5 mejores robots domésticos humanoides con IA para tu hogar

Última actualización: 08/01/2026
Autor: Isaac
  • Los robots humanoides domésticos combinan movilidad bípeda, manos articuladas e IA avanzada para asumir tareas del hogar, compañía y seguridad.
  • Modelos como Neo Gamma, Figure, Unitree G1, 4NE-1 u Optimus destacan por su versatilidad, aunque sus precios aún son elevados y el despliegue real es limitado.
  • El software de IA (Visión-Lenguaje-Acción) es clave para que los robots aprendan observando, se adapten a nuevos entornos y amplíen su repertorio de habilidades.
  • Sigue abierto el debate sobre la utilidad práctica y el coste de los humanoides frente a robots especializados, así como las implicaciones éticas y de seguridad.

robots humanoides domesticos

La idea de llegar a casa y que un robot humanoide con IA se ocupe de recoger el salón, poner la lavadora o vigilar que todo esté en orden ya no es ciencia ficción. Las grandes empresas de robótica e inteligencia artificial están acelerando el desarrollo de máquinas bípedas pensadas para convivir con nosotros, trabajar codo con codo y, en muchos casos, hasta hacer de compañero de piso tecnológico.

En los últimos años ha surgido un auténtico ecosistema de robots domésticos humanoides que buscan un hueco en el hogar: algunos priorizan la fuerza y la movilidad, otros apuestan por la interacción emocional y otros se centran en ser versátiles asistentes de tareas repetitivas. Con presupuestos astronómicos, alianzas con gigantes como Tesla, NVIDIA o OpenAI y promesas de producir miles de unidades, el sector vive un momento clave en el que se empieza a intuir cómo será la convivencia entre personas y robots.

Robots humanoides para el hogar: del laboratorio al salón

asistentes roboticos en el hogar

Los nuevos robots humanoides para casa ya no son solo brazos mecánicos o aspiradores autónomos; se parecen a una persona, caminan sobre dos piernas, manipulan objetos y pueden entablar conversaciones más o menos naturales gracias a la IA. La clave está en que combinan hardware avanzado (sensores, motores, manos articuladas) con modelos de IA capaces de percibir el entorno, entender órdenes y tomar decisiones en tiempo real.

Estas máquinas quieren ir mucho más allá de «pasar la escoba»: los fabricantes los presentan como mayordomos multifunción capaces de limpiar, ordenar, cocinar cosas sencillas, vigilar la vivienda, recibir paquetes o incluso apoyar en tareas de cuidado de personas mayores y niños, siempre con potentes sistemas de seguridad y detección de obstáculos.

La gran diferencia respecto a los robots de otras épocas es el foco en la interacción social y emocional. No solo deben ser útiles, también tienen que resultar cercanos, inspirar confianza y evitar caer en el famoso «valle inquietante», ese punto en el que un robot se parece tanto a un humano que genera rechazo. Por eso muchos modelos optan por diseños suaves, materiales textiles y expresiones amables antes que por un acabado metálico frío.

Eso sí, quien quiera uno de estos asistentes robóticos en casa debe tener el bolsillo bien preparado: los pocos modelos con precio conocido se mueven desde cifras relativamente «moderadas» como los 16.000 dólares del Unitree G1 hasta rangos de 20.000-40.000 dólares o más, y muchos aún ni siquiera han anunciado coste final.

Los 5 mejores robots domésticos humanoides con IA que vienen a tu casa

mejores robots humanoides con IA

Dentro del amplio panorama de la robótica humanoide, algunos proyectos destacan por su enfoque directo al hogar. Entre todos los modelos actuales y en desarrollo, sobresalen cinco líneas que están marcando el camino de lo que serán los robots domésticos del futuro: propuestas de Xpeng, 1X Technologies, Figure AI, Unitree, Neura Robotics, PUDU, Fourier, Tesla y AGIbot, y además referentes como Atlas de Boston Dynamics que, aunque no vayan a tu salón, empujan la tecnología hacia delante.

