Novedades de Vivaldi 7.9: todo lo que cambia en el navegador

Última actualización: 22/03/2026
Autor: Isaac
  • Vivaldi 7.9 estrena ocultación automática de la interfaz y mejoras en pantalla completa para ganar espacio de lectura sin perder funciones.
  • La nueva pestaña seguidora en mosaico permite explorar enlaces manteniendo siempre visible la página original y el contexto.
  • Vivaldi Mail añade editor de correo en ventana independiente, cambio rápido entre texto enriquecido y plano y mejor rendimiento.
  • La actualización incluye mejoras en bloqueador de anuncios, pestañas, Split View, accesibilidad y rendimiento en Linux, Windows y macOS.

Novedades Vivaldi 7.9

Si pensabas que todos los navegadores eran más de lo mismo, las novedades de Vivaldi 7.9 te van a hacer cambiar de idea. Esta versión llega cargada de cambios profundos en la interfaz, nuevas formas de gestionar pestañas y un buen lavado de cara a su ya potente cliente de correo y al bloqueador de anuncios. Todo ello manteniendo esa filosofía tan suya de darte el máximo control posible sobre cómo navegas.

En las siguientes líneas vas a encontrar un repaso muy completo a todas las funciones nuevas, mejoras internas y correcciones que llegan con Vivaldi 7.9 en escritorio (Windows, macOS y Linux). La idea es que termines este artículo sabiendo exactamente qué aporta esta versión, cómo sacarle partido y por qué Vivaldi puede ser una alternativa muy seria a Chrome, Firefox o Edge, sobre todo si eres de los que pasa muchas horas con el navegador abierto.

Qué es Vivaldi 7.9 y por qué esta versión es tan importante

La versión 7.9 marca un antes y un después porque introduce una forma totalmente nueva de ocultar automáticamente la interfaz y recuperar casi toda la pantalla para el contenido, además de estrenar el concepto de “pestaña seguidora” y de dar un salto notable en el uso de Vivaldi Mail, el bloqueador de anuncios y la gestión interna del rendimiento.

Esta versión llega primero como versión candidata (RC) y estable 3970.33 para ordenadores de escritorio y portátiles, con builds específicas para Linux, Windows y macOS. Desde el propio equipo de Vivaldi recomiendan hacer copia de seguridad del perfil antes de actualizar a la RC si te gusta probar lo último lo antes posible.

Más allá de las grandes funciones visibles, el changelog muestra un auténtico aluvión de correcciones de errores, optimizaciones de red, mejoras de traducción y pequeños ajustes de interfaz que se notan en el día a día: todo va algo más fino, especialmente en sesiones largas y con muchas pestañas o correos.

Interfaz Vivaldi 7.9

Ocultación automática de la interfaz: más espacio para el contenido

La estrella de Vivaldi 7.9 es, sin discusión, la nueva función de ocultación automática de la interfaz de usuario. El problema que intenta resolver es de sobra conocido: barras de pestañas, direcciones, marcadores, paneles y barras de estado ocupando un trozo constante de pantalla cuando tú lo que quieres ver es la página, el vídeo o el documento con el que estás trabajando.

Con esta opción activada, toda la interfaz se retrae y desaparece mientras navegas, lees o ves contenido, dejando que la web ocupe la ventana de borde a borde. En el momento en que mueves el puntero del ratón a cualquiera de los bordes de la pantalla, la interfaz reaparece de manera fluida, sin “saltos” bruscos y con todas tus barras y paneles exactamente donde los dejaste.

Esta función se puede controlar de dos formas: atajo de teclado ⌘ F10 (macOS) o Ctrl F11 (Windows/Linux), o pulsando en el icono de la flecha situado en la barra de estado. Es una forma muy rápida de alternar entre un modo inmersivo y un modo de trabajo tradicional con barras visibles.

Como es habitual en Vivaldi, no se han quedado en un interruptor genérico. El usuario puede decidir qué partes de la interfaz se ocultan y cuáles permanecen fijas. Puedes ocultar solo la barra de pestañas, o la de direcciones, o marcadores, o el panel lateral, o la barra de estado… o quitar de en medio todo a la vez si lo que quieres es centrarte al máximo en el contenido.

En los ajustes del navegador, dentro de Ajustes / Apariencia / Ocultar automáticamente la interfaz de usuario, se ofrece un conjunto de casillas para elegir con bastante precisión el comportamiento: qué elementos se esconden, cómo reaparecen y cómo interactúa todo esto con otros modos de visualización.

