- Ubuntu 26.04 LTS actualiza su base tecnológica con Linux 7.0, GNOME 50, Wayland por defecto y un stack gráfico optimizado para HDR, VRR y GPUs modernas.
- La versión rompe con tecnologías heredadas: abandona cgroup v1, adopta sudo-rs, introduce rust-coreutils y exige adaptar scripts, contenedores y flujos de trabajo.
- El escritorio renueva aplicaciones clave (terminal, visor de documentos, monitor de sistema, reproductor de vídeo) y mejora seguridad, accesibilidad y experiencia de uso.
- En servidor, se refuerzan seguridad y rendimiento con nuevas versiones de OpenSSH, Chrony, bases de datos, soporte de cifrado TPM/FDE y tecnologías de virtualización y post-quantum.
Ubuntu 26.04 LTS, de nombre en clave Resolute Raccoon, marca un punto de inflexión en la historia de la distribución de Canonical. No es solo otra LTS con retoques cosméticos: llega con un cambio de base tecnológica enorme, decisiones que rompen con el pasado y un claro mensaje para usuarios y administradores de sistemas: ha llegado la hora de dejar atrás el lastre de los años 90 y modernizar de verdad el escritorio y el servidor.
Esta versión combina un escritorio más pulido, un stack gráfico totalmente centrado en Wayland, un núcleo Linux 7.0 con un montón de mejoras de seguridad y rendimiento, y una colección de cambios profundos en herramientas clave como sudo, coreutils, APT, systemd, Netplan o el propio sistema de arranque. Si vienes de Ubuntu 24.04 LTS o de una LTS incluso anterior, conviene tomarse el tiempo de revisar con calma qué trae Ubuntu 26.04 LTS, qué rompe y cómo prepararse para el cambio.
Novedades generales de Ubuntu 26.04 LTS Resolute Raccoon

La base tecnológica de Ubuntu 26.04 LTS está a la última: integra Linux 7.0, systemd 259 y Mesa 26, además de controladores gráficos actualizados con soporte específico para las nuevas generaciones de hardware de Intel, AMD y NVIDIA. Esto se traduce en mejor gestión de energía, más rendimiento en juegos y cargas de trabajo pesadas, y compatibilidad ampliada con monitores HDR, VRR y configuraciones multi-GPU.
Ubuntu 26.04 LTS ofrece hasta 15 años de soporte total combinando los cinco años clásicos de LTS con los planes de Ubuntu Pro. La instalación básica de escritorio o servidor tiene mantenimiento hasta 2031 sin que tengas que hacer nada más; si contratas o activas Ubuntu Pro puedes prolongar actualizaciones de seguridad y parches críticos hasta 2041, algo muy interesante para empresas con ciclos de vida largos.
En el terreno de compiladores y librerías de desarrollo, la distribución se pone al día con GCC 15.2, glibc 2.43, LLVM 21, Python 3.14, Rust 1.93 y Go 1.25, además de nuevas versiones de OpenJDK (con Java 25 como versión puntera y varios LTS disponibles). Esto consolida a Ubuntu 26.04 LTS como plataforma de referencia para desarrollo de software, despliegue en producción, contenedores y entornos cloud a largo plazo.
La seguridad del arranque también da un salto: se han endurecido Secure Boot, la configuración de firmware OVMF y la protección NX frente a ejecución de código, con especial atención a la virtualización segura (AMD SEV, SEV-SNP e Intel TDX). Desde el primer segundo tras encender la máquina, el sistema intenta reducir la superficie de ataque y ofrecer un arranque más robusto.
Para los usuarios que utilizan aceleración por GPU en IA, ciencia de datos o renderizado, Ubuntu 26.04 LTS integra soporte directo para NVIDIA CUDA y AMD ROCm desde los repositorios, y un stack actualizado para GPUs Intel incluyendo drivers, runtime de cómputo y soporte mejorado de ray tracing en aplicaciones como Blender.
Requisitos de hardware, soporte y cambios de filosofía
Una de las novedades que más titulares ha generado es el aumento de los requisitos recomendados de hardware para el escritorio. La documentación oficial sitúa la recomendación en un procesador de doble núcleo a 2 GHz, 6 GB de RAM y 25 GB de almacenamiento disponibles para disfrutar de una experiencia fluida.
