- Los archivos PSD pueden corromperse por cortes de energía, fallos de hardware, malware o errores de Photoshop, pero a menudo es posible recuperar parte del contenido.
- Existen métodos nativos como restaurar versiones anteriores de Windows o buscar archivos temporales .tmp que actúan como copias de seguridad no oficiales.
- El uso de software especializado permite reparar estructuras internas de PSD y recuperar incluso archivos borrados mediante un análisis profundo del disco.
- Prevenir la corrupción pasa por usar SAI, antivirus fiable, copias de seguridad automáticas, buen disco SSD y mantener siempre Photoshop actualizado.
Si trabajas con Photoshop a diario, sabes de sobra que perder un proyecto por un archivo PSD dañado o corrupto puede ser un auténtico drama. Horas de ilustración, retoque o diseño tiradas a la basura por un fallo del sistema, un corte de luz o un cuelgue de la aplicación. La buena noticia es que, aunque el susto es grande, en muchos casos todavía hay margen para recuperar al menos parte de ese trabajo.
En las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa sobre cómo recuperar y reparar archivos PSD dañados, recopilando y reorganizando todo lo que explican las páginas mejor posicionadas en Google y añadiendo trucos prácticos para que no te quedes bloqueado. Veremos las causas más habituales de corrupción, métodos de recuperación manuales y automáticos, y varios consejos para evitar que vuelva a ocurrir.
¿Se pueden reparar archivos PSD corruptos de verdad?
La duda que todo el mundo tiene cuando ve el mensaje de error de Photoshop es si hay alguna forma real de arreglar un PSD corrupto sin perder el proyecto. La respuesta corta es que sí, en muchos casos se puede, aunque no siempre conseguirás rescatar el archivo al 100 % tal y como estaba.
Imagina que estás con una entrega ajustada, el ordenador se cuelga y, al reiniciar, Photoshop te suelta que el archivo está “dañado o no se puede abrir”. Es una situación muy típica: el sistema se bloquea al guardar, el programa peta o hay un corte de suministro y el archivo queda a medias. A partir de ahí empiezan las pruebas: abrir desde “Recientes”, buscar copias de seguridad, probar con otras aplicaciones como Affinity… y muchas veces parece que nada funciona.
La clave está en entender que la corrupción de un PSD no siempre es total; en ocasiones solo se estropea una parte de la estructura interna, por lo que todavía tienes opciones de recuperar capas, imágenes o versiones anteriores usando distintas estrategias: copias automáticas, archivos temporales, versiones previas de Windows o herramientas especializadas.
Para que no tengas que ir saltando de tutorial en tutorial, aquí tienes recopiladas todas las técnicas prácticas que se recomiendan en las principales webs, explicadas con otras palabras y con un enfoque más directo, pensado para que puedas ir probándolas una a una.
Causas más frecuentes de corrupción en archivos PSD
Antes de lanzarte a probar soluciones, viene muy bien entender por qué se puede corromper un archivo PSD de Photoshop. No hay un único culpable, pero sí varios escenarios que se repiten constantemente y que conviene tener en el radar.
Uno de los motivos más habituales es un corte de energía repentino mientras estás trabajando o justo cuando el programa está guardando. Si el ordenador se apaga de golpe en pleno guardado, es fácil que el archivo quede a medio escribir y se rompa la estructura interna del PSD.
Otra causa recurrente es un disco duro o sistema de archivos con errores. Sectores defectuosos, un HDD muy antiguo, un SSD con problemas o apagados incorrectos de manera constante pueden dañar datos, y los PSD, por su tamaño y complejidad, son especialmente sensibles.
No hay que olvidar los problemas de hardware como la RAM o el propio disco. Una memoria inestable puede provocar cuelgues de Photoshop y guardar datos corruptos; un disco duro a punto de morir puede escribir bloques de información incompletos o con fallos físicos.
También entra en juego el malware o virus que afecta a archivos del sistema o a documentos concretos. Algunos tipos de infección modifican, cifran o eliminan ficheros sin previo aviso, y entre ellos pueden estar perfectamente tus proyectos PSD.
