- Duck.ai permite chatear con varios modelos de IA de terceros desde DuckDuckGo, actuando como capa de anonimato entre el usuario y los proveedores.
- El nuevo chat de voz en tiempo real procesa el audio con modelos de OpenAI, generando respuestas habladas y en texto sin almacenar grabaciones.
- DuckDuckGo anonimiza las conversaciones, cifra las conexiones y almacena los chats recientes solo de forma local, sin usarlos para entrenar modelos.
- La IA de DuckDuckGo es opcional y pensada para quienes buscan asistentes conversacionales útiles sin renunciar a la privacidad de sus datos.
DuckDuckGo se ha ganado a pulso la fama de buscador que cuida la privacidad, presentándose como alternativa a gigantes como Google o Bing tanto en su motor de búsqueda como en su propio navegador. Dentro de esa misma filosofía ha ido incorporando funciones basadas en inteligencia artificial, pero siempre bajo una premisa muy clara: que el uso de la IA sea opcional y respetuoso con los datos personales de cada usuario.
Su último gran movimiento en este terreno es el lanzamiento del chat de voz en Duck.ai, la plataforma de chat con IA integrada en DuckDuckGo. Gracias a esta novedad, ahora es posible hablar directamente con distintos modelos de IA en tiempo real, como si fuera una conversación telefónica o un audio de WhatsApp, pero manteniendo el foco en el anonimato y en la protección de la información que se comparte.
¿Qué es Duck.ai y cómo encaja en el ecosistema de DuckDuckGo?

Duck.ai es el servicio de chat con inteligencia artificial de DuckDuckGo, pensado para ofrecer respuestas completas y contextuales como alternativa a las búsquedas tradicionales. En lugar de limitarse a mostrar enlaces, permite mantener una conversación fluida con distintos modelos de IA de terceros para resolver dudas, resumir textos, redactar contenidos o simplemente charlar.
La particularidad de Duck.ai es que actúa como capa de anonimato entre el usuario y los modelos de IA externos. En vez de conectar directamente tu dispositivo con OpenAI, Meta, Mistral o Anthropic, es DuckDuckGo quien hace de intermediario: elimina tu dirección IP, sustituye esa información por la suya propia y envía las peticiones a los modelos, de forma que estos no pueden asociar las consultas a tu identidad. Esta capa de anonimato entre el usuario y los modelos de IA externos es uno de los pilares de su propuesta.
Entre los modelos disponibles de forma gratuita se incluyen algunos de los chatbots más populares del mercado, como Claude 3.5 Haiku de Anthropic, Llama 4 Scout de Meta, Mistral Small 3 24B de Mistral AI y GPT-5 mini y GPT-4o mini de OpenAI. Cada uno tiene sus propias fortalezas y estilos de respuesta, lo que permite elegir el que mejor se adapte a la tarea que tengas entre manos.
Los suscriptores de pago de DuckDuckGo acceden además a modelos avanzados de mayor capacidad, como GPT-4o, GPT-5.1, Claude Sonnet 4.5 y Llama 4 Maverick. Esta combinación convierte a Duck.ai en una especie de “centralita” de IA privada: accedes a varias tecnologías de última generación, pero sin tener que exponerte directamente a cada proveedor.
Otro punto interesante es la función de “Recent Chats” o chats recientes, que permite volver a conversaciones anteriores. Estas conversaciones se almacenan únicamente de forma local en tu dispositivo, no en los servidores de DuckDuckGo ni de los proveedores de IA. Además, pueden borrarse una a una o usando el conocido Fire Button del navegador, e incluso es posible fijar hasta cinco chats para tenerlos siempre a mano.
Chat de voz en DuckDuckGo: hablar con la IA como si fuera una llamada
La gran novedad es la incorporación del chat de voz en tiempo real dentro de Duck.ai, una función que transforma la clásica interacción por texto en una conversación oral natural. En la práctica, puedes hacer preguntas habladas y escuchar la respuesta de la IA sin tener que escribir ni leer, algo muy cómodo en el día a día.
El chat de voz funciona como una especie de llamada continua con la inteligencia artificial: el sistema escucha lo que dices a través del micrófono, procesa el audio al momento y te devuelve una respuesta tanto en voz como en texto en la propia interfaz de Duck.ai. Es una experiencia muy similar a la de enviar notas de voz, pero con respuesta instantánea y más contexto.
Esta función resulta especialmente útil para quienes prefieren hablar en lugar de teclear, por ejemplo cuando estás cocinando, conduciendo, haciendo tareas domésticas o simplemente cansado de escribir. También puede ser de ayuda para personas con dificultades de movilidad o de visión, ya que reduce la dependencia de la pantalla y del teclado.
Para activar y usar el chat de voz es necesario habilitarlo desde la configuración de Duck.ai dentro del navegador DuckDuckGo. Una vez encendido, se muestra la opción para iniciar sesiones de voz con los modelos de terceros soportados, manteniendo siempre el mismo enfoque de anonimato que en los chats de texto.
