- AtlasOS es una modificación agresiva de Windows 10 y 11 que elimina procesos, telemetría y bloatware para priorizar el rendimiento y la baja latencia, sobre todo en gaming.
- Logra reducir drásticamente procesos y consumo de RAM, pero a costa de desactivar Windows Defender, Windows Update, puntos de restauración, mitigaciones de Spectre/Meltdown y otras funciones clave.
- Su uso implica riesgos claros de seguridad, estabilidad e incompatibilidades, por lo que está más orientado a entusiastas con PCs para jugar que a equipos de trabajo o uso general.
- Antes de optar por AtlasOS conviene valorar alternativas como ReviOS, una buena optimización de Windows original o incluso migrar a distribuciones Linux centradas en rendimiento y privacidad.
AtlasOS se ha convertido en uno de los mods de Windows más comentados en foros y redes, sobre todo después de que canales como Linus Tech Tips hayan hablado de sistemas «ligeros» para alargar la vida de los PC. Muchos jugadores y usuarios con equipos modestos se preguntan si realmente merece la pena instalarlo, qué sacrifica y hasta qué punto es seguro.
Lo que vas a leer a continuación es una guía extensa y sin rodeos sobre qué es AtlasOS, cómo funciona, qué elimina exactamente de Windows 10 y Windows 11, qué ventajas ofrece y qué peligros o limitaciones conlleva. También lo compararemos con otras alternativas como ReviOS o incluso con dar el salto a Linux, para que tengas todos los datos antes de tocar nada en tu sistema.
Qué es AtlasOS y qué pretende conseguir
AtlasOS no es un sistema operativo nuevo, sino una modificación profunda que se aplica sobre una instalación oficial de Windows 10 o Windows 11. Técnicamente hablamos de un conjunto de scripts y configuraciones que «adelgazan» Windows eliminando servicios, componentes, telemetría y aplicaciones preinstaladas que los desarrolladores consideran prescindibles para jugar y para un uso centrado en el rendimiento.
Su objetivo declarado es quitar de en medio todo lo que reste rendimiento o añada latencia, especialmente en equipos destinados al gaming competitivo o en ordenadores algo viejos que sufren con la versión estándar de Windows. En lugar de instalar una ISO ya modificada (como ocurre con Tiny10/Tiny11), en la mayoría de casos AtlasOS aplica sus cambios sobre una instalación limpia del sistema original, usando el asistente AME Wizard y un archivo de configuración llamado Playbook.
Los desarrolladores de AtlasOS hablan de tres grandes pilares que justifican el proyecto: mejorar el rendimiento bruto, reducir la latencia (sobre todo en red y entrada de periféricos) y aumentar la privacidad desactivando casi toda la telemetría de Microsoft. Todo esto se hace a costa de deshabilitar o eliminar características que, para un usuario medio, pueden ser importantes.
Conviene dejar claro que AtlasOS está muy orientado a jugadores y a entusiastas que buscan exprimir cada FPS posible. No está pensado para alguien que quiera un Windows «normal» para ofimática, trabajo con software especializado o un uso generalista donde prime la estabilidad, la compatibilidad y la seguridad estándar de Microsoft.
AtlasOS como Windows modificado: debloater extremo
AtlasOS actúa principalmente como un debloater agresivo de Windows. Esto quiere decir que intenta limpiar el sistema de todo lo que entiende como «lastre»: servicios en segundo plano, apps preinstaladas, publicidad integrada, herramientas de telemetría, funciones de ahorro de energía y diversos componentes del sistema que, según el proyecto, no son necesarios para ejecutar juegos.
En Windows 10, por ejemplo, se ha llegado a hablar de pasar de casi 200 procesos activos a apenas una treintena tras aplicar AtlasOS. De forma similar, se reportan reducciones muy grandes en el consumo de RAM: de alrededor de 1,5 GB en reposo a unos 600 MB en la versión más afinada de Windows 10 AtlasOS. Todo esto se traduce en más recursos disponibles para juegos y aplicaciones pesadas.
