Midjourney comandos avanzados: guía completa para dominar la IA

Última actualización: 23/01/2026
Autor: Isaac
  • Midjourney permite controlar al detalle la generación de imágenes combinando texto, imágenes de referencia y parámetros avanzados.
  • Comandos como /imagine, /blend, /describe y modos como Remix, semillas y multiprompts son clave para iterar y refinar resultados.
  • Parámetros técnicos (aspect ratio, chaos, stylize, quality, tile, repeat, weird) definen la estética, variedad y uso final de cada imagen.
  • Dominar estos comandos abre aplicaciones reales en ecommerce, redes sociales, blogs y diseño interno sin necesidad de sesiones de foto tradicionales.

Comandos avanzados de Midjourney

La inteligencia artificial generativa ha cambiado por completo la forma de crear imágenes: ahora un simple texto puede acabar convertido en una ilustración brutal, un fotograma de cine hiperrealista o un concept art de nivel profesional. Midjourney es una de las herramientas que más fuerte ha pegado en este terreno y, cuando empiezas a dominar sus comandos avanzados y trucos de prompt engineering, deja de ser “una IA que dibuja” para convertirse casi en un superpoder creativo.

Si quieres ir más allá del típico “/imagine un paisaje bonito” y sacarle realmente jugo a Midjourney, necesitas entender cómo funcionan sus prompts, parámetros, modos especiales y pequeños hacks que usa la gente que lo exprime a diario. En esta guía te voy a desgranar, paso a paso, todo lo que recogen las mejores webs que posicionan sobre “Midjourney comandos avanzados”, pero explicado en un lenguaje claro, directo y muy práctico, para que puedas aplicarlo en tus propios proyectos: desde campañas de ecommerce hasta ilustraciones personales.

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Qué es Midjourney y por qué merece la pena aprender sus comandos avanzados

Midjourney es un generador de imágenes por IA que interpreta descripciones de texto (prompts) y las convierte en ilustraciones, renders, escenas fotorrealistas o arte conceptual con una calidad estética espectacular. Nació funcionando exclusivamente dentro de Discord, pero hoy también cuenta con versión web, lo que lo hace mucho más accesible para cualquiera que quiera crear contenido visual sin ser diseñador.

A diferencia de otros modelos como DALL·E o Stable Diffusion, Midjourney está muy orientado a producir imágenes con un toque artístico, cinematográfico y lleno de detalles. Es ideal para campañas de marketing, mockups, portadas, concept art, posts de redes o piezas para blogs. Además, con cada versión nueva (especialmente la V5 y posteriores) ha ido mejorando la anatomía, la coherencia de escena e incluso la temida generación de manos.

El flujo básico es sencillo: escribes el comando /imagine seguido de tu descripción y, tras unos segundos, Midjourney te devuelve una cuadrícula de cuatro opciones. A partir de ahí puedes mejorar una, pedir variaciones o rehacer el conjunto. Pero donde de verdad se abre el abanico es cuando empiezas a jugar con parámetros como –ar, –stylize, –seed, –chaos, –tile, –repeat y con técnicas como multiprompts, pesos o permutaciones.

Dominar los comandos avanzados no es un capricho técnico: es lo que marca la diferencia entre imágenes “aceptables” y resultados que parecen encargos profesionales hechos a medida de tu marca o proyecto.

Cómo se estructura un buen prompt en Midjourney

Un prompt en Midjourney puede ser tan simple o tan complejo como quieras, pero conviene seguir una estructura lógica para que la IA entienda bien qué tiene que generar. No se trata de escribir párrafos interminables, sino de cubrir los elementos clave con claridad.

La estructura básica de un prompt completo suele incluir:

  • Comando: normalmente /imagine, que es el que le dice al bot que genere una imagen.
  • Imágenes de referencia (opcional): URLs de imágenes que guiarán el estilo, la composición o el personaje.
  • Descripción textual: sujeto, acción, entorno, iluminación, encuadre y detalles clave.
  • Modificadores de estilo: técnicas artísticas, artistas, géneros, estética general.
  • Parámetros técnicos: relación de aspecto, nivel de caos, calidad, estilización, semillas, etc.