Finalmente, el propio software puede ser culpable: un fallo interno en Photoshop, una versión desactualizada, un plugin problemático o una incompatibilidad con el sistema operativo puede provocar cierres inesperados y archivos dañados al guardar.
Métodos para reparar archivos PSD corruptos
Una vez que tienes claro por qué puede haberse dañado tu proyecto, toca pasar a la acción. Hay varios caminos para intentarlo antes de dar el PSD por perdido, desde opciones integradas en el propio sistema hasta programas específicos pensados para estos casos.
La recomendación lógica es empezar por los métodos más sencillos y gratuitos (versiones anteriores, archivos temporales, apertura en otras apps) y, si eso no da resultado, valorar herramientas más avanzadas de recuperación y reparación de ficheros de Photoshop.
A continuación verás los procedimientos más efectivos que describen las mejores guías de la red, reordenados y explicados paso a paso para que puedas aplicarlos incluso aunque no seas especialmente técnico.

Reparar PSD con software especializado (Recoverit / Repairit y similares)
Cuando el daño es serio y Photoshop ni siquiera llega a abrir el archivo, una de las soluciones más completas es recurrir a un programa dedicado a reparar archivos PSD. Entre los más mencionados en las webs de referencia aparecen herramientas como Recoverit o Repairit centradas en documentos de Adobe.
Este tipo de software está pensado para trabajar con PSD, PSB e incluso archivos AI. Lo que hace es analizar en profundidad el fichero corrupto, reconstruir la estructura interna en la medida de lo posible y ofrecer una vista previa de lo que ha conseguido salvar antes de que lo guardes de nuevo.
El flujo de trabajo suele ser muy parejo entre estas herramientas: primero cargas el archivo problemático desde la interfaz del programa, luego inicias el proceso de reparación y, si hay suerte, obtienes un resultado reparado que puedes previsualizar y exportar como un nuevo PSD.
A modo de resumen, el proceso típico con una utilidad de este tipo sería:
- Seleccionar los archivos dañados desde el propio programa, usando un botón de “Agregar” o similar.
- Lanzar la reparación para que el software escanee el contenido, localice errores y reconstruya capas, vistas previas y metadatos.
- Previsualizar el resultado para comprobar que la composición, las capas y el contenido tienen sentido y no se han quedado vacíos.
- Guardar el archivo reparado en una ruta distinta, con otro nombre, para no sobreescribir el original por si necesitas volver atrás.
Estas herramientas son especialmente útiles cuando el problema viene de corrupciones internas complejas que no se solucionan con trucos de sistema o archivos temporales. Eso sí, no hacen milagros: si los datos que faltan nunca se escribieron, no podrán inventarlos, pero sí pueden rescatar gran parte de la estructura que parecía perdida.
En muchos casos, programas como Recoverit también ofrecen funciones específicas para recuperar PSD que han sido borrados del disco, incluso después de vaciar la papelera. Primero localizan los ficheros eliminados en la unidad y luego permiten aplicar el módulo de reparación de Photoshop sobre los que estén dañados.
Restaurar un archivo PSD desde versiones anteriores de Windows
Una de las funciones menos aprovechadas de Windows es el sistema de versiones anteriores y copias de seguridad automáticas. Cuando está bien configurado, puede guardar diferentes estados de tus archivos y carpetas, lo que en la práctica te permite volver atrás en el tiempo.
Si sospechas que tu PSD se ha corrompido recientemente, conviene probar si el sistema tiene almacenada una versión previa sana del mismo archivo. El procedimiento es bastante directo, aunque pocas personas se acuerdan de él en el momento del susto.
El camino general para intentar esta recuperación es:
- Haz clic con el botón derecho sobre el archivo PSD dañado en el Explorador de archivos.
- Selecciona la opción “Restaurar versiones anteriores” en el menú contextual.
- En la ventana que se abre, revisa si aparecen copias anteriores disponibles del mismo archivo con fecha y hora.
- Si ves una versión previa, selecciónala y pulsa en “Restaurar” para que Windows sustituya el archivo corrupto por esa copia.
Conviene que, tras la restauración, abras el PSD en Photoshop y revises todas las capas. Es posible que falte algo de contenido reciente, pero al menos tendrás una versión funcional en la que seguir trabajando o desde la que copiar partes al documento actual.
