Cómo limpiar la caché en Mac paso a paso

Última actualización: 16/01/2026
Autor: Isaac
  • La caché en Mac se reparte entre navegador, sistema, aplicaciones, usuario, iCloud y DNS, y puede acumular decenas de gigas inutilizados.
  • Limpiar cachés de navegador, usuario y DNS mejora velocidad, soluciona errores de carga y refuerza la privacidad sin afectar a tus archivos.
  • La caché del sistema debe tratarse con cuidado y es preferible apoyarse en copias de seguridad y herramientas de limpieza especializadas.
  • Combinar limpiezas periódicas con reinicios y, si es necesario, utilidades automáticas mantiene el Mac ágil y con el almacenamiento bajo control.

limpiar cache en Mac

Si llevas tiempo sin hacer limpieza en tu Mac, es muy probable que tengas gigabytes de archivos en caché ocupando espacio y lastrando el rendimiento. La caché está pensada para acelerar el sistema, pero cuando se acumula sin control puede provocar justo lo contrario: arranques lentos, apps que se quedan colgadas, páginas web que no cargan bien y errores raros que no sabes de dónde vienen.

La buena noticia es que puedes limpiar la caché en Mac de forma segura y selectiva, sin cargarte nada importante, y notar una mejora clara en velocidad, estabilidad y privacidad. En esta guía completa vas a ver qué tipos de caché existen, por qué conviene borrarla de vez en cuando y, sobre todo, cómo hacerlo paso a paso en macOS, tanto a mano como con herramientas automáticas.

Qué es la caché en Mac y qué tipos existen

En términos sencillos, la caché es un almacenamiento de acceso rápido con copias temporales de datos que tu Mac ya ha procesado. Cuando el sistema o una app necesita algo (una imagen, un script, una preferencia, un resultado DNS…), primero mira en la caché; si lo encuentra ahí, lo carga mucho más rápido que si tuviera que volver a descargarlo o generarlo.

Con el tiempo, ese almacén se llena de información vieja o inútil que ya no aporta nada, pero que sigue ocupando espacio y puede provocar fallos. En macOS podemos distinguir tres grandes grupos de caché que se pueden limpiar:

Por un lado está la caché del navegador, donde se guardan archivos de las webs que visitas: HTML, CSS, JavaScript, imágenes, vídeos, cookies y demás elementos que permiten que las páginas carguen más rápido y recuerden cosas como tu carro de la compra o si ya has iniciado sesión.

Después tenemos la caché de usuario o de aplicaciones, que son los archivos temporales que crean todas las apps que usas: desde Safari, Fotos o Mapas hasta Photoshop, Spotify, editores de vídeo, juegos o herramientas de desarrollo como Xcode. Aquí entran cosas como miniaturas, historiales de búsqueda, datos de sesión, recursos descargados y otros ficheros que se generan para acelerar su funcionamiento.

Por último está la caché del sistema, que son archivos generados por macOS y los servicios internos del sistema para que todo vaya más fluido: procesos de fondo, frameworks, servicios de red, etc. Estos datos suelen vivir en ubicaciones como /Library/Caches o /System/Library/Caches y conviene tratarlos con mucho cuidado porque algunos son críticos.

Por qué merece la pena borrar la caché en Mac

Puede sonar paradójico, pero borrar la caché suele ser una de las formas más sencillas de recuperar espacio y devolverle agilidad al Mac. Hay usuarios que, tras años sin limpiar, han conseguido liberar más de 50 o 60 GB simplemente eliminando archivos en caché obsoletos.

Además de ganar almacenamiento, limpiar la caché te puede ayudar a resolver problemas de rendimiento y errores extraños: páginas que se muestran mal porque Safari está cargando una versión antigua, aplicaciones que se abren lentas o se cierran de golpe por culpa de datos corruptos, o un sistema que tarda una eternidad en arrancar porque el disco está hasta arriba de basura.

Hay también un componente importante de privacidad y seguridad. En el caché del navegador se queda registrada mucha información sensible: preferencias, búsquedas, datos de seguimiento, restos de sesiones, contenidos de carritos de compra, etc. Si alguien accede físicamente a tu Mac o un malware explota esas trazas, puede saber bastante de ti.

