- PowerCfg permite diagnosticar y ajustar a fondo la eficiencia energética de Windows, incluidos los puertos USB.
- La suspensión selectiva de USB ahorra batería, pero puede causar desconexiones o lentitud en algunos dispositivos.
- Mediante opciones gráficas, powercfg y, en casos avanzados, el Registro, es posible desactivar selectivamente el ahorro de energía USB.
- Los informes de powercfg /energy ayudan a detectar controladores y configuraciones que impiden que el sistema alcance estados de bajo consumo.

En las siguientes líneas vamos a ver con todo detalle cómo usar powercfg y el Registro de Windows para desactivar selectivamente el ahorro de energía en puertos USB, qué implicaciones tiene a nivel de consumo, qué información da el informe powercfg /energy y en qué casos compensa desactivar estas funciones, sobre todo en equipos portátiles donde cada minuto de batería cuenta.
Qué es la suspensión selectiva de USB y cómo afecta al sistema
La llamada suspensión selectiva de USB es una característica de Windows que permite que el sistema apague de forma individual cada dispositivo USB cuando detecta que está inactivo. No se apaga todo el controlador ni el puerto completo, solo el dispositivo concreto que no se está usando para ahorrar energía de manera más fina.
Cuando la suspensión selectiva está activa y el controlador USB la soporta, Windows ordena entrar en un estado de bajo consumo a los dispositivos que no están enviando ni recibiendo datos. En ese momento, el dispositivo queda “dormido” y deja de requerir actividad del procesador, lo que facilita que la CPU pueda pasar a estados de baja potencia.
En cuanto el dispositivo vuelve a ser necesario (por ejemplo, mueves el ratón USB o pulsas una tecla en un teclado externo), el sistema despierta el dispositivo desde ese estado de suspensión y retoma su funcionamiento normal. Todo este proceso suele ser transparente para el usuario cuando el hardware y los controladores están bien implementados.
La gran ventaja de esta función es que, en un equipo con varios periféricos conectados, cuando todos los dispositivos USB están correctamente suspendidos y el sistema está en reposo, la CPU prácticamente no tiene trabajo. Esto permite que entre en modos de muy bajo consumo y mejora de forma considerable la autonomía, sobre todo en portátiles.
Antes de dar por hecho que todo va bien, es muy recomendable comprobar que los controladores USB y los propios dispositivos implementan correctamente la suspensión selectiva. Para ello se puede recurrir tanto al seguimiento de eventos para Windows (ETW) específico de USB como, de forma más sencilla, a los informes de la herramienta PowerCfg.
PowerCfg y ETW: herramientas para detectar problemas de energía en USB
Windows incluye desde hace años una utilidad muy potente llamada PowerCfg, que se ejecuta desde la línea de comandos y sirve para enumerar, revisar y modificar prácticamente cualquier política de energía del sistema. Es la navaja suiza del ahorro (o gasto) de energía en Windows.
Además de cambiar tiempos de suspensión o apagar el monitor, PowerCfg incorpora una serie de mejoras orientadas a encontrar problemas de eficiencia energética. Todo esto se activa mediante la opción /energy, que realiza un análisis durante 60 segundos y genera un informe en HTML con los errores, advertencias y recomendaciones.
En paralelo, los desarrolladores y administradores avanzados pueden utilizar ETW (Event Tracing for Windows) específico para USB con el fin de registrar el comportamiento de controladores y dispositivos USB a bajo nivel. De esta forma se puede validar si los dispositivos entran correctamente en suspensión selectiva, si se despiertan cuando deben y si algún driver está impidiendo los estados de bajo consumo.
Esto es especialmente útil en entornos profesionales o de laboratorio, donde se quiere garantizar que los dispositivos USB cumplen con las expectativas de ahorro de energía antes de enviarlos al usuario final. En un PC doméstico, lo habitual será quedarse en el uso de powercfg /energy, que da información suficiente en la mayoría de los casos.
PowerCfg, además, clasifica los hallazgos en distintos niveles de gravedad, diferenciando entre errores críticos, advertencias y simples informaciones. Los relacionados con USB suelen aparecer como “Suspensión USB: dispositivo USB que no entra en suspensión selectiva” o textos muy similares.
Cómo generar y entender el informe powercfg /energy
Para examinar el comportamiento energético de tu sistema, incluido el de los puertos USB, puedes generar un informe de diagnóstico ejecutando PowerCfg con el modificador /energy desde una consola con permisos de administrador. Es un procedimiento sencillo que da bastante juego.
