Cómo solucionar errores de actualización de Windows Update y descargar parches sin problemas

Última actualización: 17/04/2026
Autor: Isaac
  • Revisar primero conexión, espacio en disco, antivirus y reinicios pendientes evita muchos fallos de Windows Update.
  • El solucionador de problemas, la limpieza de SoftwareDistribution y el uso de SFC/DISM suelen reparar la mayoría de errores.
  • Drivers antiguos, apps de seguridad y requisitos de hardware incumplidos son causas habituales de errores en Windows 10 y 11.
  • El catálogo de Microsoft Update y los puntos de restauración ofrecen vías manuales y de emergencia para completar actualizaciones.

error actualizacion windows update solucion problemas descargar parche

Este mega tutorial reúne y reorganiza las mejores prácticas de Microsoft y de usuarios avanzados para arreglar problemas de actualización en Windows 10 y Windows 11 y, cuando convenga, forzar actualizaciones selectivas, incluyendo errores al bajar parches acumulativos, actualizaciones de características, bloqueos al 100%, bucles de descarga y una larga lista de códigos de error típicos de Windows Update. La idea es que tengas en un solo sitio una guía completa para detectar el origen del problema y dejar Windows perfectamente actualizado y protegido.

Comprobar lo básico antes de volverse loco

Antes de meterte en comandos raros o scripts avanzados, conviene revisar una serie de puntos básicos que, en muchísimos casos, son los que realmente están bloqueando Windows Update y que te ayudan a controlar las actualizaciones.

1. Reinicia el PC (de verdad)
Puede sonar a tópico, pero el reinicio en Windows 10 y Windows 11 no es lo mismo que apagar y encender. Cuando eliges la opción de Reiniciar, el sistema cierra por completo el kernel y vuelve a cargarlo desde cero, evitando el «arranque rápido» que mantiene partes del sistema en hibernación. Si un servicio de actualización, un driver o un proceso se ha quedado colgado, un reinicio completo suele arreglarlo en cuestión de minutos.

2. Comprueba la conexión a Internet
Las actualizaciones dependen totalmente de una conexión estable. En Windows 11 ve a Inicio > Configuración > Red e Internet > Wi‑Fi o Ethernet y revisa el estado. Si no aparece como conectado, vuelve a enlazar la red. Asegúrate también de que no estás en una conexión medida y de que puedes navegar con normalidad, y valora las implicaciones de las actualizaciones automáticas. Si sospechas de la red, abre una ventana de CMD y ejecuta ping www.microsoft.com o limpia la caché DNS con ipconfig /flushdns.

3. Verifica el espacio libre en disco
Windows necesita bastante espacio temporal para descomprimir e instalar parches. Para actualizar un sistema de 32 bits hacen falta al menos 16 GB libres y, en un sistema de 64 bits, como mínimo 20 GB, aunque lo recomendable es moverse en el rango de 20‑30 GB. Si vas justo, usa las opciones de Almacenamiento y el limpiador de «Archivos temporales» para ganar espacio, o la herramienta de Liberar espacio en disco. En equipos con discos pequeños, Windows puede pedirte conectar una unidad USB auxiliar para continuar la actualización.

4. Desconecta VPNs y proxies
Si estás conectado a una VPN o usas un proxy, es bastante habitual que Windows Update no pueda comunicarse bien con los servidores de Microsoft. Desactiva la VPN, cierra su aplicación y vuelve a intentar buscar actualizaciones. Lo mismo si tienes algún proxy configurado a mano o por política de empresa.

Usar el solucionador de problemas de Windows Update

Microsoft incluye varios solucionadores de problemas específicos para detectar y reparar automáticamente fallos comunes con Windows Update: servicios parados, cachés corruptas, reinicios pendientes, etc. Es una de las primeras herramientas que deberías probar.

Solucionador de Windows Update en Windows 11
En Windows 11, el camino es el siguiente:

  • Inicio > Configuración > Sistema > Solución de problemas > Otros solucionadores de problemas.
  • En el apartado «Más frecuentes», pulsa en Ejecutar junto a «Windows Update».
  • Espera a que termine, aplica los cambios sugeridos y reinicia el PC.
  • Vuelve a Configuración > Windows Update > Buscar actualizaciones e instala todo lo pendiente.

