Novedades más importantes de KDE Plasma 6.6

Última actualización: 24/02/2026
Autor: Isaac
  • KDE Plasma 6.6 refuerza la personalización, introduce temas globales a partir de tu configuración y mejora accesibilidad y apariencia.
  • Incluye el nuevo Plasma Login Manager, mejoras en redes, portal USB y avances clave en Wayland, seguridad y rendimiento.
  • Spectacle añade OCR, se optimiza la grabación de pantalla y se pulen Discover, System Monitor y numerosos widgets del escritorio.
  • La versión llega con muchas correcciones de errores y un fuerte impulso comunitario, preparando el terreno para futuras versiones 6.x.

Novedades de KDE Plasma 6.6

KDE Plasma 6.6 llega como una de las grandes actualizaciones recientes del escritorio KDE, apuntando directamente a pulir la experiencia diaria, reforzar Wayland y seguir exprimiendo al máximo la enorme capacidad de personalización que lo caracteriza. No es una revolución total, pero sí una de esas versiones que hacen que todo vaya un poco más fino, más integrado y con pequeños detalles que se notan a los pocos minutos de uso.

En esta versión se han cuidado aspectos tan variados como la apariencia, la accesibilidad, el rendimiento, la seguridad o la integración con hardware moderno. Además, se estrena un nuevo gestor de inicio de sesión propio, se amplían las opciones del panel, se mejora la gestión de redes Wi‑Fi y se añaden capacidades tan prácticas como el reconocimiento de texto en capturas de pantalla o nuevas opciones para grabar pantalla en Wayland. Vamos a verlo con calma porque hay mucha tela que cortar.

Personalización visual y temas globales en Plasma 6.6

Personalización de KDE Plasma 6.6

Una de las novedades más llamativas es que ahora puedes convertir tu configuración actual del escritorio en un tema global reutilizable. Es decir, si has dedicado tiempo a dejar fondo, colores, paneles, widgets y demás exactamente como te gustan, puedes empaquetarlo todo como un tema global y guardarlo con su propio nombre e incluso con una captura de pantalla de referencia.

Ese tema global personalizado puede integrarse con la función de cambio entre modo diurno y nocturno, de forma que tu configuración “perfecta” se use automáticamente según la franja horaria. Esto encaja muy bien con quienes alternan entre esquemas claros y oscuros pero quieren conservar un estilo coherente.

Además de los temas, se añade un control específico para ajustar el contraste entre distintas áreas de las aplicaciones. Gracias a esto puedes hacer que los bloques o secciones de una app (por ejemplo panel lateral y zona de contenido) se diferencien más o menos entre sí. Aunque a primera vista parece una opción estética, está muy pensada para mejorar la accesibilidad de personas con dificultades de visión o que necesitan distinguir mejor las zonas de la interfaz.

En esa misma línea, Plasma 6.6 trae mejoras en los filtros de color, en las herramientas de zoom y lupa y en las opciones de accesibilidad Wayland, incluyendo soporte para teclas lentas como parte del perfil estándar de “Movimiento reducido”. Esto ayuda tanto a reducir animaciones como a evitar pulsaciones accidentales cuando se mantienen teclas apretadas más tiempo del deseado.

Otra pieza importante en lo visual es que el teclado en pantalla se ha reescrito por completo, ahora basado en Qt Virtual Keyboard. El resultado es un teclado virtual más moderno, mejor integrado con el entorno y más cómodo de usar en pantallas táctiles o en dispositivos convertibles.

Nuevas funciones prácticas para el día a día

El equipo de KDE ha dejado claro que uno de los objetivos clave de esta versión es agilizar los flujos de trabajo cotidianos, esos pequeños gestos que repetimos constantemente mientras usamos el escritorio. Por eso han ido puliendo detalles que, aunque puedan parecer menores, suman mucho en el uso real.

Para empezar, conectarte a una red Wi‑Fi nueva ahora es más rápido si el router muestra un código QR. Si tu equipo tiene cámara, basta con escanear el código desde el propio entorno y automáticamente se rellenan los datos de conexión, sin teclear contraseñas interminables.

