- La interoperabilidad de WhatsApp permite que apps externas envíen mensajes, pero puede desactivarse desde Ajustes > Cuenta > Chats de terceros.
- Al activar estos chats se comparte tu número de teléfono y se mantienen cifrado y privacidad, aunque cada app externa gestiona sus propios datos.
- Los chats de terceros tienen límites: solo conversaciones individuales, funciones básicas y disponibilidad restringida a la UE y a las apps compatibles.
- Las funciones de chats restringidos y códigos secretos ayudan a ocultar conversaciones sensibles y reforzar la privacidad dentro de WhatsApp.

WhatsApp está viviendo uno de los mayores cambios desde que existe: ahora puedes recibir y enviar mensajes con gente que usa otras aplicaciones de mensajería, y también puedes cortar por lo sano y desactivar por completo los chats de terceros si no te convence la idea. Todo esto llega empujado por la normativa europea y abre la puerta a usar WhatsApp sin, técnicamente, estar dentro de WhatsApp.
Esta nueva función de interoperabilidad llega con letra pequeña: está desactivada de fábrica, solo se está desplegando en Europa, no funciona en todas las plataformas y tiene implicaciones importantes de privacidad, bloqueo y seguridad que conviene entender bien antes de tocar nada. Aquí vas a ver, con todo lujo de detalle, qué son los chats de terceros, cómo activarlos, cómo desactivarlos, qué limitaciones tienen y qué otras herramientas de privacidad puedes usar dentro de WhatsApp para mantener a raya a mirones y contactos indeseados.
Qué son los chats de terceros en WhatsApp y por qué existen
Lo que WhatsApp llama “chats de terceros” es básicamente la posibilidad de que otras aplicaciones de mensajería se conecten a la red de WhatsApp para que las personas puedan hablar entre sí usando apps distintas. Es decir, que alguien desde una app compatible pueda escribirte a tu número de WhatsApp sin usar la app oficial, y tú puedas responderle desde tu propio WhatsApp como si nada.
Durante más de diez años, WhatsApp ha funcionado como un ecosistema totalmente cerrado: si querías hablar con alguien, los dos teníais que tener WhatsApp instalado y una cuenta activa. Con la llegada de la interoperabilidad, esto cambia: la app deja de ser el centro de todo y lo importante pasa a ser la red y el protocolo de mensajería, no la aplicación concreta que usas.
Este giro no es un gesto altruista de Meta. Llega porque la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Unión Europea obliga a las grandes plataformas consideradas “gatekeepers” a abrirse a la competencia. En la práctica, esto significa que WhatsApp debe permitir que servicios de mensajería más pequeños se conecten a su infraestructura respetando una serie de normas, entre ellas mantener un cifrado de extremo a extremo equivalente.
La activación se está haciendo de forma gradual y limitada a números registrados en países de la UE. Si tu número está fuera del ámbito de la DMA, no verás la opción de chats de terceros en los ajustes, y si cambias tu número a una región no cubierta, perderás el acceso a la interoperabilidad, aunque los mensajes que ya hubieras recibido seguirán visibles en modo solo lectura.
En esta primera fase, las primeras apps compatibles que han implementado el sistema son BirdyChat y Haiket. Más adelante podrían sumarse otras, siempre que adopten el protocolo exigido por Meta y pasen el proceso de certificación.
Qué permiten (y qué no) los chats de terceros en la práctica
La idea suena muy ambiciosa, pero en la realidad actual la interoperabilidad está todavía muy acotada y en fase inicial. WhatsApp ha detallado qué tipo de contenido se puede mandar entre WhatsApp y aplicaciones externas certificadas, y qué se queda fuera de momento.
Con los chats de terceros activos, los usuarios podrán enviar y recibir contenido básico como:
- Mensajes de texto convencionales.
- Fotos compartidas entre plataformas.
- Vídeos enviados desde una app a otra.
- Mensajes de voz (notas de audio).
- Documentos y archivos adjuntos.
Por ahora, todo esto solo se aplica a conversaciones individuales. Los grupos interoperables entre varias aplicaciones están previstos para fases posteriores, pero todavía no están disponibles, así que los chats grupales seguirán siendo, de momento, terreno de cada plataforma por separado.
También hay un buen listado de funciones nativas que no se trasladan a los chats con apps externas. En las conversaciones con terceros no podrás usar, entre otras cosas, stickers propios de WhatsApp, estados, mensajes temporales, mensajes que desaparecen, reacciones específicas u opciones avanzadas que dependen de cada plataforma. La experiencia se reduce a mensajería bastante básica, sin muchas florituras extra.