A continuación verás una selección y explicación detallada de estos humanoides con inteligencia artificial, sus funciones previstas en el hogar, sus características técnicas más relevantes y el papel que juega el software de IA en que todo este ecosistema tenga sentido.

Junto a ellos, también entra en juego un nuevo tipo de IA robótica, como el sistema Helix de Figure, capaz de aprender viendo a personas y de transferir ese conocimiento a tareas muy distintas, desde ordenar toallas hasta cargar una lavadora o fregar platos.

Todo este despliegue tecnológico convive con un debate de fondo: hasta qué punto tiene sentido que un robot imite a un humano en vez de diseñar máquinas totalmente optimizadas para cada tarea. Voces críticas como las de Rodney Brooks o Ehsan Saffari cuestionan la eficiencia de este enfoque, recordando que un robot humanoide requiere mucha energía para simplemente mantenerse de pie y que igual tiene más lógica construir «superlavadoras» que un androide que imite nuestro movimiento.

Xpeng Iron: humanoide personalizable con aspecto muy humano

La compañía Xpeng, conocida principalmente por sus vehículos eléctricos inteligentes, se ha lanzado a la carrera de los humanoides con un robot llamado de forma interna Iron. A diferencia de muchos competidores que apuestan por diseños claramente robóticos, este modelo se acerca mucho más al cuerpo humano tradicional, con proporciones realistas y versiones diferenciadas de apariencia masculina y femenina.

Uno de los puntos llamativos del proyecto es que los usuarios podrán personalizar la apariencia del robot eligiendo entre diferentes tipos de cuerpo, lo que lo acerca más al concepto de «miembro de la familia» que al de electrodoméstico avanzado. El objetivo es que Iron pueda integrarse tanto en la logística del hogar (orden y limpieza) como en funciones de compañía, seguridad o asistencia.

Aunque la empresa ha mostrado demostraciones en vídeo donde se aprecia una movilidad fluida y gestos relativamente naturales, muchos detalles técnicos permanecen bajo llave. Aun así, se intuye que Xpeng quiere aprovechar su experiencia en autopilot y conducción autónoma para dotar al robot de una percepción del entorno muy sólida y una buena capacidad de navegación en espacios domésticos.

  Trabajos que no reemplazará la IA: empleos con futuro y habilidades humanas

NEO Gamma de 1X: el humanoide doméstico que apuesta por la emoción

La noruega 1X Technologies, con base operativa en California, es una de las compañías que más claramente se ha fijado como objetivo el hogar como terreno de juego. Tras un primer modelo llamado Neo Beta, han presentado Neo Gamma, un humanoide diseñado para encargarse de tareas de limpieza, organización y asistencia en interiores con un enfoque muy centrado en la interacción humana.

NEO Gamma está pensado para mantener la casa en orden: recoger objetos, organizar habitaciones, hacer limpieza en profundidad, gestionar paquetes y actuar como un asistente general del hogar. Todo ello con un cuerpo flexible de aproximadamente 1,65 m de altura y unos 30 kg de peso, lo bastante ligero para moverse con agilidad pero con manos optimizadas para manipular todo tipo de objetos cotidianos.

En cuanto a capacidades de interacción, este robot puede mantener conversaciones sencillas, colaborar en actividades educativas y comprender gestos y contextos, lo que le permite adaptarse mejor a entornos con niños o personas mayores. La empresa ha apostado por un diseño con materiales suaves y tejidos, en tonos cálidos, alejándose del metal brillante y las luces llamativas para transmitir cercanía.

A nivel de control, 1X indica que su sistema actualiza los comandos internos del robot decenas de veces por segundo, lo que le permite adaptarse a objetos desconocidos y cumplir tareas que no ha practicado previamente. Esto está muy ligado a su IA: Neo Gamma enfatiza no solo la movilidad, sino la gestión emocional y social, buscando ser un acompañante que entienda mejor a las personas con las que convive.