Otra mejora muy útil es que puedes regular el volumen de cada aplicación situando el cursor sobre su icono en el gestor de tareas y moviendo la rueda del ratón. Ya no hace falta abrir un mezclador de audio dedicado: desde la barra de tareas controlas el sonido de navegadores, reproductores o juegos de forma directa e independiente.

En el widget Lista de ventanas se ha añadido la opción de abrir las vistas de ventanas simplemente pasando el ratón por encima, sin hacer clic. Se puede ajustar el tiempo de retardo para que no se active de forma molesta y, además, ahora es posible filtrar ventanas que no estén en el escritorio o actividad actual, lo que ayuda a mantenerlo todo más ordenado cuando se trabaja con múltiples escritorios virtuales o actividades.

También se ha pulido la interacción con el escritorio: si mantienes pulsada la tecla Alt y haces doble clic en un archivo o carpeta del escritorio, se abre directamente su ventana de propiedades. Es un atajo muy práctico para cambiar permisos, iconos o detalles sin tener que pasar por el menú contextual.

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Escritorio, Spectacle y grabación de pantalla

Más allá de las mejoras puramente visuales, Plasma 6.6 llega con novedades muy interesantes en el terreno de las herramientas del propio escritorio. La estrella es, sin duda, Spectacle, el capturador de pantalla de KDE, que ahora incorpora reconocimiento de texto (OCR). Gracias a esto, puedes hacer una captura y extraer directamente el texto que aparezca en la imagen, algo fantástico para documentación técnica, apuntes, tutoriales o cuando quieres copiar un texto de una ventana que no permite selección.

Este OCR se integra con el flujo normal de uso de Spectacle, de manera que puedes capturar, revisar la imagen y a continuación extraer el texto detectado sin recurrir a herramientas externas. Además, se ha incluido una nueva opción de línea de comandos, -release-capture, pensada para automatizaciones: permite usar el modo de “aceptar captura al hacer clic y soltar” desde scripts o herramientas de automatización.

En el ámbito de la grabación de pantalla, Wayland gana una función muy útil: la posibilidad de excluir ventanas concretas de un screencast. A la hora de grabar un tutorial o compartir tu escritorio, puedes decidir que ciertas ventanas no aparezcan, ya sea por privacidad o para evitar distracciones. Esta exclusión también se puede configurar mediante reglas de ventana permanentes, dejando definidas de antemano qué aplicaciones no deben salir nunca en una grabación.

Complementando esto, desde el menú contextual de cada ventana (en la sección de “Más acciones”) ahora puedes seleccionar qué ventanas quieres que formen parte de una grabación de pantalla. Es un extra de control muy agradecido cuando se trabaja con múltiples monitores o muchas aplicaciones abiertas.

Plasma Login Manager y cambios en la configuración inicial

Uno de los componentes que más miradas ha atraído en esta versión es Plasma Login Manager, un nuevo gestor de inicio de sesión desarrollado específicamente para integrarse a la perfección con el ecosistema KDE. Su objetivo es ofrecer una pantalla de inicio coherente con el resto del escritorio, tanto en diseño como en comportamiento, y que pueda ir tomando protagonismo en distribuciones que apuesten fuerte por Plasma.

Este nuevo gestor, eso sí, depende de systemd, por lo que no funcionará en distribuciones que utilicen otros sistemas de inicio. Eso lo hace especialmente interesante para distros como Fedora, CachyOS, EndeavourOS y otras basadas en systemd que quieran un login totalmente alineado con KDE. En muchas de ellas podría acabar reemplazando progresivamente a soluciones como SDDM.

Ligado a la experiencia inicial, se introduce un asistente de configuración de usuario llamado Plasma Setup, que se ejecuta tras la instalación del sistema. La idea es separar claramente la parte técnica (particionado, instalación del sistema operativo) de los pasos que afectan directamente al usuario, como crear la cuenta, conectarse a una red o elegir configuraciones básicas.