Un prompt bien montado podría tener esta pinta (ejemplo genérico): /imagine heroic warrior on a snowy battlefield, dramatic lighting, cinematic, ultra detailed, oil painting --ar 2:3 --stylize 300 --chaos 10. No hace falta que recites una novela; lo importante es cubrir el qué, el cómo se ve y el formato final que quieres.

Otra idea clave es que Midjourney entiende mejor el inglés que el español, sobre todo cuando hablamos de estilos, técnicas fotográficas o nombres de movimientos artísticos. Puedes redactar la idea en español y luego traducir a inglés con un traductor fiable para sacarle el máximo partido.

Comandos esenciales de Midjourney en Discord

Aunque la versión web simplifica mucho la experiencia, en Discord tienes una serie de comandos (similar a slash personalizados en Slack) que son el centro del trabajo avanzado con Midjourney. No son complicados, pero cada uno abre una puerta distinta.

Los más importantes para trabajar en serio con prompts avanzados son:

  • /imagine: el comando principal para generar imágenes a partir de texto y/o imágenes.
  • /blend: pensado para mezclar entre dos y cinco imágenes rápidamente, muy útil en móvil.
  • /describe: le envías una imagen y te devuelve cuatro prompts de texto que la describen.
  • /settings: abre un panel para configurar versión de modelo, estilo por defecto, Remix Mode, etc.
  • /prefer option: te permite crear parámetros personalizados que combinen varios parámetros a la vez.
  • /prefer suffix: añade automáticamente una “cola” de texto o parámetros a todos tus prompts.

/blend es perfecto cuando quieres fusionar referencias visuales sin complicarte escribiendo URLs una por una. Escribes /blend, subes las imágenes y dejas que el modelo cree un híbrido: ideal para personajes que mezclan rasgos, logotipos convertidos en ilustraciones o mashups creativos.

/describe es la herramienta estrella para robarle ideas a tus propias imágenes o a recursos externos: subes la foto y Midjourney te devuelve prompts llenos de estilos, adjetivos y potenciadores que luego puedes modificar y reutilizar. No siempre clava la composición, pero es oro puro para sacar estilos y palabras clave que quizá no se te habrían ocurrido.

Versiones, modelos y modos especiales de Midjourney

Midjourney no es un único modelo estático, sino un conjunto de versiones y modos que puedes seleccionar según lo que necesites. Esto afecta directamente a qué parámetros puedes usar y a la estética del resultado.

Los elementos a tener en cuenta son:

  • Versión del modelo: se elige con --v (1, 2, 3, 4, 5, etc.). Lo normal es usar siempre la versión más reciente.
  • Estilo dentro de cada versión: con --style puedes cambiar variantes (por ejemplo, 5a, 5b, o el modo --style raw para algo menos “embellecido”).
  • Modelo Niji: con --niji activas un modelo especializado en estética anime y manga.
  • Modelos de prueba: usando --test o --testp accedes a variantes experimentales que piden feedback.
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Cambiar de versión o estilo puede alterar por completo cómo responde un mismo prompt: un texto que en V5 produce un retrato casi fotográfico, en un modelo Niji se convierte en un personaje anime con ojos enormes y colores planos. Por eso es importante indicar siempre la versión y, si hace falta, el estilo.

Ten en cuenta también que algunos parámetros están limitados según la versión: por ejemplo, ciertas relaciones de aspecto extremas o combinaciones de calidad y tamaño pueden no estar disponibles o dar resultados raros en modelos antiguos, mientras que V5 admite relaciones de aspecto más flexibles y mejor detalle con menos artefactos.

Upscale, variaciones y Remix Mode: cómo iterar hasta clavar la imagen

Cuando Midjourney termina una generación, te devuelve una cuadrícula de 2×2 imágenes. Debajo verás botones U1, U2, U3, U4 (Upscale) y V1, V2, V3, V4 (Variaciones), además de alguna acción extra según la versión.

En las versiones anteriores a la 5, hacer Upscale significaba regenerar esa imagen a mayor resolución, con más detalle y, a veces, ligeras diferencias en texturas y formas. En la V5, las imágenes ya se generan de entrada a 1024×1024, así que los botones U simplemente “separan” esa imagen de la cuadrícula para trabajar con ella de forma independiente.

