
Cuando te pones a crear un USB de arranque con Ventoy para instalar o probar sistemas operativos, una de las primeras dudas que aparece es si elegir MBR o GPT como estilo de partición. El tema se complica todavía más si tienes equipos antiguos solo con BIOS heredada, otros más modernos con UEFI, o incluso portátiles híbridos donde puedes activar y desactivar UEFI en la configuración de firmware.
En medio de todo esto surge la sensación de que, si te equivocas entre MBR y GPT al crear el USB de Ventoy, luego no vas a poder arrancar ciertas ISOs o instalar correctamente Windows 10, Windows 11 u otras distribuciones Linux. Para rematar, muchas personas mezclan conceptos: el tipo de partición del pendrive donde está Ventoy con el tipo de partición del disco duro donde se va a instalar el sistema. Vamos a desliar este lío paso a paso.
Qué diferencia hay entre MBR y GPT en general
MBR y GPT son dos esquemas de particionado de discos, es decir, dos formas diferentes de organizar la tabla de particiones en un disco duro, SSD o memoria USB. No dependen de Ventoy directamente, sino del modo en que se estructura el dispositivo de almacenamiento a nivel bajo.
La tabla de particiones MBR (Master Boot Record) fue durante décadas el estándar; prácticamente todos los PCs la usaban. En el primer sector del disco se guarda un pequeño código de arranque y la tabla con las particiones. Es sencilla y muy compatible, pero nació en una época en la que los discos eran muchísimo más pequeños y las necesidades actuales ni se contemplaban.
Con el tiempo, las limitaciones de MBR se han quedado muy cortas para el hardware moderno. Por eso se desarrolló GPT (GUID Partition Table), un esquema más moderno pensado para trabajar de la mano con UEFI, ofreciendo más flexibilidad, seguridad y soporte para discos mucho más grandes que los que MBR puede manejar.
Una diferencia clave es que GPT forma parte de la especificación UEFI. No es que GPT funcione solo con UEFI, pero sí está diseñado para integrarse perfectamente con este firmware moderno, mientras que MBR pertenece a la época del BIOS clásico o Legacy BIOS.
Otra distinción importante es cómo gestiona cada uno la información crítica: MBR concentra todo en el primer sector, mientras que GPT mantiene copias de respaldo de la tabla de particiones y utiliza sumas de comprobación para detectar errores, lo que reduce el riesgo de perder todo el disco por un fallo puntual.
Limitaciones y problemas de MBR frente a GPT
La partición MBR funcionó como base de la informática doméstica y profesional durante años, pero tiene restricciones técnicas muy claras que hoy se notan bastante. La más conocida es el límite en el número de particiones primarias.
Con MBR solo puedes tener cuatro particiones primarias por disco. Si necesitas más, tienes que recurrir a una partición extendida que, a su vez, puede dividirse en múltiples particiones lógicas. Esto funciona, pero complica bastante la estructura y puede dar problemas si hay errores de hardware o se daña la tabla de particiones.
Otra limitación importante es la capacidad máxima: el esquema MBR solo permite gestionar discos de hasta 2 TB. Todo lo que esté por encima de esos 2 terabytes simplemente no se puede direccionar con este sistema, por lo que acabas desperdiciando espacio o viéndote obligado a dividir el disco de formas poco eficientes.
En un contexto actual, donde es habitual encontrar discos duros y SSD de varios terabytes, esta restricción de 2 TB se vuelve un cuello de botella absurdo. Por eso, además de ganar en seguridad, el aumento de la capacidad máxima soportada por GPT es uno de los grandes motivos para dejar MBR atrás en equipos modernos.
GPT, en cambio, permite un número muy alto de particiones (técnicamente más de cien en la mayoría de implementaciones) y soporta discos enormes sin problemas de límite de tamaño. Para uso doméstico normal, es prácticamente imposible que te quedes corto por límites del propio formato GPT.
Además, GPT incorpora mecanismos para detectar corrupción en la tabla de particiones y mantiene una copia de respaldo al final del disco. De esta manera, si se daña la estructura principal, es más fácil recuperar la información crítica que en un disco con MBR puro y duro.