Integración con el modo pantalla completa y detalles de uso

La nueva ocultación automática se entiende todavía mejor cuando se combina con el modo pantalla completa. Vivaldi 7.9 añade una opción específica para “Ocultar automáticamente la interfaz al usar pantalla completa”, pensada para quienes quieren que una página llene todo el monitor, pero sin renunciar a poder sacar paneles y barras cuando les haga falta.

Con esta opción marcada, puedes tener una web ocupando literalmente toda la pantalla y, aun así, acceder al panel lateral, a las barras de herramientas o a las pestañas simplemente rozando el borde con el cursor. Es un modo muy interesante para leer artículos extensos, consultar documentación o ver vídeos a toda pantalla mientras mantienes a un clic todo el poder de Vivaldi.

Los desarrolladores llevan tiempo trabajando en esta característica y se nota en pequeños detalles como la transición suave de la interfaz o el hecho de que no haya parpadeos ni reordenamientos raros de las barras al aparecer y desaparecer. La idea es que parezca algo natural, como si el navegador siempre hubiera funcionado así.

Ahora bien, algunos usuarios han detectado comportamientos curiosos, sobre todo en Linux, relacionados con el llamado “gap” o margen entre el borde de la ventana y el panel flotante. Cuando la interfaz está configurada como flotante, si el panel lateral o las barras tienen una pequeña separación visual del borde, colocar el cursor justo en el límite de la pantalla puede hacer que no se active el panel, lo que obliga a hacer un pequeño “rebote” con el ratón para entrar en la zona activa.

  Cómo usar el modo de pestañas verticales en Microsoft Edge

Esto recuerda a lo que pasa con la pseudo-clase :hover en CSS cuando el área sensible no está bien ajustada. De momento, la solución pasa por acostumbrarse a ese pequeño gesto, especialmente en barras más finas como la de estado o la de pestañas, donde hay que ser un pelín más preciso con el ratón para que aparezcan.

Pestaña seguidora: una nueva forma de explorar enlaces sin perder el hilo

Otra novedad potente de Vivaldi 7.9 es la pestaña de seguimiento o pestaña seguidora, una función pensada para combatir una escena muy habitual: lees algo interesante, haces clic en un enlace, luego en otro, y cuando quieres darte cuenta tienes once pestañas nuevas abiertas y ya no recuerdas por dónde ibas.

La idea es sencilla pero tremendamente útil. Al hacer clic derecho sobre cualquier enlace puedes seleccionar la opción “Abrir enlace como pestaña seguidora en mosaico”. En lugar de abrir un nuevo tab independiente, Vivaldi coloca esa página en una vista en mosaico, justo al lado de la pestaña original.

Lo verdaderamente diferencial es que, a partir de ese momento, todos los enlaces adicionales que pulses en la pestaña principal se irán abriendo en la pestaña seguidora. Es decir, tu pestaña inicial se convierte en el “ancla” o punto de referencia y toda la navegación derivada ocurre en la pestaña secundaria. Mantienes tu sitio y tu contexto, pero exploras libremente.

Este sistema funciona especialmente bien con contenidos extensos: un artículo largo con índice, documentación técnica con muchas referencias, análisis con enlaces a productos, o investigaciones en las que acabas saltando de una página a otra. La pestaña principal hace de índice o base, mientras que la pestaña seguidora es el área de exploración.

El resultado es una sensación de control sobre tus pestañas que es difícil conseguir con la apertura masiva de pestañas tradicionales. Puedes seguir leyendo con calma, enviar enlaces a la pestaña seguidora, leerlos, compararlos y, cuando ya no los necesites, cerrarla o cambiar la disposición del mosaico sin haber perdido nunca tu posición original.

Casos de uso reales de la pestaña seguidora

Para entender mejor hasta qué punto la pestaña seguidora puede alterar tu manera de navegar, conviene ver algunos escenarios concretos donde brilla especialmente y donde la organización en mosaico cobra todo el sentido.

Un caso muy claro es la lectura de artículos largos con índice de contenidos. Puedes dejar el índice en la pestaña principal y abrir cada sección relevante como pestaña seguidora, manteniendo de un vistazo qué parte del contenido estás consultando y pudiendo saltar rápidamente a otra sección sin perder tu referencia inicial.