Solo tienes que abrir Símbolo del sistema o PowerShell como administrador (clic derecho → Ejecutar como administrador) y lanzar el comando:
powercfg /energy
Tras unos 60 segundos de análisis, Windows creará un archivo HTML (normalmente en la carpeta del usuario o en la ruta que indique la consola) con un resumen muy completo. En ese informe, se listan problemas como uso ineficaz de la suspensión selectiva USB, consumo excesivo de CPU, configuración de energía poco eficiente o degradación de batería.
Por ejemplo, es habitual que aparezca un bloque similar a este cuando hay conflictos con la suspensión de USB:
“Suspensión USB: dispositivo USB que no entra en suspensión selectiva”. A continuación se detallan datos como el nombre del dispositivo (por ejemplo, “Dispositivo de entrada USB”), el identificador del controlador host (PCI\VEN_8086&DEV_9D2F), su ubicación en el bus PCI, el ID del dispositivo (USB\VID_1BCF&PID_08A0) y la ruta del puerto.
Este aviso significa que ese dispositivo concreto no ha entrado en suspensión selectiva durante el período de análisis, lo que puede impedir a la CPU bajar a ciertos estados de bajo consumo. El propio informe suele indicar que este problema no bloquea la entrada en modo de suspensión del sistema, pero sí impacta en la eficiencia mientras está encendido.
En el mismo informe también pueden aparecer errores relacionados con la política de energía, como que el tiempo de espera para entrar en suspensión esté deshabilitado tanto con batería como enchufado. Esto implica que el equipo nunca entra en suspensión automáticamente, aunque esté horas sin usarse.
Otro bloque típico hace referencia a la utilización media del procesador durante el análisis. Si PowerCfg detecta que la CPU se ha mantenido a valores elevados (por ejemplo, un 19-20 % de media), indicará que el consumo será mayor y que conviene revisar qué procesos están cargando el sistema.
Dispositivos y controladores que aumentan el consumo de energía
Además de los problemas específicos de suspensión USB, el informe de powercfg /energy suele listar dispositivos cuyo controlador falta, está mal configurado o presenta algún problema. Aunque a primera vista parezca que no tiene relación con el consumo, sí puede influir de forma directa.
En muchos equipos se repiten entradas como “Recursos de la placa base” con identificadores del tipo ACPI\PNP0C02\1, ACPI\PNP0C02\2, ACPI\PNP0C02\5, ACPI\PNP0C02\PCHRESV, ACPI\PNP0C02\SARESV, ACPI\PNP0C02\IOTRAPS o incluso ACPI\INT340E\2&DABA3FF&0.
Estos elementos, junto a dispositivos marcados como “Dispositivo heredado” (ACPI\INT0800\4&168ECC8&0), suelen corresponder a recursos internos del chipset o controladores ACPI que Windows considera en un estado no óptimo. El informe avisa de que estos problemas pueden aumentar el consumo energético aunque el equipo parezca funcionar con normalidad.
También es frecuente que PowerCfg señale que la gestión de energía de estado activo (ASPM) de PCI Express está desactivada por incompatibilidad conocida con el hardware. Esto limita la capacidad de los dispositivos PCIe para reducir su consumo cuando están poco activos, lo que a su vez repercute en la autonomía.
En algunos casos el informe incluso incluye una advertencia de “Utilización de la CPU: error de análisis”, indicando que el proceso de diagnóstico no se ha completado del todo, aunque sí se muestran algunos resultados parciales. Aun así, los datos disponibles suelen ser suficientes para orientar el ajuste de energía.
Todo este conjunto de avisos y advertencias sirve para tener una idea clara de qué piezas del sistema están impidiendo que el equipo alcance sus mejores niveles de eficiencia energética, y muchas de ellas se pueden atacar modificando políticas de energía con PowerCfg. Si el problema apunta a fallos de reconocimiento, conviene revisar guías sobre .
Usar PowerCfg para cambiar o desactivar el ahorro de energía
Aunque muchas personas gestionan los planes de energía desde el panel gráfico de Windows, el comando powercfg.exe ofrece mucho más control y rapidez, sobre todo cuando se quiere aplicar la misma configuración en varios equipos o en entornos de laboratorio.
