- Las actualizaciones de Xiaomi pasan por desarrollo, pruebas Mi Pilot y despliegue escalonado por regiones y lotes, lo que explica buena parte de los retrasos.
- Las OTAs incluyen no solo nuevas funciones, sino también correcciones y parches de seguridad, por lo que es clave mantener el móvil siempre actualizado.
- Es posible forzar la búsqueda de actualizaciones desde Ajustes e incluso descargar el último paquete disponible, además de usar apps externas para comprobar compatibilidad futura.
- Si el móvil va lento tras actualizar, limpiar caché, ajustar animaciones, liberar espacio y, en último término, restaurar de fábrica ayuda a recuperar rendimiento.

Si estás mirando el móvil cada dos por tres pensando que la actualización de tu Xiaomi tarda demasiado, no eres el único. Da igual que tengas un gama alta, un Redmi sencillo o un POCO: la sensación de que “se han olvidado de mi móvil” es muy habitual y genera bastante preocupación entre los usuarios.
Además, cuando por fin llega la actualización, a veces el resultado no es el esperado: el teléfono puede volverse más lento, gastar más batería o ir algo inestable. Y claro, la duda es doble: ¿por qué tardan tanto en llegar las actualizaciones y qué hago si, encima, después de instalarlas el móvil va peor? Vamos a ver todo esto paso a paso, con calma y sin tecnicismos raros.
Por qué la actualización de tu Xiaomi tarda tanto en llegar

Lo primero que hay que entender es que que Xiaomi anuncie una nueva versión de HyperOS o MIUI no significa que todos los móviles la reciban al instante. El despliegue es un proceso largo y con muchos filtros, y por eso a veces tu smartphone parece “olvidado” durante semanas o incluso meses.
El catálogo de la marca es enorme: decenas de modelos Xiaomi, Redmi y POCO, a menudo con nombres diferentes según el país. Esa variedad complica muchísimo el desarrollo y la distribución de cada actualización y explica, en buena parte, por qué no todos reciben la misma versión a la vez.
Etapas internas antes de que te llegue una actualización
Antes de que la notificación salte en tu pantalla, la actualización ha pasado por una fase de desarrollo bastante exigente. Primero los ingenieros de Xiaomi adaptan las novedades de Android a su propia capa de personalización, ya sea MIUI (en modelos antiguos) o HyperOS (en los más recientes).
En esa etapa se añaden todas las funciones nuevas que Xiaomi quiere incorporar: cambios visuales, ajustes de rendimiento, mejoras en la batería, integración con el ecosistema de la marca, etc. No es simplemente “poner Android y listo”, sino encajarlo todo para que tenga sentido dentro de la experiencia Xiaomi.
Cuando esa base está lista, llega el turno de la adaptación técnica. Cada procesador se comporta de forma distinta: Snapdragon, MediaTek y otros chips requieren ajustes específicos, incluso dentro de la misma familia de teléfonos.
Por eso el equipo de desarrollo tiene que lograr que la misma versión funcione bien en todos los modelos de una serie, aunque en un país se venda como Redmi Note, en otro como POCO y en otro con numeraciones diferentes. Ese trabajo “invisible” es una de las razones por las que no ves el update el mismo día que sale la noticia.
Programa Mi Pilot y pruebas con usuarios reales
Antes de que la actualización llegue al gran público, Xiaomi se apoya en su programa de beta testers, conocido como Mi Pilot, donde usuarios avanzados prueban las versiones preliminares. Aquí se buscan errores, fallos de compatibilidad, problemas con apps habituales y posibles bugs graves.
Este periodo de prueba puede durar desde un par de semanas hasta cerca de un mes, según la importancia del cambio y los fallos que vayan apareciendo. Si se detectan errores serios, se corrigen y se lanza otra compilación beta antes de seguir avanzando.
Gracias a este filtro, las versiones estables que terminan llegando al resto de usuarios son mucho más pulidas. La contrapartida es que esta fase también suma tiempo de espera, y desde fuera solo se percibe como que “no me llega la actualización nunca”.
El despliegue escalonado por regiones y lotes
Cuando la actualización ya se considera estable, no se libera de golpe a todo el mundo. Xiaomi aplica un despliegue escalonado por regiones y por lotes para controlar mejor cualquier problema que pueda aparecer a última hora.
Lo habitual es que primero se actualicen las ROM de China, después la ROM Global y, más tarde, las versiones específicas para Europa u otras zonas. Esto hace que dos usuarios con el mismo modelo, pero en países distintos, reciban el update en fechas muy separadas.