La función de voz está disponible de forma gratuita para todos los usuarios del navegador DuckDuckGo, aunque se han establecido límites diarios de uso para evitar abusos y controlar la carga de los sistemas. Los suscriptores de DuckDuckGo disfrutan de un margen de uso mayor, con más conversaciones de voz permitidas cada día.
Privacidad del audio: cómo protege DuckDuckGo tus conversaciones por voz

La gran pregunta cuando entra en juego la voz es siempre la misma: ¿qué pasa con mis audios? DuckDuckGo es muy explícito al respecto y asegura que el chat de voz de Duck.ai está diseñado para ser privado de principio a fin. El objetivo es que puedas usar la IA con tranquilidad, sin miedo a que tus grabaciones acaben almacenadas o reutilizadas.
Según la documentación de la compañía, el audio de tus conversaciones no se graba ni se almacena en sus servidores, ni tampoco se utiliza para entrenar modelos de inteligencia artificial. Los mensajes de voz se procesan en tiempo real y se eliminan al finalizar la sesión, de modo que no queda un registro duradero de lo que has dicho.
Para procesar las consultas de voz, Duck.ai se apoya en un modelo de OpenAI especializado en audio, que recibe la transmisión de sonido del micrófono en tiempo real. Este modelo escucha, transcribe a texto lo que dices y genera a continuación tanto una respuesta escrita como una réplica hablada que se reproduce en la interfaz de Duck.ai.
DuckDuckGo deja claro que OpenAI solo puede acceder a los datos de audio durante la sesión y únicamente para generar respuestas. En el acuerdo técnico se especifica que las transmisiones de audio están limitadas a ese uso y que ni DuckDuckGo ni OpenAI conservan las grabaciones una vez terminado el chat.
Desde el punto de vista de la seguridad de la conexión, todo el flujo de datos se cifra con TLS 1.3, uno de los protocolos estándar más robustos para comunicaciones seguras en Internet. Esto significa que, aunque alguien intercepte el tráfico entre tu dispositivo y los servidores de DuckDuckGo o de OpenAI, el contenido de los audios viajará cifrado y no será legible.
Anonimato, datos mínimos y control del usuario
DuckDuckGo aplica en Duck.ai el mismo principio de privacidad que en su buscador: recopilar lo mínimo imprescindible. No se persigue al usuario por la web, no se construyen perfiles publicitarios ni se asocian las consultas a una identidad fija. La idea es ofrecer funciones de IA útiles, pero que sean opcionales y no intrusivas.
En el caso concreto de Duck.ai, las conversaciones -tanto de texto como de voz- se anonimizan antes de ser enviadas a los modelos. Esto implica eliminar informaciones que puedan identificarte directamente, como la IP, y sustituirlas por datos neutros controlados por DuckDuckGo. De este modo, los proveedores de IA solo ven la conversación, no quién está detrás.
Además, DuckDuckGo afirma que no usa las preguntas ni los resultados de Duck.ai para entrenar sus propios sistemas, ni para alimentar otros modelos externos. Este enfoque contrasta con muchas plataformas de IA que, por defecto, sí utilizan las interacciones de los usuarios para mejorar sus algoritmos, salvo que se desactive explícitamente.
El almacenamiento de chats recientes se hace exclusivamente en el dispositivo del usuario, dentro del apartado de “Recent Chats”. Ni DuckDuckGo ni los proveedores de modelos externos guardan una copia en la nube. Si quieres borrar todo rastro, basta con eliminar los chats manualmente o utilizar el Fire Button para limpiar de golpe el historial local en Duck.ai.
Otro elemento clave es que todas estas funciones de IA son totalmente opcionales. Puedes usar el buscador de DuckDuckGo de forma clásica sin tocar Duck.ai, puedes desactivar el botón de Duck.ai en el navegador o incluso ocultar sus botones en la página de resultados. El usuario tiene siempre la última palabra sobre si quiere o no convivir con la IA dentro del navegador.
IA conversacional y chat de voz: aplicaciones prácticas y uso cotidiano
Más allá de la parte técnica y de privacidad, Duck.ai abre un abanico bastante amplio de usos reales, tanto para usuarios individuales como para profesionales y pequeñas empresas. Al poder elegir entre varios modelos y combinar texto con voz, se convierte en una herramienta bastante versátil.
En el plano personal, Duck.ai sirve como asistente generalista para resolver dudas al vuelo: consultas sobre tecnología, consejos de viaje, explicaciones de conceptos complejos, ayuda con tareas académicas o incluso como compañero de conversación para practicar idiomas. El chat de voz hace que estas interacciones sean más naturales, casi como hablar con un amigo que sabe de todo.
