- Controlar el tamaño de tus apps permite evitar errores por falta de espacio y mantener el sistema fluido.
- Windows ofrece varias formas de ver el espacio que ocupa cada programa: Configuración, Panel de control y Explorador.
- Además de las aplicaciones, archivos del sistema y temporales pueden ocupar muchos gigas si no se limpian.
- Funciones como Liberador de espacio y Sensor de almacenamiento ayudan a automatizar la gestión del disco.
Controlar cuánto ocupan tus aplicaciones en el disco se ha vuelto casi una obligación. Entre apps, juegos, archivos personales y actualizaciones del sistema, el almacenamiento se llena antes de que te des cuenta, y cuando eso pasa empiezan los errores, la lentitud e incluso bloqueos molestos justo cuando más necesitas el ordenador o el móvil.
Por suerte, todos los sistemas modernos ofrecen herramientas para revisar el espacio que usa cada programa, tanto en Windows como en macOS o Linux; por ejemplo, en Linux puedes aprender a gestionar paquetes AppImage y así controlar mejor el espacio que ocupan las aplicaciones.
Por qué es importante saber cuánto espacio ocupa una app
Tener claro el espacio que consume cada aplicación no es una manía, es una forma de mantener el equipo sano y rápido. Cuando el disco duro o el SSD se llenan demasiado, Windows y el resto de sistemas empiezan a sufrir: se reduce el espacio para archivos temporales, la memoria virtual se queda corta y las actualizaciones dan error.
En sistemas como Windows, además del espacio visible de las aplicaciones hay otros archivos que van creciendo en silencio: archivos de paginación, hibernación, cachés, temporales, copias de actualizaciones, puntos de restauración, etc. Si nunca revisas qué programa ocupa qué, es fácil que una suite ofimática, un juego enorme o un editor de vídeo se coman decenas de gigas sin que te enteres.
También es clave de cara a la gestión del disco: si tu SSD principal es pequeño, te puede interesar mover las apps voluminosas a otra unidad o incluso a un disco externo. Para eso necesitas, primero, saber exactamente qué aplicaciones son las “tragones” de espacio.
Por último, hay un punto práctico evidente: cuando vas a desinstalar, es más lógico empezar por lo que más ocupa y menos usas. Sin esa información vas borrando apps casi al azar, perdiendo tiempo y ganando muy poco espacio.
Cómo ver el espacio que ocupan las apps en Windows con Configuración
La forma más cómoda y visual de ver cuánto ocupa cada aplicación en Windows 10 y Windows 11 es desde la app Configuración. Este panel te muestra un desglose del almacenamiento por categorías (sistema, apps, juegos, archivos temporales, etc.) y el tamaño de cada programa instalado.
En Windows 10 y Windows 11 el camino es prácticamente el mismo, aunque cambie algún nombre o el diseño. La idea es entrar en la sección de Sistema, ir a Almacenamiento y desde ahí acceder al listado de aplicaciones con sus respectivos tamaños.
Para llegar rápido, pulsa la combinación de teclas Win + I y se abrirá directamente Configuración. También puedes usar el menú Inicio y hacer clic en el icono del engranaje si te resulta más cómodo.
Una vez dentro de Configuración, entra en la categoría Sistema y después en el apartado Almacenamiento. Aquí verás todas las unidades (C:, D:, discos externos, etc.) con una barra indicando espacio usado y libre, además de un desglose por tipos de contenido.
Si usas Windows 10, verás un enlace del estilo “Aplicaciones y características” dentro del apartado de almacenamiento. Al pulsar, se abre la lista completa de apps y programas instalados, junto con el tamaño que ocupan en disco. En Windows 11 encontrarás algo muy parecido bajo el nombre “Aplicaciones instaladas” cuando entras desde Sistema > Almacenamiento.
Desde ese listado, puedes ordenar por tamaño usando el menú de ordenación (“Ordenar por”). Así pondrás arriba las apps más grandes, lo cual es ideal para decidir qué borrar. También puedes filtrar por unidad, de modo que solo se muestren las apps instaladas en C:, D: u otra partición.
Cuando abres la vista de almacenamiento detallado de una unidad, Windows calcula y te enseña en qué se está gastando el espacio: aplicaciones y juegos, archivos temporales, sistema y reservado, documentos, vídeos, correos, mapas offline y más. Si pulsas en “Aplicaciones y características” o “Aplicaciones instaladas” desde ahí, saltas a la misma lista de programas ordenables por tamaño.
La ventaja de este método es doble: ves tanto el impacto global de las apps en el disco como el tamaño concreto de cada una. Y desde el propio listado puedes desinstalar o mover aplicaciones compatibles a otra unidad sin tener que buscar carpetas manualmente.
Ver el tamaño de los programas en Windows con el Panel de control
Aunque Microsoft empuja cada vez más a usar la app de Configuración, el viejo Panel de control sigue disponible y es muy útil para revisar el tamaño de los programas de escritorio clásicos (los Win32 de toda la vida). Es especialmente práctico si vienes de versiones antiguas de Windows y ya estás acostumbrado a este panel.