Incluso dentro de la misma región, la compañía suele enviar la actualización primero a un porcentaje pequeño de usuarios, alrededor de un 10 %. Si todo va bien, ese porcentaje se amplía poco a poco hasta que llega a todos los dispositivos compatibles.
Este sistema en “oleadas” funciona como un seguro: si se detecta un fallo grave en un grupo pequeño, se puede parar el despliegue y corregir el problema antes de que afecte a millones de móviles. Desde tu punto de vista puede ser desesperante, pero reduce muchos riesgos.
El papel de las operadoras en los posibles retrasos
Aunque cada vez es menos frecuente, algunas operadoras todavía personalizan la ROM de los móviles que venden. Añaden apps propias, servicios adicionales o pequeños cambios en el sistema que obligan a aplicar un filtro extra antes de liberar una actualización.
Eso significa que, si compraste tu Xiaomi a través de una compañía telefónica, es posible que recibas las actualizaciones más tarde que alguien que tenga el mismo modelo comprado libre. La operadora revisa el firmware, integra sus cambios y, una vez lo valida, lo distribuye.
En estos casos no hay mucho que puedas hacer desde el lado del usuario, más allá de tener paciencia y revisar de vez en cuando si hay actualizaciones disponibles. El ritmo no depende únicamente de Xiaomi, sino también de terceros.
Qué es una actualización OTA en tu Xiaomi
Las actualizaciones que recibes en el móvil suelen llegar por lo que se conoce como OTA, siglas de Over-The-Air, es decir, actualización que se descarga de forma inalámbrica. No necesitas conectar el teléfono al ordenador ni hacer nada raro.
En la práctica, una OTA es simplemente un nuevo paquete de firmware o sistema operativo que se baja por WiFi o datos móviles. Una vez descargado, el propio móvil te avisa para instalarlo, o lo hace automáticamente si así lo tienes configurado.
Dentro de estas OTAs no solo vienen grandes cambios de versión (por ejemplo, el salto a una nueva edición de HyperOS), sino también actualizaciones menores con correcciones de errores y parches de seguridad que son igual o más importantes que las novedades visibles.
Por qué es tan importante mantener tu Xiaomi actualizado
Mucha gente piensa que actualizar solo sirve para tener “cosas nuevas”, pero en realidad el motivo principal para no saltarse ninguna actualización es la seguridad. Cada cierto tiempo aparecen vulnerabilidades en Android, en la capa de Xiaomi o en componentes concretos.
Los parches de seguridad que te llegan como pequeñas OTAs sirven para tapar agujeros que podrían permitir ataques, robo de datos o instalación de malware. Aunque no cambien el aspecto del sistema, son fundamentales para mantener tu móvil protegido.
Además, las actualizaciones menores suelen traer mejoras de estabilidad y arreglos de fallos que quizá ya has sufrido: cierres inesperados, apps que no se abren, errores con la cámara, problemas con notificaciones, etc. Por eso, incluso si el móvil ya no va a recibir una nueva versión de Android, merece la pena instalar cada parche que llegue.
Cómo comprobar y forzar actualizaciones en tu Xiaomi
Puede pasar que no recibas la notificación de actualización, que la cierres sin querer o que simplemente mires en Ajustes y el sistema te diga que “no hay actualizaciones disponibles”… cuando en realidad sí hay algo pendiente. Hay varias formas de asegurarte.
El método básico es revisar el apartado de sistema desde los ajustes del móvil. Es el punto de partida para saber si hay alguna versión nueva de HyperOS o MIUI esperando a que la instales.
Para comprobarlo manualmente, sigue estos pasos sencillos en tu Xiaomi, Redmi o POCO:
- Abre Ajustes y entra en “Sobre el teléfono”.
- En esa pantalla verás el nombre de tu móvil, el espacio libre y la versión de MIUI o HyperOS instalada.
- Si hay una actualización detectada, verás un botón u opción que indica “Actualizar”.
- En algunos casos tendrás que pulsar sobre el cuadro donde aparece el nombre del sistema (HyperOS o MIUI) para entrar al apartado de actualización.
Una vez dentro, encontrarás la opción de “Comprobar actualizaciones” para forzar la búsqueda manual. El sistema consultará los servidores de Xiaomi y te dirá si hay algo nuevo disponible.
Truco extra: descargar el último paquete aunque no salga la OTA
A veces, aunque pulses en “Comprobar actualizaciones”, el teléfono insiste en que está todo al día. Sin embargo, puede haber un paquete reciente que aún no se ha asignado a tu móvil de forma automática. Hay una manera de forzar aún más la comprobación.
