Cómo conectar VLC Media Player a un NAS y reproducir todo tu contenido sin transcodificar

Última actualización: 08/01/2026
Autor: Isaac
  • Configurar correctamente VLC y el NAS permite reproducir 4K sin depender de Plex ni de la transcodificación.
  • Se puede acceder al NAS tanto en red local como desde fuera usando HTTP, WebDAV, Samba o DLNA.
  • Synology y QNAP ofrecen aplicaciones como Video Station o DLNA que se integran muy bien con VLC.
  • La seguridad (puertos, cortafuegos y usuarios) es clave al exponer tu NAS y VLC a Internet.

conexion vlc media player con nas

Si tienes un NAS en casa lleno de pelis 4K, música y series, lo normal es que quieras abrirlo todo directamente con VLC sin que nada se transcodifique, y disfrutarlo igual estés en el sofá o a kilómetros de tu red local. Muchos empiezan con Plex o aplicaciones del propio NAS y terminan frustrados porque su modelo no da la talla al transcodificar o porque simplemente quieren que el archivo se abra tal cual.

En este artículo vas a ver, con bastante detalle y sin rodeos, cómo conectar VLC Media Player a un NAS Synology o QNAP tanto en local como desde fuera de casa, qué protocolos usar (HTTP, SMB, NFS, WebDAV, DLNA), qué sintaxis admite VLC para acceder a tu contenido remoto, y cómo encajan en todo esto herramientas como Video Station, DLNA o incluso el streaming desde el propio VLC de tu PC hacia el móvil.

Conceptos clave: NAS, VLC y por qué evitar la transcodificación

reproducir videos de nas con vlc

Antes de meternos en protocolos y puertos, conviene tener claro qué estamos intentando hacer exactamente cuando queremos conectar VLC a un NAS para reproducir archivos 4K sin tirones. No es lo mismo navegar con la interfaz web del NAS y descargar un archivo, que montar un recurso de red o hacer streaming directo hacia VLC.

Un NAS tipo Synology DS215j o un QNAP doméstico suele ir sobrado para servir archivos por red (SMB/NFS/WebDAV/HTTP), pero se queda muy justo en cuanto le pides que recodifique vídeo 4K en tiempo real para Plex o Video Station. Por eso tiene tanta importancia configurar todo para que no haya transcodificación en el NAS y sea VLC el que se encargue de reproducir el archivo original.

En la práctica, tienes dos grandes enfoques para disfrutar de tus vídeos y música del NAS con VLC: o bien VLC accede directamente a los archivos alojados en el NAS usando un protocolo de red (Samba, NFS, FTP, SFTP, WebDAV, HTTP…), o bien configuras un streaming desde otro VLC (en tu PC/Mac/Linux) hacia tu móvil o a otro dispositivo, utilizando el NAS como simple almacén de medios.

Si habitualmente usabas Plex y se te ahogaba con ciertos archivos 4K, la idea es sencilla: dejar de pedirle al NAS que convierta nada y que el cliente (VLC en PC, Smart TV o móvil) abra directamente el fichero .mkv, .mp4 o el que sea, con sus subtítulos tal y como están.

Conectar VLC a un NAS Synology de forma local y remota

vlc conectado a nas synology

En un Synology, lo normal es que ya puedas entrar desde fuera usando DynDNS, QuickConnect o un dominio tuyo apuntando a tu IP pública. El problema clásico es que al acceder por la interfaz web y hacer clic en un vídeo, el navegador simplemente descarga el archivo, y eso no es lo que quieres si pretendes reproducirlo con VLC en remoto.

Para que VLC lea directamente del NAS tienes que aprovechar alguno de los protocolos de red que entiende VLC y que el propio Synology ofrece: Samba (SMB), NFS, FTP/SFTP o WebDAV, además del clásico HTTP si expones un servicio web. En red local suele ser tan fácil como activar SMB y NFS desde el Panel de control del NAS, y luego añadir una carpeta de red en Windows, macOS o Linux, de modo que VLC vea las rutas como un directorio normal.

