- macOS ofrece funciones básicas de ajuste de ventanas, pero suelen quedarse cortas para usos intensivos con múltiples apps y monitores.
- Rectangle mejora el snapping con atajos sencillos, mientras que nuevos gestores nativos añaden auto-tiling, encaje magnético y vista previa avanzada.
- Proyectos en beta integran cambio de ventana tipo Alt+Tab, gestión desde el Dock y recordatorio automático de disposiciones por flujo de trabajo.
- La combinación de funciones nativas y herramientas de terceros permite transformar la gestión de ventanas en un proceso rápido, cómodo y productivo.
En este artículo vamos a ver cómo sacarle todo el partido a Rectangle y a otros gestores de ventanas en macOS, qué alternativas existen, cómo se comparan entre ellas y qué trucos puedes aplicar para trabajar con varias ventanas sin volverte loco. Verás también funciones nativas poco conocidas del propio macOS y algunas ideas más avanzadas para quienes quieren ir un paso más allá.
Por qué la gestión de ventanas en macOS frustra a tantos usuarios

Muchos usuarios que pasan de Windows a Mac se encuentran con una sensación de retroceso en la forma de organizar ventanas. En Windows, ajustar dos apps al 50% de la pantalla, o cuatro ventanas en cuadrícula, es algo muy directo; en macOS, si solo usas lo que viene de fábrica, la experiencia se queda a medio camino.
Es habitual que, después de unos días de uso intenso, empieces a notar que pierdes un tiempo absurdo moviendo y redimensionando ventanas. Si trabajas con varios monitores y muchas aplicaciones abiertas a la vez (navegador, editor de texto, correo, herramientas de diseño, terminal, etc.), la simple tarea de poner cada ventana “en su sitio” se vuelve un trabajo extra que no aporta nada, pero sí fatiga.
Por eso algunos desarrolladores y power users han acabado buscando soluciones como Rectangle, Aerospace o utilidades más sofisticadas, con el objetivo de conseguir una experiencia de mosaico o auto-organización de ventanas en macOS que se parezca más a lo que tendrías con un gestor en Windows o incluso en entornos tipo tiling window manager en Linux.
Algunos usuarios han ido tan lejos como para comentar que no están dispuestos a pagar decenas de dólares solo para conseguir una gestión de ventanas decente en su Mac. De ahí que aplicaciones gratuitas o de código abierto, como Rectangle, ganen tanta popularidad entre quienes necesitan una solución funcional sin pasar por caja.
Qué es Rectangle y qué resuelve en el día a día
Rectangle es una utilidad para macOS que permite colocar y redimensionar ventanas mediante atajos de teclado predefinidos o personalizados. Su objetivo principal es que puedas ajustar rápidamente tus apps a mitades, tercios, cuartos de pantalla o posiciones concretas sin tener que arrastrar con el ratón.
Su uso más típico es el de poner, por ejemplo, una ventana de Word ocupando la mitad izquierda y una ventana de Chrome llenando la mitad derecha, ideal para escribir mientras consultas información. Con un par de atajos tienes el espacio de trabajo perfectamente organizado.
El enfoque de Rectangle se centra en las posiciones de las ventanas (snapping y división por zonas), sin entrar en funciones más complejas como el auto-tiling completo entre ventanas, pero cubre con creces las necesidades de la mayoría de usuarios que solo quieren un “Snap Assist” decente en macOS.
Aunque Rectangle por defecto funciona principalmente con atajos de teclado, muchos usuarios lo combinan con el ratón para tener un flujo de trabajo mixto: arrastrar y atajo cuando conviene. Esta flexibilidad es uno de los puntos por los que se ha convertido en una de las apps más recomendadas entre quienes buscan mejorar la gestión de ventanas en el Mac.
Problemas típicos usando Rectangle y múltiples ventanas
Uno de los escenarios más comunes es cuando tienes dos ventanas perfectamente colocadas con Rectangle, por ejemplo Word a la izquierda y Chrome a la derecha, y de repente abres un segundo documento de Word. Esa nueva ventana suele aparecer por encima, tapando partes de las anteriores y rompiendo la composición que tanto te había costado dejar a punto.
En esta situación, muchos usuarios se preguntan cómo ocultar esa ventana extra sin perder la disposición original. Minimizarla al Dock no siempre es la solución ideal, sobre todo si tienes el Dock oculto automáticamente y te resulta lento o incómodo llamarlo cada vez que necesitas esa ventana de nuevo.