Compatibilidad BIOS y UEFI: MBR vs GPT
Cuando hablamos de Ventoy, una parte esencial del tema es entender cómo se llevan MBR y GPT con BIOS heredado y con UEFI, porque cada combinación puede tener matices de compatibilidad.
Un disco en MBR puede arrancar en BIOS Legacy y también en UEFI. Ventoy, en concreto, soporta ambos modos cuando el pendrive está en MBR. El problema es que hay equipos con UEFI muy estrictos que solo reconocen dispositivos en formato GPT, y en esos casos un USB con MBR simplemente no aparecerá como opción de arranque.
Por otro lado, GPT es el formato que la especificación UEFI adopta como nativo. Un disco GPT funciona de maravilla en UEFI, sin los problemas de reconocimiento que puede tener MBR en ciertos firmwares modernos. En este escenario, para Ventoy, un pendrive GPT es perfectamente válido y suele ser la mejor opción en equipos recientes.
La cosa se complica con el BIOS heredado (Legacy BIOS) al usar GPT. Aunque muchos BIOS modernos soportan arrancar desde GPT usando un MBR protector especial, hay máquinas que tienen bugs o implementaciones incompletas. El MBR protector utiliza un tipo de partición 0xEE y, además, no permite marcar una partición como activa, y esto es algo que algunos BIOS antiguos no aceptan bien.
En esos equipos con BIOS tiquismiquis, un disco GPT puede generar problemas: el firmware no lo reconoce correctamente, no lo muestra en el orden de arranque o simplemente no sabe qué hacer con ese MBR protector sin partición activa. Por eso, cuando se habla de compatibilidad GPT + BIOS heredado, suelen aparecer advertencias o valoraciones de compatibilidad parciales.
Ventoy: ¿funciona distinto en MBR y en GPT?
Una de las dudas más frecuentes es si Ventoy cambia su comportamiento dependiendo de si formateas el pendrive en MBR o GPT. La respuesta oficial es clara: para Ventoy, a nivel funcional, no hay diferencia en cómo trabaja con MBR o con GPT.
Esto significa que, una vez creado el USB con Ventoy, vas a poder copiar y arrancar las mismas ISOs tanto si has elegido MBR como si has optado por GPT, siempre que el firmware del equipo sea capaz de arrancar desde ese esquema de partición. La lista de ISOs soportadas, el menú de arranque, las opciones de Ventoy, todo eso se comporta igual.
Donde sí entra en juego la elección MBR o GPT es en la compatibilidad con el equipo desde el que quieres arrancar el USB. Ventoy puede funcionar en ambos formatos, pero si el PC no sabe arrancar desde un disco GPT o desde uno MBR, ahí no hay nada que hacer, por muy bien configurado que esté Ventoy.
De hecho, Ventoy permite seleccionar el estilo de partición cuando preparas la unidad. Por defecto suele venir configurado como MBR, precisamente porque ofrece una compatibilidad bastante amplia tanto en BIOS como en UEFI, salvo en ciertos equipos UEFI muy estrictos que solo admiten GPT.
Por eso, la famosa pregunta de “¿qué estilo debería elegir, MBR o GPT?” no tiene una única respuesta universal. Ventoy funciona igual con ambos, pero la decisión depende de en qué máquinas concretas vas a usar ese USB y de las peculiaridades de su firmware.
Elección entre MBR y GPT al crear el USB de Ventoy
Si tienes varios ordenadores, algunos viejos con BIOS heredado y otros más recientes con UEFI, es normal dudar. La frase típica de “lo mejor para ti es lo mejor” viene a decir que no hay una opción mágica, sino que debes adaptarte a tu realidad de hardware.
En equipos muy antiguos, que solo tienen BIOS clásico y ninguna opción de UEFI en la configuración, normalmente MBR es la opción más segura. La mayoría de estas máquinas llevan décadas arrancando discos MBR sin quejarse, y es raro que sean compatibles con GPT de forma plena.
Si, en cambio, vas a usar Ventoy sobre todo en ordenadores relativamente modernos, especialmente aquellos cuyo firmware UEFI está configurado en modo puro UEFI (sin CSM, sin Legacy), suele ser más práctico elegir GPT como estilo de partición para el USB. Hay UEFIs que directamente ignoran dispositivos MBR, pero reconocen sin problema dispositivos GPT preparados con Ventoy.