Cuando quieres conectarte desde fuera de casa, la historia cambia porque ya te estás moviendo por Internet y tienes que abrir puertos en tu router, usar un DNS dinámico y asegurar las conexiones. Synology permite montar WebDAV sobre HTTPS, lo que encaja bastante bien con VLC introduciendo una URL de tipo https://tudominio.dyndns.org:5006/ruta/al/archivo.mkv, siempre que hayas creado el recurso WebDAV y abierto el puerto correspondiente.

Otra alternativa menos fina pero muy directa es exponer una ruta compartida vía SMB sobre la VPN de tu red doméstica. Montas una VPN (OpenVPN, WireGuard, etc.) en tu router o en el propio Synology, te conectas desde fuera con tu portátil o móvil, y una vez estás «dentro» de la LAN, VLC ve el NAS como si estuvieras en casa, así que puedes navegar con \ip-del-nas\carpeta o smb://nas.local/Multimedia y abrir los archivos sin más.

Si quieres algo todavía más simple, puedes generar enlaces directos desde el NAS y abrirlos en VLC. Algunos modelos y apps Synology te permiten crear enlaces de descarga que en realidad son URLs HTTP completas hacia el archivo. Copiando esa URL y pegándola en «Abrir ubicación de red» de VLC, consigues que el reproductor lo trate como un stream remoto sin pasar por el navegador.

Usar DLNA y Video Station en el NAS con VLC y otros dispositivos

dlna video station vlc nas

Si lo que buscas es algo muy plug and play, una solución bastante socorrida es encender el servidor DLNA del NAS y usar VLC como cliente en tu tele, PC o móvil. Tanto Synology como QNAP permiten habilitar DLNA desde sus respectivos paneles, y a partir de ahí cualquier dispositivo compatible ve el NAS como un «servidor multimedia» en la red.

En un QNAP, por ejemplo, basta con activar DLNA en la configuración y después, desde la Smart TV o un reproductor tipo VLC en la propia tele, escoger la opción de buscar dispositivos en la red. Aparecerá el NAS y podrás navegar por tus carpetas multimedia para ver prácticamente todo, evitando tener que pelear con aplicaciones pesadas o con transcodificación innecesaria.

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Muchas teles modernas y cajas Android leen casi todos los formatos por hardware, de modo que no habrá que transcodificar y el NAS solo se limitará a servir el archivo tal como está. En esos casos, el cuello de botella suele ser la red WiFi o el propio cliente, no tanto el NAS. Por eso esta combinación de DLNA + VLC (o apps nativas de la TV) funciona muy bien en red interna.

Si además quieres un sistema algo más organizado, con carátulas, categorías y colecciones, puedes instalar en QNAP un Plex Media Server (preferiblemente desde el repositorio de QNAP sin actualizar a lo loco) y un cliente Plex en la tele o en otros dispositivos. Lo ideal es que uses Plex solo como catálogo y, siempre que puedas, como «reproducción directa» para no forzar a la CPU del NAS a convertir formatos raros ni a reescalar 4K.

Video Station en QNAP, por su parte, es una solución bastante completa para gestionar vídeos, aunque está más pensada para verlo todo a través del navegador o de apps específicas que para integrarse con VLC desde cero. Aun así, es útil conocerla porque te organiza vídeos caseros, películas, series y conciertos en distintas colecciones, y permite hacer streaming directo, compartir colecciones y manejar subtítulos con bastante comodidad.

Video Station en QNAP: organización, colecciones y streaming

Video Station en QNAP es una aplicación de administración de vídeos que se instala desde el App Center de QTS y te ofrece una especie de biblioteca centralizada. Nada más activar la app, el NAS empieza a indexar las carpetas multimedia y te permite dividirlo todo en categorías como vídeos del hogar, películas, programas de TV o videoclips.

