Cómo evitar descargar imágenes WebP desde el navegador web

Última actualización: 13/01/2026
Autor: Isaac
  • WebP y AVIF ofrecen gran compresión y calidad, pero generan muchos problemas de compatibilidad con programas y sistemas no actualizados.
  • Los navegadores no convierten solos a WebP, sino que reciben ese formato desde los servidores cuando detectan que se soporta.
  • Para esquivar WebP en Chrome pueden usarse extensiones, cambios en la URL, editores como Paint o convertidores online.
  • Desactivar por completo WebP en el navegador o el sistema suele causar más fallos, por lo que es más razonable aprender a gestionarlo y convertirlo cuando sea necesario.

Evitar descargar imágenes WebP desde el navegador

Si cada vez que intentas guardar una foto desde el navegador te aparece el dichoso formato WebP en lugar de JPG o PNG, no eres el único. A muchos usuarios les está complicando la vida un cambio que, en teoría, venía para mejorar la web, pero que en la práctica genera incompatibilidades con programas, flujos de trabajo y sistemas operativos que no están al día.

Lo que para Google y los desarrolladores es una mejora de rendimiento, para quien solo quiere descargar una imagen y abrirla sin historias puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza. Vamos a ver con calma por qué pasa esto, qué papel juegan Chrome, Firefox y otros navegadores, y sobre todo qué puedes hacer para evitar (en lo posible) descargar imágenes WebP y trabajar con formatos clásicos.

Qué es exactamente WebP y por qué lo ves en todas partes

Además de ser ligero, WebP admite compresión con y sin pérdida, por lo que puede comportarse como un JPG optimizado (con pérdida) o como un PNG comprimido (sin pérdida) manteniendo muy bien los detalles. Esta flexibilidad es justo lo que lo ha hecho tan atractivo para el diseño y el desarrollo web modernos.

Otro punto a su favor es que soporta transparencia (como los PNG) y también animaciones, funcionando en la práctica como sustituto de un GIF pero con menos peso y mejor calidad. Para quien crea sitios web rápidos y optimizados, es casi el formato perfecto.

La consecuencia lógica es que, a medida que WebP ha ido madurando y ha contado con librerías estables (en torno a 2018 se consideró realmente listo para producción), más navegadores y plataformas lo han ido adoptando: Chrome, Firefox, Edge y Safari (desde la versión 14) ofrecen soporte, y cada vez más CMS, editores y visores de imágenes se han subido al carro.

Sin embargo, esa transición no ha sido tan rápida en el terreno del usuario de a pie: hay muchos programas pequeños, visores antiguos o herramientas nicho que todavía no abren WebP o lo hacen de forma limitada, lo que explica buena parte de la frustración que genera.

Por qué tu navegador descarga las imágenes como WebP

Navegador descargando imágenes WebP

Una de las grandes confusiones es pensar que Chrome o Firefox “convierten” automáticamente los JPG en WebP al guardarlos. En realidad, en la mayoría de casos esto no es así: el servidor ya está entregando la imagen en WebP porque detecta que tu navegador lo admite.

Muchos sitios modernos utilizan técnicas como la negociación de contenido o formatos alternativos en el mismo servidor. Si el navegador indica que soporta WebP, el servidor responde con la versión WebP de la imagen, aunque el archivo original en el servidor sea un .jpg o un .png. Lo que ves en Chrome al hacer clic derecho y “Guardar imagen como…” es, simplemente, el archivo que el servidor le ha dado.

Por eso, aunque tengas la sensación de que “Chrome me obliga a guardar todo como WebP”, en la práctica lo que está ocurriendo es que la web que visitas está sirviendo de forma preferente WebP a los navegadores modernos. Chrome solo se limita a descargar el contenido tal y como se lo envían.