Este enfoque resulta especialmente útil en escenarios como equipos que llegan preinstalados con Plasma, ordenadores reacondicionados para ONG o máquinas que se quieren vender o regalar ya con Plasma instalado, pero sin exponer datos del dueño anterior. El asistente permite que el nuevo usuario haga sus propios ajustes iniciales como si fuese un sistema recién estrenado.

Además, el nuevo Plasma Login Manager ha recibido mejoras para evitar mostrar cuentas del sistema que no están pensadas para inicio de sesión interactivo, reduciendo confusiones y manteniendo la pantalla de inicio más limpia.

Wayland más maduro y mejor integración técnica

Plasma 6.6 sigue empujando con fuerza hacia Wayland como sesión principal y recomendada. Varias de las novedades más técnicas van encaminadas a mejorar la compatibilidad con aplicaciones antiguas, el rendimiento gráfico y el control de la experiencia visual.

Por un lado, KWin implementa ahora emulación XRandr en entornos Wayland, lo que se traduce en un comportamiento más correcto de aplicaciones que siguen dependiendo de XWayland y esperan encontrar ciertas capacidades clásicas de X11. También se añade soporte para canales de color por plano DRM y para modos de pantalla personalizados, mejorando el manejo de monitores y configuraciones poco estándar.

En el terreno del color y la imagen, se ha eliminado una fuente de glitches visuales en algunas transiciones de desvanecimiento al usar perfiles ICC. Además, cuando el factor de escala calculado para una pantalla está muy cerca de valores redondos como 100 %, 200 % o 300 %, ahora se redondea automáticamente para priorizar fluidez y nitidez visual, evitando escalados ligeramente raros que distorsionan bordes o textos.

En cuanto a accesibilidad en Wayland, además de lo mencionado antes, se incorporan ajustes como las “Teclas lentas”, pensadas para usuarios que necesitan más tiempo entre pulsaciones o que pueden pulsar teclas de forma involuntaria. Todo esto refuerza el compromiso de KDE con un escritorio más inclusivo.

También se ha trabajado en la mejora de la activación entre aplicaciones en sesiones Wayland, lo que ayuda a que el cambio entre ventanas y programas sea más consistente y respetuoso con las expectativas de los usuarios que vienen de X11.

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Seguridad, redes y portal USB

En materia de seguridad y gestión de dispositivos, Plasma 6.6 introduce un par de cambios muy relevantes. Por un lado, se añade un portal USB para entornos aislados como Flatpak o Snap. Este portal permite que las aplicaciones sandboxed soliciten acceso controlado a dispositivos USB, de forma que el usuario puede conceder o denegar el permiso sin que la aplicación tenga barra libre sobre todo el hardware.

En el apartado de redes, el widget de conexiones incorpora mejoras tanto visuales como funcionales. El widget de Redes muestra ahora un icono más claro cuando desactivas el Wi‑Fi, algo que parece pequeño pero ayuda mucho a entender de un vistazo qué está ocurriendo con la conectividad.

Además, se ha añadido un código QR al propio widget de redes para compartir la conexión Wi‑Fi. De este modo, puedes mostrar el QR en tu pantalla y escanearlo desde el móvil u otro equipo para conectarte sin tener que introducir la contraseña manualmente. Ideal para casa, la oficina o para invitados.

En lo referente al almacenamiento de claves, Plasma 6.6 permite guardar las contraseñas Wi‑Fi en una ubicación de sistema (root) para reforzar la seguridad, evitando que queden ligadas únicamente al perfil de usuario e incrementando el control sobre dónde y cómo se almacenan estas credenciales.

Panel de aplicaciones y menú más flexible

El panel de aplicaciones de KDE Plasma 6.6 también recibe un buen repaso. Ahora puede adaptarse al esquema de colores activo del sistema, de forma que, aunque por defecto mantiene un estilo oscuro, es capaz de integrarse mejor con temas claros o personalizados para que todo el escritorio se sienta coherente.