De momento no hay un precio público, pero la compañía habla de un coste «competitivo» respecto al mercado de robótica doméstica y se ha marcado metas muy ambiciosas: 100.000 unidades en 2027 y «millones más» a partir de 2028. Entre sus inversores figuran nombres de peso como OpenAI y EQT, y la empresa está valorada en torno a los 10.000 millones de dólares.

Figure AI, Figure F.03 y Helix: el mayordomo robótico que aprende mirando

Figure AI, con sede en California, se ha convertido en una de las grandes referencias en robótica humanoide orientada al hogar. Su línea de modelos Figure, y en particular el Figure F.03, se concibe como un auténtico «mayordomo robótico» capaz de hacerse cargo de muchas tareas cotidianas: recoger la casa, cargar y descargar el lavavajillas, poner la lavadora, limpiar superficies o gestionar prendas y vajilla sin romper nada.

La gran baza de Figure no es solo el hardware, sino su sistema de inteligencia artificial Helix, un modelo de Visión-Lenguaje-Acción (VLA) que unifica la percepción visual, la comprensión del lenguaje y el control motor aprendido. En lugar de programar cada acción a mano, la IA aprende observando directamente a humanos y generaliza ese conocimiento a situaciones nuevas, corrigiendo errores sobre la marcha.

En muy poco tiempo se han visto saltos importantes en sus demostraciones: en febrero se presentó oficialmente Helix, y a partir de ahí el robot Figure 02 (predecesor del 03) fue sumando habilidades. En junio logró clasificar paquetes en una línea de montaje, en julio se mostró cargando ropa en una lavadora y en agosto apareció doblando toallas a partir de órdenes de voz, ajustando los movimientos en tiempo real.

Más recientemente, Figure ha enseñado al robot a manipular platos, vasos y cuencos con una precisión de centímetros, permitiéndole lavar y ordenar vajilla sin romperla y manteniendo una tasa de éxito muy alta. La compañía destaca que todo esto se ha conseguido sin recopilar miles de demos específicas por tarea, apoyándose en la capacidad generalista de Helix para transferir aprendizaje entre contextos.

A nivel de negocio, Figure se está moviendo con fuerza: ha cerrado acuerdos para que sus robots trabajen en fábricas como las de BMW en Estados Unidos, ha puesto punto final a una colaboración previa con OpenAI y ha asegurado una inversión de 1.500 millones de dólares. Entre sus socios e inversores se encuentran gigantes como NVIDIA, Microsoft, Intel, Qualcomm, Salesforce o Jeff Bezos, y la valoración de la empresa se sitúa en torno a los 39.000 millones de dólares.

Su plan es claro: producir miles de unidades, con una primera meta de 12.000 robots al año en su fase inicial de fabricación masiva. Aun así, no hay precio oficial ni fecha concreta para que un particular pueda encargar un Figure para su salón, y la propia compañía admite que, aunque lo logrado es impresionante, todavía faltan muchas tareas domésticas complejas por dominar (aspirar, cocinar con precisión, gestionar basura o limpiar a fondo toda la casa).

Unitree G1 y la revolución china de la robótica bípeda

Unitree Robotics, originaria de Hangzhou (China), se hizo conocida por sus robots cuadrúpedos tipo perro robótico, pero en los últimos años ha dado un salto decidido hacia los humanoides. Dentro de su catálogo, el Unitree G1 se ha convertido en la punta de lanza para usos de asistencia en hogares, oficinas y determinados entornos industriales.

El G1 mide en torno a 1,27 m de altura, pesa unos 35 kg y está dotado de articulaciones de alta precisión y manos diseñadas para manipular objetos variados con relativa delicadeza. Entre sus funciones previstas se incluyen tareas domésticas básicas, apoyo en manipulación de carga ligera y colaboración en entornos de trabajo, gracias a su combinación de fuerza, agilidad y capacidades de aprendizaje.