Para abrirlo, usa el buscador de la barra de tareas (icono de lupa) y escribe “Panel de control”. Haz clic en el resultado y se abrirá la interfaz clásica. Si quieres localizar mejor las opciones, pon el desplegable de la esquina superior derecha en “Iconos grandes” o “Iconos pequeños”.
Después, entra en la sección “Programas” y luego en “Programas y características”. Aquí verás un listado de todos los programas de escritorio instalados en tu PC, con columnas de nombre, editor, fecha de instalación y, muy importante, tamaño.
Si no te aparece la columna de tamaño, haz clic derecho en el encabezado donde pone “Nombre” y marca la opción “Tamaño” en el menú contextual. Al activarla, se mostrará la cantidad de espacio aproximado que ocupa cada programa.
Esta vista va orientada a software de escritorio, así que no verás las apps modernas de Microsoft Store ni muchas aplicaciones preinstaladas del sistema. Aun así, es una forma muy directa de detectar suites grandes, juegos y herramientas profesionales que se comen medio disco.
Desde esta misma ventana puedes desinstalar programas con un par de clics. Selecciona el que no quieras y pulsa en el botón “Desinstalar” que aparece arriba, o haz doble clic en el nombre del programa para lanzar su desinstalador.
Calcular lo que ocupa una app usando el Explorador de archivos
Tanto la Configuración como el Panel de control ofrecen cifras aproximadas, pero no siempre listan todos los programas ni todos sus componentes. Si quieres saber con precisión casi quirúrgica cuánto ocupa una aplicación, puedes mirar directamente las carpetas en el disco con el Explorador de archivos.
Empieza por abrir el Explorador (Win + E o clic derecho en el botón Inicio > Explorador de archivos). Navega hasta “Este equipo” y entra en la unidad donde tienes instalado Windows, que normalmente será C:. Ahí verás varias carpetas de sistema, entre ellas las clave para los programas.
Las más importantes son “Archivos de programa” y “Archivos de programa (x86)”. La primera suele contener aplicaciones de 64 bits y la segunda programas de 32 bits, aunque puede variar un poco según el software. Dentro de cada una verás subcarpetas con el nombre (o parte del nombre) de cada aplicación.
Para saber cuánto ocupa un programa concreto, localiza su carpeta, haz clic derecho sobre ella y selecciona “Propiedades”. En la pestaña General verás dos líneas importantes: “Tamaño” y “Tamaño en disco”. La segunda incluye cómo se distribuyen los datos en bloques del sistema de archivos, así que suele ser la cifra más real en cuanto a espacio consumido.
Este método tiene varias ventajas: te muestra el tamaño real de los archivos, cuenta componentes que a veces no aparecen en Configuración y sirve para localizar restos de programas mal desinstalados. Si desinstalaste algo y sospechas que ha dejado basura, puedes revisar sus carpetas aquí y comprobar si siguen ocupando espacio.
Ten en cuenta que algunas apps también guardan datos de usuario y cachés en otras rutas (por ejemplo, en AppData); por ejemplo, conviene revisar los archivos de WhatsApp en Windows si usas esa app y quieres recuperar espacio.
Aunque las aplicaciones y programas suelen ser los sospechosos habituales, no son los únicos que llenan el disco. Windows reserva y utiliza espacio para varios componentes que pueden ocupar varios gigas sin que lo notes a simple vista.
Uno de los grandes desconocidos es el archivo de paginación o memoria virtual. Este fichero se utiliza para complementar la memoria RAM y puede crecer bastante dependiendo de la configuración. También está el archivo de hibernación, que guarda el estado del sistema cuando lo hibernas y que puede llegar a pesar varios gigas.
Además, Windows mantiene carpetas para descargas de actualizaciones, cachés del sistema, copias temporales y puntos de restauración. Todo esto se acumula con el tiempo, especialmente si llevas meses sin hacer una buena limpieza o si has instalado y desinstalado muchos programas.
Por eso, aunque revises el tamaño de todas las apps, puede que el espacio ocupado total del disco siga siendo mayor de lo que esperas. En esos casos conviene echar mano de las herramientas de limpieza y configuración avanzada que ofrece el propio sistema.
Cómo liberar espacio en Windows sin perder lo importante
Una vez detectadas las aplicaciones que más ocupan, lo lógico es empezar a desinstalar lo que no uses. Aun así, hay muchas otras formas de recuperar almacenamiento sin tocar programas que sí necesitas, aprovechando utilidades que ya vienen integradas en Windows.
Un primer paso recomendable es revisar la gestión de memoria virtual. Si has tocado esta opción en el pasado, conviene devolverla a la gestión automática para que Windows ajuste el archivo de paginación según las necesidades reales. Puedes hacerlo ejecutando “sysdm.cpl” (Win + R), entrando en la pestaña Avanzado, sección Rendimiento, luego en Configuración > Avanzado > Memoria virtual y marcando “Administrar automáticamente el tamaño del archivo de paginación para todas las unidades”.