Para empezar a usarla, lo primero es subir o mover tus vídeos a una carpeta compartida del NAS. Puedes hacerlo mapeando una unidad de red desde tu PC o Mac, arrastrando archivos directamente desde el navegador a Video Station (que crea automáticamente carpetas en /Multimedia o en /home), o usando utilidades como Qfinder Pro para montar unidades de red de manera rápida.

Una vez dentro de Video Station, la interfaz se compone básicamente de barra de menús superior y paneles laterales. Desde el menú puedes cambiar entre vista de miniaturas, lista, línea de tiempo o por carpetas, buscar por título, fecha, etiquetas, puntuación o colores, y actualizar manualmente la vista para forzar a que aparezcan los últimos archivos escaneados.

En la zona de configuración puedes gestionar cosas como qué carpetas se van a clasificar en cada categoría (películas, series, etc.), qué rutas se esconden como filtro de contenido, cómo se buscan subtítulos en webs externas como OpenSubtitles o Shooter, o detalles de privacidad como exigir siempre contraseña antes de entrar en secciones privadas o sincronizadas con Qsync.

En el apartado de reproducción, Video Station permite enviar contenidos a distintos dispositivos de red compatibles con DLNA o AirPlay a través de la opción de «Network Media Player». Allí aparecen reproductores multimedia de distintos salones de tu casa, Chromecast y equipos HDMI (si has instalado el complemento de streaming de medios desde App Center y habilitado Bonjour para descubrimiento de servicios).

Panel izquierdo, colecciones y carpetas multimedia en QNAP

El panel izquierdo de Video Station es donde se organizan las fuentes de contenido: Vídeos compartidos, Colección privada, Qsync, Colección de vídeos, Colección inteligente, Recientes y Papelera de reciclaje. Cada uno de estos apartados tiene sus propias reglas de visibilidad y es importante entenderlas si vas a compartir contenido con otras personas.

«Vídeos compartidos» recoge todo lo que hay en las carpetas compartidas del NAS (salvo /home y Qsync), pero solo muestra aquello para lo que el usuario autenticado tiene permisos. «Colección privada» es todo lo que guardas en /home, accesible únicamente por ti y los administradores del NAS, lo cual es perfecto para material personal.

La sección de «Colección de vídeos» agrupa las colecciones virtuales: son listas que apuntan a los vídeos reales sin duplicar ficheros, así no desperdicias espacio. Puedes crear una colección arrastrando vídeos hacia «Colección de vídeos» o convirtiendo una carpeta en colección mediante el menú contextual. Todo lo que borres de una colección no afecta al fichero físico, salvo que elijas eliminar el archivo realmente.

Las «Colecciones inteligentes» funcionan como listas dinámicas basadas en criterios: clasificación (película, serie, vídeo musical, etc.), etiquetas o filtros concretos. Creas una colección inteligente indicando nombre, tipo de contenido y reglas, y Video Station muestra automáticamente los vídeos que encajan con esas condiciones, lo que ahorra mucho trabajo a la hora de organizar bibliotecas grandes.

Por último, «Recientemente» agrupa los vídeos importados durante el último mes desde dispositivos locales o cámaras, y la «Papelera» guarda los archivos borrados para que puedas restaurarlos o eliminarlos definitivamente. Solo aparecen en la papelera los ficheros auténticos, no los enlaces virtuales de colecciones.

Opciones de vídeo: reproducir, abrir con VLC, compartir y transcodificar

Cuando haces clic derecho sobre un vídeo individual en Video Station, aparece un menú con bastantes operaciones: Reproducir en el navegador, Abrir con VLC, Descargar, Copiar a colección, Fijar como portada, Añadir a transcodificación, Girar, Añadir a lista compartida, Transferir a un dispositivo de red, Eliminar y varias opciones de metadatos.