Para conseguirlo, AtlasOS desactiva también diversas funciones de ahorro energético, permitiendo que los procesadores x86 trabajen a su máximo rendimiento de manera más constante. La idea es reducir al mínimo los cambios de estado de energía, la gestión «inteligente» que prioriza eficiencia y batería, y centrar el sistema en ofrecer la menor latencia posible y una respuesta más inmediata.
En el plano de la privacidad, AtlasOS promete eliminar o inutilizar casi toda la telemetría de Windows. Microsoft recopila una gran cantidad de datos de uso del sistema y de las aplicaciones, tanto para diagnóstico como para mejorar sus servicios y, en parte, para fines comerciales. AtlasOS intenta cortar ese flujo deshabilitando servicios dedicados a la recogida de datos y borrando muchas de las apps preinstaladas ligadas al ecosistema de la compañía.
Hay que tener en cuenta que esta limpieza no se limita a desinstalar programas visibles, sino que también implica cambios profundos en el registro, en las políticas de grupo, en tareas programadas y en componentes de bajo nivel. Ese es uno de los motivos por los que algunos usuarios ven el proyecto con recelo, ya que cualquier error en estas modificaciones puede provocar comportamientos extraños o incompatibilidades.
Rendimiento y datos anunciados por AtlasOS
AtlasOS suele acompañar sus promesas con cifras concretas de rendimiento, publicadas en su documentación y en hilos de su repositorio de GitHub. En pruebas realizadas sobre una instalación de Windows 11 optimizada con AtlasOS y con DirectStorage habilitado, se reportan resultados como estos:
- Uso de CPU en segundo plano teórico del 0%, es decir, sin procesos del sistema consumiendo ciclos de forma constante cuando el equipo está en reposo.
- Reducción del uso de RAM en el arranque, pasando de unos 2,3 GB en Windows 11 de serie a alrededor de 1,2 GB tras aplicar el mod.
- Aumento de FPS en juegos competitivos, con incrementos alrededor del 1% en títulos como VALORANT (por ejemplo, de unos 665 FPS a más de 800 FPS en determinadas pruebas, cifras muy extremas que dependen totalmente del hardware y la configuración).
En la versión basada en Windows 10 22H2 se manejan mejoras similares: fuerte recorte de procesos, descenso notable del consumo de memoria y ligera reducción de la latencia de procesos (se ha comentado pasar de unos 3,09 ms a 2,55 ms en ciertas mediciones internas).
Debes tomar estas cifras como orientativas y muy dependientes del equipo donde se prueben, del tipo de juego, de la carga de trabajo y de los drivers. En ordenadores muy antiguos o con pocos recursos es más fácil notar la diferencia, mientras que en equipos modernos de gama media o alta muchas veces las mejoras son menos espectaculares en la práctica y pueden no compensar los sacrificios en funciones y seguridad.
Varios usuarios y creadores de contenido han señalado que la sensación de fluidez, la reducción de la latencia del ratón y del teclado y el tiempo de carga de algunos juegos sí se perciben algo mejores, pero eso siempre entra en terreno subjetivo. Además, hay quien afirma que ciertas optimizaciones pueden alterar la «sensación» del ratón si no se ajustan bien parámetros como temporizadores del sistema o mitigaciones de vulnerabilidades.
Qué elimina y desactiva AtlasOS en Windows
Uno de los puntos más polémicos de AtlasOS es hasta dónde llega al eliminar funciones. Algunos cambios están bien documentados en su web oficial, mientras que otros se deducen de los scripts o se conocen por experiencia de la comunidad. Entre los elementos que se deshabilitan o eliminan destacan:
- Windows Defender: el antivirus nativo de Microsoft se deshabilita o se deja opcional, lo que reduce consumo de recursos pero deja el sistema mucho más expuesto si no instalas alternativas.
- Windows Update y funciones de actualización automática: se bloquean o se limitan, lo que implica que el sistema no recibe parches de seguridad ni mejoras de forma normal a menos que el usuario intervenga.
