Trucos para exprimir Google Photos al máximo

Última actualización: 23/01/2026
Autor: Isaac
  • Configura copias de seguridad, calidad y carpetas para subir solo lo que te interesa y optimizar el espacio disponible.
  • Aprovecha el buscador con IA, las agrupaciones por caras y las descripciones para localizar cualquier foto en segundos.
  • Usa las herramientas de edición, montajes y escaneado para mejorar, combinar y digitalizar tus imágenes sin salir de la app.
  • Comparte con control mediante álbumes colaborativos, enlaces, Chromecast y ajustes de privacidad sobre ubicación y acceso.

Trucos para exprimir Google Photos

Google Fotos se ha convertido en la navaja suiza para cualquiera que haga fotos con el móvil: copia de seguridad en la nube, galería inteligente, buscador brutal y un puñado de extras que mucha gente ni sabe que existen. Si solo la usas para mirar fotos y poco más, estás desaprovechando buena parte de lo que ofrece.

En esta guía vas a encontrar un recopilatorio enorme de trucos, ajustes y funciones ocultas para exprimir Google Fotos al máximo: desde organizar mejor tu biblioteca y encontrar cualquier imagen en segundos, hasta ahorrar espacio, editar como un pro o compartir sin perder privacidad. Prepárate porque hay mucha chicha y verás que, bien domada, la app cambia por completo la forma en la que guardas y usas tus fotos.

Domina la navegación y organización de tu biblioteca

Organizar fotos en Google Photos

Google Fotos organiza toda tu colección en una línea temporal donde las fotos más recientes aparecen arriba y las más antiguas al final. Si solo deslizas con el dedo, llegar a una foto de hace años puede ser eterno, pero hay un truco rápido: toca y mantén pulsado el pequeño deslizador que aparece en el borde derecho y muévelo arriba o abajo. Verás al instante el mes y el año mientras te desplazas, perfecto para saltar de golpe a unas vacaciones antiguas o a un evento concreto.

Si quieres ir todavía más cómodo, juega con el zoom de la cuadrícula mediante el gesto de pellizco. Al juntar los dedos (pellizcar hacia dentro) las miniaturas se hacen más pequeñas y ves muchas más a la vez, ideal para moverte a toda velocidad por la galería. Si separas los dedos (pellizcar hacia fuera) las fotos aumentan de tamaño y podrás apreciarlas mejor sin abrirlas una a una.

Otra joya oculta de la interfaz es la selección múltiple con un solo dedo. Mantén pulsada una foto hasta que quede marcada y, sin levantar el dedo, desliza por encima del resto de imágenes que quieras seleccionar. Todo lo que toques quedará marcado en bloque, perfecto para borrar, compartir o añadir al mismo álbum sin estar dando toques uno por uno.

Cuando trabajas desde el navegador en el ordenador, Google Fotos también tiene sus atajos de teclado para moverte como un rayo. Usa las flechas izquierda y derecha para ir a la foto anterior o siguiente, pulsa la tecla «x» para seleccionar, «/» para buscar o «Escape» para salir de una foto o cancelar seleccionados. Hay más combinaciones: «e» para editar, «f» para marcar como favorita, «i» para ver información, «Shift + d» para descargar, «Shift + a» para archivar o desarchivar y «#» para mandar algo a la papelera.

Si te mareas al editar y no sabes si la foto está mejor o peor, el editor web te deja mantener pulsado sobre la imagen para comparar en vivo con el original. Suelta para ver la versión retocada y vuelve a mantener pulsado para ver cómo era al principio; así no te pasas con los filtros o con el contraste sin darte cuenta.

Configura copias de seguridad y carpetas como tú quieras

Configuración de copias de seguridad Google Photos

De fábrica, la app sube a la nube las fotos que haces con la cámara del móvil, pero deja fuera otras carpetas como las de WhatsApp, descargas, Instagram o memes varios. Puedes decidir qué se sube y qué no entrando en Ajustes > Copia de seguridad y sincronización > Copia de seguridad de carpetas del dispositivo. Ahí verás todas las carpetas con imágenes y podrás activar solo las que realmente te interesen.

También puedes gestionar esto desde la pestaña de Álbumes y la sección «Carpetas del dispositivo». Cada vez que alguna app crea una carpeta nueva con fotos o capturas, Google Fotos suele mostrarte un aviso para preguntar si quieres incluirla en la copia de seguridad. Aprovéchalo para no llenar la nube con basura que ni quieres conservar.