La opción «Abrir con VLC» obliga al sistema a usar el plugin o el reproductor VLC para mostrar el vídeo dentro del propio navegador. En muchos escenarios domésticos esto te permite aprovechar los códecs y capacidades de VLC sin salir de la interfaz web del NAS, aunque en dispositivos modernos cada vez es más habitual recurrir directamente al cliente VLC nativo en lugar de usar un plugin.

Si el modelo de QNAP lo soporta, puedes mandar un archivo a la cola de transcodificación y dejar que el NAS lo convierta a distintas calidades (240p, 360p, 480p, 720p, 1080p). En los modelos x86 con suficiente potencia esto tiene sentido para compartir con dispositivos antiguos, pero en muchos equipos domésticos de gama baja la transcodificación se arrastra y provoca parones, así que es preferible reproducir en directo siempre que el cliente sea compatible con el formato original.

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La parte de compartir permite enviar enlaces por correo, redes sociales o URL simple. Arrastras vídeos a la zona de «Compartiendo» del panel derecho, eliges si quieres enviar por email, publicar en redes o generar un enlace en formatos como URL, HTML o códigos para foros, y luego copias esa dirección para quien quieras. Esa persona podrá abrir la URL y acceder a Video Station con los permisos adecuados.

Además, Video Station puede recuperar automáticamente información de películas desde Internet (carteles, año, director, reparto, etc.), siempre que clasifiques el vídeo como «Movie» y haya un título en inglés reconocible. Si la ficha es incorrecta, puedes editar el título y volver a buscar, o incluso sustituir la carátula manualmente cargándola desde tu PC o mediante una URL.

Subtítulos, controles de reproducción y búsqueda avanzada en Video Station

Otra parte interesante de Video Station es el manejo de subtítulos. Puedes cargar archivos .srt, .ass o .ssa dejándolos en la misma carpeta y con el mismo nombre de archivo que el vídeo, o bien importarlos desde el reproductor a través de la opción de «Importar subtítulos». También incluye un buscador de subtítulos online que se apoya en la información del vídeo o en palabras clave.

Dentro del reproductor web, tienes controles para ajustar la tipografía, el tamaño, el color e incluso la sincronización de los subtítulos. Si notas que las frases van adelantadas o retrasadas, puedes moverlas unos segundos hacia adelante o hacia atrás hasta que encajen con el audio sin necesidad de modificar el archivo original.

En el propio reproductor puedes usar botones como play/pausa, detener, barra de progreso, volumen, selector de resolución, gestión de subtítulos, envío a dispositivo de red y pantalla completa. Para vídeos HD, hay un icono específico que te permite alternar calidades cuando el archivo está disponible en varias resoluciones o cuando la transcodificación on-the-fly está activa en NAS compatibles.

Además de los menús, Video Station soporta atajos de teclado básicos: flecha izquierda y derecha para avanzar o retroceder, flechas arriba y abajo para subir o bajar el volumen, y barra espaciadora para reproducir o pausar. Es bastante práctico si ves contenido desde el navegador en un portátil o PC de salón.

Por el lado de la catalogación, puedes marcar los vídeos con etiquetas, puntuaciones y colores, de modo que luego sea posible filtrar por calificación, tags o etiquetas de color. Si seleccionas varios vídeos a la vez (con la opción «selección múltiple» o manteniendo Ctrl), puedes aplicar cambios masivos de etiqueta, clasificación o nota sin ir uno por uno.

Biblioteca multimedia, privilegios y privacidad en QNAP

Todo lo que aparece en Video Station se basa en dos cosas: los permisos de las carpetas compartidas y la configuración de la Biblioteca multimedia del NAS. Aunque un vídeo exista físicamente en un disco, si la carpeta no está definida como carpeta multimedia o el usuario no tiene derechos de lectura, nunca lo verás en la app.