Desde el punto de vista del rendimiento, esto tiene todo el sentido: páginas más ligeras, menos consumo de datos y mejor puntuación en buscadores. Pero, claro, si luego quieres abrir esa imagen en un visor que no soporta WebP, o integrarla en un flujo de trabajo gráfico ya establecido, toca pelearse con conversiones y pasos extra.

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El problema se agrava porque algunos sistemas todavía no gestionan WebP nativamente o lo hacen con ciertas limitaciones, de modo que te encuentras con archivos que no se abren, que no puedes subir a ciertas webs o que hacen saltar errores en aplicaciones más antiguas.

Ventajas técnicas de WebP (y por qué Google lo empuja tanto)

Si dejamos a un lado las incomodidades, hay que reconocer que WebP tiene argumentos sólidos. Su principal baza es que reduce de forma notable el tamaño de los archivos frente a JPEG y PNG, con ahorros que multiplican las mejoras de rendimiento cuando hablamos de cientos o miles de imágenes en una web.

A nivel de calidad, en compresión con pérdida, un WebP bien configurado es comparable o superior a un JPEG por el mismo peso, y en compresión sin pérdida puede mantener detalles y colores muy fieles, en la línea de un PNG pero ocupando bastante menos espacio.

La compatibilidad con transparencia y animaciones hace que muchos desarrolladores lo vean como un formato todo en uno: un solo estándar, abierto, mantenido por Google y con soporte creciente en navegadores, sistemas operativos y editores. Menos formatos que gestionar supone menos quebraderos de cabeza a futuro.

En el entorno profesional, desde gestores de contenidos como WordPress a suites de diseño como Photoshop o Pixelmator, el soporte a WebP se ha ido incorporando de forma gradual. También suites ofimáticas y visores de imágenes más modernos lo han ido añadiendo.

El gran “pero” aparece con las herramientas pequeñas, utilidades viejas o visores muy básicos, sobre todo en Linux o en equipos con sistemas sin actualizar: allí WebP puede no estar soportado por defecto, forzando a instalar plugins o a recurrir a conversiones previas, lo que anula la supuesta comodidad del formato.

AVIF, el siguiente formato que complica (aún más) el panorama

Mientras WebP continúa su expansión, hay otro formato que está entrando con fuerza: AVIF. Derivado del códec de vídeo AV1 y promovido por la Alliance for Open Media, AVIF promete todavía más eficiencia que WebP y JPEG.

En las pruebas de compresión, AVIF suele superar tanto a WebP como a JPEG a igualdad de calidad percibida. Además, soporta imágenes HDR con profundidad de color de hasta 12 bits, mejorando lo que ofrecen otros formatos modernos como HEIF o el propio WebP, que se quedan por debajo.

El problema vuelve a ser el mismo: mientras los navegadores más recientes (Chrome y Firefox en las últimas versiones) empiezan a soportarlo, Edge y Safari lo hacen de forma parcial o nula, y en iOS y macOS solo las versiones más actuales trabajan con AVIF sin necesidad de apaños.

En sistemas operativos de escritorio, AVIF exige también versiones modernas: Windows 10 en adelante y macOS Ventura son los entornos donde realmente funciona sin fricciones. Si tu equipo o tu sistema se han quedado un poco atrás, es fácil que no puedas abrir AVIF directamente.

Esto nos deja en una situación en la que las webs apuestan por formatos cada vez más eficientes y modernos, pero una parte de los usuarios no tiene todavía las herramientas listas, generando errores, incompatibilidades y más trabajo manual, justo lo contrario de lo que se pretende.

Por qué tanta gente quiere evitar descargar imágenes WebP

Más allá de la teoría, el día a día de muchos usuarios se parece mucho a esto: navegas, ves una foto que quieres guardar, haces clic derecho, “Guardar imagen como…” y solo te deja guardar en .webp aunque el sitio original usara JPG o PNG. Si luego esa imagen no la puedes abrir con tu visor habitual o no la admiten ciertas webs al subirla, la frustración está servida.