- Puntos de restauración y funciones de restablecimiento del sistema: se desactivan las herramientas que permiten volver atrás tras una actualización fallida o un problema grave, dejando menos margen de maniobra ante errores.
- Telemetría y seguimiento: se eliminan servicios y componentes responsables de recopilar datos de uso, información técnica y estadísticas para Microsoft.
- Bloatware y apps preinstaladas: desaparecen muchas aplicaciones UWP que vienen con Windows (juegos promocionales, apps de terceros preinstaladas, herramientas que no son estrictamente necesarias para el funcionamiento básico).
- OneDrive y parte de la integración en la nube: se deshabilita el cliente de almacenamiento en la nube de Microsoft, rompiendo la sincronización directa con este servicio.
- Edge y algunos elementos del navegador integrado: en ciertas variantes se elimina el navegador predeterminado de Microsoft, obligándote a usar otras opciones.
Además de todo esto, AtlasOS también toca componentes de seguridad y compatibilidad. Entre los cambios más delicados están la desactivación del TPM (módulo de plataforma segura), BitLocker (cifrado de disco), reconocimiento de voz, configuraciones de RAID y espacios de almacenamiento, así como diversos servicios relacionados con la gestión avanzada del sistema.
Especialmente controvertida es la deshabilitación de mitigaciones de vulnerabilidades como Spectre y Meltdown, fallos de hardware graves que afectaban a procesadores Intel y AMD. Esas mitigaciones, introducidas por la industria, suponían una pequeña penalización de rendimiento para cerrar un agujero serio de seguridad. AtlasOS incluye scripts que permiten desactivarlas para ganar algo de rendimiento extra, a costa de abrir de nuevo esa puerta a posibles ataques de canal lateral.
Todo esto explica por qué algunos usuarios hablan de AtlasOS como un sistema «semirroto» desde el punto de vista de la seguridad y del mantenimiento. Funciona, y puede ir muy rápido, pero renuncia a mecanismos que Microsoft considera críticos para proteger el equipo y para mantenerlo actualizado frente a nuevas amenazas.
AtlasOS, código abierto y herramientas utilizadas
AtlasOS se presenta como un proyecto de código abierto alojado en GitHub, donde es posible revisar sus scripts, el Playbook y buena parte de la lógica que utiliza para modificar Windows. Esto permite que usuarios avanzados y expertos en seguridad auditen qué se está tocando exactamente, algo especialmente importante cuando se juega con mitigaciones de seguridad y con componentes de bajo nivel.
Sin embargo, el corazón del proceso de creación de algunas versiones de AtlasOS se apoya en NTLite, una herramienta comercial de código cerrado diseñada para personalizar imágenes de Windows. Aunque los archivos de configuración de AtlasOS sean visibles, tanto Windows como NTLite no lo son, por lo que no se puede considerar que todo el conjunto sea completamente abierto en sentido estricto.
Los desarrolladores han comentado que planean ofrecer en el futuro métodos para que el propio usuario pueda generar su versión personalizada de AtlasOS, partiendo de su copia legal de Windows y aplicando los perfiles de optimización que el proyecto propone. Mientras tanto, el enfoque principal pasa por la instalación con AME Wizard y los Playbooks oficiales.
La filosofía general del proyecto se basa en la transparencia sobre lo que se elimina, pero eso no significa que un usuario sin conocimientos técnicos pueda entender de un vistazo todas las consecuencias. De hecho, entre los cambios hay gran cantidad de ajustes en el registro, políticas, servicios y tareas que, si se tocan mal, pueden causar inestabilidad o incompatibilidades difíciles de diagnosticar.
Cómo se instala AtlasOS en Windows 10 y Windows 11
El proceso de instalación de AtlasOS es distinto al de una ISO tradicional de Windows. En la mayoría de guías oficiales y no oficiales se recomienda partir de una instalación limpia de Windows 10 o Windows 11, preferiblemente en la edición Pro, y después aplicar el mod mediante AME Wizard y el Playbook de AtlasOS.