La función para resumir textos y generar contenido también tiene mucho tirón. Puedes pegar un bloque largo de información y pedirle a la IA que lo convierta en un resumen breve, en un esquema, en un correo bien redactado o en un tono más formal o más cercano, según lo que necesites. Incluso puedes montar tu propio ChatGPT para uso local y probar flujos similares sin depender completamente de servicios externos. Todo ello mantiene el mismo marco de anonimato respecto a los proveedores de modelos.
En el entorno profesional, Duck.ai puede utilizarse para redactar emails, propuestas, guiones, ideas de contenido o documentación interna. El hecho de que DuckDuckGo insista en no utilizar los datos para entrenar modelos puede resultar atractivo para quienes gestionan información delicada o confidencial y quieren minimizar riesgos.
Combinando texto y voz, se pueden montar flujos de trabajo bastante ágiles: por ejemplo, dictar ideas rápidas por voz, dejar que la IA las estructure en un texto coherente y después afinarlo con instrucciones escritas. O plantear una consulta compleja hablada y aprovechar la transcripción en texto para revisar con calma la respuesta generada por el modelo.
Posibles usos empresariales de una IA conversacional que prioriza la privacidad
Las empresas suelen ver la IA conversacional como una vía para mejorar procesos y atención al cliente, pero muchas se frenan por el miedo a exponer datos sensibles. En este punto, la propuesta de DuckDuckGo, tan centrada en el anonimato, encaja bastante bien con organizaciones que no quieren que la información de sus clientes circule alegremente por la nube.
Un escenario típico sería el uso de un asistente virtual para atención al cliente sin necesidad de perfilar a la persona. El chatbot podría responder preguntas frecuentes, dar información de productos o guiar al usuario por un proceso sencillo, sin almacenar historiales extensos ni usar esas conversaciones para campañas comerciales agresivas.
En el ámbito del soporte técnico interno, la IA podría actuar como primer nivel de ayuda para empleados, resolviendo dudas de software, procesos o documentación corporativa. La clave está en que las consultas se procesan sin generar un repositorio centralizado de todo lo que se pregunta, reduciendo la posible superficie de exposición ante ataques o filtraciones.
Otra posibilidad es emplear estas herramientas para generación de leads sin recopilar datos personales desde el primer momento. El chatbot puede orientar al visitante, contestar dudas y solo cuando esta persona muestra interés real en contratar algo, se le pide la información estrictamente necesaria, y siempre bajo un control claro de lo que se guarda.
También se puede usar la IA para automatizar tareas internas repetitivas, como resumen de reuniones, redacción de pequeños informes, borradores de documentación o planificación de agendas. Al apoyarse en un servicio que minimiza el uso de los datos para entrenamiento, se reduce la sensación de estar “regalando” el contenido de la empresa a terceros.
Diferencias clave frente a otros asistentes de voz y plataformas de IA
Si comparamos Duck.ai con asistentes como Google Assistant, Siri o Alexa, la diferencia principal está en el modelo de datos. Mientras muchos de estos servicios están ligados a ecosistemas que viven de la personalización y de la publicidad, DuckDuckGo basa su propuesta en no rastrear ni perfilar al usuario.
Los grandes asistentes suelen almacenar historiales de voz y texto, permitiendo revisar lo que se ha dicho o incluso usarlo para mejorar el reconocimiento de la propia persona. Eso, en términos de precisión, tiene ventajas, pero también abre la puerta a que fragmentos de audio acaben utilizándose con otros fines o queden expuestos si hay brechas de seguridad.
Duck.ai, por el contrario, se centra en la eliminación del audio tras la sesión y en la anonimización previa de las consultas. No se construye un “perfil de voz” del usuario ni se almacena un historial en la nube que pueda asociarse a una identidad estable. Es un enfoque menos cómodo para quienes quieren personalización extrema, pero más alineado con quienes valoran la discreción.
En el terreno de los grandes portales de IA basados en web, muchas plataformas usan por defecto las conversaciones para entrenar nuevos modelos, salvo que el usuario rebusque en la configuración y desactive esta opción. DuckDuckGo, en cambio, presenta de inicio una postura restrictiva: la información de las conversaciones no se reutiliza para entrenamiento salvo lo estrictamente necesario para dar el servicio.
Este enfoque convierte la privacidad en un factor competitivo. En un contexto donde se han destapado casos de filtración de datos a través de sistemas de IA, DuckDuckGo intenta diferenciarse precisamente por evitar que la información sensible se convierta en materia prima para algoritmos futuros sin que el usuario sea plenamente consciente de ello.
La aparición del chat de voz en Duck.ai muestra que la IA puede ser cómoda y potente sin renunciar a la protección de datos. La combinación de anonimato, borrado de audio tras las sesiones, almacenamiento local de chats y uso opcional de todas las funciones crea un entorno donde es posible experimentar con la inteligencia artificial sin sentir que se está sacrificando por completo la privacidad personal o corporativa.
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