Solucionador de Windows Update en Windows 10
En Windows 10 los menús cambian ligeramente, pero la idea es idéntica:

  • Ve a Inicio > Configuración > Actualización y seguridad > Solucionar problemas.
  • En «Solucionadores de problemas adicionales», elige Windows Update y pulsa en Ejecutar el solucionador de problemas.
  • Aplica las posibles correcciones, reinicia y vuelve a Windows Update > Buscar actualizaciones.

Solucionador desde la app “Obtener ayuda”
En ediciones recientes, Microsoft empuja a usar la aplicación Obtener ayuda. Desde ahí puedes lanzar un solucionador de Windows Update que ejecuta diagnósticos más completos y aplica reparaciones automáticas. Si no soluciona el problema, puedes pasar a los pasos manuales avanzados.

Solucionador avanzado descargable
La propia Microsoft ofrece un solucionador de problemas de Windows Update independiente, descargable en formato ejecutable. No necesita instalación: lo guardas (por ejemplo, en el Escritorio), lo ejecutas, marcas en «Opciones avanzadas» la casilla para aplicar reparaciones de forma automática y eliges el componente Windows Update. El asistente revisa servicios como BITS, reinicios pendientes, permisos y otros parámetros, y suele resolver buena parte de errores de descarga e instalación después de unos minutos.

Limpiar archivos temporales y caché de Windows Update

Una de las causas más frecuentes de fallos al instalar parches es que la caché de Windows Update se haya corrompido o quede algún archivo medio descargado que bloquea el proceso. En esos casos es buena idea eliminar manualmente cierto contenido.

Borrar el contenido de SoftwareDistribution y catroot2
Windows almacena parte de la caché de actualizaciones en:

  • C:\Windows\SoftwareDistribution
  • C:\Windows\System32\catroot2

No conviene eliminar las carpetas completas, pero sí es seguro borrar su contenido interno (los archivos y subcarpetas), siempre que antes se paren los servicios relacionados. Tras limpiar, Windows volverá a generar la caché fresca al buscar nuevas actualizaciones, lo que soluciona montones de errores genéricos.

Eliminar la subcarpeta Download
Otra medida muy efectiva consiste en vaciar únicamente C:\Windows\SoftwareDistribution\Download, que es donde se almacenan las descargas en curso. Si una actualización se ha bajado mal, al borrar esta carpeta fuerzas a que se descargue de cero y evitas conflictos por archivos corruptos.

  Tutorial completo de Acer Care Center en Windows 11

Limpiar archivos temporales de todo el sistema
Errores en el proceso de descarga o ficheros dañados también pueden deberse a basura acumulada en el sistema. Desde Configuración > Sistema > Almacenamiento, entra en Archivos temporales y elimina todo lo que no sea imprescindible. Esto libera espacio y a la vez elimina restos de instalaciones previas de Windows que a veces se cruzan con los parches nuevos.

Reparar la integridad de Windows con SFC, DISM y CHKDSK

Si el sistema tiene ficheros internos corruptos, por muchos intentos que hagas Windows Update va a seguir fallando. En este escenario hay que pasar a herramientas de línea de comandos que comprueben y reparen el estado del sistema.

Comprobar archivos del sistema con SFC
Abre CMD con permisos de administrador (clic derecho en Inicio > Terminal/Símbolo del sistema (Admin)) y ejecuta:

sfc /scannow

Este comando analiza todos los archivos protegidos de Windows y reemplaza los dañados por copias correctas del almacén interno. El proceso puede tardar un buen rato. Cuando termine, reinicia el PC y vuelve a probar Windows Update.

Reparar la imagen del sistema con DISM
Si SFC encuentra problemas que no puede arreglar, el siguiente paso es usar DISM con esta secuencia de comandos (siempre en CMD como administrador):

DISM /Online /Cleanup-Image /CheckHealth
DISM /Online /Cleanup-Image /ScanHealth
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth

DISM comprueba y repara la imagen de Windows, lo que suele ser suficiente para resolver errores de actualización relacionados con componentes internos rotos. En algunos artículos avanzados verás variantes como DISM.exe /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth /Source:C:\RepairSource\Windows /LimitAccess cuando se quiere especificar una fuente concreta de archivos limpios (por ejemplo, una ISO de Windows montada).

Comprobar el disco duro con CHKDSK
Si sospechas de sectores defectuosos o errores físicos en el disco, ejecuta:

chkdsk C: /F /R

Este comando busca sectores dañados, intenta repararlos y marca los irrecuperables para que no se usen más. Si el número de sectores defectuosos es elevado, seguramente toque cambiar de disco y reinstalar, porque las actualizaciones y el propio Windows seguirán dando guerra, y ver la guía para recuperar Windows 11 que no arranca.