Las variaciones (V1-V4) generan cuatro imágenes nuevas basadas en una de las anteriores, manteniendo el mismo prompt y una imagen de ruido inicial parecida. Esto te permite afinar pose, iluminación o composición sin perder por completo la idea original; es como pedirle a un ilustrador “hazme cuatro versiones más de este concepto”.

El Remix Mode es la guinda del pastel para iterar: si lo activas en /settings, cada vez que pulses un botón de variación se abrirá una ventanita para editar el prompt antes de generar las nuevas imágenes. Así puedes ir cambiando personajes, fondos, estilos o ciertos parámetros manteniendo la estructura visual de partida.

Eso sí, Remix no vuelve a partir de cero: tiene en cuenta la imagen generada, su composición y sus elementos, y los “traslada” al nuevo prompt. Cambios sutiles (añadir un arma, cambiar el tipo de armadura, alterar el entorno) suelen ir muy bien; cambios drásticos (pasar de un guerrero a una taza de café) producen resultados raros pero a veces interesantes. Hay que probar y ver hasta dónde aguanta la coherencia.

Parámetros avanzados en Midjourney: el verdadero panel de mandos

Los parámetros son opciones que añades al final del prompt para controlar cómo se genera la imagen a nivel técnico y estético. Siempre van con dos guiones (--) y puedes combinar tantos como quieras mientras sean compatibles con la versión y el modelo que estés usando.

En la versión 5 de Midjourney, los parámetros clave que deberías conocer son:

Relación de aspecto: –aspect / –ar

El parámetro --aspect o --ar define la proporción ancho:alto de la imagen. Por defecto, Midjourney genera un cuadrado (1:1), pero puedes cambiarlo a formatos más fotográficos o verticales para personajes, portadas, banners, etc.

Ejemplos típicos de uso de aspecto serían --ar 3:2 para un paisaje apaisado, --ar 2:3 para un póster vertical o --ar 16:9 para un formato panorámico estilo pantalla. En V5 se aceptan prácticamente todas las proporciones razonables, aunque cuando pasas de 2:1 o 1:2 puede empezar a recortar mal o a componer raro.

No es solo un tema de tamaño final: el aspect ratio influye en la imagen de ruido inicial y, por tanto, en la composición entera. Un mismo prompt en 1:1 y en 16:9 puede cambiar radicalmente cómo se organiza la escena y qué elementos aparecen recortados o centrados.

Caos: –chaos / –c

El parámetro --chaos controla lo imprevisible que será el resultado. Con --c 0 el modelo intenta ser más estable y “obediente”; a medida que subes hacia 100, la IA se suelta la melena y se permite soluciones más raras, composiciones extrañas y experimentos visuales.

Un caos alto es ideal para fase de exploración: cuando aún no sabes muy bien qué estilo quieres, cuando buscas ideas locas o cuando quieres romper un poco la monotonía del prompt. Una vez encuentras una línea que te funciona, puedes bajar el caos para conseguir variantes más consistentes.

Weight de imagen: –iw

Cuando usas imágenes como parte del prompt (image prompting), --iw te permite decidir cuánto peso tiene la parte visual frente al texto. El valor por defecto es 1, y normalmente puedes moverlo entre 0.5 y 2.

Si subes --iw, Midjourney se aferra más a la composición, forma y estilo de la imagen de referencia. Si lo bajas, se deja guiar más por la descripción textual y usa la imagen solo como inspiración suave. Muy útil para rediseñar personajes, cambiarles el entorno o adaptar un dibujo cutre a una ilustración decente.

Prompt negativo: –no

El parámetro --no sirve para decirle a Midjourney qué NO quieres que aparezca. Todo lo que escribas después de --no y antes del siguiente parámetro se tomará como elementos a evitar en la escena.

Es especialmente útil para quitar detalles molestos: textos y tipografías raras, dedos de más, elementos de fondo repetitivos, colores que no encajan con tu marca, etc. Ejemplos típicos serían --no text, letters, logo o --no hands cuando quieres rehacer una pose usando una imagen previa pero sin que aparezcan manos deformes.

Funciona mejor con conceptos concretos que con cosas muy abstractas, y no es infalible. Si quieres un control más fino, puedes combinarlo con multiprompts negativos, que permiten ajustar el peso de lo que quieres “empujar fuera” de la imagen.