Estos son los pasos generales que se suelen seguir para instalar AtlasOS sobre una instalación nueva de Windows (resumidos a nivel conceptual, sin entrar a detallar cada clic):
- Reinstalar Windows desde cero. Descargas la ISO oficial de Windows 10 o Windows 11, creas un USB de arranque con herramientas como Rufus o Ventoy, y formateas el equipo para instalar el sistema limpio.
- Preparar el entorno sin conexión. En el caso de Windows 11, se suele recomendar instalar sin conectarse a Internet, usando el comando oobe\bypassnro durante la configuración inicial (tecla Mayús + F10 para abrir la consola) y así poder crear un usuario local y saltarte el inicio de sesión con cuenta Microsoft.
- Actualizar y dejar el sistema al día. Una vez en el escritorio, conviene instalar todas las actualizaciones de Windows Update, actualizar la Microsoft Store y asegurarse de que los drivers (sobre todo el de red y los gráficos) están en su última versión compatible.
- Descargar las herramientas de AtlasOS. Desde la web oficial o su GitHub, obtienes el archivo Atlas Playbook (.apbx) y el asistente AME Wizard (generalmente en formato EXE comprimido en ZIP). Es importante descomprimirlos en la misma carpeta.
- Ejecutar AME Wizard y cargar el Playbook. Inicias el asistente, seleccionas el Playbook de AtlasOS y sigues las indicaciones en pantalla: desactivar el antivirus durante el proceso, permitir cambios en el sistema, elegir qué componentes opcionales quieres mantener o eliminar, etc.
- Completar el proceso y reiniciar. Tras aplicar todos los cambios, el equipo se reinicia y suele aparecer un fondo de pantalla personalizado de Atlas. A partir de ese momento ya estás en un Windows modificado.
Existe también una opción que intenta aplicar AtlasOS sin reinstalar completamente Windows, aprovechando instaladores individuales desde la web (por ejemplo, usando la opción de «Get Started» y descargando los ejecutables necesarios). Esta vía es más cómoda porque evita formatear, pero también arrastra la basura y posibles errores de una instalación antigua, y aumenta el riesgo de conflictos.
Muchos usuarios avanzados recomiendan sí o sí hacer copia de seguridad de todos los datos importantes antes de tocar nada, dado que AtlasOS elimina aplicaciones, funciones y modifica aspectos sensibles del sistema. Aunque, en teoría, no debería borrar tus archivos personales, toda manipulación profunda de Windows implica riesgo.
Ventajas prácticas de usar AtlasOS
La principal razón para usar AtlasOS es rascar todo el rendimiento posible en un equipo donde Windows estándar se siente pesado. Si tu PC va justo de recursos o quieres dedicarlo casi exclusivamente a jugar, las ventajas más comentadas por la comunidad son claras:
- Menos procesos en segundo plano, lo que deja más CPU y RAM libres para los juegos y reduce la probabilidad de microtirones por tareas del sistema inesperadas.
- Mejor rendimiento en equipos antiguos o de gama baja, donde cada megabyte de RAM ahorrado y cada proceso menos pueden marcar una diferencia real en la fluidez.
- Reducción de la latencia del sistema y de red, algo especialmente apreciable en títulos competitivos online, donde unos milisegundos menos pueden notarse en la respuesta del ratón, del teclado y en el ping efectivo.
- Privacidad reforzada frente a un Windows «de fábrica», al desmontar gran parte de la telemetría y la publicidad, lo que agrada a quienes desconfían del rastreo de Microsoft.
- Instalación relativamente sencilla para tratarse de un mod profundo, sobre todo en comparación con otros Windows modificados que requieren gestionar manualmente imágenes ISO muy personalizadas.
Para quien usa el PC casi exclusivamente para gaming, estas ventajas pueden ser muy atractivas, sobre todo si sumas la eliminación del bloatware, el escritorio más limpio y la sensación subjetiva de ligereza del sistema.