Después tienes el clásico Liberador de espacio en disco. Escribe “Liberador de espacio en disco” en el buscador, elige la unidad a limpiar y selecciona los tipos de archivo temporales que quieras eliminar (archivos de Internet temporales, papelera, informes de errores, etc.). Si pulsas en “Limpiar archivos del sistema”, aparecerán todavía más opciones, como archivos de instalación de Windows Update antiguos.
Otra fuente de consumo son los archivos de actualización. Si las descargas y cachés de Windows Update se han corrompido o han crecido demasiado, puedes vaciar la carpeta SoftwareDistribution deteniendo primero los servicios de actualización y luego volviéndolos a arrancar mediante comandos en el Símbolo del sistema con permisos de administrador.
También es buena idea vaciar la caché de Microsoft Store, sobre todo si instalas y actualizas muchas apps desde ahí. Con Win + R, escribe “wsreset.exe” y pulsa Enter. Se abrirá una ventana de símbolo del sistema en blanco que se cerrará sola al cabo de unos segundos, y se lanzará de nuevo la Store limpia de caché.
Por último, los puntos de restauración del sistema pueden ocupar una cantidad notable de espacio con el tiempo. Desde “sysdm.cpl” > Protección del sistema puedes ver qué unidades tienen protección activada, revisar el espacio asignado y borrar puntos de restauración antiguos conservando los más recientes para emergencias.
Sensor de almacenamiento y limpieza automatizada
Si no quieres estar pendiente cada poco tiempo de hacer limpieza manual, Windows ofrece una función muy cómoda: el Sensor de almacenamiento. Este sistema se encarga de borrar automáticamente archivos temporales, vaciar la papelera y limpiar contenido prescindible según unas reglas que tú mismo configuras.
Para activarlo, entra en Inicio > Configuración > Sistema > Almacenamiento. Dentro verás el interruptor del Sensor de almacenamiento, que puedes encender y personalizar. Ahí eliges con qué frecuencia se ejecuta (diariamente, mensualmente, cuando el espacio esté bajo, etc.) y qué tipos de archivos puede eliminar.
Por ejemplo, puedes hacer que borre automáticamente archivos temporales de aplicaciones que no se usan, vacíe la Papelera de reciclaje de elementos con más de X días o limpie la carpeta Descargas si lleva demasiado tiempo sin tocarse. Bien ajustado, este sistema evita que se acumulen gigas y gigas de ficheros olvidados.
Aunque el Sensor de almacenamiento no sustituye a revisar de vez en cuando las apps que más ocupan, sí ayuda a mantener a raya el crecimiento del uso de disco en el día a día. Combinado con una revisión periódica de programas pesados, es una muy buena defensa contra el temido mensaje de “disco lleno”.
En equipos con poco almacenamiento (portátiles con SSD pequeños, tablets con Windows o mini PCs), activar el Sensor de almacenamiento y acostumbrarse a mirar el listado de apps grandes cada cierto tiempo puede marcar la diferencia entre un sistema fluido y uno siempre al borde del colapso.
Buenas prácticas para que las apps no se coman tu disco
Más allá de mirar el tamaño de las aplicaciones cuando ya es tarde, conviene adoptar algunos hábitos sencillos. Una de las mejores costumbres es revisar el espacio requerido antes de instalar programas, sobre todo juegos y suites profesionales, y valorar si realmente te compensa tenerlos.
También es importante mantener las apps al día. Las actualizaciones no solo corrigen fallos y mejoran la seguridad, a veces también optimizan el uso de almacenamiento o permiten mover parte de los datos a otros discos o a la nube. Eso sí, de vez en cuando merece la pena revisar si las versiones nuevas han dejado restos de las antiguas.
Otra buena práctica es usar el almacenamiento en la nube y unidades externas para lo que no necesites tener siempre en el disco principal. Documentos pesados, vídeos, fotos o proyectos antiguos se pueden archivar fuera del SSD del sistema, de modo que las aplicaciones y el propio Windows tengan más margen para funcionar con soltura; también puedes archivar apps en Android para liberar espacio en móviles.
Por último, acostúmbrate a mirar, cada cierto tiempo, el apartado de Almacenamiento dentro de Configuración, así como el listado de apps ordenadas por tamaño. Aunque no borres nada ese día, tendrás una foto mental de qué programas son los que más ocupan y te será más fácil decidir qué hacer cuando realmente necesites liberar varios gigas de golpe.
Con todas estas herramientas y trucos, controlar cuánto espacio ocupa cada app y qué parte del disco se está yendo en archivos del sistema deja de ser un misterio y se convierte en algo que puedes gestionar con bastante precisión, evitando sustos y manteniendo tu PC mucho más ágil durante más tiempo.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.