Desactivar antivirus, firewalls y programas conflictivos

Otro clásico de las actualizaciones fallidas es el choque entre Windows Update y algún software de seguridad o «optimización» que se mete donde no debe: antivirus de terceros, firewalls adicionales, limpiadores agresivos, herramientas que tocan el registro, etc.

Antivirus de terceros
Aunque Microsoft Defender suele convivir bien con Windows Update, no ocurre lo mismo con todos los antivirus externos. Una actualización concreta del motor, un módulo de protección web o un firewall demasiado estricto pueden bloquear servicios clave, cortar la conexión a los servidores de actualización o interceptar archivos descargados. La prueba de fuego es desactivar temporalmente el antivirus de terceros (o incluso desinstalarlo) y dejar solo Defender activo mientras actualizas.

Otros programas problemáticos
Ciertos firewalls, optimizadores, limpiadores del sistema y herramientas que modifican Windows también provocan fallos de actualización. Si llevas tiempo toqueteando el sistema con este tipo de software, plantéate desinstalarlo, actualizarlo a la última versión o dejarlo desactivado mientras pasas por Windows Update.

Reinstalar o reactivar después de actualizar
Si el problema desaparece al quitar estos programas, ya sabes por dónde van los tiros. Cuando se complete la actualización puedes reinstalarlos o reactivarlos, pero conviene revisar si el fabricante ha publicado versiones compatibles o recomendaciones específicas para la build de Windows que estás usando, o valorar una instalación limpia.

Restaurar el sistema a un punto anterior

Si hasta hace poco todo se actualizaba sin pegas y de repente Windows Update se ha vuelto loco, es bastante probable que la culpa sea de un programa, driver o cambio grande instalado recientemente. Aquí entra en juego la Restauración del sistema.

Usar puntos de restauración
Windows crea puntos de restauración automáticamente cuando instalas actualizaciones importantes o cierto tipo de aplicaciones. Para volver a un estado anterior:

  • Busca «Crear un punto de restauración» en el menú Inicio y ábrelo.
  • En la pestaña Protección del sistema, haz clic en Restaurar sistema.
  • El asistente te sugerirá la última copia; es mejor elegir Elegir otro punto de restauración para ver la lista completa.
  • Selecciona un punto anterior a la fecha en que empezaron los problemas con Windows Update y continúa.

La restauración no borra tus archivos personales, aunque siempre es recomendable tener una copia de seguridad por si acaso. Lo que sí se deshará son instalaciones de programas y cambios de configuración realizados después de la fecha del punto elegido.

Instalar actualizaciones de Windows de forma manual

Cuando Windows Update se atasca una y otra vez, una buena alternativa es descargar el parche o versión específica a mano y aplicarlo por tu cuenta. De paso, en muchas ocasiones se arregla el propio Windows Update tras completar la instalación manual.

Desde el Catálogo de Microsoft Update
En la web del Catálogo de Microsoft Update puedes buscar por el código de actualización (por ejemplo, KB5050094) y descargar exactamente el parche que necesitas, ya sea para Windows 10 o Windows 11 y en la arquitectura correcta (32 bits, 64 bits, ARM, etc.). Esto es muy útil cuando solo falla una actualización concreta o cuando aparecen errores como 0x80246001, que indican que el equipo es consciente de que existe el parche pero no puede descargarlo automáticamente.

Descargar nuevas versiones de Windows
Si el problema es una actualización de características (un salto de versión grande, tipo 22H2, 23H2, etc.), puedes recurrir a:

  • El asistente de actualización de Windows 10 o Windows 11, disponible en la página oficial de Microsoft.
  • La herramienta de creación de medios (Media Creation Tool), que permite descargar la ISO y actualizar el equipo manteniendo archivos y programas.

Es importante asegurarse de que la ISO o el parche corresponden a tu edición y arquitectura. Instalar una versión equivocada no solo no soluciona nada, sino que puede crear más problemas.

  Cómo solucionar los errores de Windows Hello en Windows 11

Requisitos y compatibilidades: hardware, drivers y apps

En Windows 11, parte de los errores de actualización están ligados a los requisitos mínimos. Si instalaste el sistema saltándote las comprobaciones de Microsoft (sin TPM 2.0, sin Secure Boot, procesador no oficial, etc.), es posible que ciertas actualizaciones no se apliquen correctamente o que aparezcan errores poco claros.