Otra decisión clave es la calidad con la que subes las imágenes y vídeos. En «Copia de seguridad» puedes escoger entre «Calidad original», que mantiene la resolución y peso exacto de los archivos pero resta espacio de los 15 GB compartidos con Drive y Gmail, o «Alta calidad», que comprime las fotos por encima de 16 megapíxeles y los vídeos por encima de 1080p, pero permite almacenar muchísimas más piezas ocupando menos. En móviles Pixel, según el modelo y las condiciones actuales, hay ventajas de espacio muy jugosas para subir sin límite o con menos restricciones.

Si llevas tiempo usando «Calidad original» y estás apurando tu almacenamiento, tienes una opción potente: convertir todo lo que ya subiste a «Alta calidad». Desde la sección de «Recuperar espacio» o «Gestionar almacenamiento» en los ajustes, puedes hacer que Google Fotos comprima todas tus fotos y vídeos antiguos. Ganarás un buen puñado de gigas, pero ojo, el proceso no se puede deshacer; una vez comprimidos, no hay marcha atrás a la calidad original salvo que tengas copia local.

Para evitar sustos con tu tarifa de datos, entra en «Copia de seguridad y sincronización» y desactiva el uso de datos móviles para fotos y vídeos, dejando las copias solo para cuando estés en Wi-Fi. Así no te encuentras, de la noche a la mañana, con medio bono de gigas fundido por un viaje con muchas fotos y vídeos en 4G.

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Ahorra espacio: limpia, comprime y aprovecha otros servicios

Con el fin del espacio ilimitado gratuito, toca apretarse el cinturón. Una de las formas más efectivas de ganar margen es aprovechar el gestor de almacenamiento de Google Fotos. Desde «Gestionar almacenamiento» la app te sugiere borrar fotos borrosas, desenfocadas, capturas de pantalla antiguas, elementos muy grandes o vídeos que ocupan demasiado. Verás cuánto espacio liberará cada categoría y podrás seleccionar todo o revisar por si se cuela algo importante.

Si sueles hacer muchas capturas o fotos de recibos y tickets que solo sirven un rato, verás que esas carpetas se comen más espacio del que parece. Con las sugerencias de limpieza de Fotos o con la tarjeta de «Haz limpieza» en el Asistente podrás vaciarlas de golpe. El contenido que mandes a la papelera se guarda todavía 60 días por si cambias de idea, pasado ese tiempo se elimina definitivamente.

Otra idea poco usada es mover tus vídeos pesados a YouTube. Puedes localizarlos desde el gestor de almacenamiento, descargarlos a tu ordenador o móvil y luego subirlos a tu cuenta de YouTube (que va asociada a tu cuenta de Google) marcándolos como «Privados». YouTube no te pone un límite razonable de cantidad de vídeos, así que podrás conservarlos ahí y borrar su copia de Google Fotos para recuperar bastante espacio.

No olvides que los 15 GB gratuitos se comparten entre Google Fotos, Drive y Gmail, así que también ganas hueco si limpias correos enormes y archivos obsoletos de Drive. En Gmail puedes buscar mensajes pesados con filtros como «larger:10M» o «larger:20M», revisar los adjuntos más gordos y eliminar lo que ya no necesites. En Drive, revisa presentaciones, vídeos o copias de seguridad antiguas que estén criando polvo.

Si aun así te quedas corto, tienes dos caminos de pago: ampliar almacenamiento con Google One (planes desde 100 GB por una cuota mensual o anual) o apostar por un Pixel que ofrezca ventajas de subida a Fotos. No es la vía más barata, pero si tu biblioteca es enorme y la usas para trabajo, familia y demás, puede compensar mucho antes que andar borrando a ciegas.

Busca y encuentra cualquier foto en segundos

Uno de los puntos fuertes de Google Fotos es su buscador potenciado por IA. La app analiza el contenido de tus imágenes para que puedas buscar por objetos, conceptos o escenas sin haber etiquetado nada. Escribe «playa», «navidad», «cumpleaños», «perro», «gato», «puente» o incluso «LEGO», y verás cómo aparecen fotos relacionadas con ese tema sin que tú hayas hecho nada más.

La cosa va más allá: también puedes buscar por emojis directamente desde el teclado. Si pones un emoji con gafas, la app intentará mostrarte fotos de gente con gafas; si usas el icono de un perro o un gato, localizará imágenes de mascotas. No es infalible al 100 %, pero suele acertar sorprendentemente bien y es una forma muy divertida de explotar el buscador.