Algunos usuarios profesionales, como fotógrafos o diseñadores gráficos, directamente consideran WebP un formato poco práctico para su flujo de trabajo. Sus herramientas, scripts o automatizaciones llevan años pensados en torno a JPG y PNG, y reconfigurarlo todo para WebP no siempre compensa.

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Tampoco ayuda la sensación de que es algo “impuesto” desde arriba: como Google está detrás de Chrome y de WebP, hay quien percibe que se prioriza el interés de la plataforma por encima de la comodidad del usuario, obligando a instalar conversores, extensiones o a depender del navegador para tareas básicas de visualización.

Aunque hay extensiones y complementos para guardar imágenes en otros formatos, mucha gente preferiría una forma nativa y simple de desactivar WebP sin renunciar por completo a ver las imágenes en las páginas. Y ahí es donde entran los trucos, ajustes y soluciones de compromiso que veremos a continuación.

Al final, la queja de fondo es clara: JPEG y PNG han sido el estándar durante más de dos décadas sin dar demasiados problemas, y el salto a WebP y AVIF, aunque técnicamente justificado, está dejando una estela de errores, incompatibilidades y pasos extra que muchos no están dispuestos a asumir sin más.

Cómo evitar descargar imágenes WebP en Chrome (o al menos esquivarlas)

En Chrome no existe un botón mágico del tipo “deja de guardar todo en WebP”. Como hemos visto, es el servidor el que decide qué formato entregar. Sin embargo, sí hay varias formas de esquivar el problema y conseguir la imagen en JPG o PNG con el menor dolor posible.

Una estrategia muy utilizada es manipular la URL de la imagen. En algunos sitios que sirven variantes, la ruta termina en .webp pero el mismo recurso está disponible como .jpg o .jpeg. Si copias la dirección de la imagen, la pegas en la barra de direcciones y cambias manualmente la extensión por .jpg o .png, a veces el servidor te entrega la versión original en ese formato y puedes guardarla sin más.

Cuando eso no funciona, la forma más directa en Chrome es acudir a extensiones específicas. Una de las más populares es “Save image as Type” (Guardar imagen como tipo), disponible en la Chrome Web Store. Una vez instalada y fijada en la barra de herramientas, añade al menú contextual una opción para guardar la imagen como JPG o PNG en lugar de WebP.

El funcionamiento es sencillo: haces clic derecho sobre la imagen, eliges “Guardar imagen como tipo” y seleccionas el formato deseado (JPG, PNG o WebP). El archivo se descarga ya convertido, sin que tengas que pasar posteriormente por un editor. Es una de las soluciones más rápidas para quien se pelea constantemente con WebP.

Otra posibilidad, menos conocida pero igualmente válida, es recurrir a convertidores online. Sitios como Online Convert permiten subir un archivo WebP y descargarlo de vuelta como JPEG o PNG. Son útiles si ya tienes varias imágenes en WebP y quieres convertirlas después, aunque la conversión por lotes suele requerir suscripciones de pago o herramientas más avanzadas.

Guardar imágenes WebP en otros formatos usando aplicaciones de escritorio

Si estás en Windows, tienes a mano una solución que no requiere extensiones ni webs de terceros: la vieja aplicación Paint, que en sus versiones modernas soporta WebP sin problema y permite exportar a otros formatos clásicos.

Una forma muy rápida de obtener una imagen en JPG o PNG es copiarla directamente desde el navegador. Haces clic derecho en la imagen, seleccionas “Copiar imagen”, abres Paint, pegas con CTRL+V y luego usas “Guardar como” para elegir JPG, PNG u otro formato compatible.

Si ya has descargado el archivo WebP, puedes abrirlo directamente en Paint y repetir el proceso de “Guardar como” eligiendo el tipo que prefieras. En la mayoría de casos la calidad será prácticamente idéntica a la que ves en el navegador, aunque si la imagen ya venía muy comprimida pueden notarse ligeras pérdidas al recomprimir.