La primera idea suele ser usar cmd + H para ocultar, pero ese atajo solo funciona bien cuando quieres ocultar una app completa y no tanto cuando se trata de varias ventanas de la misma aplicación. Si tienes dos documentos de Word y solo quieres quitar de en medio uno de ellos, el sistema no lo pone fácil.
Lo que muchos terminan haciendo es apoyarse en los propios atajos de Rectangle para devolver las ventanas principales a su mitad izquierda y derecha de la pantalla, recolocando manualmente la ventana que sobra, o enviándola a otro escritorio o monitor. No es perfecto, pero reduce bastante la fricción cuando trabajas con varias instancias de la misma app.
Funciones nativas de macOS para ajustar ventanas
Antes de lanzarte de cabeza a instalar utilidades de terceros, conviene conocer qué ofrece el propio sistema. macOS cuenta con una función de ajuste automático de ventanas al borde de la pantalla, algo así como un snapping básico que, aunque más limitado que Rectangle, puede sacarte de apuros.
Esta opción permite que, al arrastrar una ventana hacia el borde izquierdo o derecho, o hacia una esquina, aparezca un área resaltada que indica cómo se va a colocar la ventana. Cuando sueltas el botón del ratón dentro de esa zona, la ventana se ajusta automáticamente a esa posición.
Si arrastras una ventana hasta la parte superior, hacia la barra de menús, el sistema puede hacer que la ventana llene todo el escritorio, logrando un pseudo modo de pantalla completa pero sin convertir la app en un espacio independiente como el modo Full Screen tradicional.
Todo este comportamiento de ajuste es configurable desde las preferencias del sistema, donde puedes activar o desactivar la función de ajustes de ventanas según tu gusto. Si vienes de Windows, probablemente querrás dejarla encendida y luego complementarla con herramientas como Rectangle para llegar al nivel de control que necesitas.
Un nuevo enfoque: gestores de ventanas nativos sin memorizar 50 atajos
Más allá de Rectangle han empezado a surgir proyectos que quieren ir un paso más allá en la gestión inteligente de ventanas en macOS, pero sin obligarte a aprender decenas de combinaciones de teclas imposibles de recordar. La idea es ofrecer potencia “de gestor en mosaico” con una interfaz mucho más amigable.
Uno de estos proyectos, todavía en fase beta, está desarrollado íntegramente con tecnologías nativas como Swift, SwiftUI y AppKit, evitando frameworks pesados tipo Electron. El objetivo es conseguir una aplicación muy ligera, rápida y con buen rendimiento, que no se coma los recursos del sistema mientras organiza tus ventanas.
Su autor, con más de diez años de experiencia como desarrollador, reconoce que había llegado a dedicar cantidades absurdas de tiempo a recolocar ventanas cada vez que cambiaba de tarea o de monitor. Había probado Rectangle, que se centra en posiciones predefinidas, y también Aerospace, que ofrece un enfoque más de tiling manager, pero se encontró con dos problemas: demasiados atajos y problemas en configuraciones con varias pantallas.
Además de los temas funcionales, también le molestaba que muchas de estas herramientas no fueran particularmente agradables a nivel visual. Así que decidió construir su propia solución, apostando por un equilibrio entre estética, velocidad y facilidad de uso que no requiriera archivos de configuración complejos ni una curva de aprendizaje empinada.
Modo “Encaje Magnético” y auto-tiling BSP
Durante la fase beta, el desarrollador de este nuevo gestor de ventanas recibió alrededor de 50 peticiones de funciones por parte de la comunidad de testers, y llegó a implementar cerca del 80% de ellas, con más de veinte actualizaciones consecutivas. El feedback más importante giraba en torno al sistema de auto-tiling, que a muchos les resultaba intimidante.
Para solucionar esa fricción, se añadió un modo llamado “Encaje Magnético”. La idea es tomar el concepto de Option + arrastrar que ofrece macOS de serie y potenciarlo de forma considerable: cuando arrastras una ventana sujetando la tecla modificadora, esta no solo se pega a los bordes de la pantalla, sino también a otras ventanas, permitiendo un encaje ventana a ventana muy preciso.
Este modo de encaje incluye opciones de anchura configurables, como 1/3, 1/2 o 2/3 de la pantalla, lo que facilita crear disposiciones más variadas que el típico 50/50. Por ejemplo, puedes tener una app principal ocupando dos tercios del monitor y otras dos ventanas repartidas en el tercio restante.