Requisitos básicos de Windows 11
De forma resumida, para actualizar sin «trucos» necesitas:

  • CPU de 64 bits, 2 o más núcleos a 1 GHz o superior, compatible con Windows 11.
  • 4 GB de RAM como mínimo.
  • 64 GB de almacenamiento o más.
  • Firmware UEFI con Secure Boot activable.
  • TPM 2.0 habilitado.
  • Tarjeta gráfica compatible con DirectX 12 y driver WDDM 2.0.
  • Pantalla de al menos 9 pulgadas y resolución 720p.
  • Cuenta de Microsoft y conexión a Internet para la configuración inicial y actualizaciones.

Drivers conflictivos habituales
Muchas veces los errores vienen de drivers antiguos o incompatibles, especialmente:

  • Controladores de gráficas NVIDIA o integradas de Intel sin actualizar.
  • Drivers de sonido Conexant o Synaptics problemáticos.
  • Controladores de Bluetooth Realtek.
  • Drivers relacionados con Storage Spaces (Parity).

Actualizar controladores
Para minimizar incompatibilidades, entra en el Administrador de dispositivos (clic derecho en Inicio) y, para el hardware sospechoso (gráfica, audio, Bluetooth, almacenamiento…), elige Actualizar controlador. También es buena idea revisar las actualizaciones opcionales en Windows Update, donde a menudo aparecen drivers nuevos.

Aplicaciones incompatibles
En ocasiones una o varias aplicaciones instaladas bloquean la instalación de una nueva versión. No es lo más habitual, pero pasa con:

  • Antivirus de terceros y suites de seguridad.
  • Herramientas que modifican la apariencia o comportamiento profundo de Windows.
  • Programas de optimización agresiva.

Si la actualización indica qué aplicación está causando el problema, desinstálala, reinicia y vuelve a intentar la actualización. Si no da pistas, empieza por las apps instaladas justo antes de que comenzaran los errores y, en segundo lugar, por los antivirus y firewalls externos.

Códigos de error de Windows Update más frecuentes

Los códigos de error de Windows Update no son especialmente amables, pero a base de repetirlos se han ido identificando sus causas más habituales y las soluciones más efectivas. A continuación tienes un repaso de los más comunes y cómo afrontarlos.

Errores de conexión y servidores
Entre los códigos asociados a problemas de comunicación con los servidores de Microsoft están:

  • 0x80072EE2: indica que Windows no consigue comunicarse correctamente con los servidores de actualización. Puede deberse a firewall, archivo hosts modificado, caché DNS corrupta o incluso malware.
  • 80072EFE: error grave de conexión que impide descargar actualizaciones. A menudo relacionado con fallos de red o software que intercepta la conexión.
  • 0x80246013: compartido con Microsoft Store, normalmente por un problema de conectividad.
  • 0x80246001: el equipo detecta la existencia de la actualización pero no encuentra la URL de descarga.

Errores por archivos corruptos o faltantes
Aquí entran códigos vinculados a integridad del sistema o paquetes dañados:

  • 0x80070490 (E_ELEMENT_NOT_FOUND): el instalador no encuentra un archivo necesario o el paquete está corrupto.
  • 0x80073712: suele apuntar a un fichero del sistema dañado en el almacén de componentes.
  • 0x8e5e03fa: hace referencia a archivos o procesos internos dañados (CBS, almacén de componentes).
  • 800F0A13: Windows detecta archivos corruptos o movidos; DISM suele ser la solución.
  • 0x800f0845, 0x800f081f: problemas con DLLs faltantes o dañadas en WinSxS; se solucionan o mejoran con SFC/DISM y reintentos posteriores.
  • 0x80248014: algún archivo que gestiona Windows Update se ha borrado o dañado; DISM con /RestoreHealth es el camino.

Errores relacionados con servicios y procesos
Otros códigos están ligados a servicios necesarios para Windows Update que no se ejecutan correctamente:

  • 0x80070422: Windows Update aparece como deshabilitado o una actualización no se ha instalado bien.
  • 0x8024A000, 0x8024A003: apuntan a fallos en servicios automáticos de actualización.
  • 0x8007043c: un servicio necesario está parado o bloqueado, muy habitual al intentar actualizar desde el Modo Seguro.
  • 0x80240FFF: error genérico con los servicios de Windows Update.
  • 8020002E: un componente de Windows Update no se ha cargado correctamente o algún proceso vital no está corriendo.
  • 0x800706b5: Windows tiene un problema que le impide terminar la instalación; la mayoría de las veces se arregla con un simple reinicio y nuevo intento.