Para quienes trabajan con muchas imágenes, lo ideal es combinar este método con herramientas por lotes (editores, scripts o conversores dedicados) que automaticen la conversión de decenas o cientos de archivos WebP a JPG o PNG sin tener que ir uno por uno.

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En otros sistemas operativos, la idea es la misma: usar un editor o visor que soporte WebP y que incluya opciones de exportación. Desde GIMP hasta muchos visores de terceros, casi cualquiera de las herramientas modernas incorpora ya esta capacidad de conversión.

Desactivar o limitar WebP en navegadores concretos

Hay usuarios que prefieren ir un paso más allá y intentar desactivar WebP de raíz para que las webs dejen de servir ese formato a su navegador. Aquí cambian bastante las posibilidades según el navegador del que hablemos.

En Firefox, durante bastante tiempo existía un truco a través de about:config para desactivar el soporte de WebP. Algunos usuarios comentan que al apagar ese soporte el navegador dejaba de pedir imágenes WebP y volvía a recibir JPG, lo que resolvía el problema de tener que pelearse con conversiones constantes.

El inconveniente es que, al hacer esto, las imágenes que solo estaban disponibles en WebP dejaban directamente de mostrarse, afectando especialmente a miniaturas de plataformas como YouTube y a otras webs muy optimizadas que no sirven formatos alternativos. Es decir, el “arreglo” venía con su propio peaje en usabilidad.

En navegadores basados en Chromium (Chrome, Brave, Edge, etc.), no existe una opción nativa tan clara para deshabilitar WebP desde la configuración. Algunos usuarios que migran desde Firefox se encuentran con que no pueden replicar fácilmente ese comportamiento, y se ven obligados a convivir con WebP o a tirar de extensiones.

Incluso hay soluciones de tipo “martillo pilón” a nivel de sistema. Por ejemplo, modificando el registro de Windows en la clave HKEY_CLASSES_ROOT\MIME\Base de datos\Tipo de contenido\image/webp, cambiando la extensión asociada de .webp a .jpg. Esto hace que, a nivel de asociación de tipos MIME, los WebP se identifiquen como JPG, aunque es una solución arriesgada que puede provocar efectos secundarios y no es recomendable para usuarios sin experiencia.

En resumen, desactivar completamente WebP en el navegador hoy por hoy suele causar más problemas que los que resuelve, así que la vía más sensata suele ser aprender a esquivarlo o convertirlo cuando realmente estorba, en lugar de intentar eliminar su soporte por completo.

Usar otros navegadores o versiones antiguas para evitar WebP

Otra estrategia algo radical es recurrir a navegadores que no soporten WebP o a versiones antiguas de los navegadores actuales en las que el formato todavía no estaba implementado. Si el navegador no declara soporte para WebP, muchos servidores dejan de servir ese formato y vuelven a usar JPEG o PNG.

Esto tiene varias pegas importantes: por un lado, usar versiones antiguas de navegadores supone un riesgo de seguridad evidente, ya que no recibes parches ni correcciones para vulnerabilidades recientes. Por otro, algunas webs modernas dependen de funciones que solo están presentes en las versiones actuales.

En algunos casos concretos, puede ser útil tener un navegador secundario (o un perfil aislado) configurado para usar solo cuando necesites imágenes en formatos clásicos. Pero como solución general para el día a día, no deja de ser un apaño con bastantes compromisos.

Para muchos usuarios, la mejor combinación sigue siendo usar su navegador habitual actualizado (y, por tanto, compatible con WebP) y apoyarse en extensiones, editores o convertidores cuando realmente necesiten un JPG o un PNG por compatibilidad.

Conviene recordar, además, que conforme sistemas operativos, programas y herramientas se actualizan, el soporte a WebP y AVIF irá normalizándose y es probable que dentro de unos años todo este problema se reduzca a algo anecdótico.

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