Por otro lado, la caché DNS y ciertos datos temporales de red pueden quedar desfasados cuando cambian los servidores o las IP; en esos casos, vaciarla ayuda a solucionar webs que no abren, errores de resolución de nombres o fallos de conexión que de otro modo son difíciles de diagnosticar.

En cuanto a la frecuencia, no existe una regla fija, pero tiene sentido hacer limpieza cada pocos meses o cuando notes síntomas claros: Mac muy lento, apps que tardan en responder, navegadores pesados o un aumento repentino de los llamados Datos del sistema en el almacenamiento.

Detectar qué caché está ocupando más espacio en macOS

Antes de borrar nada a lo loco, es buena idea ver qué zonas del sistema están acumulando más caché. Así podrás centrar el tiro donde más se nota, sin tocar partes delicadas.

Una primera parada útil es el apartado de Almacenamiento en los Ajustes del Sistema. Desde el icono de Apple en la esquina superior izquierda, entras en Ajustes del Sistema > Almacenamiento y revisas las recomendaciones y categorías como Datos del sistema o Aplicaciones, donde se integra buena parte de la caché.

Otra carpeta clave es ~/Biblioteca/Caches (o ~/Library/Caches), donde cada app tiene su propia subcarpeta de archivos temporales. Basta con ir a Finder, abrir el menú Ir > Ir a la carpeta y escribir esa ruta para ver la cantidad de espacio que están consumiendo.

Si te manejas con la línea de comandos, puedes abrir Terminal (Aplicaciones > Utilidades > Terminal) y usar órdenes como ls ~/Library/Caches para listar subdirectorios o du -sh ~/Library/Caches/* para ver el tamaño aproximado de cada carpeta de caché de usuario.

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En versiones recientes de macOS, si activas la función de Almacenamiento en caché dentro de Ajustes del Sistema > General > Compartir, el Monitor de Actividad añade una pestaña de Memoria caché. Desde ahí puedes comprobar qué contenido se está almacenando y, si lo deseas, desactivar el almacenamiento en caché de iCloud para que se borre lo que ya no necesitas.

Limpiar la caché del navegador en Mac (Safari, Chrome, Firefox y otros)

La caché del navegador es de las más sencillas y seguras de limpiar, y suele ser la primera que conviene vaciar si las páginas tardan en cargar o muestran información desactualizada. Eso sí, después notarás que algunos sitios tardan un pelín más la primera vez, hasta que vuelven a guardar sus recursos.

Ten en cuenta también que al borrar estos datos puede que se cierren algunas sesiones de webs en las que estabas conectado, aunque normalmente no se eliminan ni contraseñas guardadas ni marcadores ni archivos descargados; lo que desaparece son imágenes, scripts y otros elementos temporales.

Si usas varios navegadores, tendrás que repetir el proceso en cada uno, ya que cada navegador gestiona su propia caché y no comparten datos entre sí. Empecemos por el que viene de serie en macOS.

Cómo borrar la caché en Safari

Safari tiene un sistema algo más escondido, porque Apple da por hecho que el usuario medio no necesita trastear con menús de desarrollo. Para vaciar la caché en versiones modernas de macOS puedes seguir estos pasos prácticos:

Abre Safari, ve al menú Safari en la barra superior y entra en Ajustes (o Preferencias en versiones antiguas). Dentro, salta a la pestaña Avanzado y marca la casilla que activa el menú de desarrollo, que puede llamarse «Mostrar el menú Desarrollo en la barra de menús» o «Mostrar funciones para desarrolladores web» según la versión.

Cuando cierres la ventana de ajustes verás que ha aparecido una nueva opción llamada Desarrollo o Desarrollo/Developer en la barra de menús. Desde ahí solo tienes que elegir la opción Vaciar memorias caché para borrar los archivos temporales del navegador.

Si te gusta ir rápido con el teclado, Safari ofrece un atajo muy cómodo: basta con pulsar Comando (⌘) + Opción (⌥) + E para vaciar la caché sin navegar por los menús. Eso sí, el atajo solo funciona si ya has activado previamente el menú de desarrollo.

En caso de que quieras eliminar datos de un sitio concreto, puedes entrar en Ajustes > Privacidad > Gestionar datos de sitios web, buscar el dominio que te interesa y borrar solo la caché y las cookies de esa página. Es útil para resolver problemas con webs concretas o reducir su capacidad de seguimiento sin tocar el resto.