Esta utilidad apareció por primera vez en Windows XP SP2 y sigue plenamente vigente en versiones modernas como Windows 10, Windows 11 e incluso Windows Server. Eso sí, para usarla hay que abrir la consola (CMD o PowerShell) con privilegios de administrador.
PowerCfg no se limita a activar o desactivar el ahorro de energía, sino que permite ajustar tiempos de apagado de pantalla, suspensión, hibernación, discos, selección de planes de energía, configuración de procesador y un largo etcétera. Es una herramienta muy completa que merece la pena conocer.
Si quieres ver todas las opciones disponibles, basta con escribir:
powercfg /?
En determinados escenarios, como en laboratorios, aulas, entornos de pruebas o máquinas que deben estar siempre activas, puede interesar deshabilitar por completo el ahorro de energía para evitar que el sistema apague monitores, discos o entre en suspensión de forma automática.
Un ejemplo clásico de configuración para dejar el equipo “siempre despierto” sería ejecutar esta serie de comandos:
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -monitor-timeout-ac 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -monitor-timeout-dc 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -disk-timeout-ac 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -disk-timeout-dc 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -standby-timeout-ac 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -standby-timeout-dc 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -hibernate-timeout-ac 0
c:\windows\system32\powercfg.exe -change -hibernate-timeout-dc 0
c:\windows\system32\powercfg.exe /hibernate off
Con estos ajustes, se desactivan todos los temporizadores relacionados con monitor, disco, suspensión e hibernación tanto enchufado como con batería, y se apaga la propia función de hibernación. No es algo recomendable para uso diario en portátiles, pero resulta útil en equipos que deben permanecer encendidos de forma continua.
Suspensión selectiva de USB en Windows 11: ventajas e inconvenientes
Con la llegada de Windows 11, la función de suspensión selectiva de USB ha ganado todavía más protagonismo, ya que el sistema está muy orientado a equilibrar rendimiento y eficiencia, sobre todo en hardware portátil moderno.
Esta característica se encarga de gestionar la energía de los dispositivos USB de forma granular, apagando únicamente aquellos que no están siendo utilizados en ese momento. El objetivo es reducir el consumo global y alargar la duración de la batería sin que el usuario tenga que preocuparse por nada.
Sin embargo, en algunos equipos o con ciertos periféricos, esta política puede provocar comportamientos molestos: ratones o teclados USB que tardan un instante en reaccionar, discos externos que se “desmontan” solos, dispositivos que parecen desconectarse y conectarse sin explicación, etc.
En esas situaciones, tiene sentido plantearse deshabilitar la suspensión selectiva de USB para priorizar estabilidad y respuesta frente al ahorro de energía. No es la opción más eficiente, pero a veces es lo que marca la diferencia entre un equipo usable y uno desesperante.
También hay que tener en cuenta que, aunque la suspensión selectiva está pensada para ayudar, un mal controlador USB o un firmware poco pulido pueden hacer que la gestión de energía provoque errores, desconexiones o incluso bloqueos. De ahí que algunos usuarios prefieran desactivarla en determinados puertos o dispositivos concretos.
Formas prácticas de desactivar la suspensión selectiva de USB
Si te encuentras con desconexiones aleatorias de dispositivos o problemas de rendimiento que sospechas que están relacionados con la energía, hay varias formas de desactivar la suspensión selectiva de USB o el ahorro de energía asociado a los puertos. Se puede hacer desde la interfaz gráfica, desde el Administrador de dispositivos, con el símbolo del sistema y, en escenarios muy concretos, ajustando el Registro.
Una de las rutas más habituales es ir al Panel de control clásico de Windows, abrir las opciones de energía y editar la configuración avanzada del plan activo. Dentro de ese árbol de opciones existe un apartado específico para “Configuración USB” y otro para “Configuración de suspensión selectiva de USB”. Cambiando ese valor a “Deshabilitado” se fuerza al sistema a no suspender los dispositivos.
Otra alternativa es utilizar el Administrador de dispositivos para ajustar la configuración de energía de cada dispositivo USB. Al abrir las propiedades de un concentrador USB o de un dispositivo concreto, suele haber una pestaña de “Administración de energía” donde se puede desmarcar la casilla “Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía”.
Mediante el símbolo del sistema también se pueden aplicar cambios globales. Lanzando comandos de powercfg que modifiquen las opciones del plan activo, es posible deshabilitar por script la suspensión selectiva en todas las máquinas de una organización, algo muy útil en entornos corporativos.