Este método depende por completo de que tengas activo algún sistema de copias de seguridad o puntos de restauración de Windows. Si nunca lo has configurado, quizá no encuentres ninguna versión previa, pero si aparece alguna, suele ser de las formas más limpias y seguras de recuperar tu proyecto.
Recuperar PSD dañados desde archivos temporales (.tmp)
Photoshop, como muchos programas de edición pesada, utiliza archivos temporales para ir guardando el progreso mientras trabajas. Estos archivos suelen tener extensión .tmp y se almacenan en carpetas de sistema destinadas a datos temporales.
Cuando la aplicación se bloquea o el sistema se queda colgado, muchas veces esos archivos temporales de Photoshop siguen en el disco. No siempre se pueden aprovechar, pero en bastantes casos actúan como una especie de copia de seguridad no oficial del proyecto.
En Windows, el proceso típico para intentar rescatar un PSD desde temporales sería algo parecido a esto:
- Abre “Esta PC” y entra en la unidad C: (o en la unidad donde tengas instalado el sistema).
- Accede a la carpeta Usuarios y luego al nombre de usuario con el que inicias sesión.
- Activa la visualización de archivos ocultos si hace falta y entra en AppData > Local.
- Dentro de Local, localiza la carpeta Temp, donde se guardan los archivos temporales de muchas aplicaciones.
- En esa carpeta, busca ficheros cuyo nombre recuerde a algo relacionado con Photoshop o archivos muy pesados creados alrededor del momento del cuelgue.
- Ve probando a abrir esos .tmp con Photoshop, o copia el archivo, cambia la extensión de .tmp a .psd/.psb y luego intenta abrirlo.
El proceso es algo tedioso porque los nombres de los archivos temporales suelen ser aleatorios y nada descriptivos, así que hay que tener paciencia y probar varios. Aun así, si eres constante, a veces se encuentra una versión prácticamente intacta del trabajo que dabas por perdido; el mismo enfoque se usa para recuperar imágenes dañadas en Windows.
En macOS la idea es similar: localizar la carpeta de temporales de usuario asociada a Photoshop y tratar de identificar ficheros recientes de gran tamaño. Aunque el sistema gestiona estas rutas de forma algo distinta, el principio es el mismo: buscar esos “borradores” que el programa va generando para aligerar la carga de la RAM.
Este método no es perfecto ni está garantizado, pero es uno de esos recursos que merece la pena probar antes de rendirse, sobre todo si el cuelgue ocurrió durante una sesión de trabajo larga y sospechas que Photoshop ha ido volcando información al disco.
Qué hacer cuando también has borrado el PSD dañado
En algunos casos el problema se complica porque, desesperado, has eliminado el archivo PSD dañado pensando que ya no tenía solución, y solo más tarde te planteas que igual tendría remedio. O simplemente lo mandaste a la papelera por error en medio del caos.
Aunque parezca mentira, incluso un archivo borrado y dañado puede tener salida mediante software de recuperación de datos. Herramientas como Recoverit, entre otras, permiten escanear el disco duro en busca de documentos PSD que se hayan eliminado recientemente.
El flujo general de uso con este tipo de herramientas suele ser bastante intuitivo: primero eliges la unidad de disco en la que estaba el PSD, luego dejas que el programa haga un análisis profundo y, cuando termina, filtras los resultados por tipo de archivo o por nombre.
Una vez localizado el archivo PSD que te interesa, lo marcas y usas la opción de “Recuperar” o “Restore” para guardarlo en otra ubicación distinta (nunca en el mismo disco si puedes evitarlo, para no sobreescribir datos). Si el fichero estaba corrupto desde antes de ser borrado, algunos programas permiten encadenar el módulo de reparación específico de Photoshop; también puedes intentar restaurar archivos .bak si tienes copias de seguridad locales.
Este tipo de soluciones resultan especialmente útiles para personas que no quieren pelearse con métodos manuales. No necesitas ser técnico para seguir el asistente: basta con escoger disco, esperar el análisis y seleccionar los archivos que te interese recuperar.
¿Qué pasa si nada de esto funciona?