El motor también entiende fechas, meses y años escritos en texto. Si escribes «febrero» o «2019», te mostrará las fotos tomadas en ese mes o año; si pones «verano 2018», combinará fechas y lugares para acercarse a ese rango. Y, por supuesto, puedes buscar por ciudades o zonas («Roma», «Córdoba», «París») gracias a las etiquetas de ubicación incluidas en los metadatos.

Otra capa de precisión la añades tú añadiendo descripciones personalizadas a fotos concretas. Abre la imagen, pulsa el icono de información («i») y escribe un texto en el campo «Añade una descripción». Todo lo que pongas ahí se indexa, así que luego podrás buscar por el nombre del evento, el mote de un amigo, un detalle de la escena o lo que se te ocurra.

Si te da pereza etiquetar, no pasa nada: el propio sistema agrupa caras similares para ofrecerte un álbum de «Personas» (y mascotas) donde podrás asignar nombres y luego escribirlos en el buscador para ver todas las fotos en las que aparece esa persona. Como veremos ahora, esta parte de reconocimiento facial tiene mucha miga.

Agrupa por caras, personas y mascotas

Google Fotos es capaz de detectar automáticamente los rostros que aparecen en tus imágenes y agruparlos en colecciones. Para activar esta función, entra en Ajustes y busca la opción «Agrupar caras similares». Dentro verás el interruptor «Agrupación por caras»; actívalo y deja que la IA haga su trabajo. Dependiendo del tamaño de tu biblioteca, el proceso puede tardar minutos u horas.

Cuando termine, en la pestaña de Álbumes aparecerá un álbum llamado «Personas» o «Personas y mascotas». Dentro verás todas las caras detectadas y podrás asignar un nombre o apodo a cada una. Toca en una cara, escribe un nombre y listo. Esto funciona tanto para humanos como para animales, así que tu perro o tu gato también pueden tener su álbum propio.

Si hay alguien a quien prefieres no identificar, puedes ocultar su cara para que deje de reconocerse automáticamente. Basta con mantener pulsado sobre el álbum de esa persona en «Personas y mascotas» y elegir en el menú la opción de ocultar. No se borran las fotos ni se pierde nada, simplemente Google Fotos deja de usar esa cara en sus agrupaciones y sugerencias.

Una vez configurados los nombres, el buscador se vuelve tremendamente práctico. Escribe el nombre de un amigo o familiar en la barra de búsqueda y verás todas las fotos donde el sistema cree que aparece esa persona. Además, esto encaja a la perfección con otras funciones, como los álbumes automáticos o los «Live Albums», que pueden ir rellenándose solos con todas las fotos en las que sale alguien concreto.

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Privacidad: ubicación, metadatos y fotos que no quieres ver

Cada vez que abres una foto en pantalla completa, puedes deslizar hacia arriba o pulsar el icono de información para ver todos sus metadatos: fecha, hora, resolución, dispositivo, ajustes de disparo y ubicación en el mapa si el móvil o la cámara tenían el GPS activo. Esta información es muy útil para recordar con qué móvil hiciste la foto, dónde estabas exactamente o qué parámetros usaste en una escena complicada.

El problema es que, si compartes esa imagen tal cual, esa ubicación también puede viajar con ella. Para evitarlo, en los ajustes de Google Fotos tienes una opción llamada «Quitar la ubicación geográfica» al compartir por enlace. Si la activas, cualquier foto o álbum que compartas mediante un link perderá la posición exacta antes de salir de tu cuenta, así no revelas dónde vives, trabajas o veraneas sin querer.

Otra forma de cuidar tu privacidad visual es usar el archivo para esconder fotos que no quieras ver constantemente, pero que tampoco quieres borrar. Pueden ser capturas de pantalla de facturas, documentos, conversaciones, memes o cualquier cosa que te embarra la galería. Selecciona las imágenes que quieras, toca en el menú de tres puntos y elige «Archivar». Desaparecerán de la vista principal, aunque seguirán saliendo en álbumes y búsquedas.

Si quieres algo más positivo que esconder, puedes marcar fotos como favoritas con la estrella que aparece al verlas en grande. Al hacerlo, se crea un álbum «Favoritos» accesible desde la sección de Álbumes, donde tendrás a mano las imágenes que más te gustan o las que consultas a menudo. Es perfecto para no perder entre miles de fotos esas cuatro o cinco que siempre enseñas.