Cómo borrar la caché en Google Chrome para Mac

Chrome es uno de los navegadores que más caché genera, sobre todo si pasas muchas horas viendo vídeos, usando aplicaciones web o servicios de Google. Para limpiarlo desde los menús internos, abre el navegador y haz clic en el icono de los tres puntos verticales en la parte superior derecha.

En el desplegable entra en Configuración y, en el lateral izquierdo, pulsa en Privacidad y seguridad. Dentro verás la opción Borrar datos de navegación; al abrirla podrás elegir el intervalo de tiempo y qué tipos de datos quieres eliminar.

Si lo que te interesa es únicamente la caché, asegúrate de dejar marcada la casilla de Archivos e imágenes en caché y, si quieres una limpieza profunda, selecciona Desde siempre en el campo de rango temporal. Luego confirma con el botón Borrar datos.

Otra forma más directa es escribir chrome://settings en la barra de direcciones o usar el atajo de teclado Comando (⌘) + Mayús (⇧) + Suprimir, que te lleva directamente al cuadro de borrado de datos. Desde ahí también puedes eliminar cookies si quieres limitar aún más el rastreo.

Para borrar la caché de un solo sitio, Chrome ofrece un apartado específico en chrome://settings/content/all, donde puedes buscar una web concreta y pulsar el icono de la papelera para eliminar todos los datos asociados a ese dominio, incluida la caché sin conexión.

Cómo borrar la caché en Firefox

En Firefox el proceso es parecido, aunque la ruta cambia ligeramente. Con el navegador abierto, despliega el menú principal (icono de tres líneas horizontales) y entra en Ajustes o Preferencias, dependiendo de la traducción.

Dentro busca la sección de Privacidad y seguridad y baja hasta Cookies y datos del sitio. Ahí encontrarás un botón de Limpiar datos que permite marcar, entre otras cosas, el apartado de contenido web en caché; al confirmarlo, Firefox elimina los archivos temporales que haya almacenado.

Otra vía clásica es ir a la barra de menús, seleccionar Historial > Limpiar el historial reciente y, en la ventana que aparece, escoger el intervalo de tiempo (por ejemplo Todo) y activar la casilla Caché dentro de la lista de elementos a borrar.

Igual que Chrome, Firefox incorpora un atajo de teclado para ir más rápido: Comando (⌘) + Mayús (⇧) + Suprimir abre directamente el cuadro de diálogo para limpiar el historial y la caché, sin pasar por los menús intermedios.

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Si solo quieres vaciar los datos de una web concreta, puedes usar la opción Gestionar datos en Cookies y datos del sitio, localizar el dominio y eliminar únicamente su caché y sus cookies, manteniendo intacto el resto de tu navegación.

Otros navegadores: Edge, Avast Secure Browser y similares

Muchos navegadores basados en Chromium comparten una estructura muy parecida para gestionar la caché. En Microsoft Edge, por ejemplo, basta con abrir el menú de los tres puntos, ir a Configuración > Privacidad, búsqueda y servicios y pulsar en Elegir lo que se debe borrar dentro de Borrar datos de exploración.

En la ventana que aparece, seleccionas el intervalo de tiempo, marcas Archivos e imágenes en memoria caché y confirmas con el botón Borrar ahora. El proceso en navegadores como Avast Secure Browser es similar: accedes a Configuración, entras en Privacidad y seguridad y utilizas el limpiador de datos para vaciar la caché del navegador.

En casi todos ellos también funciona un atajo del estilo de Comando (⌘) + Mayús (⇧) + Suprimir para abrir la ventana de borrado de datos de navegación, con lo que puedes hacer una limpieza rápida sin perderte entre menús.

Vaciar la caché de aplicaciones y de usuario en Mac

macOS Tahoe 26.1

La parte realmente jugosa en cuanto a espacio ocupado suele estar en la caché de usuario y de aplicaciones. Aquí es donde apps como Photoshop, Spotify, Steam, editores de vídeo o entornos de desarrollo acumulan gigas y gigas de recursos que igual ya no necesitas.

En principio es seguro eliminar estos datos, porque las apps volverán a generar lo estrictamente necesario cuando se usen de nuevo, pero conviene ir con cierto orden y sentido común, sobre todo si no tienes muy claro qué carpeta pertenece a qué aplicación.