Esto no significa que Ubuntu 26.04 LTS se niegue a instalarse con 4 GB de RAM, pero la propia Canonical reconoce que, con el peso actual de aplicaciones como Firefox, LibreOffice o GNOME multitarea, ese mínimo se queda corto para un uso cómodo. Es más bien una forma de alinear las expectativas con la realidad del software moderno.
Si tu equipo es modesto, sigues teniendo alternativas dentro del ecosistema: Lubuntu, Xubuntu o incluso Ubuntu Server continúan funcionando muy bien en máquinas con menos memoria. El servidor, por ejemplo, puede arrancar y trabajar sin demasiados problemas en entornos con 1-1,5 GB de RAM, siempre que el rol del sistema no sea demasiado exigente.
En cuanto al soporte, Ubuntu 26.04 LTS refuerza la idea de que las LTS son plataformas de larga duración para infraestructuras serias. La suscripción Ubuntu Pro amplía el ciclo de vida, ofrece Livepatch para aplicar parches al kernel sin reiniciar (ahora también en ARM64) y añade acceso a repositorios con parches extendidos para paquetes del universo, algo que en sectores regulados o empresas grandes puede ser decisivo.
Escritorio Ubuntu: GNOME 50, Wayland y nuevas aplicaciones
La edición estándar de escritorio de Ubuntu concentra buena parte de los cambios visibles para el usuario final. La gran estrella es GNOME 50 como entorno de escritorio, que llega tras varios ciclos de mejoras acumuladas desde GNOME 46 (el presente en Ubuntu 24.04 LTS). Entre GNOME 47, 48, 49 y 50 se han introducido cambios notables en rendimiento, accesibilidad y experiencia de uso.
En pantallas pequeñas o estrechas, los diálogos y ventanas se adaptan mejor, la grabación de pantalla puede usar aceleración de hardware y la renderización de aplicaciones responde con más agilidad en equipos modestos. GNOME implementa de forma nativa triple buffering, lo que ayuda a suavizar animaciones y reducir stuttering, sobre todo con drivers NVIDIA; además, la configuración de GNOME 50 facilita ajustar escalado y rendimiento en equipos diversos.
Las notificaciones se agrupan por aplicación para evitar listas interminables, se incorporan funciones de Bienestar Digital (control de tiempo de pantalla y recordatorios de pausas) y se añade un nuevo sistema de control parental más completo. El visor de imágenes permite ya ediciones básicas, el visor de documentos actualiza sus herramientas de anotación y la aplicación Calendario mejora la gestión de zonas horarias y asistentes de eventos.
Otro cambio clave es el soporte mejorado para HDR, tasa de refresco variable (VRR) y escalado fraccional. El escalado fraccional viene ahora activado por defecto y se han optimizado los factores para minimizar el desenfoque en pantallas HiDPI. Además, el puntero del ratón mantiene fluidez máxima incluso cuando una aplicación pesada (como un juego) está trabajando a menos FPS.
En el plano de accesibilidad, GNOME 50 trae una versión muy mejorada del lector de pantalla Orca, una opción de “Movimiento reducido” para quienes prefieran menos animaciones y un menú de accesibilidad más visible en la pantalla de inicio de sesión. Las combinaciones de teclas del lector de pantalla se comportan correctamente en sesiones Wayland, algo que antes no siempre estaba garantizado.
Una sesión solo Wayland y un escritorio más integrado
Ubuntu Desktop 26.04 LTS da el salto definitivo a Wayland como único backend para la sesión por defecto de GNOME. La opción de iniciar sesión en X.org desaparece en GNOME porque el propio proyecto ya no mantiene una sesión X11. Las aplicaciones antiguas basadas en X11 siguen funcionando gracias a XWayland, que actúa como capa de compatibilidad.
Si necesitas una sesión X.org clásica, la solución pasa por usar otros sabores de Ubuntu como Kubuntu, Xubuntu o entornos ligeros que aún ofrezcan esa opción. Para la mayoría de usuarios de escritorio generalistas, no obstante, Wayland aporta mayor suavidad, mejor gestión de escalado, mejor seguridad y, por fin, una experiencia decente con drivers propietarios NVIDIA.
Ubuntu sigue aplicando su toque propio sobre GNOME con el tema Yaru renovado, que se acerca un poco más al estilo visual oficial de GNOME pero mantiene la identidad de la distribución. Se han rediseñado los iconos de carpetas con colores más vivos, el dock se vuelve totalmente opaco y se ajustan las animaciones de arranque.
