- Los DAC AKM de la familia Velvet Sound (AK4490R, AK4493S, AK4493SEQ) ofrecen alto rango dinámico, baja distorsión y soporte para PCM hasta 768 kHz y DSD512.
- El combo AK4191EQ + AK4499EX en equipos como el FiiO K9 AKM, junto a una buena alimentación y amplificación THX, logra un rendimiento de nivel audiófilo.
- En la práctica, las diferencias audibles entre sistemas con DAC AKM y ESS (ES9038, por ejemplo) suelen ser mínimas frente al impacto del diseño global y los transductores.
- AKM suministra DACs para una amplia variedad de aplicaciones, desde DACs de escritorio y streamers hi-res hasta receptores AV, televisores y sistemas de audio para automóvil.
Si llevas un tiempo trasteando con el audio, seguro que te has topado más de una vez con el término “sistema de audio con DAC AKM”. Entre fichas técnicas llenas de siglas, discusiones en foros y promesas de sonido “de otro planeta”, no es raro acabar con la sensación de que, en la práctica, todos suenan bastante parecido… o incluso igual. Y, para colmo, cuando te pones serio a comparar, muchas veces el propio método de prueba estropea cualquier intento de ser objetivo.
En este artículo vamos a juntar, ordenar y explicar de forma clara todo lo que se cuenta sobre los DAC AKM, sus chips más importantes y su uso en sistemas de audio reales, desde modelos como los AK4490R/AK4493S hasta combos de gama alta como el AK4191EQ + AK4499EX del FiiO K9 AKM. Veremos cifras, tecnologías como Velvet Sound, diferencias con ESS (ES9038, por ejemplo), casos prácticos como el FiiO K9 Pro en sus variantes, y también la parte más humana: cuándo se nota algo de verdad y cuándo estamos persiguiendo fantasmas.
Qué es un sistema de audio con DAC AKM y por qué importa (hasta cierto punto)
Un sistema de audio con DAC AKM es, básicamente, cualquier equipo en el que la conversión digital-analógica esté a cargo de un chip de Asahi Kasei Microdevices (AKM). Estos chips DAC (Digital to Analogue Converter) son los encargados de transformar los datos digitales (PCM o DSD) en una señal analógica que luego se amplifica y termina en tus altavoces o auriculares. AKM lleva años suministrando DACs para receptores AV, televisores, sistemas de altavoces, equipos de coche, streamers y DACs de sobremesa.
La gracia de estos DAC, sobre todo en gamas medias y altas, está en que prometen una relación señal/ruido muy elevada, distorsión bajísima y un consumo relativamente contenido. En la teoría, eso se traduce en una reproducción muy limpia, con un rango dinámico amplio y sin ruidos de fondo que estorben a la música. En la práctica, cuando hablamos de chips modernos de cierto nivel, muchos oyentes comentan que, comparando a ciegas, les cuesta horrores distinguir uno de otro.
De hecho, hay aficionados que han hecho pruebas pasando diferentes archivos por varios DAC y han llegado a la conclusión de que “me suenan todos igual”. Algunos reconocen que tal vez haya pequeñas diferencias, pero que son incapaces de clasificarlas con seguridad. Cuando además se detecta que el propio método de prueba (compresiones, conversiones, limitaciones en el archivo de prueba) recorta de forma brutal la gama dinámica, la comparativa queda prácticamente arruinada.
Es bastante habitual encontrar casos en los que el archivo original, reproducido directamente, suena más abierto y con más dinámica que las versiones procesadas para un test rápido. Analizando ese material con programas como Audacity se ve claramente que el volumen acaba “aplastado” y con menos rango dinámico respecto al original. Si a todos los DAC se les alimenta con un archivo ya compactado dinámicamente, sus curvas terminan siendo muy parecidas, así que no sorprende que la gente no note diferencias claras.
La familia Velvet Sound de AKM: AK4490R, AK4493S y AK4493SEQ
AKM ha ido renovando su catálogo tras los conocidos problemas de producción de hace unos años, y una de las series más destacadas es la gama Velvet Sound. Dentro de esta familia encontramos chips tan populares como los AK4490 y AK4493 originales, que han sido rediseñados como AK4490R (AK4490REQ) y AK4493S (AK4493SEQ) para mejorarles las prestaciones.
