Granola vs Otter vs Fathom: cuál elegir como asistente de reuniones con IA

Última actualización: 24/02/2026
Autor: Isaac
  • Granola, Otter y Fathom comparten base funcional (grabación, transcripción y resúmenes) pero difieren en enfoque: notas híbridas sin bot, archivo buscable y modelo freemium muy generoso.
  • El modo de captura (bot visible vs grabación silenciosa) afecta directamente a la confianza y dinámica de las reuniones, sobre todo en contextos sensibles o muy regulados.
  • El ecosistema de asistentes de reuniones con IA incluye alternativas especializadas (ventas, analítica, seguridad, búsqueda avanzada) que pueden complementar o sustituir a estas tres según la necesidad.
  • La decisión correcta depende del objetivo principal: documentar, buscar histórico, potenciar ventas, minimizar fricción en reuniones o priorizar seguridad y cumplimiento normativo.

Comparativa de asistentes de reuniones con IA

Las reuniones ya no son solo videollamadas en Zoom o Google Meet: se han convertido en el lugar donde se cierran ventas, se toman decisiones clave y se alinean equipos completos. El problema es que, mientras intentas escuchar, participar y liderar, también se supone que debes tomar apuntes perfectos… y eso, siendo sinceros, es misión casi imposible.

Por eso se han puesto tan de moda los asistentes de reuniones con IA. Herramientas como Granola, Otter y Fathom prometen grabar, transcribir y resumir tus llamadas, y de paso organizar todo para que puedas consultarlo después. Pero cada una tiene su enfoque, sus puntos fuertes y sus limitaciones, así que conviene mirar con lupa antes de casarse con una.

Granola vs Otter vs Fathom: tres formas distintas de entender las reuniones

Aunque Granola, Otter y Fathom parezcan hacer “lo mismo” a simple vista (transcribir reuniones y generar resúmenes), en realidad atacan el problema desde ángulos distintos. Su forma de grabar, cómo se integran con otras herramientas, la calidad de las notas o la visibilidad del bot en las reuniones marcan la diferencia según el uso que quieras darles.

Las tres son opciones sólidas si buscas documentación posterior a la reunión, pero comparten una limitación clara: casi todo lo que te dan llega después de colgar la llamada. Si lo que necesitas es ayuda en tiempo real para rendir mejor en la reunión, su propuesta se queda corta.

Granola Otter y Fathom comparados

Durante más de dos meses se han probado estas tres herramientas en contextos reales: llamadas con clientes en Zoom y Google Meet, reuniones internas en Microsoft Teams, sesiones de ventas y 1:1 con cofundadores. Sobre esa experiencia se han comparado cuatro factores clave: precisión de transcripción, calidad de los resúmenes, facilidad de uso y comportamiento en situaciones del día a día.

Además de estas pruebas prácticas específicas, el análisis se complementa con comparaciones más amplias frente a otros asistentes de IA (Fireflies, tl;dv, Krisp, Fellow, Avoma, etc.) y con guías detalladas sobre las mejores alternativas para Google Meet o para quienes buscan funciones muy concretas (como coaching de ventas, analítica conversacional o máxima seguridad de datos).

Granola: apuntes híbridos entre humano e IA sin bots en tus reuniones

Granola se ha ganado fama como el asistente ideal para quien disfruta tomando notas pero no quiere perderse nada de lo que se dice. En vez de inundarte con un simple texto transcrito, combina tus propios apuntes con el contexto que extrae de la grabación y construye un “acta” de la reunión que suena mucho más humana.

Su funcionamiento se basa en capturar el audio directamente desde tu dispositivo, sin que aparezca un bot adicional en Zoom, Meet o Teams. Esto genera menos fricción con clientes o invitados, ya que nadie ve al típico “Notetaker” sumarse como participante. Además, se puede usar con prácticamente cualquier plataforma de videollamada e incluso para reuniones presenciales mediante la app de iPhone.