En la parte de interacción, el robot es capaz de responder a comandos de voz, reconocer gestos y aprender de la experiencia, ajustando sus movimientos en función del entorno y del uso que le dé el usuario. Unitree presume de haber integrado sensores avanzados y algoritmos de control que permiten movimientos fluidos y estables, tanto en interiores como en suelos algo irregulares.

  Cómo detectar si un vídeo ha sido creado por IA: guía completa

Una de las grandes ventajas competitivas de Unitree es el precio: el G1 se comercializa desde unos 16.000 dólares, una cifra muy elevada para un usuario medio, pero relativamente baja en comparación con otros humanoides avanzados. Esto lo ha situado como uno de los primeros robots bípedos de propósito general con un coste «alcanzable» para ciertos laboratorios, empresas y entusiastas de alto presupuesto.

Más allá del G1, la compañía ha anunciado modelos todavía más avanzados, como el Unitree H1 y el H2, capaces de realizar coreografías de baile o incluso movimientos típicos de artes marciales como el kung-fu. Sin embargo, estos modelos superiores están menos centrados en el hogar y más en demostraciones de capacidad técnica y aplicaciones industriales. El H1, por ejemplo, ronda los 131.000 euros, mientras que el G1 se mantiene como opción más realista para aplicaciones mixtas doméstico-industriales.

4NE-1 de Neura Robotics: humanoide cognitivo para integrarse en la vida diaria

Neura Robotics, especializada en robótica cognitiva, ha desarrollado el 4NE-1, un humanoide pensado para acompañar a las personas en su día a día y realizar una amplia gama de tareas tanto en casa como en entornos productivos. Su enfoque pone gran énfasis en la comprensión del entorno y en la interacción natural con los humanos.

El 4NE-1 cuenta con un cuerpo de unos 1,70 m de altura y alrededor de 60 kg de peso, con articulaciones precisas y manos preparadas para la manipulación fina. Incorpora una pantalla interactiva en la cabeza que sirve como rostro digital, permitiendo mostrar información, emociones estilizadas y facilitar la comunicación multimodal con el usuario.

Entre sus funciones se encuentran la asistencia en tareas del hogar (caminar, girar, agacharse para recoger objetos, transportar cargas ligeras), apoyo en ciertos procesos industriales, acompañamiento en entornos de servicios y una interacción fluida basada en voz, gestos y reconocimiento de emociones. Gracias a esta combinación, puede adaptarse a usos como robot de servicio, asistente para personas con movilidad reducida o plataforma de investigación en interacción humano-robot.

En lo referente al precio, las estimaciones sitúan al 4NE-1 en una franja de entre 20.000 y 40.000 dólares, aunque la cifra no está confirmada oficialmente. De cumplirse, quedaría en un rango similar al de otros humanoides de gama alta, lo que vuelve a plantear el debate sobre en qué momento estos robots serán realmente asequibles para el usuario doméstico medio.

PUDU D9: experiencia en robótica de servicio aplicada al hogar

PUDU Robotics se ha hecho un nombre a nivel mundial con sus robots de servicio para hostelería, logística ligera y atención en comercios. A partir de esa experiencia ha desarrollado el PUDU D9, un robot bípedo humanoide pensado tanto para hogares como para entornos empresariales donde hagan falta tareas de manipulación y transporte en espacios dinámicos.

El D9 está diseñado como un asistente versátil que puede cargar hasta 20 kg, con una altura aproximada de 1,7 m y un sistema de movilidad bípedo capaz de caminar a unos 7,2 km/h. Una de sus grandes bazas es la navegación autónoma con mapeo semántico 3D en tiempo real, lo que le permite entender mejor el tipo de objetos y zonas que hay a su alrededor, no solo el mapa geométrico del espacio.