Calidad de detalle: –quality / –q

--quality controla cuántos recursos dedica Midjourney a esa imagen. En versiones anteriores podías poner --q .25, --q .5, --q 1 o incluso --q 2 para afinar cuánto detalle querías. En V5, el valor máximo es 1; no puedes superarlo para conseguir más detalle, pero sí reducirlo para ahorrar tiempo y crédito.

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Bajar la calidad es perfecto para bocetos rápidos, pruebas de composición o cuando quieres generar muchas imágenes baratas para luego seleccionar las mejores y rehacer solo esas con más mimo. Recuerda que calidad no es resolución: la resolución viene dada por el modelo; aquí ajustas la fineza de los detalles.

Repetición: –repeat / –r

Con --repeat o --r le dices a Midjourney que ejecute el mismo prompt varias veces de golpe. Por ejemplo, --r 3 generará tres trabajos separados, cada uno con su propia cuadrícula de 4 imágenes, a partir del mismo texto.

Es un ahorro de tiempo brutal cuando estás afinando un prompt y quieres ver muchas alternativas de una tacada. Además, si lo combinas con un nivel de caos razonable, multiplicas las posibilidades de que en alguna de esas cuadrículas aparezca “la joya” que estabas buscando.

Semillas: –seed

La semilla o --seed es el número que etiqueta la imagen de ruido inicial a partir de la cual Midjourney empieza a “esculpir” la imagen final. Si repites el mismo prompt con la misma semilla en la misma versión, obtendrás imágenes prácticamente idénticas.

Usar seeds te permite tener un control relativo sobre la variación: puedes probar diferentes estilos, relaciones de aspecto, colores o pequeños cambios de texto manteniendo la idea general de composición. Es muy útil para producir series coherentes o para corregir un detalle concreto sin destrozar todo lo demás.

En V5 ya no puedes recuperar la semilla de una imagen escalada con el emoji de sobre, porque en esta versión no existe un segundo proceso de upscaling: las imágenes salen ya a máxima resolución. Pero sí puedes fijar tú mismo la seed con un número entre 0 y 4.294.967.295 y reutilizarla cuando lo necesites.

Stop: –stop

El parámetro --stop detiene el proceso de generación antes de tiempo, en un porcentaje que tú elijas entre 10 y 100. Con valores bajos, las imágenes se quedan más “borrosas”, menos detalladas, como si fueran un boceto o un render inacabado.

Es un parámetro bastante nicho y no siempre tiene una utilidad clara, pero puede venir bien si quieres un look más pictórico, con menos definición, o si simplemente te interesa ver cómo evoluciona una escena sin llegar al final del denoising.

Stylize: –stylize / –s

--stylize es uno de los parámetros más importantes en Midjourney, porque le indica cuánto peso darle a su entrenamiento artístico frente a tu prompt. En V5 el valor por defecto es 100 y puedes moverlo de 0 a 1000.

Con un stylize bajo, el modelo se agarra más al texto y te da resultados quizá menos vistosos pero más fieles a la descripción. Con valores altos, la IA pone encima de la mesa todo lo que ha aprendido a base de imágenes votadas por los usuarios: más detalle, mejor composición, más dramatismo… pero también más tendencia a ignorar ciertas partes del prompt.

No es lo mismo que el caos: Chaos se centra en la creatividad “loca” y la variación, mientras que Stylize empuja hacia imágenes más bonitas, complejas y pulidas. En prompts cortos, subir Stylize cambia poco; en prompts largos y con muchos elementos, puede transformar la escena de forma radical.

Patrones en mosaico: –tile

El parámetro --tile genera imágenes que se pueden repetir en mosaico sin cortes visibles, perfecto para patrones textiles, fondos de pantalla, papeles pintados o recursos gráficos repetibles.

El truco clásico es generar un tile sencillo (por ejemplo, gotas de color pastel) y luego usarlo como textura base para vestuario, fondos o interfaces. Descargas la imagen, la repites en un editor o en una web que compruebe la continuidad y, si encaja bien, ya tienes tu patrón listo.