Otro ejemplo típico es la compra online: tienes una página con una lista de productos y, en lugar de abrir diez pestañas nuevas, vas enviando cada artículo que te interesa a la pestaña seguidora. De este modo, la lista se queda fija a la izquierda y las fichas de producto se van sucediendo a la derecha, permitiendo comparar más rápido y sin ese caos habitual de pestañas.

Si te dedicas a investigar, estudiar o simplemente te pierdes en el agujero negro de Wikipedia, la pestaña seguidora te deja curiosear cuanto quieras en una zona concreta, mientras que tu fuente principal permanece intacta. Es algo así como tener una base de operaciones desde la que explorar sin miedo a desorientarte.

Los responsables de Vivaldi explican que la web se construye sobre la curiosidad y que la pestaña seguidora se apoya justamente en esa idea: seguir enlaces sin renunciar a tu contexto inicial. La sensación de tener tus pestañas “domadas” y al servicio de tu flujo de trabajo es, para muchos usuarios avanzados, uno de los grandes atractivos de esta actualización.

Vivaldi Mail 7.9: editor flotante, texto enriquecido y mejor rendimiento

El cliente de correo integrado, Vivaldi Mail, también recibe una buena ración de mejoras en la versión 7.9. La más visible es que ahora el editor de correo se puede abrir en una ventana independiente, lo que da mucha más flexibilidad a la hora de redactar mensajes largos o de trabajar con varios monitores.

Con esta ventana flotante puedes escribir un correo junto a la bandeja de entrada, en una pantalla secundaria o a pantalla completa si estás redactando algo importante. Es un cambio que se nota sobre todo para quienes tienen el correo como herramienta central de trabajo y necesitan ver otros mensajes o documentos mientras escriben.

Dentro del editor, Vivaldi ha añadido un conmutador rápido para alternar entre texto enriquecido y texto sin formato. Con un solo clic saltas de un modo a otro, lo que viene genial si a veces necesitas correos con formato (negritas, listas, enlaces) y otras veces prefieres mensajes más limpios y sin adornos, por compatibilidad o preferencia personal.

Bajo el capó, se ha trabajado bastante en el rendimiento: se ha reducido el uso de memoria en la lista de correo, se ha afinado el tratamiento de bandejas de entrada muy grandes y se ha mejorado el proceso de actualización de bases de datos al pasar desde versiones anteriores para evitar problemas de corrupción o inconsistencias.

Además, se han solucionado fallos molestos como correos duplicados en la carpeta de enviados, mensajes que reaparecían en la papelera tras eliminarlos definitivamente, o el mal comportamiento de determinados botones (responder, reenviar, etc.) cuando se activaba la vista de texto plano o el mensaje en bruto.

  Cómo Eliminar Asociaciones de Tipo de Archivo en Windows 10

Gestión de listas de correo, seguridad y organización en Mail

Vivaldi Mail 7.9 también mejora el manejo de listas de correo y cabeceras de mensaje. Ahora es posible marcar que un remitente no se debe tratar como lista de correo, se han afinado las opciones de “No es una lista de correo” y se ha trabajado en cómo se enrutan las respuestas para que lleguen realmente a donde deben ir.

La actualización introduce, además, funciones como el “clear outline flag” para limpiar banderas, la posibilidad de reordenar etiquetas de correo después de eliminar alguna y un mejor tratamiento de las operaciones de mover mensajes entre cuentas distintas, de modo que no se pierdan correos al moverlos entre distintos servicios webmail.

En el ámbito de la seguridad y la integración con servicios externos, uno de los cambios destacados es la mejor compatibilidad con Proton Bridge usando puertos personalizados, pidiendo certificados cuando corresponde. También se añade la opción de mostrar la contraseña en los campos de configuración de cuentas (solo durante el alta), pero se elimina en la edición posterior para reforzar la privacidad.

Otro detalle muy práctico es la nueva función para guardar mensajes seleccionados en el disco duro local. Esto permite archivar fuera del cliente aquellos correos que quieres conservar como copia de seguridad adicional, o simplemente almacenarlos de forma independiente para organizarlos en tu propio sistema de ficheros.

Por último, se han corregido comportamientos de interfaz como el borde extra en el último elemento de la lista de correos o problemas de maquetación en ciertos widgets del cliente de correo, lo que se traduce en una experiencia de uso más pulida y coherente dentro del ecosistema Vivaldi.

Bloqueador de anuncios y mejoras de red en Vivaldi 7.9

El bloqueador de anuncios integrado en Vivaldi también recibe atención en esta versión. Por un lado, se amplía la compatibilidad con reglas avanzadas al añadir soporte para entidades y expresiones regulares en las opciones de dominio y en las reglas de inyección de contenido, lo que mejora el soporte para formatos de listas como las de uBlock.