Gracias a esta combinación, el PUDU D9 puede moverse por casas, oficinas o almacenes evitando obstáculos, subiendo escaleras o pendientes moderadas y repartiendo carga entre distintas estancias. Su estética sigue la línea elegante y funcional de otros productos de la marca, con un diseño que busca inspirar confianza y profesionalidad.

Por ahora, la empresa no ha revelado el precio del D9, pero se espera que, dado su posicionamiento como robot de servicios, tenga una gran aceptación en sectores profesionales y que, poco a poco, se vaya acercando también a clientes domésticos de alto poder adquisitivo que quieran automatizar tareas de transporte y asistencia en el hogar.

Fourier GR-2: fuerza, destreza y percepción 360°

Fourier Intelligence es otra de las compañías punteras en innovación robótica. Con su Fourier GR-2, un humanoide de segunda generación, busca dar respuesta a necesidades de asistencia doméstica, manipulación avanzada en industria e incluso investigación y desarrollo en laboratorios.

El GR-2 mide alrededor de 1,75 m, pesa unos 63 kg y se caracteriza por unas manos con 12 grados de libertad y sensores táctiles, lo que le permite una manipulación muy precisa de objetos pequeños y frágiles. Cada brazo puede cargar aproximadamente 3 kg, y el cuerpo completo ofrece una buena combinación de fuerza y estabilidad.

En la parte sensorial, el robot está equipado con seis cámaras RGB que le otorgan visión de 360 grados, facilitando la detección de obstáculos, el seguimiento de personas y la coordinación en entornos concurridos. Su interacción con usuarios se basa en comandos de voz, gestos y reconocimiento de objetos, haciendo que pueda aprender nuevas tareas y adaptarse a distintos contextos de uso.

Este modelo se plantea como una plataforma flexible para el hogar y la industria: puede ayudar con tareas domésticas, servir como asistente logístico, participar en entornos educativos o de investigación, e incluso actuar como base para desarrollos específicos de software de IA. El precio no se ha hecho público, pero se sitúa claramente en la gama alta del mercado humanoide.

Tesla Optimus: el generalista que quiere ser más barato que un coche

Tesla, la empresa liderada por Elon Musk, lleva desde 2021 trabajando en su robot humanoide Optimus, también conocido como Optimus Gen 2 en sus versiones más recientes. La idea de Musk es clara: crear un robot de propósito general para fábricas y hogares que, a largo plazo, pueda ser más barato que un coche y tan común como un electrodoméstico avanzado.

  Qué se puede hacer con la app DeepSeek en Android frente a Gemini

Optimus tiene una altura aproximada de 1,72 m, pesa en torno a 57 kg y monta una estructura humanoide con articulaciones diseñadas para ofrecer movimientos precisos pero con fuerza controlada, evitando daños a personas u objetos frágiles. En las demostraciones se le ha visto manipular huevos sin romperlos y ejecutar tareas repetitivas con buena estabilidad.

Su inteligencia artificial se basa en la misma filosofía que los sistemas de conducción autónoma de Tesla: redes neuronales entrenadas con enormes cantidades de datos, capaces de percibir el entorno mediante cámaras, interpretar lo que ven y decidir cómo moverse. El objetivo es que pueda encargarse de labores monótonas en fábricas, trabajos peligrosos y, en el hogar, asumir tareas como doblar ropa, barrer o fregar platos.

Elon Musk ha mencionado, en más de una ocasión, un rango de precio estimado entre 20.000 y 30.000 dólares, insistiendo en que Optimus será «más barato que un coche». Sin embargo, a día de hoy la promesa de tener el robot en el mercado sigue sin materializarse; se habla de 2026 como posible fecha de venta, pero aún sin garantías, mientras la competencia avanza a un ritmo muy alto.