En el caso de equipos mixtos (algunos con solo BIOS, otros con UEFI estricto), puede que te toque decidir qué grupo de equipos priorizas. O bien crear dos USB distintos con Ventoy: uno en MBR para máquinas antiguas y otro en GPT para las modernas que piden sí o sí GPT.
A nivel práctico, si dudas, puedes hacer una prueba rápida: crear el USB de Ventoy en MBR y ver si tu UEFI lo reconoce. Si el pendrive no aparece en el menú de arranque UEFI, seguramente ese firmware esté limitado a GPT y tendrás que recrear el USB de Ventoy usando GPT.
Ventoy MBR o GPT y la instalación de sistemas operativos
Aquí aparece otra confusión habitual: mucha gente piensa que, si el USB de Ventoy está en MBR, entonces solo podrás instalar el sistema operativo en un disco MBR, o que si está en GPT, el sistema irá obligado a instalarse en GPT. En realidad, son dos cosas distintas.
El estilo de partición del USB donde está Ventoy no determina el estilo de partición del disco duro interno en el que se va a instalar el sistema. Puedes tener Ventoy en un pendrive MBR y luego instalar Windows o Linux en un disco duro configurado en GPT sin ningún problema.
El instalador del sistema operativo (por ejemplo, el de Windows 10/11 o el de una distribución Linux) es el que decide cómo va a particionar y formatear el disco interno, y lo hace en función del modo de arranque del equipo (BIOS o UEFI) y de las opciones que tú elijas durante el proceso de instalación.
Así, podrías arrancar una ISO de Windows desde un USB Ventoy en MBR en un equipo que soporta UEFI (o BIOS heredado) y, dentro del instalador, configurar el disco interno como GPT. Lo mismo al revés: Ventoy podría estar en GPT y el disco de destino seguir en MBR si el entorno de arranque y el sistema lo permiten.
En resumen, Ventoy solo proporciona el entorno de arranque de la ISO; no impone el tipo de partición con el que terminará el disco en el que vas a instalar el sistema operativo. Esa elección sigue recayendo en el propio instalador de Windows, Linux, etc.
MBR, GPT y la instalación de Windows 11
Windows 11 ha introducido nuevos requisitos, y esto también influye en cómo plantear el uso de Ventoy, MBR y GPT. Por un lado, Microsoft exige UEFI, arranque seguro (Secure Boot) y TPM 2.0 para una instalación estándar y soportada del sistema.
En un portátil relativamente reciente, como un equipo MSI con firmware Aptio donde UEFI está disponible pero BIOS heredado es el modo por defecto, lo recomendable es activar el modo UEFI y configurar el sistema acorde a los requisitos de Windows 11. En ese contexto, suele tener más sentido preparar el USB de instalación (con Ventoy o con otra herramienta) en GPT.
Si intentas generar un USB de instalación de Windows 11 en GPT con ciertas herramientas (como algunas versiones de Rufus) y se produce un error al formatear la unidad, puede deberse a limitaciones del propio firmware o a cómo detecta el dispositivo. En algunos casos, Rufus obliga a usar MBR porque el equipo o la BIOS no gestionan bien GPT en dispositivos USB.
Cuando te encuentras con este tipo de errores, no significa necesariamente que nunca vayas a poder instalar Windows 11, sino que el entorno de arranque tiene que cumplir los requisitos de UEFI. Lo habitual es que, para una instalación estándar de Windows 11, necesites sí o sí habilitar UEFI, ya que Microsoft orienta este sistema a un entorno moderno con GPT en el disco del sistema.
Si tu equipo solo tiene BIOS heredado, sin ninguna opción de UEFI en la configuración, instalar Windows 11 se complica: no es un escenario soportado por Microsoft. Existen métodos no oficiales y herramientas que modifican el instalador para saltarse algunos requisitos, pero eso ya sale del camino normal y conviene saber que puede suponer problemas de soporte, estabilidad o futuras actualizaciones.
Qué pasa con Rufus, Ventoy y el estilo de partición
A diferencia de Ventoy, otras herramientas como Rufus escriben la ISO directamente en el USB, creando una estructura específica para esa imagen. En Rufus, elegir MBR o GPT afecta a cómo se construye el pendrive para ese sistema concreto, y hay combinaciones que el propio programa no permite si detecta que el equipo o el firmware no las van a soportar.