En los modelos QNAP basados en x86, casi todas las carpetas compartidas (salvo /recording y /web) se consideran multimedia por defecto, mientras que en los basados en ARM solamente /Multimedia y /homes se tratan así desde el principio. En cualquier caso, puedes añadir o quitar rutas desde el Panel de control, dentro de la sección de administración multimedia y Biblioteca de medios.

Para contenidos privados, lo normal es guardar los vídeos personales en /home, que solo ven el usuario propietario y los administradores. Esa ruta se expone en Video Station como «Colección privada» y, si lo deseas, puedes exigir una contraseña adicional cada vez que alguien intente entrar en esa sección concreta desde la app.

Es importante tener en cuenta que Photo Station, Music Station, Video Station y el servidor DLNA comparten la misma definición de carpetas multimedia. Si agregas o eliminas rutas en la Biblioteca de medios, eso afectará simultáneamente a lo que se ve en todas estas aplicaciones, por lo que conviene pensar bien qué quieres indexar y qué prefieres dejar oculto.

Por último, el escaneo de la Biblioteca de medios se puede hacer manualmente o programarlo para que el NAS vaya detectando nuevos vídeos en segundo plano. Si subes archivos y no aparecen en Video Station, normalmente se resuelve lanzando un reescaneo desde la configuración de la biblioteca.

Instalar VLC y otros clientes multimedia en un NAS QNAP

Además de Video Station, muchos usuarios optan por instalar aplicaciones de escritorio directamente en el NAS cuando el modelo lo permite, como VLC, Plex Home Theater o incluso emuladores como MAME. En QNAP existe toda una comunidad de desarrolladores que portan programas al entorno QTS para que puedas usarlos sin depender de un ordenador aparte conectado a la televisión.

Uno de los nombres más conocidos en este ámbito es Philippe Mande (father_mande en los foros de QNAP), que mantiene paquetes .qpkg con versiones adaptadas de VLC, clientes Plex, herramientas de virtualización y muchas otras aplicaciones. Gracias a estos ports, puedes lanzar un VLC completo desde el propio NAS y usarlo como si fuera un mini PC conectado a la tele.

El proceso suele consistir en ir al foro de QNAP donde se alojan estos paquetes, descargar la versión correspondiente a tu modelo y arquitectura, e instalarla manualmente desde el App Center en modo «installation from local file». A partir de ahí, la aplicación aparece en tu escritorio QTS y puedes configurarla como cualquier otro programa, incluyendo opciones para reproducir contenido almacenado en las carpetas internas del NAS.

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Esta aproximación tiene la ventaja de que no necesitas un hardware externo dedicado a la sala de estar, ya que el NAS hace de servidor de archivos y, al mismo tiempo, ejecuta el reproductor VLC o el cliente Plex directamente sobre HDMI o vía streaming a otra pantalla. Eso sí, requiere un modelo con CPU y GPU suficientes para mover vídeo fluido en la resolución que pretendas usar.

Combinando esta opción con Video Station, Plex o DLNA, puedes montar un entorno muy versátil en el que el NAS centraliza todos los contenidos y decide en cada momento qué aplicación es la más adecuada: VLC para formatos raros, Plex para colecciones grandes y sincronización externa, DLNA para compatibilidad universal con teles y dispositivos antiguos, etc.

Usar VLC como servidor de streaming desde tu PC a móvil y otros equipos

Otra forma muy flexible de aprovechar VLC en combinación con un NAS es usar el NAS solo como almacén de ficheros y delegar el streaming en un PC, Mac o Linux con VLC. Es decir, montas o compartes la carpeta del NAS en tu ordenador, reproduces el archivo con VLC y, al mismo tiempo, haces que ese VLC emita un stream HTTP al que se conectan tu móvil o cualquier otro dispositivo.