Dentro de la pantalla donde te muestra la versión de HyperOS o MIUI, pulsa en el icono de los tres puntos verticales que aparece en la esquina superior derecha. Se abrirá un pequeño menú con opciones adicionales.
En ese menú deberías ver la opción o similar. Al tocar ahí, el sistema intentará bajar la última compilación disponible para tu modelo, aunque no se hubiera mostrado como OTA normal.
Si al hacerlo comienza la descarga, es que sí había una actualización pendiente que no te había saltado por la vía tradicional. Solo tendrás que esperar a que termine, instalarla y reiniciar el móvil cuando lo pida.
Usar apps externas para saber si tu Xiaomi será compatible
Además de los ajustes del sistema, existe la opción de utilizar aplicaciones externas como memeOS Enhancer o HyperOS Updater, disponibles en la Play Store. Estas herramientas consultan la base de datos oficial de Xiaomi.
Lo que hacen es identificar tu modelo concreto y comparar sus datos con la lista de dispositivos que pueden recibir futuras versiones de HyperOS o Android. Así puedes saber, de un vistazo, si tu móvil optará a HyperOS 3, Android 15, Android 16, etc.
Cuando instales la app, elige siempre el modo gratuito, ya que suelen incluir compras dentro de la aplicación, pero la parte que nos interesa se puede usar sin pagar. Nada más abrirla, detectará solo tu dispositivo y mostrará la información.
Por ejemplo, un Redmi Note reciente que acaba de recibir HyperOS 2 puede aparecer como compatible con HyperOS 3 basado en Android 16, e incluso mostrar una fecha orientativa del siguiente “update” intermedio (por ejemplo, una versión 2.1 o 2.2).
Además, estas apps enseñan la versión exacta de HyperOS que tienes instalada, la versión de Android sobre la que se basa y la fecha del último parche de seguridad. Esto es útil para comprobar si realmente vas al día, aunque tu móvil ya no tenga grandes saltos de versión en el horizonte.
¿Conviene actualizar si tu Xiaomi ya tiene unos años?
Es bastante habitual escuchar que “Xiaomi ralentiza los móviles viejos con las actualizaciones”. Por ejemplo, usuarios de gama media como un Redmi Note de hace un par de años que ya han recibido HyperOS 2 y que no van a oler Android 15 se preguntan si merece la pena instalar pequeñas revisiones como 2.0.2.0.
La realidad es que las actualizaciones menores suelen incluir parches de seguridad y correcciones de errores que mejoran la experiencia, no lo contrario. Es mucho más peligroso quedarse sin estas correcciones que el riesgo de notar una ligera pérdida de rendimiento.
En general, salvo casos muy concretos y raros, es recomendable instalar todas las actualizaciones oficiales que lleguen vía OTA. Lo importante es hacer una copia de seguridad previa, por si acaso, y revisar los comentarios de otros usuarios con el mismo modelo cuando se trata de versiones muy grandes.
Si tu móvil ya no recibirá una nueva versión de Android, pero siguen llegando parches de HyperOS o MIUI, son especialmente importantes para mantenerlo protegido frente a vulnerabilidades recientes. En seguridad, quedarse “congelado” en una versión antigua no es buena idea.
Qué hacer si tu Xiaomi va lento después de actualizar
Otra situación común es que, después de instalar por fin esa actualización que tanto esperabas, el móvil empiece a ir más despacio, con tirones o pequeños fallos. Esto a menudo se debe a archivos temporales, ajustes heredados o pequeños conflictos internos.
La buena noticia es que, por lo general, no hace falta llevar el teléfono al servicio técnico ni hacer cosas raras. Hay varios ajustes y limpiezas que tú mismo puedes probar para recuperar el rendimiento.
Ten en cuenta que, justo tras actualizar, el sistema suele reindexar archivos, optimizar apps y reorganizar datos en segundo plano. Durante unas horas puede notarse algo más perezoso, pero si el problema continúa, conviene pasar a la acción.
Limpiar la caché del sistema sin borrar tus datos
Uno de los pasos más eficaces es limpiar la partición de caché desde el modo de recuperación. Esto elimina archivos temporales obsoletos que pueden ralentizar el sistema, pero no borra tus fotos, apps ni documentos.
El procedimiento general suele ser así (puede variar ligeramente según modelo):
- Apaga el móvil por completo.
- Pulsa al mismo tiempo Subir volumen + Encendido hasta que aparezca el logo de Xiaomi.
- Usando las teclas de volumen, muévete por el menú hasta “Wipe cache partition” o la opción equivalente, y confirma con el botón de encendido.