Uso de asistentes de reunión con IA

El punto fuerte de Granola está en cómo mezcla tus notas con la transcripción. Imagina que antes de una retrospectiva de sprint solo escribes un pequeño esquema de agenda. Cuando termina la reunión, con un clic Granola rellena esos apartados con la información relevante sacada del audio, respetando tu estructura y tu estilo. El resultado son notas limpias, estructuradas y fáciles de leer, donde se ve claramente qué se decidió, qué fue comentario espontáneo y qué son tareas.

Además, automatiza bastante bien el proceso posterior a la reunión. Se integra con herramientas como HubSpot, Slack y Notion, y a través de Zapier permite montar flujos más avanzados: por ejemplo, analizar el tono del encuentro y mandar recomendaciones a tu espacio de trabajo, o volcar decisiones y acciones en tu gestor de proyectos favorito.

En cuanto a precios, Granola ofrece un plan gratuito con 25 reuniones transcritas y un plan de pago a partir de unos 18 dólares al mes con transcripciones ilimitadas. Es un enfoque más “individual” y pensado para profesionales que valoran la calidad y el formato de las notas tanto como la simple transcripción en bruto.

¿Para quién encaja mejor Granola? Para personas que quieren seguir escribiendo sus propias notas, jefes de proyecto, product managers o perfiles que necesitan actas cuidadas, sin bots visibles y con un entorno minimalista donde no haya mil botones que distraigan.

  Funciones de Galaxy AI y diferencias con Bixby en móviles Samsung

Otter.ai: archivo gigante y buscable de todas tus reuniones

Otter.ai es uno de los veteranos del sector y se nota en la precisión de su motor de reconocimiento de voz. En condiciones de audio razonables, se mueve en un 93-95% de acierto, con identificación de hablantes bastante fiable una vez se le da algo de entrenamiento.

Su gran baza es la capacidad de búsqueda a través de todo tu historial de reuniones. Si semanas después quieres encontrar “esa conversación sobre precios” o “cuando se habló de la hoja de ruta de Q3”, basta con escribir unas palabras clave y Otter localiza rápidamente los fragmentos relevantes, mostrando extractos del texto y saltando al punto exacto del audio.

A nivel de experiencia en la reunión, Otter ofrece transcripción en tiempo real, lo que puede ayudar a seguir la conversación si te pierdes alguna expresión o te unes tarde. Sin embargo, siempre lo hace mediante un bot claramente visible (“Otter.ai”) que se une como un participante más, algo que a algunos clientes o perfiles más sensibles a la privacidad puede incomodar.

En cuanto a resúmenes, el rendimiento es correcto pero algo irregular: a veces clava los puntos esenciales y otras se centra en detalles secundarios, por lo que conviene revisar siempre antes de compartirlos. Es un buen apoyo, pero no un sustituto total de la revisión humana si necesitas enviar un acta oficial.

El modelo de precios de Otter combina una capa gratuita limitada y planes de pago. El plan free ofrece 300 minutos al mes y un máximo de 30 minutos por reunión; el plan Pro ronda los 16,99 dólares al mes y el plan Business sube a unos 30 dólares por usuario. No es la opción más barata, pero para equipos que vivan de revisar acuerdos antiguos y tirar mucho de histórico puede compensar.

Otter es especialmente interesante para equipos que priorizan el archivo y la recuperación de información por encima de integraciones de CRM o automatizaciones complejas. Si la frase típica en tu empresa es “¿dónde estaba eso que dijimos aquella vez?”, Otter hace muy bien ese trabajo de hemeroteca.

Fathom: la opción gratuita más potente para profesionales individuales

Fathom ha roto el mercado con una propuesta muy agresiva: transcripción ilimitada gratis para usuarios individuales, sin tarjetas ni trampas raras. Se coloca así como el asistente perfecto para freelancers, consultores y profesionales que necesitan grabar muchas reuniones pero no quieren añadir otra suscripción más a la lista.

Su calidad de transcripción se sitúa muy cerca de Otter y Fireflies, y su gran ventaja operativa es la velocidad. Los resúmenes suelen estar listos incluso antes de que termine la llamada, algo que se nota cuando encadenas varias reuniones y necesitas enviar correos de seguimiento nada más colgar.

