si funciona correctamente en este estado, sabrás que hay algún servicio o programa de terceros que está provocando el conflicto. Ve reactivando poco a poco los elementos de inicio hasta localizar al culpable.
Cuando lo encuentres, valora dejarlo deshabilitado, actualizarlo a una versión más reciente o sustituirlo por una alternativa menos problemática.
Actualizar o desinstalar actualizaciones de Windows relacionadas
Windows 10 y 11 dependen muchísimo de las actualizaciones acumulativas para mantener en orden funciones como la Store. Por ello, conviene comprobar tanto si tienes actualizaciones pendientes como si una actualización reciente ha roto algo.
1. Buscar actualizaciones pendientes
Abre Configuración con Win + I, ve a Actualización y seguridad (Windows 10) o Windows Update (Windows 11) y pulsa “Buscar actualizaciones”. Instala todo lo que aparezca, reinicia y verifica si cambia el comportamiento de la Store.
2. Desinstalar la última actualización si el problema apareció después
Si el fallo comenzó justo después de que Windows se actualizara, puedes probar a quitar ese parche. En Windows Update, entra en “Ver historial de actualizaciones” y localiza por fecha la última actualización instalada. Desde ahí deberías ver la opción de desinstalarla. Una vez eliminada, reinicia el PC y comprueba si la tienda vuelve a descargar y actualizar con normalidad.
Restablecer componentes de Windows Update
La Microsoft Store y Windows Update comparten infraestructura. Si los componentes de actualización están dañados, es fácil que la tienda también falle al actualizar sus propias apps. Microsoft proporciona scripts para restablecer por completo Windows Update que, de rebote, ayudan a la Store.
Uno de estos scripts oficiales se distribuye en un archivo ZIP que, al descomprimirlo, incluye ResetWUEng.cmd. Haz clic derecho sobre este archivo y selecciona “Ejecutar como administrador”. Pulsa la tecla Y e Intro para confirmar y después elige la opción 2 (Restablecer los componentes de Windows Update) y vuelve a confirmar.
El script detendrá servicios, borrará cachés relacionados con Windows Update, reconstruirá configuraciones y reiniciará los componentes de actualización. Al acabar, reinicia el equipo y prueba de nuevo la Microsoft Store para ver si ya puede gestionar descargas y actualizaciones sin errores.
Actualización in situ de Windows: solución casi definitiva
Si has llegado hasta aquí y la tienda sigue igual de cabezona, es muy posible que la instalación de Windows esté demasiado dañada como para arreglarla solo con comandos y herramientas de reparación. Antes de formatear del todo, tienes una opción muy potente: la actualización in situ.
La actualización in situ reinstala Windows sobre sí mismo, conservando tus archivos personales y, en la mayoría de casos, también las aplicaciones instaladas. Eso sí, algunas personalizaciones avanzadas (teclados personalizados, algunos ajustes de registro muy específicos, scripts de arranque, etc.) se pueden perder o restablecer a valores por defecto.
Para realizarla, descarga desde la web de Microsoft la herramienta de creación de medios. Lánzala, acepta los términos y elige la opción de actualizar el equipo en el que estás, dejando todas las opciones por defecto. Asegúrate de que está marcada la casilla que indica que se conservarán tus archivos y aplicaciones.
Antes de empezar, es muy recomendable que tengas al menos 40 GB de espacio libre en la unidad C:, de lo contrario es fácil que el proceso falle. Una vez completada la actualización in situ y reiniciado el sistema, abre la Microsoft Store, inicia sesión y prueba de nuevo las descargas y actualizaciones. En la mayoría de casos, este procedimiento deja la tienda funcionando como nueva.
Cuando ninguna de las opciones anteriores funciona, ya solo queda plantearse un formateo completo e instalación limpia de Windows, con la correspondiente copia de seguridad de tus datos antes de empezar. Es la alternativa más drástica, pero también la que garantiza al 100% que desaparecen todos los problemas heredados.
Después de repasar todas estas posibilidades, queda claro que la Microsoft Store puede fallar por motivos muy variados: desde un simple desfase de hora o unos DNS poco fiables hasta componentes dañados del sistema, malware o errores del propio lado de Microsoft. La buena noticia es que, siguiendo de menos a más agresivo los pasos de revisión de hora y red, limpieza de caché, solucionador de problemas, cambios de DNS, análisis de malware, comandos SFC y DISM, re‑registro de apps, reinstalación de la tienda, inicio limpio, gestión de actualizaciones y, en última instancia, una actualización in situ de Windows, tienes a tu alcance prácticamente todas las técnicas que se usan en soporte profesional para volver a tener una Microsoft Store que descarga y actualiza apps con normalidad.
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