Prompting avanzado: imágenes de partida, multiprompts, pesos y permutaciones

Más allá de los parámetros técnicos, el auténtico salto de nivel llega cuando entiendes cómo estructurar el texto y cómo combinarlo con imágenes para guiar al modelo sin ahogarlo.

Midjourney acepta como input tanto imágenes como texto. Puedes usarlas por separado (solo imágenes con /blend o solo texto con /imagine) o mezclarlas: una o varias imágenes al inicio del prompt y luego una descripción escrita que afine qué quieres obtener.

Si vas a usar varias imágenes como referencia, es recomendable que todas tengan un aspect ratio parecido al de la imagen final para evitar composiciones extrañas. Y recuerda jugar con --iw para ajustar cuánta influencia quieres que tengan frente al texto.

Una técnica muy utilizada es: primero mezclas imágenes para obtener un personaje base (por ejemplo, combinando una escultura clásica, un fotograma de serie y un dibujo anime), y luego usas esa imagen como referencia única junto a un prompt textual cada vez más elaborado para definir acción, entorno, iluminación, estilo y detalle.

Multiprompts con :: y pesos

Aunque parezca que las comas separan ideas dentro del prompt, en realidad Midjourney les hace un caso muy relativo. Si quieres segmentar de verdad conceptos distintos, necesitas usar el separador de multiprompt: ::.

Un multiprompt sería algo como viking warrior with shield:: full body:: intense action scene:: oil painting:: highly detailed. Cada bloque separado por :: se trata de forma más independiente, lo que ayuda a que la IA no confunda conceptos compuestos (como “cotton candy” o “hot dog”) con combinaciones libres de palabras.

Además, puedes añadir un número de peso tras el último :: para indicarle qué parte del prompt debe tener más importancia relativa. Por ejemplo, cheese:: cake::1.5 hace que la tarta tenga más relevancia que el queso, frente a cheese cake, que tiende a interpretar “cheesecake” como postre hecho y derecho.

Los pesos son relativos entre sí: si pones cheese::1.5 cake::1.5, es equivalente a no haber puesto números, porque ambos pesan lo mismo. Lo interesante es jugar con relaciones tipo 1:2 o 1:3 para enfatizar un concepto sin anular los demás.

También puedes usar pesos negativos, tipo hands::-0.5, para que un elemento se comporte como un “anti-prompt”, parecido a --no pero con control de intensidad. Esto suele funcionar mejor para quitar cosas muy concretas o para ajustar detalles rebeldes que se resisten a desaparecer.

Permutaciones con { }

Las permutaciones son una herramienta espectacular para probar muchas variantes de un mismo prompt sin tener que reescribirlo diez veces. Se usan con llaves { } y comas para separar opciones.

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Por ejemplo, este prompt {viking warrior with shield, muay thai fighter, reptilian}, full body, intense action scene, oil painting, highly detailed --ar 2:3 generará un trabajo para cada una de las tres opciones de sujeto, manteniendo el resto igual.

Puedes anidar permutaciones para variar detalles concretos, como el arma: {viking warrior with {sword, axe, shield}, muay thai fighter, reptilian}, full body.... Eso te permite generar sets enormes de pruebas en muy poco tiempo, aunque ojo, porque solo se procesarán las primeras 40 combinaciones y puedes fundirte las horas rápidas sin darte cuenta.

También es posible permutar parámetros y partes de multiprompts: por ejemplo, viking warrior with shield, full body --ar {3:2, 2:3} o with shield::{2, 1.5}. Es la forma más rápida de averiguar qué relación de aspecto, qué peso o qué combinación de estilos da mejor resultado para tu caso.

Si una opción dentro de las llaves incluye comas que quieras conservar como parte del mismo bloque, hay que escaparlas con una barra invertida \ para que Midjourney no las tome como separadores de permutación. De este modo puedes permutar “packs” de estilos complejos sin que se descompongan.

Otros parámetros creativos: weird, tile, repeat y compañía

Además de los parámetros ya comentados, hay unos cuantos extras que pueden ayudarte a explorar terrenos más raros o a generar recursos concretos más rápido.

--weird o --w empuja el modelo hacia interpretaciones extrañas, surrealistas o directamente marcianas. Acepta valores entre 0 y 3000: cuanto más alto, más se le va la olla a la IA. Es perfecto para generar imágenes oníricas, terror cósmico, arte experimental o simplemente para salir de lo típico.