Estos DAC están pensados para aplicaciones de audio de alta resolución, como reproductores digital de gama alta, streamers de red, DACs externos y sistemas de sonido integrados “premium”. Tanto el AK4490R como el AK4493S son convertidores D/A de 32 bits y 2 canales, con especificaciones de primer nivel: el AK4490R ofrece una SNR (relación señal/ruido) de unos 120 dB, mientras que el AK4493S sube hasta los 123 dB, alcanzando incluso 128 dB en modo mono de gran amplitud.
Además de las cifras puras, AKM hace mucho hincapié en el diseño interno. Los nuevos AK4490R y AK4493S utilizan tecnología avanzada Velvet Sound para optimizar la impedancia en la ruta de la señal y mejorar notablemente la inmunidad al ruido, especialmente en el rango de frecuencias bajas, donde el ruido suele ser más molesto. Esto se traduce, según el fabricante, en un sonido muy dinámico, con gran capacidad de respuesta y un consumo de energía innecesario reducido al mínimo.
En cuanto a formatos, el AK4490R y el AK4493S aceptan datos PCM y DSD, incluyendo PCM hasta 768 kHz y DSD de hasta 22,4 MHz (DSD512). Están diseñados para manejar sin despeinarse las fuentes de audio de alta resolución más exigentes del mercado, permitiendo una reproducción precisa, rica en información y sin alteraciones apreciables.
Un caso especial dentro de la serie es el AK4493SEQ, descrito como un DAC premium de 32 bits y 2 canales de nueva generación. Se beneficia también de Velvet Sound, pero añade un filtro de condensador conmutado de nuevo desarrollo llamado “OSR Doubler”. Este sistema le permite soportar una gama amplísima de señales, reducir el ruido fuera de banda y mantener un consumo contenido, algo clave en equipos compactos.
Además, el AK4493SEQ integra seis tipos de filtros digitales de 32 bits, pensados para que el fabricante o el usuario puedan “pulir” la firma sonora según la aplicación: más suave, más analítica, etc. A nivel de compatibilidad, también soporta PCM hasta 768 kHz y DSD512 (22,4 MHz), con conmutación automática entre PCM y DSD, lo que facilita su uso en dispositivos modernos que reproducen de todo sin obligar al usuario a estar cambiando ajustes continuamente.
AK4490REQ: equilibrio entre rendimiento y consumo
Dentro de la misma actualización de catálogo, AKM lanzó el AK4490REQ como una versión revisada y optimizada del clásico AK4490. Mantiene las especificaciones esenciales, pero está ajustado para ofrecer el mejor compromiso posible entre prestaciones de audio y eficiencia energética, algo muy apreciado en dispositivos que buscan alta calidad sin disparar el calor ni el tamaño de la fuente de alimentación.
El AK4490REQ es un DAC de 32 bits y 2 canales, con arquitectura de baja distorsión, y cuenta también con procesamiento de filtros digitales de 32 bits. La idea es que este chip sea capaz de “dar vida” a los detalles más finos de la música, conservando matices y microinformación sin introducir distorsiones audibles ni fatiga con escuchas largas.
Desde el punto de vista de la industria, tanto el AK4490R/REQ como el AK4493S/SEQ se ven como piezas clave para la nueva generación de equipos de audio de alta resolución: amplificadores integrados con DAC, streamers, reproductores portátiles “hi-res” y sistemas de cine en casa que quieren presumir de especificaciones sin complicar en exceso el diseño ni el coste.
Rendimiento analógico: SNR, THD+N y rango dinámico
Cuando se hablan de números, los nuevos DAC de AKM destacan especialmente en el apartado analógico. El AK4493S ofrece una SNR de 123 dB (2Vrms) en modo estéreo y hasta 128 dB en modo mono de alta amplitud, con una THD+N (distorsión total armonica + ruido) de alrededor de -115 dB. El AK4490R, por su parte, se queda en unos destacables 120 dB de SNR (2Vrms) y 123 dB en modo mono, con THD+N cercana a -112 dB.
Con cifras así, estamos hablando de un rendimiento donde, objetivamente, el sistema está muy por debajo del umbral de ruido y distorsión que la inmensa mayoría de oyentes podría detectar. Dicho de otra forma: en un entorno real y con música comercial, las limitaciones las pondrán antes los auriculares, los altavoces, la sala o incluso nuestras propias orejas que el DAC en sí. Si quieres comprobarlo, puedes aprender a medir la calidad de tu tarjeta de sonido con herramientas adecuadas.