Antes de ponerte a borrar como si no hubiera mañana, es muy recomendable hacer una copia de seguridad con Time Machine o, al menos, duplicar las carpetas de caché que vayas a tocar en otra ubicación. Así, si notas que una app se comporta raro después de la limpieza, siempre puedes restaurar los archivos que eliminaste.

Recuerda que, al limpiar este tipo de caché, es posible que algunas apps tarden algo más en arrancar la primera vez tras el borrado, ya que tendrán que reconstruir de nuevo sus archivos temporales e índices. Es un comportamiento normal; lo importante es que luego vuelvan a ir más ágiles.

Cómo borrar manualmente la caché de usuario

Para acceder a la caché de usuario, abre Finder y en la barra de menús selecciona Ir > Ir a la carpeta. En el cuadro que aparece escribe ~/Library/Caches (asegúrate de incluir la virgulilla ~, que indica tu carpeta de usuario) y pulsa Intro.

Verás un montón de subcarpetas con nombres que suelen empezar por com.apple. o com.nombreDeLaApp. Cada una de ellas almacena la caché relacionada con un programa concreto. Lo más prudente es no borrar las carpetas en sí, sino únicamente el contenido que hay dentro de ellas.

Si quieres ir sobre seguro, puedes seleccionar todos los elementos de una carpeta con Comando (⌘) + A, hacer clic derecho y elegir Trasladar a la Papelera, en lugar de usar comandos que borren de forma irreversible. Después, vacía la Papelera cuando compruebes que todo funciona correctamente.

Hay quien prefiere mover antes todos esos archivos a una carpeta provisional (por ejemplo en el Escritorio), usar el Mac un par de días y, si no detecta problemas, eliminar esa copia de forma definitiva. Es un pequeño seguro por si alguna app tuviera la mala costumbre de guardar ajustes importantes en la caché.

En cualquier caso, es importante que cierres las aplicaciones cuya caché estés limpiando, porque si permanecen abiertas es posible que vuelvan a escribir archivos nuevos en esas ubicaciones mientras tú estás intentando borrarlos, o que se corrompan datos en uso.

Cómo limpiar la caché del sistema con precaución

La caché del sistema es otro cantar. Suele residir en rutas como /Library/Caches o /System/Library/Caches y, aunque en muchos casos puedas borrar parte de su contenido sin que pase nada, sí existe el riesgo de llevarte por delante archivos esenciales para macOS.

Si aun así quieres eliminar solo elementos poco críticos, abre Finder, ve a Ir > Ir a la carpeta y escribe /Library/Caches. Dentro encontrarás varias carpetas asociadas a servicios del sistema y componentes de Apple.

La recomendación más prudente es no tocar nada en /System/Library/Caches y limitarte a limpiar entradas claramente redundantes en /Library/Caches, revisando antes qué hace cada elemento. Un truco sencillo es buscar el nombre de la carpeta en internet; si ves que está ligado a un proceso delicado, mejor déjalo en paz.

Si te manejas con Terminal, también podrías usar comandos como rm -rf para borrar contenido de forma directa, pero aquí el margen de error es cero: si te equivocas de ruta, los archivos desaparecerán sin pasar por la Papelera. A menos que tengas experiencia, es preferible recurrir a métodos menos agresivos o a una herramienta de limpieza que filtre lo peligroso.

En cualquier caso, antes de hacer experimentos en la caché del sistema merece la pena valorar si no será mejor recurrir a un limpiador especializado que distinga entre archivos seguros de borrar y datos imprescindibles, de modo que no tengas que ir carpeta por carpeta jugándotela.

Vaciar la caché DNS y mejorar la resolución de páginas

La caché DNS es un tipo particular de caché de sistema que guarda la correspondencia entre nombres de dominio y direcciones IP. Así, cuando escribes una URL en el navegador, el Mac puede resolverla al vuelo sin preguntar cada vez a los servidores DNS.

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El problema viene cuando esa información se queda obsoleta o se corrompe, por ejemplo después de cambios en la configuración del servidor, migraciones de webs o incluso ciertas infecciones de malware. En esas situaciones puedes encontrarte con que algunas páginas dejan de cargar o apuntan a sitios que no son los correctos.

La solución pasa por «purgar» la caché DNS para que el sistema olvide las entradas antiguas y vuelva a consultar los datos actualizados. Este proceso no borra tu historial de navegación ni afecta a las cookies; simplemente restablece las tablas de resolución de nombres.