En la parte de integración con las aplicaciones empaquetadas como snap, la búsqueda global del shell incorpora un proveedor de búsqueda para snaps y para búsquedas web. Es decir, al escribir en la vista general puedes encontrar aplicaciones snap aún no instaladas y lanzar búsquedas en Internet usando tu navegador por defecto, y todo ello puede desactivarse fácilmente en los ajustes de búsqueda.
Además, las aplicaciones Snap que usan XDG Desktop Portals se integran mejor con el sistema: puedes abrir archivos en cualquier ruta con otras aplicaciones, arrastrar y soltar con normalidad, gestionar permisos de cámara, USB o notificaciones y controlar las autorizaciones desde la configuración de GNOME.
Nuevas apps por defecto: terminal, visor de documentos, multimedia y recursos
Ubuntu 26.04 LTS da un repaso profundo al set de aplicaciones básicas. El clásico GNOME Terminal deja paso a Ptyxis como nuevo emulador de terminal. Ptyxis se ha diseñado para trabajar de forma más natural con contenedores (podman, toolbox o distrobox), permite guardar sesiones para restaurar pestañas en su directorio y contenedor original y ofrece soporte completo de temas claros y oscuros con esquemas de color modernos.
El monitor del sistema tradicional de GNOME desaparece en favor de Resources, una aplicación escrita en Rust y basada en GTK4 y libadwaita. Resources no solo muestra CPU, memoria y red, sino también uso de GPU, NPU y estadísticas de frecuencia de CPU, GPU y memoria, agrupando procesos por aplicación y ofreciendo una interfaz más accesible y clara.
El visor de documentos por defecto pasa a ser Papers, derivado del antiguo Evince pero reescrito parcialmente en Rust y migrado a GTK4. Gana una interfaz más limpia, herramientas de anotación puestas al día y una base tecnológica lista para los próximos años. De forma similar, el visor de imágenes por defecto ahora es Loupe, que sustituye a Eye of GNOME y añade funciones modernas de visionado y edición sencilla.
En el apartado multimedia, el reproductor de vídeo estándar se convierte en Showtime, reemplazando a Totem. Paralelamente, el sistema de miniaturas de audio y vídeo estrena los gst-thumbnailers escritos en Rust, que mejoran la elección del fotograma “interesante” para las vistas previas y usan la librería Glycin para tratar las imágenes.
Por otro lado, la aplicación clásica “Programas y actualizaciones” (Software & Updates) ya no viene instalada de serie, aunque sigue disponible en los repositorios y se ha portado a GTK4. Si necesitas ajustar repositorios, controladores adicionales o configuraciones de descarga, puedes instalarla manualmente mediante apt.
Actualizaciones en el centro de software, seguridad y telemetría
El App Center mejora la gestión de instalaciones en curso, el auto-actualizado, los mensajes cuando hay snaps en ejecución y añade detalles útiles como desinstalar directamente desde la página de gestión o un desplazamiento táctil más pulido. Además, se han facilitado las instalaciones de paquetes Deb de terceros, algo que muchos usuarios domésticos utilizan con frecuencia.
La herramienta de Centro de seguridad es nueva en esta LTS y centraliza varias opciones, entre ellas activar o desactivar un sistema experimental de avisos de permisos para el directorio personal. Junto a esta función se incluye un snap llamado prompting-client que se encarga de gestionar las ventanas de consentimiento de acceso a datos.
Las notificaciones de actualizaciones del sistema han cambiado su comportamiento. En lugar de abrir de golpe el actualizador de software y robarte el foco, el sistema muestra una notificación discreta con opciones para abrir el actualizador o instalar todo directamente. Un icono en la bandeja del sistema mantiene el recordatorio hasta que apliques los cambios.
En el terreno de la telemetría, Ubuntu introduce Ubuntu Insights como reemplazo de Ubuntu Report. Este mecanismo de recogida de métricas no personales es ahora totalmente opt-in, más flexible y transparente. También se ha integrado en los entornos WSL de Windows, donde la decisión de compartir datos se guarda en el sistema anfitrión y se reutiliza en nuevas instancias.