Editar fotos: filtros, recortes y ajustes avanzados

Aunque no compita con editores profesionales, Google Fotos trae un editor integrado más que suficiente para el día a día. Abre una foto, pulsa el icono de edición (tres controles o tres líneas según la versión) y accederás a filtros de estilo Instagram, herramientas de recorte, enderezado y control de color e iluminación. Puedes ajustar el brillo, el contraste, las sombras, la calidez o la intensidad del color con deslizadores muy sencillos.

En algunas imágenes, verás opciones especiales como «Azul intenso» para potenciar cielos y agua. Dentro del apartado de color, toca la flecha hacia abajo y encontrarás esta herramienta: al mover el deslizador hacia la derecha, las zonas azules ganan fuerza, mientras que el resto de colores se mantiene más estable. Es ideal para paisajes de playa, montaña o escenas con mar de fondo.

Si disparas con modo retrato en un móvil compatible (especialmente en la gama Pixel), Google Fotos te deja jugar con el desenfoque de fondo a posteriori. Entra al editor, busca el ajuste de «Profundidad» y mueve el control para aumentar o reducir el efecto bokeh. Además, puedes tocar en distintas zonas de la foto para decirle qué parte quieres enfocada y cuál debe quedar más difuminada.

Cuando termines de editar, puedes «Guardar» para que la nueva versión reemplace a la original o bien usar la opción «Exportar» para crear una copia editada sin tocar el archivo inicial. Esto es muy útil si quieres probar versiones más agresivas o acabados diferentes sin cargarte la foto tal cual salió de la cámara.

Si te quedas corto con el editor básico, desde el menú de edición también puedes saltar a apps externas como Snapseed u otras herramientas de terceros, y Google Fotos se encargará de guardar el resultado final dentro de tu biblioteca, manteniendo todo ordenado en un solo sitio aunque uses varios editores.

Ediciones automáticas, GIFs, collages y otros montajes

El asistente integrado de Google Fotos se encarga de crear montajes, estilizar imágenes y generar vídeos o animaciones sin que tú hagas nada. Cuando detecta, por ejemplo, una serie de fotos de un monumento, un viaje o un evento especial, puede proponerte una versión mejorada, un collage, un GIF o un pequeño vídeo. Recibirás una notificación y podrás decidir si lo guardas o lo descartas; la foto original nunca se pierde.

Además de eso, tú mismo puedes crear GIFs animados seleccionando varias imágenes. Desde la pestaña «Asistente», pulsa en «Animación» y elige hasta 50 fotos. La app las combinará en una secuencia rápida que se guarda como animación; cuando la compartas por WhatsApp, Telegram o redes sociales, se exportará como GIF y podrás usarla como quieras.

Si lo que te apetece es un collage clásico de varias fotos en una sola imagen, el proceso es igual de sencillo: ve al Asistente, toca en «Collage» y elige hasta nueve fotos para combinarlas. Google Fotos creará automáticamente la distribución de los paneles. No permite ajustar al milímetro cada recuadro, pero para montajes rápidos funciona muy bien y después puedes aplicar filtros o recortes extra.

Con las películas pasa algo parecido. La app ofrece plantillas temáticas («Un año de sonrisas», Día de la Madre, mejores selfies, etc.) que montan automáticamente vídeos con tus fotos y clips, música incluida. Pero si lo prefieres, puedes ir a «Crear película» y seleccionar tú hasta 50 fotos o vídeos, decidir el orden y ajustar la duración de cada uno, además de cambiar la banda sonora por otra pista.

En algunos países, desde el propio Asistente también puedes encargar libros de fotos físicos directamente con tus imágenes favoritas. Solo eliges las fotos (hasta 100 por libro), revisas la maquetación básica que propone Google y haces el pedido. Es una forma sencilla de pasar de la nube al papel sin pelearte con programas de maquetación.

Escanear documentos, fotos antiguas y recortar perspectivas

Si tienes álbumes viejos o fotos impresas que quieres conservar, Google ofrece FotoScan, una app pensada para digitalizar fotografías físicas con la cámara del móvil. Desde el menú lateral de Google Fotos verás un acceso llamado «Escanear fotos» que te lleva a la descarga de FotoScan en Google Play o App Store. Una vez instalada, coloca la foto en una superficie bien iluminada, sigue las indicaciones para mover el móvil por los cuatro puntos y deja que la app elimine brillos y corrija la perspectiva.