Musk también ha planteado preocupaciones sobre quién controlará el «ejército de robots» que podría llegar a existir si estos humanoides se despliegan masivamente, subrayando su intención de mantener una fuerte influencia sobre esta tecnología ante los riesgos potenciales que supone un gran número de robots autónomos conectados.

AGIBot A2 y otros humanoides destacados: del hogar a la industria

AGIbot, también conocida como Zhiyuan Robotics y con sede en Shanghái, se centra en robots humanoides de servicio capaces de trabajar tanto en entornos industriales como en espacios domésticos y de atención al cliente. Su modelo AGIBot A2 está especialmente orientado a la interacción con personas.

Este robot fue concebido para tareas como recepción de visitantes, asistencia en eventos, apoyo informativo y servicio en locales comerciales o edificios públicos. Puede comunicarse de forma natural mediante voz y gestos, reconoce rostros y emociones, y adapta su respuesta para ofrecer una experiencia más cercana y personalizada.

En diseño, el A2 presenta una apariencia amigable, con un rostro digital en forma de pantalla interactiva que puede mostrar expresiones y contenidos informativos. Su altura ronda los 1,69 m y su peso se sitúa cerca de los 69 kg, proporcionando presencia suficiente sin resultar intimidante.

Aunque su enfoque principal no es limpiar la casa, sí representa una tendencia importante: robots humanoides concebidos como interfaz social en entornos donde se valore la comunicación cara a cara, algo que también puede tener aplicaciones en el hogar como acompañamiento, monitorización o asistencia básica.

Junto a estos modelos centrados en servicio y hogar, existe toda una lista de humanoides que, aunque no estén pensados para tu salón, son cruciales para entender el estado del arte. Atlas de Boston Dynamics es uno de los mejores ejemplos: un robot con movilidad extrema, capaz de correr, saltar, hacer parkour y manipular objetos en situaciones complejas. Está orientado a búsqueda, rescate y desastres, no a uso doméstico, pero marca el techo de lo que puede hacer hoy la locomoción bípeda avanzada.

Otros grandes nombres de la robótica humanoide actual

Además de los humanoides orientados al hogar, el panorama global de la robótica bípeda incluye modelos muy influyentes que cubren otras áreas: educación, expresión emocional, logística o espectáculo. Cada uno aporta piezas clave al puzzle tecnológico que, a medio plazo, acabarán integrándose en robots domésticos más completos.

Entre los robots más destacados se encuentra Ameca, de Engineered Arts, famoso por ser probablemente el robot con las expresiones faciales más realistas del mundo. Está pensado para interacción social, demostraciones y eventos, y su rostro hiperrealista le permite transmitir microexpresiones que generan una comunicación sorprendentemente natural.

SoftBank Robotics ha desarrollado dos plataformas muy extendidas: Nao, un robot de pequeño tamaño muy usado en educación y terapias (especialmente con niños con autismo), y Pepper, un humanoide social que se ha desplegado en tiendas, aeropuertos y bancos como asistente e informador. Ambos se han convertido en referentes de robótica social gracias a su diseño amigable y su amplia base instalada.

En el terreno de la comunicación y el espectáculo, Robothespian y EveR 6 exploran el potencial de los humanoides como actores, presentadores o artistas. Pueden hablar varios idiomas, gesticular, cantar, bailar y participar en obras teatrales, abriendo un camino donde la tecnología se mezcla con la cultura y el arte escénico.

En logística y trabajo físico, modelos como Digit de Agility Robotics o el H1 de Unitree muestran cómo la forma humanoide puede resultar útil en almacenes y entornos industriales, subiendo rampas, gestionando paquetes o desplazándose por espacios diseñados para personas. Digit, por ejemplo, está especializado en tareas de almacén, mientras que H1 ofrece alta velocidad y modularidad, con un coste relativamente más accesible que otros humanoides avanzados.

robot Neo Gamma-0
Artículo relacionado:
Neo Gamma: el robot humanoide diseñado para asistir en las tareas del hogar