El instalador (Subiquity en servidor y el instalador gráfico en escritorio) recibe múltiples correcciones de accesibilidad para usuarios de lectores de pantalla y mejora el soporte para cifrado, particionado y escenarios de arranque dual, incluyendo equipos con BitLocker en Windows.
Ubuntu 26.04 Server: ruptura con el pasado y cambios críticos
Para quienes administran servidores, Ubuntu 26.04 LTS es una versión que exige hacer los deberes antes de darle a do-release-upgrade. Canonical ha aprovechado este ciclo para cortar compatibilidad con tecnologías antiguas que venían arrastrándose desde hace décadas.
El cambio más contundente es la eliminación total de cgroup v1 en systemd 259. Esto significa que contenedores, Kubernetes antiguos o herramientas que dependan de la jerarquía v1 no funcionarán. La propia herramienta de actualización bloqueará el salto a 26.04 si detecta configuraciones incompatibles, precisamente para evitar un servidor que arranca y se queda “muerto” a mitad de camino.
Si en tu infraestructura usas versiones viejas de Docker, Kubernetes o runtimes que aún no soportan cgroup v2, toca planificar una migración previa. Bien actualizas a versiones modernas que hablen cgroup v2, o te quedas en Ubuntu 24.04 LTS hasta que puedas hacer el cambio.
Otro giro importante afecta a sudo. Tras décadas usando la implementación clásica en C, Ubuntu adopta sudo-rs como proveedor por defecto. El archivo /etc/sudoers sigue siendo válido, pero cambian detalles de comportamiento como la aparición de asteriscos al escribir la contraseña. Más relevante aún: sudo-rs no soporta plugins, por lo que integraciones avanzadas —LDAP específico para sudoers, plugins de auditoría o I/O logging personalizados— dejan de estar disponibles.
Si tu organización depende de estos plugins, tendrás que seleccionar explícitamente el paquete sudo.ws (la versión clásica) y ajustar tu configuración para mantener el comportamiento histórico. La documentación de Ubuntu Server explica cómo elegir el proveedor de sudo por defecto y qué diferencias prácticas existen entre ambos.
Las herramientas base del sistema también cambian de entrañas: la distribución introduce rust-coreutils como implementación por defecto de las coreutils (ls, cat, date y compañía), con un foco claro en rendimiento y seguridad. Aun así, por compatibilidad se siguen ofreciendo las GNU coreutils de siempre, accesibles mediante comandos con prefijo gnu- o cambiando el proveedor con órdenes específicas.
Precisamente porque aún hay diferencias de comportamiento, algunas utilidades críticas como cp, mv y rm siguen usando las versiones de GNU dentro de rust-coreutils mientras se resuelven todos los flecos. Si tienes scripts de backup, pipelines de CI o cron jobs que dependen de flags o formatos de salida muy concretos, conviene probarlos en un entorno de ensayo antes de actualizar servidores en producción.
APT 3, Dracut e infraestructuras de red y arranque
APT da también un salto generacional: la versión 3.1 sustituye la antigua dependencia de GnuTLS y gcrypt por OpenSSL para conexiones TLS y hashing, algo que simplifica el stack criptográfico y mejora compatibilidades. Además, un nuevo algoritmo de resolución de dependencias se activa cuando el clásico no consigue hallar una solución, aportando diagnósticos más ricos o una posible resolución alternativa.
El comando apt-key desaparece totalmente. Cualquier script que aún coloque claves GPG en /etc/apt/trusted.gpg.d con apt-key deberá adaptarse a los nuevos mecanismos de gestión descritos en la página de manual apt-secure(8). El sistema utiliza ahora gpgv de forma directa para verificar firmas.
APT incorpora también una interfaz para gestionar el historial de comandos y un paginador automático para órdenes como show o list, al estilo de git log o journalctl. Esto hace más cómodo revisar paquetes, versiones y acciones pasadas sin que el resultado inunde la terminal de una sola vez.
Otro cambio estructural es el abandono de initramfs-tools como sistema de initramfs por defecto en favor de Dracut. Dracut genera la imagen de arranque basándose en systemd, añade soporte para Bluetooth y NVMe-oF en la fase temprana de arranque y, en general, ofrece un diseño modular más fácil de mantener. Si por cualquier motivo lo necesitas, initramfs-tools sigue estando disponible y puedes conmutar entre ambos sistemas.