Otra mejora jugosa es que se puede ajustar el espacio entre la sección de Favoritos y la lista de aplicaciones, permitiendo reorganizar el menú de inicio a gusto del usuario. Plasma siempre ha sido famoso por dejarte toquetear casi todo, y aquí se sigue esa filosofía: si quieres un panel más compacto o más espaciado, lo puedes adaptar.

Más allá del menú, varias partes del escritorio adoptan un uso más coherente de la terminología, por ejemplo utilizando “Configuración de firmware UEFI” de forma consistente para referirse a las herramientas de ajuste del firmware. Esto evita confusiones, sobre todo al seguir guías o documentación.

También se ha revisado el comportamiento del Explorador de widgets: su barra lateral aparece ahora en la pantalla donde tienes el puntero, en lugar de forzarla siempre a la pantalla de la izquierda, algo que era bastante incómodo en configuraciones multimonitor.

Gestión de energía, hardware y gaming

En portátiles y equipos móviles, Plasma 6.6 refuerza la gestión de batería y el soporte para hardware moderno. Entre las mejoras más visibles está la posibilidad de activar el brillo automático de la pantalla en dispositivos con sensor de luz ambiental, de modo que el sistema ajusta la luminosidad a las condiciones del entorno.

También se ha trabajado en mejoras en la duplicación de pantalla y en el soporte para usuarios daltónicos, introduciendo ajustes que ayudan a distinguir mejor ciertos elementos de la interfaz y a garantizar que la experiencia visual sea adecuada incluso con limitaciones de percepción de color.

A nivel de sistemas, se menciona mejor soporte para OpenBSD y compatibilidad con el proveedor de servicios secretos oo7, ampliando el alcance de Plasma más allá de GNU/Linux y reforzando la parte de almacenamiento de credenciales y secretos.

Para los aficionados a los videojuegos, Plasma 6.6 introduce una solución específica para mejorar la experiencia con juegos de Windows que usan HDR cuando se ejecutan vía Wine o Proton. El objetivo es que los colores se mantengan correctos y no se descontrolen por culpa de la gestión de color del sistema, algo especialmente importante en pantallas modernas con alto rango dinámico.

Mejoras en Discover, fuentes y System Monitor

Discover, el centro de software de KDE, también recibe mejoras importantes, especialmente en estabilidad. Se corrige un problema que podía hacer que Discover se cerrara al intentar instalar actualizaciones, algo crítico en una herramienta tan sensible como el gestor de paquetes y aplicaciones.

En sistemas operativos compatibles, Discover ahora puede gestionar la instalación de fuentes directamente, facilitando mucho la vida a quien trabaja con tipografías específicas para diseño, maquetación o programación. Ya no es necesario recurrir siempre a métodos manuales para añadir nuevas fuentes al sistema.

Por su parte, la aplicación y los widgets del Monitor del sistema respetan ahora la preferencia del usuario sobre el uso de unidades binarias o decimales. Si has configurado que quieres ver GB en lugar de GiB, esa elección se tiene en cuenta tanto para archivos como para estadísticas de uso de memoria o disco.

Además, desde el Monitor del sistema se puede ajustar la prioridad de los procesos, dando más o menos importancia a determinadas tareas. Esto resulta útil para controlar qué aplicaciones tienen preferencia de CPU o para lidiar con procesos que se vuelven demasiado pesados.

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Correcciones de errores y pulido general

Como suele ocurrir tras una gran versión (en este caso Plasma 6.6 y su posterior 6.6.1), la lista de correcciones de errores es extensa y abarca muchos rincones del escritorio. Aunque muchas de estas correcciones parecen detalles menores, en conjunto se traducen en una experiencia mucho más sólida y agradable.

Entre las más destacadas, se solucionan fallos de KWin que podían producirse durante el uso intenso de métodos de entrada o al reactivar el equipo mientras se usaban herramientas de compartición de entrada como Input Leap o Deskflow. También se arreglan problemas con notificaciones, ventanas emergentes de la bandeja del sistema y diálogos de configuración que quedaban mal alineados o mostraban menús innecesarios.