- Cuando termine, selecciona “Reboot” o “Reiniciar” para volver a arrancar el sistema.
Este simple paso suele mejorar bastante el rendimiento en muchos casos después de un gran cambio de versión. No toques ninguna opción que ponga “data” o “factory reset” si no quieres perder tus datos.
Reducir o desactivar animaciones para ganar fluidez
Las animaciones de MIUI e HyperOS están muy cuidadas visualmente, pero en móviles más modestos pueden restar sensación de velocidad. Reducirlas o quitarlas ayuda a que todo parezca mucho más ágil.
Para hacerlo, primero hay que activar las opciones de desarrollador:
- Ve a Ajustes > Sobre el teléfono.
- Pulsa varias veces seguidas sobre “Versión de MIUI” o el número de compilación de HyperOS hasta que salga el aviso de que se han activado las opciones de desarrollador.
- Entra en Ajustes adicionales > Opciones de desarrollador.
- Busca los apartados de escala de animación de ventana, de transición y de animador y bájalos a 0,5x o incluso desactívalos.
Con esto, el móvil se sentirá mucho más rápido al abrir apps y moverte por los menús. No es magia, pero la mejora de sensaciones suele ser notable, sobre todo en gamas medias o de entrada.
Liberar espacio y memoria para que el sistema respire
Otro factor que hace que parezca que la actualización “ha dejado el móvil hecho un desastre” es que, tras el cambio, se acumulan archivos residuales, apps que ya no usas y basura en la memoria interna. Un almacenamiento a tope es enemigo directo del rendimiento.
Algunos pasos útiles que puedes seguir son:
- Desinstalar aplicaciones que no utilices, especialmente juegos pesados o herramientas duplicadas.
- Usar la app propia de Xiaomi, “Seguridad” o “Limpieza”, para borrar cachés, residuos y paquetes sobrantes.
- Entrar en Ajustes > Almacenamiento y revisar los archivos grandes (vídeos, descargas, copias antiguas).
- Borrar cachés de apps individuales que usen muchos recursos, como redes sociales o navegadores.
Cuanto más espacio libre tenga el sistema, más margen tendrá para gestionar archivos temporales y procesos internos. Notarás la diferencia sobre todo si estabas cerca del límite de capacidad.
Controlar las apps en segundo plano y el arranque automático
Muchas aplicaciones se quedan funcionando por detrás sin que te des cuenta. Consumen RAM, gastan batería y pueden hacer que todo vaya más pesado, especialmente tras una actualización en la que cambian permisos y ajustes.
En los móviles Xiaomi puedes revisar y limitar esto desde las herramientas del propio sistema:
- Abre la app “Seguridad” y entra en “Administrar aplicaciones” o “Uso de batería”.
- Comprueba qué apps están consumiendo recursos en segundo plano sin necesidad.
- Activa el modo de ahorro de batería para aquellas que no necesitas que estén siempre activas.
- Desactiva el autoinicio de las apps que no quieres que se lancen solas al encender el móvil.
Con este pequeño mantenimiento, el sistema se aligera y el procesador tiene menos trabajo inútil, lo que se traduce en una mayor fluidez general.
Cuándo plantearse un restablecimiento de fábrica
Si, después de probar todo lo anterior, el móvil sigue yendo especialmente mal, puedes valorar el último recurso: hacer un restablecimiento de fábrica e instalar todo desde cero. Es una solución drástica, pero efectiva en muchos casos de errores arrastrados.
Antes de lanzarte, eso sí, es imprescindible que hagas copia de seguridad de tus fotos, vídeos, documentos y chats importantes. Puedes usar la nube de Xiaomi, Google Drive o un ordenador, lo que prefieras.
El camino habitual para restablecer es:
- Ir a Ajustes > Sistema (o Ajustes adicionales) > Restablecimiento de fábrica.
- Seleccionar “Borrar todos los datos” o la opción equivalente.
- Confirmar y esperar a que el móvil se reinicie y quede como recién salido de la caja.
Después del reinicio, intenta instalar solo las aplicaciones que realmente uses a diario. Cuantas menos cargas innecesarias metas al principio, más fácil será que el sistema se mantenga rápido y estable.
Aunque todo este proceso pueda sonar largo, conocer cómo funciona el despliegue de HyperOS y MIUI, cómo forzar las OTAs cuando aparentemente no hay nada, y qué hacer si tu Xiaomi se vuelve lento tras actualizar, te permite tomarte con más calma los retrasos y sacar el máximo partido a cada nueva versión sin caer en paranoias de que “el móvil está condenado” o que han dejado de darte soporte de la noche a la mañana.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.