En el plano de red, Netplan 1.2 introduce mejoras en el modo de switch embebido para dispositivos SR-IOV, una lógica personalizada de systemd-networkd-wait-online que espera a tener direcciones link-local y al menos una interfaz enrutable, y soporte para Wi-Fi con wpa-psk-sha256 o reglas de routing-policy también en entornos gestionados por NetworkManager.
Servicios clave actualizados: OpenSSH, Chrony, bases de datos y más
El stack de servidor se ha repasado a fondo. OpenSSH sube a la serie 10.2p1, lo que implica la retirada de algoritmos débiles como DSA, avisos de deprecación para registros SSHFP con SHA1, nuevas opciones como PerSourcePenalties para penalizar clientes problemáticos y soporte de intercambio de claves híbrido post-cuántico (mlkem768x25519-sha256). También se introduce un alias de unidad systemd ssh.service, nuevos paquetes relacionados con GSSAPI y la decisión de ignorar ~/.pam_environment en el servidor.
El demonio de tiempo por defecto pasa a ser Chrony en lugar de systemd-timesyncd en instalaciones nuevas. El archivo de configuración principal se complementa con un snippet en /etc/chrony/sources.d/ubuntu-ntp-pools.sources, donde se definen los pools de servidores NTP autenticados de Ubuntu mediante NTS. Si adaptas una instalación antigua, debes revisar que no estés usando dos veces las mismas fuentes.
En seguridad, ClamAV se actualiza a la versión 1.4.3 con capacidad de escanear adjuntos de OneNote, extraer particiones UDF, procesar archivos alz y lha/lzh, mejorar el tratamiento de ficheros grandes y añadir opciones como certificados de cliente para mirrors privados de Freshclam o un temporizador systemd para actualizaciones automáticas de firmas.
Los grandes servicios de backend también se ponen al día: Django llega a la rama 5.2 LTS, PHP sube a la serie 8.5 con novedades como property hooks, visibilidad asimétrica, pipe operator o array_first()/array_last(), y Dovecot 2.4 introduce cambios significativos de formato de configuración que obligan a seguir su guía de actualización cuidadosamente.
MySQL pasa de 8.0 a 8.4 LTS, su primera versión de soporte prolongado, con mejoras internas, nuevos parámetros y el fin del soporte a servidores de 32 bits (aunque se mantiene cliente y librería en armhf e i386). PostgreSQL llega a la versión 18, que incluye un subsistema de E/S revisado capaz de multiplicar por tres el rendimiento en determinadas cargas, virtual generated columns, mejor uso de índices, uuidv7() y soporte de autenticación OAuth 2.0 para integrarse con sistemas SSO.
En el universo NoSQL y mensajería, Valkey 9.0 aporta caducidad de campos de hash y migraciones de slots atómicas, DocumentDB aparece en los repositorios como base de datos documental compatible con MongoDB sobre PostgreSQL, y RabbitMQ requiere pasos manuales de actualización debido a los feature flags. Samba sube a la serie 4.23 con SMB3 Unix Extensions habilitadas por defecto, desactivación de NetBIOS en instalaciones nuevas, mejoras en AD DC y ciertos cambios de empaquetado, incluyendo la retirada de python3-samba en i386.
Virtualización, contenedores y arquitectura de hardware
Ubuntu 26.04 LTS introduce un concepto interesante en virtualización: el stack virt-hwe. Se trata de un conjunto de paquetes alternativos (qemu-hwe, libvirt-hwe, seabios-hwe, edk2-hwe) que avanzan a la par de las versiones que se publican en las futuras releases intermedias, ofreciendo nuevas funciones, soporte de hardware y correcciones antes de que lleguen al stack base. Ambos stacks son intercambiables pero mutuamente excluyentes, y se puede conmutar entre ellos con la herramienta ubuntu_virt_helper.
Las nuevas versiones de QEMU, libvirt, EDK2 y SeaBIOS traen soporte para tecnologías como NVIDIA Multi-Instance GPU (MIG), SEV-SNP e Intel TDX, nuevas instrucciones y perfiles de CPU (RVA23 en RISC-V, nuevas generaciones s390x, ARM con MTE, etc.), multiqueue real en virtio-blk y virtio-scsi, soporte avanzado de NUMA, control de TLS en QEMU y mejoras en migración en caliente, detección de bloques cero o asignación de dispositivos PCI con afinidad NUMA.