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Para documentos más sencillos o para una foto de un papel tomada al vuelo, Google Fotos incorpora una función de recorte de documentos con corrección de perspectiva. Haz la foto con la cámara, ábrela en Fotos, entra a editar y pulsa el icono de extensiones (nueve puntos en cuadrado). Elige «Recortar documento», ajusta las cuatro esquinas al borde del papel y confirma. La imagen resultante se verá como si la hubieses escaneado.

Gracias a Google Lens, que se integra dentro de Fotos, también puedes extraer texto directamente de las imágenes. Abre una foto con texto (un cartel, un documento, una tarjeta), toca el icono de Lens y selecciona la zona donde está lo que te interesa. La app reconocerá el texto y te permitirá copiarlo al portapapeles, buscarlo en Google o traducirlo, lo que viene genial para apuntar datos sin reescribirlos.

Compartir, álbumes colaborativos y Chromecast

Compartir desde Google Fotos es bastante más flexible que mandar simples archivos. Cuando abres una foto o seleccionas varias, puedes enviarlas a contactos concretos o generar un enlace compartido que cualquiera podrá abrir en el navegador, incluso si no usa la app. Tú decides exactamente qué fotos o álbumes se incluyen en ese enlace, de manera que nadie podrá curiosear el resto de tu biblioteca.

Si queréis juntar las fotos de un viaje o evento entre varias personas, crea un álbum compartido donde todos puedan añadir su material. Desde la pestaña de compartir o desde Álbumes, crea uno nuevo, añade tus fotos y luego invita a tus amigos por correo o enlace. Cada uno podrá subir lo suyo y todos veréis el conjunto sin tener que andar pasando fotos por WhatsApp en calidad desastrosa.

En el menú lateral hay también una función muy potente llamada «Añadir cuenta de colaborador». Con ella puedes dar acceso automático a otra persona a parte de tu biblioteca: todas tus fotos, las de ciertas personas (por ejemplo, los hijos) o las de un periodo concreto. Es ideal para parejas o familias que quieran tener una colección común sin estar compartiendo álbum por álbum.

Si tienes un Chromecast o una tele compatible en la misma red Wi-Fi, verás el icono de envío en Google Fotos. Con un toque podrás proyectar una foto, un álbum entero o una selección concreta en la tele, lo que viene genial para enseñar las vacaciones sin tener a todo el mundo mirando la pantalla del móvil. Puedes ir pasando las imágenes desde el teléfono como si fuera un mando a distancia.

Gestión avanzada: papelera, recuperación y solo vídeos

Cada vez que borras algo en Google Fotos, en realidad va a parar a la papelera durante 60 días. En ese tiempo puedes entrar en esa sección desde el menú lateral, seleccionar lo que quieras y recuperarlo sin problema. Si lo tienes muy claro y quieres que desaparezca del todo, también puedes vaciar la papelera antes de que se cumpla ese plazo.

En caso de que te agobie ver de todo mezclado, recuerda que al pulsar en la barra de búsqueda aparecen accesos rápidos a tipos de contenido concretos como vídeos, películas, animaciones, collages o escaneos de FotoScan. Toca en «Vídeos» para ver únicamente clips, en «Películas» para localizar los montajes que hayas hecho o en «Animaciones» para encontrar todos tus GIFs creados con la app.

Si tu móvil y la app lo permiten, también puedes guardar y reproducir fotos en movimiento, como Live Photos del iPhone o los Motion Photos de Android. En la vista de la foto verás un icono que te permite activar o desactivar la animación, y en ajustes puedes decidir si quieres que esos pequeños vídeos asociados se incluyan en la copia de seguridad o prefieres quedarte solo con la imagen fija para ahorrar espacio.

Por último, cuando quieres hacer una limpieza a fondo pero sin renunciar a la seguridad, puedes recurrir a Google Takeout para descargar una copia completa de todas tus fotos y vídeos almacenados. Selecciona solo Google Fotos en la herramienta de exportación de datos, genera el archivo comprimido y cuando lo recibas tendrás un respaldo que puedes guardar en un disco externo antes de empezar a borrar material de la nube con algo más de tranquilidad.

Con todos estos trucos y ajustes, Google Fotos deja de ser solo una nube donde subir imágenes para convertirse en tu centro de mando fotográfico: organiza por tiempo, lugar y caras, edita sin complicarte, comparte sin perder el control de tu privacidad, ahorra espacio cuando los 15 GB aprietan y rescata recuerdos en segundos gracias a un buscador que parece magia; una vez te acostumbras a usarla a fondo, cuesta mucho volver a una galería simple y sin inteligencia detrás.

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