Otro punto importante es que esta opción no funciona en todos los dispositivos ni versiones. A día de hoy, la interoperabilidad solo se ofrece en la app de WhatsApp para iPhone y Android. Quedan fuera WhatsApp Web, la versión de escritorio y las apps para tablets, donde no verás los chats de terceros ni podrás gestionarlos.
El despliegue se está realizando mediante actualizaciones progresivas y, en muchos casos, aparece primero en las versiones beta antes de llegar a la edición estable. Así que puede que hayas leído sobre ello, pero todavía no veas la opción en tu teléfono; en ese caso, lo único que toca es esperar a que llegue a tu cuenta.
Cómo activar los chats de terceros en WhatsApp paso a paso

La interoperabilidad en WhatsApp es una función totalmente opcional. Viene desactivada por defecto, y solo tú puedes decidir si quieres abrir la puerta a que otras apps se comuniquen contigo usando tu número. El proceso para activarla es sencillo y se hace desde la propia configuración de la app.
Cuando tu cuenta sea elegible, es posible que te aparezca una notificación dentro de los ajustes de WhatsApp invitándote a configurar los chats de terceros. Si ves ese aviso, podrás entrar directamente al nuevo menú. Si no te aparece, puedes llegar manualmente siguiendo esta ruta general, tanto en Android como en iPhone:
1. Entra en Ajustes de WhatsApp desde el menú principal de la app.
2. Toca en la sección Cuenta.
3. Accede a la opción Chats de terceros que verás dentro de ese menú.
Dentro de “Chats de terceros” encontrarás el interruptor de “Solicitudes de chats de terceros”. Si activas esa opción, estarás indicando que aceptas que aplicaciones externas certificadas puedan enviarte mensajes a través de WhatsApp. La propia app te mostrará una explicación clara con la advertencia de que las apps de terceros pueden tener políticas de datos y seguridad distintas a las de WhatsApp.
En esa misma pantalla verás una lista de las aplicaciones compatibles en ese momento. Al principio es habitual que solo aparezca, por ejemplo, BirdyChat, y que más adelante se sumen otras. Podrás marcar o desmarcar individualmente cada app que quieras permitir o vetar, de modo que no estás obligado a aceptar interoperabilidad total: puedes dejar fuera cualquier servicio que no te inspire confianza.
Tras elegir con qué apps de terceros aceptas hablar, WhatsApp te pedirá que configures cómo quieres que se muestren esos chats en tu bandeja:
- Bandeja combinada: mezcla en la lista principal tus chats normales de WhatsApp con las conversaciones provenientes de apps de terceros.
- Bandeja separada: crea una especie de carpeta o apartado propio dentro de la misma pantalla de chats, donde solo se muestran mensajes de terceros.
Elijas la opción que elijas, verás un resumen final de tu configuración y podrás cambiar todos estos ajustes cuando quieras desde el mismo menú. No hay compromiso a largo plazo: si más adelante prefieres cerrarte de nuevo, puedes hacerlo sin problema.
Cómo desactivar los chats de terceros en WhatsApp y recuperar un entorno cerrado
Puede que al principio te apetezca probar la interoperabilidad, pero tras darle una vuelta concluyas que no quieres que cualquiera pueda contactarte desde aplicaciones externas. O simplemente te interesa saber cómo dejarlo todo como estaba para mantener tu WhatsApp lo más controlado posible.
Para desactivar los chats de terceros el camino es básicamente el mismo, solo que a la inversa. Debes ir a Ajustes > Cuenta > Chats de terceros y allí:
1. Desmarca las apps de terceros que tenías habilitadas si no quieres que ninguna pueda escribirte.
2. Desactiva el interruptor de “Solicitudes de chats de terceros” para cerrar por completo esa vía de comunicación.
3. Ajusta, si lo ves necesario, la visualización de bandeja para que desaparezca el apartado especial de terceros si lo tenías activo.
Una vez hecho esto, tu cuenta dejará de aceptar nuevos mensajes desde aplicaciones externas, aunque las conversaciones previas que ya existan seguirán mostrándose como parte del historial, en función de cómo estuviera configurada tu bandeja. A partir de ese momento, solo podrán hablar contigo quienes usen la app oficial de WhatsApp u otros canales habituales (como SMS o llamadas, completamente al margen de este sistema).