En escenarios más avanzados, y solo cuando se sabe exactamente lo que se está haciendo, se puede recurrir al Registro de Windows para cambiar claves que controlan el comportamiento de la energía USB. Esto permite ajustes muy finos o automatizar políticas en función de los puertos o dispositivos, aunque no es el camino recomendado para usuarios menos expertos.
Hay incluso quienes buscan scripts de PowerShell que desactiven automáticamente la opción de “permitir que el equipo apague el dispositivo para ahorrar energía” cada vez que conectan un USB nuevo, precisamente porque al enchufarlo en otro puerto el sistema vuelve a aplicar los valores por defecto y la casilla aparece marcada otra vez.
Cuando el problema es la batería: ejemplo real con powercfg /energy
Un caso bastante habitual es el de usuarios que notan que su portátil pierde batería muy rápido, se apaga de golpe alrededor del 30 % o se descarga a toda velocidad incluso en reposo. A simple vista, el Administrador de tareas no suele mostrar nada raro y todo apunta a un problema de hardware.
Sin embargo, al probar el mismo equipo con otra plataforma, como por ejemplo una distribución Linux moderna tipo Fedora, la autonomía mejora de forma notable y los apagados bruscos desaparecen. Eso hace sospechar que el origen del fallo está en la configuración o en los drivers de Windows.
En una situación así, ejecutar powercfg /energy con el equipo enchufado puede arrojar mucha luz. El informe suele mostrar errores de política de energía, advertencias de suspensión USB, consumo de CPU por encima de lo deseable y varios dispositivos ACPI con problemas de controlador.
Por ejemplo, pueden aparecer errores indicando que el tiempo de espera para entrar en suspensión está deshabilitado tanto con batería como cuando el equipo está conectado a la corriente. Eso significa que el portátil nunca se suspende solo, aunque lo dejes en reposo con la tapa abierta y sin tocar nada.
También puede salir un bloque avisando de que la utilización media del procesador durante los 60 segundos de análisis ha sido cercana al 20 %, mientras que el Administrador de tareas mostraba un 6-10 %. Esta diferencia se debe a que el informe mide otros factores y deja claro que el sistema no está tan “tranquilo” como parece.
A esto se suman las advertencias por dispositivos USB que no entran en suspensión selectiva, la desactivación de ASPM en PCIe por incompatibilidad de hardware y varios recursos de la placa base con código de problema 0x16. Todo ello configura un escenario en el que Windows jamás logra estados de baja energía, con el consiguiente impacto en la batería.
Cuando por motivos de trabajo no es viable cambiar de sistema operativo ni formatear, ajustar las políticas de energía con PowerCfg, deshabilitar selectivamente la suspensión de ciertos dispositivos USB problemáticos y actualizar controladores ACPI y de chipset suele ser la vía más práctica para recuperar parte de la autonomía.
En cualquier caso, el informe de PowerCfg se convierte en una hoja de ruta bastante clara para saber qué hay que tocar primero: planes de energía, drivers, suspensión selectiva, ASPM, etc. A partir de ahí se pueden ir probando cambios y repetir el análisis hasta que la lista de errores se reduzca.
PowerCfg, Registro y sentido común al ajustar la energía USB
Todo lo que hemos visto deja claro que, aunque el objetivo de Windows es optimizar la energía de forma automática, no siempre la configuración por defecto es la más adecuada para todos los equipos y todos los usuarios. Los puertos USB son un buen ejemplo de este equilibrio delicado entre ahorro y estabilidad.
Gracias a herramientas como powercfg /energy es posible ver con bastante precisión qué está fallando: si hay dispositivos USB que no se suspenden, tiempos de espera de suspensión desactivados, uso de CPU inusualmente alto o controladores ACPI que aumentan el consumo. Con esa información en la mano, resulta mucho más sencillo tomar decisiones.
A partir de ahí, se pueden aplicar ajustes desde la interfaz gráfica, el Administrador de dispositivos, la consola con PowerCfg e incluso el Registro en casos muy concretos, desactivando de forma selectiva el ahorro de energía allí donde cause más problemas que ventajas. El truco está en no irse al extremo de desactivar todo sin criterio, sino en encontrar el punto donde el equipo sea estable y, a la vez, razonablemente eficiente.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.