--repeat ya lo hemos visto, pero combinado con caos o weird se convierte en una máquina de escupir ideas creativas; ideal cuando estás en fase de brainstorming visual para una campaña o un proyecto artístico.

--tile ya comentado, es clave para patrones repetibles que luego puedes usar en ilustración, diseño de producto, interfaces o fondos. Junto con la mezcla de imágenes y el parámetro --iw, da muchísimo juego para crear textiles, wallpapers o revestimientos “ficticios” que parecen sacados de un catálogo real.

Trucos de prompt engineering para controlar mejor los resultados

Cuando empiezas a usar Midjourney de forma intensiva, te das cuenta de que hay patrones que se repiten: elementos que no aparecen por más que los cites, detalles que la IA se inventa, estilos que se le van de las manos… Ahí entran en juego pequeños trucos de prompt engineering.

Una estrategia útil es duplicar partes del prompt en multiprompts cuando algo no termina de desaparecer o de aparecer. Si con un simple peso negativo no basta para quitarlo, puedes meter esa parte dos veces con pesos negativos equilibrados para reforzar el mensaje sin romper la suma total de pesos.

Otra técnica práctica es combinar un prompt completo “normal” con un multiprompt extra al final, dedicado a enfatizar un detalle que estás echando en falta. Por ejemplo, si tu personaje no tiene tatuajes a pesar de mencionarlos, puedes añadir :: tattoos::2 al final del prompt para que Midjourney ponga más foco en ese elemento concreto.

Y si aún así pasa de ti, toca ponerse un poco bruto y repetir la palabra varias veces: escribir “tattoos tattoos tattoos…” suele acabar convenciendo al modelo de que, sí o sí, eso es importante. No es elegante, pero funciona sorprendentemente bien en algunos casos rebeldes.

No te olvides del comando /describe como generador de vocabulario: puedes crear imágenes locas usando caos y luego pasarlas por /describe para que la propia IA te sugiera estilos, autores y términos técnicos que podrás reutilizar en prompts futuros con más control.

Aplicaciones prácticas: ecommerce, redes sociales, blogs y recursos internos

Todo este arsenal de comandos y parámetros no sirve de mucho si no lo llevas a casos reales. Midjourney encaja especialmente bien en contextos donde necesitas imágenes personalizadas, rápidas y con una estética definida, pero no tienes presupuesto para sesiones de fotos complejas.

En ecommerce puedes usarlo para crear campañas imposibles de fotografiar: por ejemplo, guitarras eléctricas de viaje que funcionan bajo el agua, productos en entornos extremos o escenas surrealistas que refuercen atributos de marca. En lugar de tirar de banco de imágenes genérico, diseñas visuales a medida con tu estética.

Para redes sociales y blogs, Midjourney te permite ilustrar cada pieza de contenido con imágenes originales: artículos educativos, posts inspiracionales, carruseles, portadas de vídeo, etc. Solo tienes que ajustar la relación de aspecto a lo que pida cada plataforma (por ejemplo, --ar 9:16 para stories o reels) y jugar con estilos coherentes con tu identidad visual.

Los mockups generados por IA también son muy útiles: oficinas modernas, paredes de galería con obras, packaging sobre mesas de estudio, carteles en marquesinas… Puedes plantear escenas completas donde se imagine tu producto “en contexto”, sin tener que montar el escenario físicamente.

A nivel interno, Midjourney sirve como laboratorio de estilo: moodboards, ejemplos de uso del color, maquetas de presentaciones, iconografía, fondos… Puedes incluso crear imágenes para ilustrar manuales de marca, guías de tono visual o presentaciones comerciales, manteniendo una coherencia estética que sería muy cara de producir de forma traditional.

Al final, la clave es que combines el conocimiento de comandos avanzados con una visión clara de lo que quieres contar visualmente: la IA hace el trabajo duro de renderizar, pero la dirección creativa sigue siendo tuya. Cuanto mejor sepas escribir y estructurar prompts, más parecerá que tienes un equipo entero de ilustradores trabajando para ti, aunque en realidad solo estés chateando con un bot desde Discord o la web.