El gestor de tareas recibe varias correcciones visuales: se arregla una regresión que rompía el arrastrar y soltar sobre iconos fijados, se mejora la visibilidad de los botones de cierre en el selector de tareas Alt+Tab con miniaturas y se corrigen recortes de texto en tooltips y widgets como el reproductor multimedia.

Otro bloque importante de arreglos se centra en la integración con aplicaciones GTK y el comportamiento de los esquemas de color. Se soluciona una regresión que impedía que algunas apps GTK detectaran cambios de tema y activaran el modo oscuro como corresponde, lo que ayuda a que el escritorio se vea más coherente aunque mezcles apps de distintos toolkits.

También se mejora la sincronización del portapapeles en la implementación de escritorio remoto de Plasma, se corrigen problemas con el brillo que podía aparecer demasiado bajo tras iniciar sesión y se pulen los widgets de meteorología, iconos y barras de progreso para que se comporten mejor en idiomas de derecha a izquierda y en configuraciones poco habituales.

Rendimiento, animaciones y parte técnica

En el apartado de rendimiento, Plasma 6.6.1 aprovecha más intensamente el protocolo Wayland Presentation Time para mejorar la fluidez de las animaciones. Esto se nota en transiciones más suaves, menos tirones al mover ventanas y una sensación general de escritorio más “ligero”, sobre todo en equipos donde la GPU no es especialmente potente.

También se han ido puliendo aspectos técnicos relacionados con los portales de escritorio, la copia de datos en conexiones remotas y la gestión de perfiles de color, gracias a actualizaciones en KDE Frameworks (por ejemplo la versión 6.23 y 6.24) que sirven de base para muchas de las funcionalidades visibles de Plasma.

Aunque estas mejoras técnicas no siempre son evidentes a simple vista, contribuyen a que la experiencia con Plasma sea más estable a largo plazo y con menos sorpresas, especialmente en entornos corporativos o profesionales en los que el escritorio es una herramienta de trabajo crítica.

Colaboración con KDE y ritmo de desarrollo

Uno de los aspectos más llamativos del ecosistema KDE en estos últimos años es el esfuerzo de comunicación y transparencia del proyecto. Desarrolladores como Nate Graham llevan mucho tiempo publicando resúmenes semanales con las novedades más importantes, en forma de artículos detallados y no simples notas telegráficas.

Gracias a este trabajo, la comunidad puede seguir muy de cerca el desarrollo de Plasma 6.6 y de la futura rama 6.7, entender qué se está corrigiendo, qué se está preparando y cómo evoluciona el escritorio. En muchos casos, estos artículos se traducen a otros idiomas (como el castellano) con herramientas de traducción modernas, lo que acerca todavía más la información a usuarios que no dominan el inglés.

El proyecto recuerda también que KDE existe y crece gracias a voluntarios y colaboradores de todo tipo. No hace falta ser programador: hay sitio para quien quiera traducir, probar versiones, reportar errores, escribir documentación, ayudar en redes sociales o incluso aportar económicamente para cubrir gastos como infraestructuras, viajes y salarios de parte del equipo.

Para quienes tienen curiosidad por echar una mano, se invita a unirse a canales de Matrix, listas de correo o foros, donde pueden hablar directamente con desarrolladores y otros usuarios. A la vez, KDE anima a apoyar el proyecto a través de su iniciativa de miembros de apoyo y donaciones puntuales.

Con todo este conjunto de novedades —desde el nuevo Plasma Login Manager, el empaquetado de tu configuración en temas globales y el OCR en Spectacle, hasta las mejoras en Wayland, redes Wi‑Fi, rendimiento, accesibilidad y gaming— Plasma 6.6 se consolida como una versión muy completa que pule el escritorio en casi todos los frentes, refuerza su posición como entorno de referencia en GNU/Linux y deja el terreno preparado para una rama 6.7 que promete seguir subiendo el listón.