Fathom también apuesta por la sencillez de interfaz: un panel más limpio, menos sobrecargado que el de algunas herramientas orientadas a grandes equipos de ventas. Permite marcar momentos clave durante la reunión para luego generar clips de vídeo cortos que puedes compartir, ideal para destacar insights concretos sin obligar a nadie a ver toda la grabación.

Eso sí, la mayoría de sus funciones dependen de un bot visible (“Fathom Notetaker”) que se une a las reuniones, lo cual puede no ser ideal para entornos muy sensibles o donde se quiera pasar más desapercibido. Y aunque dispone de algunas integraciones con CRM, no llega al nivel de profundidad de Fireflies en ese terreno.

El plan gratuito es muy generoso: grabaciones y transcripciones ilimitadas, con ciertas restricciones en el número de resúmenes generados al mes. Los planes de equipo empiezan aproximadamente en 15-29 dólares por usuario y añaden tablero compartido de llamadas, alertas por palabras clave y automatizaciones más avanzadas.

Si eres un profesional por tu cuenta, Fathom es muy difícil de superar en relación calidad-precio. Ofrece lo esencial (audio, transcripción y buenos resúmenes) sin abrumar, y deja que pruebes a fondo su propuesta sin pagar nada.

Fireflies, tl;dv, Avoma y compañía: cómo encajan frente a Granola, Otter y Fathom

Granola, Otter y Fathom no viven en el vacío. Compiten en un ecosistema lleno de asistentes de reuniones con IA que cubren nichos muy concretos: ventas, analítica conversacional, búsqueda avanzada, mejora de audio, inclusión en reuniones, seguridad extrema, etc. Entender ese contexto ayuda a ver en qué escenarios se queda corta cada una y cuándo conviene mirar más allá.

Fireflies, por ejemplo, brilla en equipos comerciales. Su bot se integra con Zoom, Meet, Teams y más plataformas, y su punto fuerte está en enviar resúmenes, notas y métricas directamente a CRMs como Salesforce, HubSpot o Pipedrive. Ofrece análisis de conversación, ratios de habla y escucha, detección de temas y sentimiento, así como clips de audio compartibles para coaching de ventas.

  Web para ver el mapa con balizas V16 activas y recientes en España

tl;dv se orienta más a la búsqueda y síntesis de conocimiento repartido en muchas llamadas. Su IA permite generar informes apoyados en múltiples reuniones a la vez y una búsqueda muy detallada que devuelve fragmentos concretos de los vídeos según la consulta. Ideal para product managers, equipos de research o empresas que necesiten destilar aprendizajes de docenas de entrevistas a usuarios.

Avoma va un paso más allá en la analítica de conversación, centrada sobre todo en ventas y atención al cliente. Mide monólogos, palabras de relleno, ratios de escucha, menciones a la competencia y multitud de indicadores que ayudan a entrenar a los equipos comerciales. Aquí ya no se trata solo de tener transcripciones, sino de convertir cada llamada en datos accionables.

Al mismo tiempo, hay productos como Krisp que se enfocan en un problema mucho más concreto: limpiar el audio en tiempo real con IA y, de paso, ofrecer transcripción. Es una solución interesante si tu audio de origen es muy ruidoso y quieres mejorar la base sobre la que cualquier asistente generará la transcripción.

Otros como Equal Time, Fellow, MeetGeek, Circleback, Grain o Read AI añaden capas específicas: desde medir la equidad en la participación de la reunión, hasta priorizar la seguridad a nivel empresarial o generar librerías de vídeo internas de fácil consulta. Frente a este panorama, Granola, Otter y Fathom se sitúan más cerca de la capa “generalista” de documentación de reuniones.

Bot visible vs grabación silenciosa: impacto en la dinámica de la reunión

Una diferencia clave entre estas herramientas es cómo capturan el audio. Otter, Fathom y Fireflies, por ejemplo, se basan en un bot que entra en la llamada como participante. Granola (y otros asistentes “sin bot”) capturan el audio directamente desde tu equipo, sin que aparezca un nuevo usuario en la sala.