Inconvenientes, riesgos y problemas habituales
La otra cara de la moneda de AtlasOS viene cargada de advertencias. No es un sistema soportado por Microsoft, se sale completamente de lo que la compañía contempla como entorno controlado y además desactiva barreras que se consideran fundamentales para un uso seguro del PC.
Entre los inconvenientes más importantes de AtlasOS destacan los siguientes puntos que conviene pensar antes de lanzarse a instalarlo:
- Ausencia (o fuerte limitación) de actualizaciones automáticas. Un sistema que no se actualiza con regularidad acumula vulnerabilidades con el tiempo, especialmente en un entorno Windows tan atacado como el actual.
- Eliminación de capas de seguridad críticas, tanto las mitigaciones de fallos de hardware como las propias herramientas de defensa del sistema. Si no las sustituyes y configuras bien, quedas mucho más expuesto.
- Desaparición de funciones de recuperación como puntos de restauración o restablecimiento del sistema, que son las que suelen salvarte cuando algo sale mal con drivers, software o actualizaciones.
- Incompatibilidades con algunos programas y servicios. Al haberse eliminado librerías, APIs o componentes que ciertos programas dan por hechos, es relativamente habitual encontrar software que falla, se instala mal o directamente no arranca.
- Problemas con juegos con anti-cheat agresivos, tiendas como Microsoft Store o integración con servicios corporativos, que pueden detectar el entorno como manipulado y negarse a funcionar correctamente.
- Avisos constantes del antivirus cuando se intenta instalar el mod sobre un Windows estándar, ya que los cambios que realiza AtlasOS se parecen mucho a los que haría un malware al modificar archivos y configuraciones del sistema.
También hay que mencionar que la mejora de rendimiento no siempre es espectacular en equipos modernos y bien configurados. Si tienes un PC potente, con SSD rápido y suficiente RAM, ganarás poco y perderás, en cambio, comodidad y funciones. En esos casos, suele ser más sensato optimizar tu instalación de Windows tradicional que reemplazarla por un mod tan agresivo.
Por todo esto, muchos expertos no recomiendan AtlasOS para tareas generales como trabajo de oficina, uso profesional, estudios o PCs compartidos en familia. El enfoque de este tipo de sistemas modificados es muy específico y conviene tratarlos más como una plataforma de juego dedicada o un experimento, que como tu sistema principal e imprescindible.
AtlasOS frente a ReviOS y otros Windows modificados
AtlasOS no es el único proyecto que intenta «arreglar» Windows a golpe de tijera. En los últimos años han aparecido varias alternativas, siendo ReviOS uno de los nombres más conocidos. Tanto AtlasOS como ReviOS comparten la idea de tomar un Windows oficial y aplicarle un conjunto de optimizaciones para reducir consumo de recursos, telemetría y bloatware.
La diferencia principal está en el enfoque y en el grado de agresividad. AtlasOS se posiciona como una modificación muy orientada a entusiastas y jugadores competitivos, priorizando el rendimiento bruto y la baja latencia por encima de casi todo. Es de código abierto y sus scripts se pueden auditar, pero exige cierto nivel técnico si quieres ajustar cosas a tu gusto después de la instalación.
ReviOS, en cambio, busca un equilibrio mayor entre rendimiento y estabilidad. También es un proyecto abierto, elimina mucha basura de Windows y mejora la respuesta del sistema, pero intenta mantener una experiencia más versátil para quienes usan el PC tanto para jugar como para productividad. Una de sus grandes ventajas es su herramienta «Revision Tool», que permite activar o desactivar funciones (actualizaciones, Defender, etc.) con unos pocos clics incluso después de instalar el sistema.
Mientras que AtlasOS confía más en la transparencia y en el control vía scripts, ReviOS ofrece una gestión más amigable para el usuario medio, reduciendo el riesgo de romper algo al tocar configuraciones avanzadas. Eso sí, algunos jugadores muy exigentes aseguran que ReviOS puede sentirse ligeramente menos «afilado» en respuesta que AtlasOS, o que ciertos ajustes (como el manejo de temporizadores HPET) dan una sensación diferente en el movimiento del ratón.