En macOS, por ejemplo, puedes abrir VLC y entrar en el Asistente de emisión/exportación desde el menú Archivo. Allí eliges «emitir a la red», seleccionas como entrada el fichero que tengas en el NAS (montado como unidad de red), y como método de emisión escoges HTTP. Indicas la IP local de tu Mac y el puerto que vas a usar, algo como 192.168.0.102:8000, y decides si quieres transcodificar el audio o el vídeo o enviarlo tal cual.

Si estás trabajando solo con audio, es habitual dejar MPEG Audio a 192 kbps o algo similar, aunque puedes ajustar el bitrate según la calidad de tu conexión. Luego eliges el formato de encapsulado (MPEG PS, OGG, etc.) y marcas si quieres reproducir localmente además de emitir. Al finalizar el asistente, le das a play en VLC y tu Mac se convierte en un pequeño servidor de streaming.

En Linux, el proceso es muy parecido: en el menú Medio eliges «Emitir», añades el archivo desde el NAS, y en el asistente indicas como nuevo destino HTTP con el puerto deseado (8000 en el ejemplo). Seleccionas el perfil de salida, por ejemplo «Audio – MP3», y decides si activas o no la transcodificación. Lo habitual para no complicarse es emitir sin transcodificar si el cliente lo soporta, especialmente en redes locales.

En Windows la interfaz de VLC es prácticamente idéntica a la de Linux, así que los pasos son los mismos: emitir el archivo desde la carpeta del NAS, configurar HTTP como destino y abrir el puerto correspondiente en el cortafuegos de Windows. Es importante revisar en el Firewall que VLC tiene permiso para redes privadas y que el puerto 8000 (o el que uses) está autorizado tanto de entrada como de salida.

Conectar VLC en Android (u otros móviles) al stream del PC

Una vez que tu PC, Mac o Linux está emitiendo el stream desde VLC, solo falta ir al cliente VLC de tu móvil para escuchar o ver lo que sale desde el equipo principal. En Android, por ejemplo, abres VLC, entras en la opción de abrir MRL (Media Resource Locator) o «Abrir flujo de red» y escribes la URL con el protocolo y puerto correctos.

Si estás en la misma red WiFi, bastará con algo como http://192.168.0.102:8000 (ajustando la IP a la de tu ordenador y el puerto al que configuraste). Pulsas reproducir y el teléfono se conecta al streaming que está sacando VLC, de modo que puedes escuchar tu biblioteca de música o ver vídeos del NAS mientras te mueves por casa sin tener que copiar archivos al móvil.

Si quieres hacer lo mismo desde fuera de tu red doméstica, tienes que abrir el puerto en el router y redirigirlo hacia el equipo que emite la señal. En ese caso, la URL en VLC de Android sería algo tipo http://tu-ip-publica-o-dominio:8000, siempre extremando las precauciones de seguridad y, a ser posible, combinándolo con una VPN o contraseñas adecuadas.

En iOS o en otros sistemas la lógica es similar: abres VLC, eliges «Red» o «Network stream» y proporcionas la URL exacta del streaming. Mientras el ordenador siga con VLC encendido y el archivo del NAS disponible, cualquier cliente podrá conectarse y reproducirlo como si fuera una radio o una televisión particular.

Esta técnica es especialmente útil si no te apetece pelear con apps de terceros llenas de publicidad, porque VLC cubre prácticamente todo lo que necesitas tanto en el lado servidor como en el lado cliente, y lo hace de forma gratuita y sin historias raras.

Combinando las posibilidades del NAS (Synology o QNAP) con las capacidades de VLC como reproductor y servidor de streaming, puedes tener un sistema muy potente donde tus archivos 4K, tus series y tu música se reproducen sin transcodificación, desde cualquier lugar y en casi cualquier dispositivo, siempre que cuides aspectos como los permisos de carpetas, los cortafuegos y los puertos abiertos, y elijas en cada caso el protocolo que más te conviene: SMB, NFS, WebDAV, HTTP, DLNA o un simple stream directo desde VLC.