¿Importa esto en la práctica? Bastante. En reuniones de ventas o internas, la mayoría de la gente ya asume que todo se graba y no suele haber problemas. Pero en conversaciones delicadas -abogados, psicólogos, asesores financieros, temas de RR. HH.- la presencia de un participante llamado “Notetaker” puede generar desconfianza o directamente incomodar a quien tienes delante.

Muchas personas han tenido ya la experiencia de que el cliente pregunte “¿Qué es ese bot que ha entrado?” o “¿se está grabando esta reunión?”. Esa interrupción cambia el clima de la conversación, y en contextos sensibles o de alta confianza puede ser un problema serio. Ahí es donde opciones como Granola o algunos asistentes integrados en el propio escritorio del usuario juegan con ventaja.

Por otro lado, los bots visibles suelen simplificar la configuración técnica: te apuntas a la reunión, el bot entra y listo. Los sistemas sin bot requieren a menudo instalar apps de escritorio, seleccionar fuentes de audio o hacer pequeños ajustes, aunque una vez configurados funcionan de forma muy transparente.

En resumen, el dilema bot vs sin bot no es menor: si trabajas en entornos regulados, con clientes muy sensibles o en sectores donde la confidencialidad es clave, quizá prefieras minimizar la visibilidad de la grabación. Si tus reuniones son principalmente internas o comerciales y la transparencia no es un problema, el bot no será un drama.

Asistentes de IA para Google Meet: más allá del transcriptor integrado

Google Meet ya incluye funciones de transcripción y notas con Gemini en ciertos planes de Workspace, pero las comparativas muestran claramente que la solución nativa se queda corta para equipos que exigen más profundidad. Solo soporta unos pocos idiomas, se limita a su propio ecosistema y genera notas en Google Docs dispersos, sin gran capacidad de búsqueda cruzada.

Por eso muchas empresas combinan Google Meet con asistentes externos. Fellow, por ejemplo, se posiciona como una de las mejores opciones para Meet cuando se priorizan seguridad y organización: es SOC 2 Type II, HIPAA y GDPR, soporta más de 90 idiomas, permite grabar con o sin bot y centraliza todas las reuniones (de Meet, Zoom, Teams, Slack huddles e incluso reuniones presenciales) en un único hub consultable.

Otros productos como Otter, Fathom, Fireflies, Grain, Tactiq, Supernormal o Rewatch también integran extensiones de Chrome o bots para Meet, cada uno con su matiz: desde plantillas personalizadas y métricas de conversación hasta creación de videoclips o mejoras en la programación de reuniones mediante IA.

Lo que aportan estos asistentes frente a la transcripción básica es, sobre todo, estructura y acción: resúmenes bien formados, tareas detectadas, decisiones explícitas, búsquedas semánticas entre múltiples reuniones y, en algunos casos, integración directa con CRM, gestores de tareas o herramientas de documentación interna.

Si tu organización usa Meet como plataforma principal y solo necesitas “tener algo de texto” para revisar, Gemini puede ser suficiente. Si quieres que cada reunión se convierta en información reutilizable y accionable, Granola, Otter, Fathom u otras alternativas especializadas aportan bastante más valor.

  Cómo usar Stable Diffusion 3 en tu PC: guía práctica

Seguridad, privacidad y cumplimiento: un factor que ya no se puede ignorar

A medida que se graban más y más reuniones, la pregunta ya no es solo qué hace la IA, sino qué ocurre con todo ese contenido sensible que estás volcando en la nube. Quién puede acceder, cómo se guarda, si se usa para entrenar modelos y qué certificaciones tiene el proveedor marcan una diferencia enorme para departamentos legales, de compliance o para sectores regulados.