Se corrigen incidentes donde algunas reglas CSS podían interferir con el ocultamiento de elementos, se mejora el tratamiento de pop-ups basados en URLs de tipo data: y se ajusta el sistema de coincidencia de URLs durante la inyección de contenido para aplicar las reglas de forma más precisa y eficiente.

En el terreno de red, uno de los cambios más relevantes es la reducción del tiempo de fallback de IPv6 a IPv4. Esto significa que, cuando una conexión IPv6 falla, el navegador no se queda esperando más de la cuenta antes de probar con IPv4, lo que se traduce en menos bloqueos aparentes y una carga más rápida en ciertas conexiones problemáticas.

También se mejoran aspectos de permisos como el soporte adecuado para redes loopback y la compatibilidad con APIs como Wake Lock, que muchas webs modernas utilizan para evitar que la pantalla se apague en determinadas situaciones, todo ello respetando siempre la decisión del usuario.

Combinado con otras optimizaciones de rendimiento, como la prioridad reducida para tareas en segundo plano y mejoras en listas desplegables buscables (que ahora consumen menos memoria), el resultado es un navegador más ágil en el día a día, especialmente cuando hay muchas cosas ocurriendo al mismo tiempo en distintas pestañas.

Rendimiento general, estabilidad y cambios internos

Además de nuevas funciones, Vivaldi 7.9 llega con un listado muy extenso de correcciones de errores y refinamientos internos. El motor Chromium subyacente se actualiza a la versión 146.0.7680.153, lo que aporta mejoras de seguridad y compatibilidad con las tecnologías web más recientes.

En Linux se refuerza la supervivencia ante situaciones de falta de memoria (OOM), se mejora la integración con compositores Wayland como Hyprland (por ejemplo, en la detección de ventanas arrastradas) y se corrigen problemas concretos como la imposibilidad de pegar con clic central en el árbol de marcadores o en la barra de pestañas.

El sistema de pestañas recibe un montón de ajustes: ahora se puede cortar y pegar pestañas desde la barra, se evita que una pestaña se “desprenda” por error si se cancela un arrastre, se solucionan problemas al sacar pestañas de pilas, fallos en el recorrido por teclado o parpadeos extraños de la barra de pestañas al iniciar el navegador.

En la parte de paneles se ha afinado el panel de ventanas con nuevas opciones de cortar y pegar, se corrigen iconos que no se actualizaban en los paneles web y se mejora el comportamiento de notificaciones de estos paneles. También se arreglan detalles en widgets del dashboard y de la página de inicio, como errores de consola al arrastrar widgets o el fondo en blanco del fondo diario al abrir las herramientas de desarrollador.

El modo de lectura, el cuadro de búsqueda en página, los comandos rápidos, el menú de descargas, las cadenas de comandos y otros muchos elementos de interfaz reciben correcciones que, aunque puntuales, ayudan a que la experiencia general sea más sólida y sin esos pequeños fallos que tanto molestan a los usuarios intensivos.

Mejoras específicas en interfaz, accesibilidad y personalización

Fiel a su filosofía, Vivaldi 7.9 sigue apostando por una interfaz altamente configurable. Se introducen mejoras en el editor de temas, que solucionan problemas donde seleccionar un color no tenía efecto, y se ajusta el comportamiento de la imagen diaria de la página de inicio, permitiendo recuperar la imagen original del tema tras haber usado una imagen rotatoria.

  ¿Qué Es Un Archivo MD5? Para Qué Sirve Y Cómo Abrir Uno

En accesibilidad, esta versión incluye nuevos pasos de onboarding para preguntar al usuario si utiliza tecnologías de asistencia o si navega solo con teclado, y se ha renovado la interfaz de la etapa de onboarding que permite establecer Vivaldi como navegador por defecto, importar datos o anclarlo al dock o barra de tareas.

También se han corregido redundancias en los tab stops de la página de inicio al usar acceso completo por teclado y se ha mejorado la posibilidad de enfocar botones de navegación en esa página, algo clave para quienes evitan el ratón por necesidad o preferencia.

El menú contextual gana nuevas opciones como “Ocultar barra de estado”, lo que facilita aún más adaptar el navegador al gusto. Y en Windows se corrige la ausencia de la notificación de “Anclar a la barra de tareas” tras instalar la aplicación, además de mejorar textos relacionados con la comprobación de actualizaciones en la página “Acerca de”.