En cuanto a otros proyectos como Tiny10, Tiny11 o variantes basadas en ISO ya recortadas, la principal distinción es el método de instalación: muchos de ellos se presentan en forma de imagen ISO lista para instalar desde cero, mientras que AtlasOS, en su concepción original, se aplica sobre un Windows oficial recién instalado a través de AME Wizard y Playbooks específicos.
¿Merece la pena AtlasOS para gaming?
La gran pregunta de la mayoría de usuarios es si AtlasOS es realmente necesario para disfrutar de juegos con buena fluidez. Las experiencias compartidas en foros son variadas: hay quienes están encantados con la mejora percibida y quienes, tras probarlo un tiempo, han vuelto a un Windows estándar o han optado por otras alternativas.
Si usas tu PC exclusivamente para jugar, no te importa trastear y aceptas convivir con posibles incompatibilidades, AtlasOS puede aportar un plus de rendimiento y una experiencia más limpia. Especialmente en shooters competitivos o títulos online donde cada milisegundo cuenta, ese pequeño margen puede ser valioso para jugadores muy serios.
En cambio, si también necesitas el ordenador para trabajar, estudiar, usar periféricos como impresoras, aprovechar al máximo la Microsoft Store o software corporativo, el riesgo de encontrarte con funciones que no van a funcionar bien es elevado. En ese escenario, soluciones más equilibradas como ReviOS o simplemente una buena optimización manual de Windows original suelen ser más sensatas.
Otra variable clave es la seguridad. Al desactivar defensas integradas y romper el sistema de actualizaciones, es fundamental que sepas lo que estás haciendo: instalar un buen antivirus de terceros, mantener drivers y software al día manualmente y navegar con cabeza. Para un usuario menos técnico, todo ello es una carga adicional considerable.
También conviene recordar que, si lo que más te molesta de Windows es la telemetría, la publicidad y el bloatware, quizá la solución no pase por una versión extrema como AtlasOS, sino plantearse seriamente otras plataformas, como ciertas distribuciones de Linux que hoy ofrecen una experiencia jugable muy decente gracias a Steam Proton y otros proyectos.
¿Y si el problema es Windows en general? La alternativa de Linux
Buena parte del interés en sistemas modificados como AtlasOS nace del hartazgo con las decisiones de Microsoft: cambios de interfaz polémicos, cada vez más apps preinstaladas, anuncios dentro del propio sistema, telemetría omnipresente y un consumo de recursos que se dispara incluso en tareas sencillas.
Si ese es tu caso, hay que considerar que el problema quizá no sea solo «demasiado bloat», sino la propia filosofía de Windows moderno. Actualmente existen distribuciones Linux como Linux Mint, Pop!_OS o Zorin OS que ofrecen un entorno mucho más ligero, sin rastreo invasivo y con un respeto muy superior por la privacidad del usuario.
Gracias a tecnologías como Steam Proton y DXVK, la compatibilidad de juegos en Linux ha mejorado muchísimo. Muchos títulos de Steam funcionan sin necesidad de tocar apenas nada, y en no pocos casos el rendimiento es igual o incluso superior al de Windows, especialmente en hardware bien soportado.
Obviamente, Linux no es la solución universal: hay juegos con anti-cheat muy restrictivo, software profesional solo disponible en Windows y una curva de aprendizaje si vienes del ecosistema de Microsoft. Pero para determinados perfiles de usuario que valoran rendimiento, limpieza, control total y privacidad, puede ser una opción más lógica que parchear Windows hasta dejarlo irreconocible.
AtlasOS es una respuesta radical a un problema real: Windows cada vez pesa más, consume más recursos y se llena de funciones que muchos nunca usarán. Para un PC orientado únicamente a jugar y en manos de alguien que entiende los riesgos, puede ser una herramienta interesante. Para un uso general, un equipo de trabajo o como único sistema en tu vida digital, sus sacrificios en seguridad, estabilidad y compatibilidad lo convierten en una apuesta que conviene valorar muy bien antes de dar el salto.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.