Por eso muchos fabricantes adoptan estos chips sin dudarlo: les permiten presumir de especificaciones muy agresivas, simplificar el diseño externo (porque necesitan menos componentes adicionales) y garantizar una experiencia sonora muy limpia. AKM, por su lado, confirma que estos chips están pensados para producirse en serie y alimentar una nueva hornada de sistemas “premium” tanto domésticos como de automoción.
DAC AKM frente a ESS (ES9038) en el mundo real
Una de las comparativas más recurrentes en la comunidad audiófila es la de AKM contra ESS, especialmente entre chips como el AKM AK4499EQ y el ESS ES9038. Hay quien comenta que los DAC ESS tienden a un sonido algo más “emocionante” o “brillante”, mientras que AKM mantiene una fama de carácter más suave o “analógico”. Sin embargo, estas percepciones no siempre son fáciles de respaldar en pruebas correctamente controladas.
Un ejemplo muy claro es el de quien se plantea comprar un FiiO K9 Pro en su versión AKM o en su versión ESS, con una diferencia de precio de unos 100 euros entre una y otra. En escenarios así, mucha gente sospecha que la diferencia sonora real será mínima, y que la variación de coste tiene más que ver con la disponibilidad de chips, estrategias comerciales o pequeñas diferencias de hardware que con un abismo audible.
Lo que sí es evidente es que, cuando hablamos de estas gamas, tanto AKM como ESS ofrecen cifras prácticamente impecables: rangos dinámicos por encima de 120 dB, THD+N ridículamente baja y compatibilidad total con audio de alta resolución. Si además el diseño del equipo (etapa analógica, alimentación, amplificación, gestión de reloj) está bien resuelto, el margen para que el DAC “coloree” de forma notable el sonido es muy pequeño.
Por eso, la decisión entre un sistema con DAC AKM y otro con DAC ESS a menudo se reduce más a factores prácticos (precio, disponibilidad, conectividad, potencia de salida, tamaño, software) que a diferencias claramente identificables en una comparativa a ciegas. Muchos usuarios que han tenido ambos tipos de DAC terminan diciendo que no quieren escatimar si van a conservar el aparato muchos años, pero que les cuesta justificar pagar de más sólo por el chip cuando todo lo demás es muy similar.
Ejemplo práctico: FiiO K9 AKM con combo AK4191EQ + AK4499EX
Un caso muy representativo de lo que puede hacer un buen sistema de audio con DAC AKM es el FiiO K9 AKM. Este equipo de sobremesa se presenta con un combo DAC insignia de AKM formado por los chips AK4191EQ + AK4499EX, que separan de forma clara las secciones digital y analógica para mejorar el rendimiento y reducir interferencias internas.
FiiO indica que este combo incorpora la tecnología recién desarrollada “DWA ROUTING” (Dynamic Weighted Average Routing), cuyo objetivo es mejorar aún más la relación señal/ruido y reducir el ruido asociado a variaciones de amplitud. Sobre el papel, esto se traduce en una transmisión de sonido más realista, detallada y natural, acercándose a esa sensación de “estar allí con los músicos”.
Pero el chip, por sí solo, no hace milagros. El K9 AKM se apoya en un amplificador de alta gama THX AAA 788+, capaz de ofrecer una potencia de salida realmente seria: hasta unos 780 mW a 300 Ω y alrededor de 2000 mW a 32 Ω, manteniendo la distorsión por debajo del 1 %. Esto permite manejar auriculares de baja impedancia y también modelos de alta impedancia con soltura, algo muy apreciado por quienes tienen varios cascos diferentes.
Otro punto clave de este K9 AKM es su diseño totalmente balanceado: desde el DAC, pasando por el ajuste de volumen y la amplificación, todo el recorrido de la señal se plantea de forma simétrica para reducir la diafonía entre canales y mejorar la separación estéreo. Esta filosofía se refuerza con un diseño de placa en “particiones”: la fuente de alimentación, las señales digitales y el bucle de señal analógica van claramente separados para minimizar la contaminación entre secciones.