En contenedores, la distribución define una política clara para containerd y runc: ofrecer tanto rutas de actualización rápida como caminos más conservadores para quienes priorizan estabilidad. La idea es permitir entornos ágiles con stacks recientes sin comprometer sistemas más tradicionales que requieren menos cambios.
En cuanto a arquitecturas, Ubuntu 26.04 LTS sube el listón: en RISC-V solo se soportan plataformas que cumplan el perfil RVA23S64, de modo que por ahora el único objetivo práctico es QEMU con -cpu rva23s64. En IBM Z (s390x), se exige como mínimo z15, dejando fuera z14 y generaciones anteriores, a cambio de mejores prestaciones en hardware moderno.
Otra novedad relevante es la introducción de variantes de arquitectura como amd64v3. Si tu CPU x86-64 es relativamente reciente, puedes optar por paquetes compilados con optimizaciones para el nivel de microarquitectura x86-64-v3. Se trata de una opción opt-in: hay que ejecutar comandos concretos para activar el uso de esta variante. A cambio, obtendrás mejor rendimiento en tareas pesadas a costa de perder compatibilidad con procesadores más viejos.
Seguridad avanzada y cifrado respaldado por hardware
En el frente de la seguridad, Ubuntu 26.04 LTS incluye una batería de mejoras que van desde el espacio de usuario hasta el kernel. El paquete de AppArmor incorpora muchos más perfiles preparados de serie para diversas aplicaciones, reforzando el sandboxing y reduciendo el impacto potencial de exploits en programas de uso común.
El cifrado de disco completo con respaldo en hardware sale de su fase experimental y se convierte en una opción lista para producción en el instalador de escritorio: el llamado TPM-backed full-disk encryption (TPM/FDE). En esta modalidad, las claves de cifrado se generan y almacenan en el TPM de la máquina; el sistema desbloquea el disco automáticamente si el entorno de arranque no ha sido modificado, y se puede añadir PIN o frase para reforzar aún más la seguridad.
Hay todavía ciertas limitaciones de hardware y escenarios concretos donde TPM/FDE no es ideal, pero para la mayoría de portátiles y equipos modernos es una forma cómoda de aumentar la protección sin complicar el arranque diario. Las guías oficiales de Ubuntu explican en detalle cómo habilitarlo y qué restricciones hay que tener en cuenta.
En el ámbito criptográfico, OpenSSL se actualiza con soporte para algoritmos post-cuánticos como ML-KEM, ML-DSA y SLH-DSA, añade soporte completo para QUIC (cliente y servidor) y amplía el uso de la API EVP, además de diferentes optimizaciones de rendimiento. Esto prepara la distribución para escenarios en los que la resistencia a la computación cuántica resulte crítica.
La compatibilidad con Intel Trusted Domain Extensions (TDX) se ofrece tanto en anfitriones como en invitados, permitiendo ejecutar máquinas virtuales aisladas criptográficamente del hipervisor y del resto de VMs. Esta tecnología, orientada a entornos cloud multi-tenant, reduce enormemente el riesgo de fuga de datos incluso ante compromisos del host.
Para el ecosistema Rust, las compilaciones en Launchpad pueden ahora incorporar metadatos cargo-auditable. Dichos binarios incluyen información sobre dependencias en una sección adicional, lo cual facilita comprobar, ante un CVE en una crate popular, si un determinado ejecutable está afectado o no de forma casi inmediata.
Por último, el kernel 7.0 y Systemd 259 introducen cambios que afectan a la administración diaria: se habilitan crash dumps por defecto en escritorio y servidor, se ofrece un sistema de planificación experimental (sched_ext) con políticas implementables vía eBPF, se retira el soporte para jerarquías cgroup v1 y se avisa de que Ubuntu 26.04 LTS será la última versión con compatibilidad con scripts de servicios System V.
Con todos estos cambios, Ubuntu 26.04 LTS se consolida como una plataforma sólida y ambiciosa tanto para usuarios domésticos como para empresas. Es una release que pide algo de trabajo previo —especialmente en entornos de servidor—, pero a cambio ofrece un sistema más seguro, más preparado para nuevas arquitecturas, más pulido en el escritorio y con una base tecnológica pensada para aguantar sin complejos todo su ciclo de soporte extendido, dejando por fin atrás buena parte de la deuda técnica heredada de tiempos mucho más simples.
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