Ten presente, eso sí, que los contactos que ya te hayan escrito desde una app externa no van a ver un aviso mágico de que has desactivado la interoperabilidad; simplemente no podrán iniciar nuevas conversaciones de ese tipo o verán errores desde su aplicación al intentarlo, dependiendo de cómo cada desarrollador implemente este cambio.
Privacidad, cifrado y lo que WhatsApp comparte con apps externas
Más allá de si activas o desactivas la función, lo más delicado de los chats de terceros es entender qué datos se comparten y bajo qué condiciones. WhatsApp ha dado varias pistas oficiales sobre cómo gestiona la privacidad en este nuevo escenario y qué garantías mantiene.
En primer lugar, cuando empiezas una conversación interoperable con alguien usando una app externa, tu número de teléfono sí se comparte con la persona con la que hablas. Es lógico: es el identificador principal de tu cuenta en WhatsApp. Sin embargo, la compañía aclara que tu nombre y tu foto de perfil no se envían a la otra aplicación, de modo que esos datos de identidad no pasan automáticamente a manos de terceros.
Por su parte, para iniciar una conversación desde una app externa hacia un usuario de WhatsApp, esa aplicación necesitará conocer el identificador de la persona en su propia plataforma. Puede ser un correo electrónico, un nombre de usuario o también un número de teléfono, dependiendo del sistema que use cada servicio. No hay una norma única, porque cada app gestiona su base de usuarios de forma distinta.
En lo que se refiere al cifrado, Meta ha insistido en que los mensajes enviados desde WhatsApp a servicios de terceros siguen viajando cifrados durante el tránsito y que la propia WhatsApp no puede leer su contenido. Para que esta interoperabilidad sea aprobada, las apps externas deben implementar un nivel de cifrado de extremo a extremo comparable al de WhatsApp, al menos en lo esencial.
Aun así, hay matices importantes: las aplicaciones de terceros tienen sus propias políticas de privacidad y podrían manejar tus datos de formas diferentes a lo que estás acostumbrado en WhatsApp. Es posible, por ejemplo, que tengan otras prácticas de registro de metadatos, otra manera de tratar las copias de seguridad o que almacenen la información en regiones distintas. De ahí que se recomiende revisar bien las condiciones y políticas de cada servicio antes de activarlo en tu cuenta.
Si sueles compartir información especialmente sensible (datos personales delicados, contenido profesional crítico, documentos privados), conviene que seas todavía más prudente al habilitar interoperabilidad con aplicaciones que no conoces bien. Al final, estás extendiendo la superficie en la que podrían gestionarse tus datos.
Bloqueos, contactos molestos y un problema inesperado
Uno de los puntos más polémicos que trae la interoperabilidad es la gestión de las personas que ya tienes bloqueadas en WhatsApp. Hasta ahora, bloquear a alguien dentro de la app significaba cortar cualquier forma de contacto a través de ese canal. Con los chats de terceros, la situación se complica.
WhatsApp ha reconocido que, si activas la interoperabilidad, cualquier persona que tenga tu número puede enviarte mensajes desde una aplicación externa compatible, incluso si la tienes bloqueada en WhatsApp. Es decir, tu bloqueo en la app oficial no se traslada automáticamente a todas las apps de terceros con las que tú decidas interoperar.
Si recibes un mensaje no deseado de alguien a través de uno de estos servicios, tendrás que bloquear a esa persona desde el propio chat de terceros en WhatsApp. El proceso es sencillo, pero implica un paso extra:
1. Abre la pestaña de Chats de WhatsApp y localiza la conversación de terceros con el remitente que quieras bloquear.
2. Toca en el nombre o identificador del remitente en la parte superior de la pantalla del chat.
3. Desplázate hasta la opción “Bloquear usuario” y confirma la acción.
A partir de ese momento, esa persona ya no podrá contactarte desde esa aplicación concreta a través de la interoperabilidad, pero el bloqueo no se aplica de forma global a todos los servicios de terceros ni modifica tu lista de bloqueados clásica dentro de WhatsApp. Si esa misma persona usase otra app compatible, podrías volver a recibir mensajes hasta que también la bloquees en ese nuevo contexto.
Esto hace que, si te preocupa especialmente la presencia de contactos tóxicos o acosadores, quizá te compense pensarlo dos veces antes de abrir la puerta a los chats de terceros, o que optes por mantener desactivada la función en tu cuenta para evitar frentes adicionales.
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