En el circuito de audio encontramos hasta seis etapas diferenciadas: conversión I/V (corriente a voltaje), filtro pasa bajos (LPF), control de volumen digital, amplificador de búfer, preamplificador y etapa de salida. Todo ello se apoya en un transformador lineal dedicado y cuatro grandes condensadores de 4700 µF que garantizan una alimentación limpia y estable, algo crucial para evitar zumbidos o artefactos y conservar el rango dinámico que el DAC es capaz de ofrecer.
En lo que se refiere a compatibilidad de formatos, el K9 AKM admite PCM y DSD512 hasta 768 kHz/32 bits cuando se usa como DAC USB. Además, incorpora un chip Bluetooth QCC5124 con soporte para LDAC, aptX HD, aptX Adaptive, aptX LL, aptX clásico, AAC y SBC, trabajando sobre Bluetooth 5.1. Con esto cubre prácticamente cualquier uso audiovisual: música, películas, series y videojuegos, con buena calidad y latencias contenidas.
Diseño, conectividad y control del FiiO K9 AKM
Más allá del corazón AKM, el FiiO K9 AKM cuida bastante la parte práctica. Su chasis está hecho íntegramente en aluminio mecanizado por CNC, con un proceso de estirado que le da robustez y un acabado preciso. Puede colocarse tanto en horizontal como en vertical gracias a un soporte incluido, lo que facilita integrarlo en un escritorio sin ocupar media mesa.
La gestión de reloj del equipo se realiza en modo dual, lo que ayuda a reproducir archivo de alta resolución con mayor precisión temporal y menor jitter. Internamente, cada etapa del circuito de audio cuenta con reguladores LDO de ruido ultrabajo para estabilizar la tensión de forma muy fina, reduciendo aún más cualquier posibilidad de zumbidos procedentes de la propia alimentación del aparato.
En el frontal destaca la típica rueda de volumen pesada de FiiO, que aquí funciona con una reconstrucción de curva ADC para permitir un ajuste fino y suave a través de 120 niveles de volumen. La idea es reducir al mínimo el ruido y las diferencias de nivel entre el canal izquierdo y derecho incluso a volúmenes muy bajos, algo que se nota especialmente con auriculares sensibles.
Alrededor de la perilla de volumen se ha colocado un aro de iluminación RGB que, aparte de dar un toque visual al escritorio, indica de forma rápida el tipo de señal que se está reproduciendo: frecuencia de muestreo en el caso de la entrada digital, o formato de códec en el modo Bluetooth (SBC, AAC, aptX, aptX HD, aptX LL, LDAC o aptX Adaptive), cambiando de color según el estándar activo.
En conectividad, el K9 AKM es bastante completo. Ofrece entradas USB (USB-B y USB-C), entradas de línea RCA y balanceadas de 4,4 mm, entradas digitales coaxial y óptica, salidas de línea RCA y XLR balanceadas, además de salidas de auriculares en 6,35 mm, 4,4 mm y XLR4 balanceado. Esto permite usarlo tanto como DAC/ampli de auriculares, como preamplificador o DAC puro dentro de un sistema mayor.
El equipo es compatible con UAC1.0 y UAC2.0, de modo que puede funcionar con dispositivos “plug & play” (como consolas tipo PS5) y con ordenadores que requieran controladores específicos para exprimir al máximo las prestaciones. A través de la aplicación FiiO Control es posible cambiar entre modos UAC, actualizar firmware y ajustar opciones avanzadas como filtros digitales, EQ y balance de canales.
Ecualización, filtros y extras del K9 AKM
Uno de los puntos que más interés despierta en muchos usuarios es la capacidad de ajustar la firma sonora sin tener que depender sólo de la elección de auriculares o altavoces. El K9 AKM incluye varios modos de ganancia (baja, media, alta) para adaptarse tanto a IEM sensibles como a auriculares exigentes, y ofrece también una serie de estilos de sonido preconfigurados accesibles desde la app.
A través de FiiO Control se puede seleccionar entre 7 estilos de afinación preestablecidos. Estos presets modifican la respuesta en frecuencia para adaptarla a distintos géneros o gustos: más graves, más claridad en medios, algo más de chispa en agudos, etc. Si ninguno de ellos encaja, el usuario dispone de 3 configuraciones de PEQ (ecualizador paramétrico) personalizables para afinar la curva exactamente a su gusto.