Si al intentar crear un USB GPT con Rufus obtenemos un error tras el formateo, puede ser porque la utilidad detecta incompatibilidades con el hardware o con cómo el sistema operativo maneja el dispositivo. En esos casos, la herramienta fuerza o sugiere MBR como alternativa más compatible.
Ventoy, en cambio, sigue otro enfoque: instala su propio sistema de arranque en el USB y luego te permite copiar múltiples ISOs como si fueran archivos normales. De nuevo, en Ventoy la elección MBR/GPT no cambia las ISOs soportadas, pero sí determina qué firmwares verán el USB como arrancable.
Si quieres un USB “todoterreno” con Ventoy para múltiples ordenadores, es habitual que empieces usando MBR y vayas probando. Si te encuentras con un PC moderno en el que el USB de Ventoy no aparece en el menú de arranque UEFI, sabrás que probablemente ese equipo exige GPT y tendrás que recrear Ventoy en GPT para ese caso.
También hay que tener presente que, aunque muchas placas ofrecen modos mixtos (UEFI + CSM), algunas presentan errores de firmware que afectan al arranque desde GPT en BIOS heredado. Estas pequeñas incompatibilidades explican por qué, en algunas documentaciones técnicas, se menciona que GPT tiene “tres estrellas” de compatibilidad con BIOS Legacy: funciona en la mayoría, pero no en todas.
Cómo maneja Ventoy escenarios con equipos antiguos
Si tienes varios ordenadores antiguos, tal vez de hace más de una década, es bastante habitual que solo dispongan de BIOS heredado sin soporte UEFI. En estos casos, la mejor combinación para usar Ventoy suele ser clara: pendrive en MBR y desentenderte de GPT para esos equipos.
Con un USB Ventoy en MBR, podrás arrancar en Legacy BIOS y lanzar ISOs de sistemas operativos que sigan soportando ese modo clásico. Muchas distribuciones Linux aún permiten instalación en BIOS sin necesidad de UEFI, y en versiones antiguas de Windows (como Windows 7, e incluso algunas ediciones de Windows 10) también era posible instalar en discos MBR desde BIOS heredado.
Sin embargo, si lo que quieres es instalar Windows 11 en esos equipos, te encontrarás con el muro de los requisitos mínimos oficiales. Aunque consigas arrancar la ISO con Ventoy en MBR y BIOS Legacy, el instalador te pondrá trabas si no detecta UEFI, TPM 2.0 y el resto de exigencias. De nuevo, se pueden forzar algunos pasos, pero ya estarías en terreno no estándar.
Si tus PCs son algo menos viejos y cuentan con firmware Aptio u otro similar donde UEFI está disponible pero desactivado por defecto, ahí tienes más margen: puedes entrar en la configuración, habilitar UEFI, ajustar el modo de arranque y aprovechar GPT tanto en el disco interno como en el pendrive de Ventoy.
En este tipo de equipos híbridos, la clave es decidir si quieres mantener una configuración tradicional con BIOS heredado + MBR (por compatibilidad con sistemas antiguos) o dar el paso a UEFI + GPT para adaptarte mejor a sistemas modernos, especialmente si tu objetivo es correr sin problemas Windows 10/11 o distribuciones Linux actuales.
De cualquier forma, Ventoy se limita a ser el vehículo que arranca la ISO; quien realmente determina si ese entorno está soportado es el firmware del equipo y el propio instalador del sistema operativo. Por eso, aunque Ventoy funcione tanto en MBR como en GPT, no puede compensar las limitaciones intrínsecas del hardware o de la política de Microsoft con Windows 11.
Al final, entender cómo se combinan Ventoy, MBR, GPT, BIOS y UEFI ayuda a tomar decisiones con sentido: para Ventoy, no hay diferencia funcional entre MBR y GPT, pero sí la hay en cómo responden tus equipos a uno u otro estilo de partición. Analizando qué ordenadores vas a usar, qué sistemas quieres instalar y qué firmware tienes disponible, podrás escoger la opción que menos quebraderos de cabeza te dé y aprovechar Ventoy al máximo sin miedo a equivocarte con el formato.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.