Para vaciar la caché DNS en macOS, abre Finder, ve a Aplicaciones > Utilidades y lanza Terminal. En la ventana que se abre, introduce el siguiente comando completo y pulsa Intro: sudo dscacheutil -flushcache; sudo killall -HUP mDNSResponder. Se te pedirá la contraseña de administrador del Mac.

Cuando la teclees, no verás ni puntos ni asteriscos, es el comportamiento normal. Tras pulsar de nuevo Intro, si el comando se ejecuta sin mostrar errores, la caché DNS habrá quedado borrada y el sistema empezará de cero a la hora de resolver dominios.

Reiniciar el Mac y usar el modo seguro para limpiar cachés

Antes de complicarte demasiado la vida, recuerda que un simple reinicio del Mac elimina una parte importante de archivos temporales, sobre todo de cachés de apps y procesos que solo viven mientras la sesión está abierta. Si hace semanas que no apagas el equipo, puede ser un primer paso muy efectivo.

Para reiniciar, haz clic en el icono de Apple en la esquina superior izquierda y elige la opción Reiniciar. macOS cerrará sesiones, descargará procesos de memoria y, al volver a arrancar, reconstruirá varias cachés volátiles que a veces son las causantes de la lentitud.

Si notas que el sistema va especialmente mal o sospechas de conflictos con extensiones de terceros, puedes probar a arrancar en modo seguro. Este modo desactiva elementos no esenciales, comprueba el disco de arranque y realiza una limpieza adicional de ciertos componentes en caché.

Entrar en modo seguro varía ligeramente según el tipo de Mac y la versión de macOS, pero en general consiste en arrancar manteniendo pulsada una tecla concreta (como Mayúsculas) o seguir las instrucciones que ofrece Apple para tu modelo. Una vez dentro, el sistema se comporta de forma más limitada, pero te permite aislar si los problemas vienen de software de terceros o de macOS.

Tras usar el modo seguro, un reinicio normal hará que el equipo vuelva a su comportamiento habitual, aprovechando los ajustes y limpiezas que se han realizado durante el arranque especial.

Usar herramientas automáticas para limpiar caché en Mac

Todo lo que hemos visto hasta ahora se puede hacer a mano, pero implica tiempo, cierta experiencia y mucho cuidado para no borrar nada crítico. Por eso han ido apareciendo utilidades especializadas que se encargan de automatizar la limpieza de cachés y otros archivos temporales.

Aplicaciones como CleanMyMac X, Avast Cleanup, AVG TuneUp para Mac o soluciones integradas en suites como Setapp ofrecen módulos que escanean la caché del sistema, de usuario y de los navegadores, marcan qué elementos son seguros de eliminar y se encargan de borrarlos en segundos.

La ventaja principal de estas herramientas es que aplican filtros para que no toques zonas delicadas, agrupan la información de manera que puedas ver de un vistazo qué apps están ocupando más y permiten programar mantenimientos automáticos para que tu Mac no vuelva a llenarse de basura hasta el límite.

Muchas de ellas se pueden probar gratis durante unos días, tiempo más que suficiente para hacer una limpieza a fondo de caché, informes de errores, archivos de registro, descargas olvidadas y fotos duplicadas o de mala calidad. A partir de ahí, si decides seguir usándolas, ayudan a mantener el sistema fino sin tener que estar entrando en Terminal o revisando carpetas crípticas.

Aunque no son imprescindibles, sí resultan muy útiles para quienes no quieren arriesgarse a borrar archivos de sistema o prefieren ahorrar tiempo. A fin de cuentas, la idea es que tú te centres en trabajar o disfrutar del Mac mientras la herramienta hace el trabajo sucio por detrás.

Con todo lo anterior ya ves que la caché es una aliada imprescindible para que tu Mac vaya rápido, pero también una fuente de problemas cuando se acumula sin control: saber qué tipos de caché hay, cómo localizarlos y qué puedes borrar con seguridad te permite recuperar muchos gigas, solucionar fallos de navegación y de aplicaciones y reforzar tu privacidad; si combinas unas cuantas limpiezas manuales básicas con un reinicio de vez en cuando y, si lo necesitas, alguna utilidad automática de mantenimiento, tendrás el almacenamiento bajo control y tu Mac funcionará con la soltura que se espera de él durante mucho más tiempo.

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