Es importante tener en cuenta que, en este modelo, estas funciones de EQ y PEQ están limitadas al modo Bluetooth; cuando se usa como DAC USB o a través de entradas digitales coax/óptica o analógicas, el procesamiento se reduce y se deja más “desnudo” el carácter del DAC y la etapa analógica. Muchos lo valoran porque pueden elegir entre un perfil más purista conectado al PC o al streamer, y uno más moldeable con el móvil vía Bluetooth.
En el plano de la seguridad y la fiabilidad, el K9 AKM integra tres sistemas de protección inteligentes: contra sobrecalentamiento, sobrecarga y corriente continua en la salida. Estas medidas buscan evitar daños tanto en el propio aparato como en los auriculares, y garantizan que el equipo puede trabajar largas sesiones “dándolo todo” sin sufrir.
En cuanto a rendimiento medible, las salidas de línea (RCA y balanceadas) ofrecen niveles de SNR por encima de 119 dB (RCA) y 128 dB (balanceadas), con distorsiones por debajo del 0,0003 % y ruidos de fondo de apenas unos pocos microvoltios. En las salidas de auriculares, tanto single-ended como balanceadas, se mantienen cifras de THD+N muy bajas y una relación señal/ruido que puede superar los 124-127 dB, con tensiones de salida pico por encima de 21 Vp-p en single-ended y 42 Vp-p en balanceado, suficientes para la inmensa mayoría de auriculares comerciales.
Otros ejemplos: adaptadores Douk Audio y aplicaciones variadas
Aparte de grandes “tanques” de escritorio como el FiiO K9 AKM, el ecosistema de sistemas de audio con DAC AKM incluye soluciones más compactas y asequibles, como el Douk Audio HiFi ESS9038Q2M+AK4493 DAC-Q11. Este tipo de adaptadores USB combinan chips ESS y AKM (en este caso un ESS9038Q2M con un AK4493) para ofrecer conversión D/A desde USB, coaxial y óptico, además de soporte para DSD256, en un formato pequeño y relativamente económico.
Estos equipos se utilizan mucho como puente entre ordenadores, consolas o streamers sencillos y sistemas de altavoces activos, amplificadores estéreo o auriculares de cierta calidad. Suelen estar orientados a usuarios que buscan un salto notable respecto a la salida de audio integrada de un portátil o una placa base, sin meterse en aparatos grandes ni en presupuestos altísimos.
Más allá de estos ejemplos concretos, AKM suministra DACs para un sinfín de aplicaciones: receptores AV, decodificadores y set-top boxes, televisores digitales, sistemas de audio para automóvil, barras de sonido y equipos “todo en uno”. Su capacidad para combinar buena calidad de sonido, bajo consumo y reducción de componentes externos hace que muchos fabricantes los escojan como base de sus diseños.
En este contexto es fácil entender por qué los sistemas de audio con DAC AKM están tan extendidos, incluso cuando el marketing no menciona explícitamente el chip. Muchas marcas se apoyan en la reputación de AKM para asegurar una base sólida de sonido, y luego diferencian sus productos por la parte de amplificación, diseño industrial, conectividad o funciones inteligentes.
Al final, para el usuario doméstico, lo importante suele ser que el equipo sea estable, tenga las entradas y salidas que necesita y ofrezca un sonido limpio y agradable durante años, más allá de si el chip interno es un AK4490R, un AK4493S, un AK4499EX o un ES9038Q2M.
Mirando todo el panorama, desde las gamas altas con combos como AK4191EQ + AK4499EX hasta soluciones compactas que mezclan ESS y AKM, se ve claro que hablamos de una tecnología muy madura. Las diferencias técnicas entre chips existen y pueden medirse con precisión, pero en uso real suelen quedar en un segundo plano frente al diseño global del sistema, la calidad de los auriculares o altavoces y, sobre todo, las condiciones de escucha. Un buen sistema de audio con DAC AKM, bien implementado, ofrece rango dinámico de sobra, distorsión insignificante y flexibilidad de formatos, por lo que, antes de obsesionarse con las siglas del chip, suele ser más sensato fijarse en el resto del equipo… y disfrutar de la música sin comerse demasiado la cabeza.
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