En cuanto a traducciones, se actualizan múltiples idiomas para reflejar todos estos cambios de manera coherente, de modo que usuarios de distintas regiones encuentren etiquetas y mensajes más claros y uniformes en todo el navegador y sus herramientas integradas.

Split View, tiling y workspaces: navegación avanzada para usuarios exigentes

Vivaldi ya era conocido por su potente sistema de pantalla dividida (Split View) y mosaico de pestañas, y con la versión 7.9 este apartado también se pule. Se ha mejorado la estabilidad al manejar múltiples vistas simultáneas y la interacción entre paneles, lo que se nota cuando se trabaja con varias webs en paralelo.

Las operaciones de arrastrar y soltar pestañas dentro del mosaico reciben varios ajustes: ahora el área central de drop para crear una nueva zona de ventana es más clara y menos confusa, se corrigen casos donde arrastrar una pestaña a un mosaico con distintas áreas de trabajo (workspaces) rompía la barra de pestañas, y se asegura que al arrastrar una pestaña a una pila en mosaico se añada correctamente a la pila.

Los workspaces también se integran mejor con el mosaico: se evita añadir páginas a un tile si coinciden con reglas de workspace determinadas, lo que ayuda a mantener entornos de trabajo más limpios y consistentes. Para quienes trabajan en desarrollo, debugging, DevOps o monitorización, todo esto se traduce en menos fricción al organizar distintas vistas.

En entornos técnicos, la combinación de Split View, pestañas seguidoras, paneles y workspaces convierte a Vivaldi en una especie de “centro de mando” para el navegador, reduciendo la necesidad de herramientas externas para dividir la pantalla o gestionar sesiones múltiples.

Frente a navegadores tradicionales, que apenas ofrecen funciones nativas de pantalla partida, Vivaldi 7.9 se coloca como una opción muy atractiva para usuarios que necesitan ver documentación y código a la vez, comparar entornos o realizar testing cruzado sin estar cambiando constantemente de aplicación.

Cómo actualizar o conseguir Vivaldi 7.9

Si ya tienes Vivaldi instalado en tu equipo, actualizar a la versión 7.9 es tan sencillo como ir al icono de configuración en la esquina inferior izquierda, entrar en la sección General y asegurarte de que la opción de actualizaciones automáticas está activada. De ese modo, el navegador descargará e instalará las nuevas versiones en cuanto estén disponibles.

Para los más impacientes que quieren probar la versión candidata lo antes posible, el equipo de Vivaldi proporciona enlaces de pre-lanzamiento a compilaciones estables equivalentes, pensadas para usuarios que primero prueban en el canal de instantáneas y luego quieren actualizar su instalación principal. En este caso recomiendan encarecidamente hacer una copia de seguridad del perfil de usuario antes de dar el salto.

Si nunca has usado Vivaldi o vienes de otro navegador, puedes descargar directamente la versión más reciente desde la página oficial. El instalador ya incluye todas las novedades de la 7.9 y está disponible para Linux, Windows y macOS, tanto en versiones para arquitecturas habituales como en paquetes adaptados a distintas distribuciones Linux.

Hay que tener en cuenta que, si se instala la build 3970.33 antes de la fecha de lanzamiento oficial, puede mostrarse una página de “Novedades” incorrecta en el primer arranque. Es un problema conocido que el propio equipo menciona, pero no afecta al funcionamiento del navegador ni a las funciones que incorpora esta versión.

Una vez que tengas Vivaldi 7.9 corriendo, conviene darse una vuelta por los ajustes de Apariencia, Pestañas, Paneles y Mail para adaptar el comportamiento de la ocultación automática, las pestañas seguidoras, el correo y el resto de herramientas a tu estilo de uso. La gracia de Vivaldi está precisamente en que no te obliga a usarlo de una sola manera.

En conjunto, Vivaldi 7.9 se presenta como una actualización muy redonda que combina funciones llamativas como la ocultación automática de la interfaz y las pestañas seguidoras con una larga lista de mejoras internas en correo, bloqueo de anuncios, rendimiento de red, mosaico de pestañas, accesibilidad y estabilidad general, reforzando la idea de que este navegador está pensado para quienes quieren tener la web (y sus herramientas) realmente bajo control.

Vivaldi
Artículo relacionado:
Que Es Vivaldi. Usos, Características, Opiniones, Precios