Algunos actores del mercado, como Fellow, han apostado claramente por la transparencia: muestran su relación con proveedores externos (por ejemplo OpenAI), detallan qué datos nunca se utilizan para entrenar modelos y se apoyan en plataformas como Vanta para auditar controles de seguridad. A esto suman cifrado, controles de acceso por rol y opciones de redacción o borrado de información delicada.

En el caso de Granola, Otter o Fathom, aunque todos cuidan mínimamente la seguridad, conviene revisar siempre su política de privacidad, dónde se alojan los datos y cuáles son las opciones de control que ofrece cada uno. Para muchas pymes puede ser suficiente, pero para grandes empresas o sectores médicos, financieros o legales, esta evaluación ya no es opcional.

También entra en juego la compatibilidad con normativas como GDPR o HIPAA, especialmente si gestionas datos personales de usuarios europeos o información sanitaria. No basta con que el proveedor diga “usamos IA”; hay que asegurarse de que las grabaciones, transcripciones y resúmenes se tratan con el mismo rigor que cualquier otro dato sensible de la organización y aplicar etiquetas de confidencialidad en Microsoft 365.

En definitiva, al escoger entre Granola, Otter, Fathom u otros asistentes es importante no fijarse solo en “quién resume mejor”, sino en qué riesgos estás introduciendo al subir todo lo que se dice en tus reuniones a un servicio externo y qué garantías concretas te da ese proveedor.

¿Realmente necesitas un asistente de reuniones con IA (y cuál elegir)?

No todos los equipos necesitan un asistente de IA independiente. Algunas plataformas de videollamada ya incluyen funciones de resumen, capítulos automáticos o transcripción; en ciertos casos, pagar por otra herramienta de notas puede ser redundante y no compensar el gasto adicional.

La experiencia de uso intensivo con Granola, Otter y Fathom permite dibujar un pequeño mapa de decisiones práctico. Si tu prioridad absoluta es documentar lo ocurrido y disponer de un archivo buscable de conversaciones, un asistente de este tipo encaja perfectamente. Si lo que quieres es ayuda en tiempo real para no bloquearte durante la llamada, estas soluciones se quedan, por ahora, más cortas.

Si eres consultor o freelance con presupuesto ajustado, Fathom suele ser la recomendación más directa: transcripción ilimitada gratuita, resúmenes rápidos y una interfaz sencilla. Para un uso diario intensivo sin integraciones complejas ni requisitos de seguridad extremos, da muchísimo juego sin pagar un euro.

Si diriges un equipo de ventas y vives dentro del CRM, Fireflies o Avoma pueden encajar mejor que Granola, Otter o Fathom, gracias a sus integraciones profundas con Salesforce, HubSpot o Pipedrive y a sus analíticas de conversación. Otter puede complementar bien si lo tuyo es más el archivo histórico que el coaching comercial.

Si la prioridad es que el bot no aparezca en pantalla (por marca, por sensibilidad o por tipo de cliente), Granola y otros asistentes “sin participante visible” se posicionan claramente por delante de Otter, Fathom o Fireflies. A cambio, habrá que invertir un poco más de tiempo en su configuración inicial.

Y si lo que más te preocupa son la seguridad y el cumplimiento, conviene mirar con lupa soluciones como Fellow u otras con certificaciones explícitas (SOC 2, HIPAA) y políticas claras de no usar tus datos para entrenar modelos. Al final, el riesgo reputacional y legal de filtrar sin querer una reunión clave supera de lejos el ahorro de unos pocos euros al mes.

Al escoger entre Granola, Otter, Fathom y el resto del ecosistema merece la pena preguntarse primero qué problema concreto quieres resolver: ¿documentar mejor, buscar mejor, vender más, colaborar sin perder contexto o garantizar seguridad? A partir de ahí, cada herramienta se coloca casi sola en su sitio, y resulta más fácil combinar una o dos de ellas para que tus reuniones dejen de ser un agujero negro de información y se conviertan en una fuente de conocimiento útil que puedes reutilizar cuando haga falta.

cómo programar reuniones en Teams
Artículo relacionado:
Cómo programar reuniones en Teams desde cualquier dispositivo