No siempre los métodos anteriores dan resultado. Hay casos en los que, como comentan muchos usuarios en foros, tras probar versiones anteriores, herramientas gratuitas, apertura con otros programas y mil trucos, el archivo sigue siendo ilegible.
Si has intentado restaurar desde Windows, has rebuscado en los temporales, has probado con software especializado y has tratado de abrir el PSD con otras aplicaciones compatibles con ese formato, puede que la corrupción sea tan profunda que gran parte de los datos se hayan perdido para siempre.
En ese escenario, solo queda plantearse soluciones más drásticas: acudir a un servicio profesional de recuperación de datos en laboratorio (especialmente si sospechas de un fallo físico del disco) o asumir que tendrás que rehacer parte del trabajo a partir de exports en JPG, PNG u otros formatos que tengas guardados.
Aunque resulte frustrante, es importante quedarse con la parte positiva: esta experiencia sirve para concienciarse sobre la importancia de las copias de seguridad, del guardado frecuente y de tener un flujo de trabajo preparado para este tipo de imprevistos, para que si vuelve a pasar, el impacto sea mucho menor.
Cómo evitar que tus archivos PSD se vuelvan a corromper
Una vez que has salido del apuro (o al menos lo has intentado), lo siguiente es poner medidas para que la corrupción de PSD no se convierta en algo recurrente. Hay varios frentes en los que puedes actuar: alimentación eléctrica, seguridad, hardware y mantenimiento del propio Photoshop.
El primer punto, por básico que parezca, es contar con un sistema de alimentación ininterrumpida para tu equipo. Un SAI o UPS puede evitar un buen número de cortes bruscos que hacen que el ordenador se apague sin guardar. Dado que una gran parte de corrupciones se deben a apagados repentinos, este simple dispositivo puede ahorrarte muchos sustos.
Igual de importante es tener un antivirus de confianza actualizado. Un malware que corrompa archivos, ataque al sistema de archivos o genere fallos continuos en el sistema operativo puede acabar afectando a tus proyectos. Un buen paquete de seguridad reduce mucho la exposición a este tipo de problemas.
No te olvides tampoco de configurar un buen sistema de copias de seguridad automáticas. Aprovecha las utilidades de Windows, Time Machine en Mac o servicios en la nube para tener siempre versiones anteriores de tus proyectos PSD. Lo ideal es que la copia se haga sin que tengas que acordarte, de forma programada.
A nivel de hardware, plantéate invertir en un disco SSD de calidad para el sistema y los proyectos principales. Estos discos son mucho más rápidos y resistentes a ciertas formas de fallo que los discos mecánicos clásicos, y reducen los cuelgues por cuellos de botella en lectura y escritura cuando manejas archivos muy pesados.
Por último, cuida el propio Photoshop. Mantener el programa siempre actualizado ayuda a corregir fallos internos, bugs de guardado y problemas de compatibilidad con el sistema operativo. Si notas que se congela a menudo, no responde o se comporta de forma errática, no lo ignores: revisa plugins, drivers gráficos y actualizaciones pendientes.
Para actualizarlo, basta con abrir Photoshop y entrar en el menú Ayuda > Actualizaciones, o hacerlo desde la aplicación de Creative Cloud si usas la suscripción de Adobe. Tener la versión al día es tan importante como actualizar el sistema operativo o los controladores de la tarjeta gráfica.
Todo este conjunto de medidas -alimentación estable, antivirus, backups, disco duro fiable y software al día- no elimina al 100 % el riesgo de corrupción, pero sí reduce muchísimo las probabilidades de que vuelvas a encontrarte con el mensaje de que tu archivo PSD está dañado y no se puede abrir.
Si has llegado hasta aquí, ya conoces las principales causas por las que se estropean los PSD, los métodos más efectivos para intentar rescatarlos (desde versiones anteriores y archivos temporales hasta herramientas profesionales de reparación y recuperación) y las mejores prácticas para blindar tu flujo de trabajo; con todo ello, la próxima vez que Photoshop te juegue una mala pasada tendrás recursos concretos para reaccionar rápido y, sobre todo, para que ese tipo de catástrofes pase a ser algo excepcional en tu día a día.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.