En paralelo, el proyecto integra un diseño de auto-tiling basado en BSP (Binary Space Partitioning), donde las ventanas se organizan automáticamente en un mosaico. Puedes arrastrar para intercambiar posiciones entre ellas o dividir las ventanas más grandes en secciones más pequeñas según lo necesites, manteniendo siempre un layout ordenado y sin solapamientos.
Cambio de ventana avanzado: más allá de cmd + Tab
Otra faceta clave de este nuevo tipo de gestores es el cambio rápido entre ventanas. El habitual cmd + Tab en macOS funciona solo a nivel de aplicaciones, no de ventanas individuales, y cuando tienes muchas instancias de una misma app puede volverse poco eficiente.
La herramienta en cuestión incorpora una vista previa inspirada en el Alt+Tab de Windows, pero adaptada al diseño moderno de macOS. La interfaz está optimizada para que la navegación entre ventanas sea muy rápida, con un estilo visual que recuerda al efecto “Liquid Glass” de versiones recientes del sistema, manteniendo claridad y fluidez.
Además, incluye un modo de lista vertical con búsqueda inteligente, capaz de aplicar coincidencia difusa tanto al nombre de la aplicación como al título de la ventana. Esto permite localizar al vuelo esa ventana de documento o pestaña concreta sin tener que recorrer toda la lista a ojo.
Todo esto se apoya en un motor de ventanas unificado y ligero, de modo que el rendimiento se mantiene estable incluso con muchas ventanas abiertas. La idea es que el sistema de cambio de ventana sea tan rápido y fluido que deje en segundo plano al cmd + Tab tradicional para quienes trabajan con decenas de aplicaciones y documentos abiertos a la vez.
Vista previa desde el Dock y control con el ratón
Además del teclado, esta nueva generación de gestores de ventanas también potencia el uso del ratón y del Dock. Una función especialmente útil es la capacidad de mostrar una vista previa de todas las ventanas de una aplicación simplemente pasando el cursor por encima de su icono en el Dock.
De esta forma, al posar el ratón sobre el icono de Safari, Word o cualquier otra app, se presentan miniaturas de todas las ventanas abiertas de esa aplicación, permitiéndote seleccionar rápidamente la que te interesa sin entrar en Exposé ni recorrer pilas de ventanas superpuestas.
Este sistema es compatible con configuraciones de múltiples pantallas y respeta la posición del Dock, ya sea que lo tengas en la parte izquierda, derecha o inferior de la pantalla. Así se adapta tanto a setups de escritorio con varios monitores como a quienes prefieren tener el Dock en un lateral.
Otra curiosidad interesante es que puedes hacer clic en el icono del Dock para minimizar la ventana enfocada, lo que introduce una forma adicional de gestionar el espacio sin depender únicamente de los pequeños botones de la barra de título ni de atajos de teclado, ofreciendo un extra de comodidad para los usuarios más “ratoneros”.
Comparativa: Rectangle vs Aerospace vs AltTab vs Wins
Cuando empiezas a investigar gestores de ventanas para macOS, es fácil perderse entre nombres y propuestas. Cada herramienta tiene sus puntos fuertes y débiles, y conviene entender bien el enfoque de cada una para saber cuál encaja mejor con tu forma de trabajar.
En el caso de Rectangle, el foco está en que no tengas que memorizar una barbaridad de atajos. Ofrece los esenciales, es fácil de configurar y su comportamiento se entiende bastante rápido. A cambio, no entra en auto-tiling avanzado ni en layouts complejos, sino que se centra en posiciones claras y repetibles.
Aerospace, por su parte, apuesta por un modo de uso más cercano a un tiling window manager tradicional, con muchas opciones de configuración y un número elevado de atajos de teclado. Esto lo hace muy potente, pero también más exigente, y algunos usuarios han reportado problemas en configuraciones con varias pantallas.
AltTab se especializa en la parte de cambio de ventana estilo Windows, ofreciendo una experiencia más avanzada que el cmd + Tab nativo, pero centrada principalmente en ese componente. El nuevo gestor que hemos comentado busca mejorar aún más esta experiencia con una interfaz cuidada, mismo nivel de rapidez y además integrándola en un motor unificado para gestionar también el resto de funciones de ventanas.
Wins, otra de las alternativas, se centra en ofrecer un núcleo unificado de alto rendimiento con muchas opciones de personalización y soporte de gestos, pero el nuevo gestor que estamos describiendo presume de ofrecer aún más rendimiento, más opciones de personalización y una experiencia más pulida en el día a día.