Errores al instalar nuevas versiones (features updates)
Las actualizaciones de características (saltos grandes de versión) traen su propia colección de códigos:

  • 0xa0000400: suele relacionarse con falta de espacio, archivos residuales de instalaciones anteriores o conflictos de red.
  • 0xc0000017: el sistema dice que no hay suficiente memoria para crear un disco RAM, pero normalmente se debe a áreas de memoria marcadas como defectuosas en el gestor de arranque. Se soluciona limpiando la lista de memoria mala con bcdedit /enum y bcdedit /deletevalue {badmemory} badmemorylist, y reiniciando.
  • 0xca020007: suele apuntar a ficheros de sistema corruptos; pasa por SFC, DISM y, si sigue, actualización manual con ISO.
  • 0xc19001e1 (MOSETUP_E_PROCESS_SUSPENDED): un proceso esencial de la actualización se interrumpe. Desactivar antivirus, desconectar hardware innecesario y liberar espacio ayuda bastante.
  • 0x20007 (80040005 – 0x20007): error típico en la fase SafeOS, habitualmente ligado a drivers problemáticos. Actualizar controladores, especialmente de almacenamiento y chipset, y asegurarse de cumplir requisitos de hardware es fundamental.

Errores por licencias y activación
Algunos códigos se relacionan con el estado de la licencia de Windows:

  • 0x80240023: se han rechazado o no se han aceptado correctamente los términos de licencia de las actualizaciones. Hay que verificar que Windows está activado y, si hace falta, reintroducir la clave.
  • 0xc004f075 (SL_E_SERVICE_STOPPING): el servicio de licencias se está deteniendo o no puede completar la operación. El solucionador de problemas de activación y el comando slmgr.vbs desde CMD pueden echar una mano.

Errores varios y genéricos
Windows Update también tiene una buena colección de códigos menos descriptivos:

  • 0x80240035, 0x80240061: problemas al procesar una actualización concreta, a menudo solucionables con limpieza de caché y reintento o instalación manual.
  • 0x800f0990, 0x800f020b, 0x800f0905: relacionados con paquetes que no se instalan bien; se afrontan con SFC, DISM, limpieza de caché y, si hace falta, catálogo de actualizaciones.
  • 0x80070659: indica un fallo genérico al instalar; a veces desaparece instalando .NET Framework 4 o aprovechando el solucionador de problemas.
  • C80003F3: «error desconocido», que en la práctica suele ser un Windows Update corrupto solucionable con el solucionador de problemas y DISM.
  • 0x80070643: asociado, por ejemplo, a la actualización KB5034441 de BitLocker y falta de espacio en la partición de recuperación de WinRE. Microsoft ha publicado un script para ampliar esa partición y permitir que el parche se instale.
  • 0x80070541: ERROR_INVALID_GROUP_ATTRIBUTES, en muchos casos un fallo del propio parche que Microsoft acaba corrigiendo. Mientras tanto, cabe intentar la instalación manual o usar el solucionador.
  Desbloqueo y uso de funciones ocultas con ViVeTool: guía total

Además de estos, existen otros muchos códigos menos frecuentes (0x802200B, 0xc8000247, 0x80070437, 0x8007012a, 0x80070763, 0x80040154, 0x8024a203, 0x80096004, 0x80248007, 0x80300024…), cuya solución suele pasar por la combinación clásica: reiniciar, limpiar caché de Windows Update, ejecutar DISM y, si todo falla, tirar de instalación manual.

Errores específicos al actualizar Windows 10 y Windows 11

En la práctica, muchos usuarios se encuentran siempre con los mismos síntomas: actualizaciones que llegan al 100% y luego dan error, botones de «Descargar e instalar» que no reaccionan, o parches que solo entran si se ejecuta el solucionador de problemas.

Actualización que llega al 100% y falla
Es típico en actualizaciones acumulativas o de vista previa, como una hipotética KB5050094 para Windows 11 24H2. Aunque el solucionador de problemas y herramientas avanzadas mejoren la situación (por ejemplo, permitir pasar de 21H2 a 22H2), esa actualización concreta sigue negándose. En estos casos conviene:

  • Revisar que todos los servicios de Microsoft relacionados con la actualización estén habilitados, especialmente si se desactivaron durante pruebas.
  • Asegurarse de que cualquier antivirus de terceros (Norton 360, etc.) sigue desinstalado o totalmente deshabilitado durante el intento.
  • Limpiar de nuevo la caché de Windows Update y las carpetas temporales.
  • Intentar la instalación manual de la KB desde el Catálogo de Microsoft Update.

El botón «Descargar e instalar» no hace nada
Otro problema recurrente es que Windows Update muestre una actualización disponible con el botón correspondiente, pero al pulsarlo no pase absolutamente nada y la pantalla no cambie. En este escenario suelen ayudar:

  • Ejecutar el solucionador de problemas de Windows Update para detectar posibles bloqueos internos.
  • Verificar que no hay políticas de grupo o configuraciones de empresa que estén limitando las actualizaciones.
  • Reiniciar el servicio de Windows Update y BITS, además de limpiar SoftwareDistribution y catroot2.
  • Si nada de eso funciona, recurrir al asistente de actualización de Windows o al Media Creation Tool para forzar la instalación de la nueva versión.

Actualizaciones que solo funcionan al usar el solucionador
Hay usuarios que comentan que, de un tiempo a esta parte, las actualizaciones solo se instalan si primero ejecutan el solucionador de problemas de Windows Update. Eso apunta a que, tras cada reinicio o cada ciclo de parches, algún servicio o configuración vuelve a un estado incorrecto. Aquí ayuda:

  • Crear un hábito de limpieza periódica de caché y archivos temporales.
  • Revisar que ninguna aplicación de optimización o seguridad está revertiendo cambios.
  • Actualizar drivers y BIOS, especialmente en equipos algo veteranos que vayan acumulando incompatibilidades.

Buenas prácticas para prevenir errores de actualización

Aunque no siempre se pueden evitar todos los fallos de Windows Update, sí puedes reducir bastante la probabilidad de que te toquen los más serios aplicando unas cuantas medidas preventivas.

1. Mantener drivers, BIOS y firmware al día
Muchos problemas de compatibilidad con nuevas builds de Windows vienen por drivers viejos. Usa el Administrador de dispositivos, las actualizaciones opcionales de Windows Update o herramientas de los propios fabricantes para mantener controladores de chipset, gráfica, red, audio y almacenamiento bien actualizados. Si sabes lo que haces, revisar de vez en cuando una actualización de BIOS/UEFI también puede resolver bloqueos extraños.

2. No ir siempre al límite de espacio libre
Instalar grandes actualizaciones con el disco al borde del colapso es la receta perfecta para que algo falle. Intenta tener siempre 20‑30 GB libres en la unidad del sistema, y usa con cierta regularidad el Liberador de espacio en disco y la limpieza de «Archivos temporales».

3. Hacer copias de seguridad
Antes de grandes saltos de versión o acumulativas importantes, conviene tener una copia de seguridad reciente de archivos críticos, e idealmente, una imagen del sistema. Si algo se tuerce, podrás volver atrás sin dramas.

4. No interrumpir las actualizaciones
Parece obvio, pero es vital evitar apagar el equipo o cortar la corriente durante la instalación de parches, sobre todo en fases de configuración al 30‑40‑70‑100%. Interrumpir el proceso puede corromper archivos clave y dejar el sistema inestable o incluso inarrancable.

5. Evitar software “milagroso” que promete optimizar Windows
Muchas utilidades de terceros que se venden como limpiadores, aceleradores o modificadores del sistema tocan cosas delicadas que luego pasan factura cuando llegan las actualizaciones. Usar con criterio este tipo de programas, o directamente prescindir de ellos, suele traducirse en menos dolores de cabeza con Windows Update.

Con todo lo anterior en mente, la mayoría de errores de actualización en Windows 10 y Windows 11 acaban teniendo arreglo: empieza por lo básico (reinicio, conexión, espacio), pasa por el solucionador de problemas, limpia la caché de Windows Update, repara la integridad con SFC y DISM, vigila antivirus y drivers, y deja como último recurso las instalaciones manuales o la restauración del sistema; con paciencia y siguiendo este orden lógico, es raro el parche rebelde que no termina entrando.

gestionar actualizaciones con msix
Artículo relacionado:
Cómo gestionar actualizaciones con MSIX en Windows