Proyecto impulsado por la comunidad y patrocinio
Una de las claves del desarrollo de este tipo de herramientas es la retroalimentación constante de la comunidad. En el caso concreto del nuevo gestor nativo que hemos mencionado, el creador está construyendo la app “en público”, escuchando a los usuarios e iterando rápidamente en base a sus comentarios.
Durante más de un mes de pruebas beta se han ido incorporando funciones sugeridas por los testers, puliendo detalles de la interfaz y ajustando el sistema de auto-tiling y encaje magnético para que resulten intuitivos incluso para quienes nunca han usado un gestor de ventanas avanzado.
El proyecto también cuenta con patrocinadores en GitHub, incluidos sponsors de nivel Silver, lo que ayuda a mantener el desarrollo activo y a que el autor pueda dedicar tiempo a seguir mejorando la aplicación sin tener que convertirla inmediatamente en un producto de pago.
Mientras la herramienta permanece en fase beta, se ofrece de forma gratuita para quienes dependan diariamente de múltiples ventanas, invitando a los usuarios a probarla, dar feedback honesto y proponer nuevas funciones. El objetivo declarado es que la aplicación sea realmente útil en entornos de productividad real, no solo un experimento técnico.
Gestores que recuerdan posiciones y flujos de trabajo
Otro tipo de proyectos para macOS, aún en fase temprana, se centran en un enfoque distinto: en lugar de controlar manualmente cada movimiento, aspiran a recordar y restaurar automáticamente la disposición de tus ventanas según el contexto en el que trabajes.
La idea es que cada vez que cambies de tarea -por ejemplo, pasar de escribir a diseñar, o de programar a responder correos-, el sistema se encargue de recolocar las ventanas tal y como estaban la última vez que estuviste en ese modo de trabajo. Así no tendrías que “rehacer el escritorio” cada vez.
Este tipo de apps intentan detectar, a partir de tu ventana activa actual, qué otras ventanas tienen sentido como grupo (por ejemplo, editor de texto + navegador + cliente de correo) y reorganizarlas automáticamente para que no se solapen y queden visibles en una disposición lógica.
Entre las funciones en las que se está experimentando en estos proyectos se incluyen cosas como recordar posiciones por configuración de pantalla (por si usas distintos monitores en casa y en la oficina), organización automática, perfiles rápidos para diferentes flujos de trabajo (trabajo, escritura, diseño, etc.), además de extras como ajuste a bordes, pegado entre ventanas y opciones para ocultar todo lo que no sea la tarea actual.
Cómo empezar con Rectangle si acabas de llegar a macOS
Si has comprado tu primer MacBook y vienes de años usando Windows, es completamente normal que al principio te sientas algo perdido con el tema de las ventanas. Muchos usuarios instalan Rectangle nada más empezar, con la esperanza de reproducir el comportamiento del snapping de Windows.
Puede ocurrir que, tras instalar la app y cambiar algunos atajos de teclado, al probarlos no pase absolutamente nada. Esto suele deberse a que macOS requiere permisos especiales para que Rectangle pueda controlar otras aplicaciones y sus ventanas, y si no los has concedido, los atajos no tendrán efecto.
En bastantes casos, la solución ha sido tan simple como reiniciar el Mac tras otorgar los permisos de accesibilidad y automatización en Preferencias del Sistema. Una vez hecho esto, la mayoría de usuarios reportan que Rectangle empieza a funcionar con normalidad.
Una vez operativo, puedes personalizar los atajos más importantes para ajustar ventanas a izquierda, derecha, maximizar, centrar o mover entre monitores. Lo ideal es empezar con unos pocos atajos clave y, poco a poco, ir añadiendo más solo si realmente los necesitas, para no saturarte.
Después de todo lo visto, queda claro que la gestión de ventanas en macOS puede pasar de ser un quebradero de cabeza a convertirse en una parte fluida de tu flujo de trabajo si combinas bien las funciones nativas del sistema con herramientas como Rectangle y gestores más avanzados; elegir el enfoque adecuado según tus necesidades, ya sea un simple snapping mejorado, un auto-tiling inteligente o una app que recuerde tus disposiciones por perfil, es lo que marcará la diferencia entre estar todo el día recolocando ventanas o centrarte por fin en lo que de verdad importa: tu trabajo.
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