Cómo preconfigurar Windows 11 a tu medida mediante scripts de instalación

Última actualización: 07/01/2026
Autor: Isaac
  • Partir de ISOs oficiales y herramientas como tiny11builder permite crear imágenes de Windows 11 más ligeras, sin bloatware y con requisitos relajados.
  • Los archivos de respuesta desatendida y scripts de instalación automatizan región, teclado, opciones de cuenta y otros pasos repetitivos en despliegues masivos.
  • Diskpart y herramientas gráficas como WinScript facilitan la gestión de discos y la postconfiguración del sistema, estandarizando equipos en empresas.
  • Combinar estos métodos ofrece un control casi total sobre cómo se instala y se comporta Windows 11, reduciendo tiempo y errores en cada implementación.

Preconfigurar Windows 11 mediante scripts

Windows 10 se resiste a marcharse del día a día de muchísimos usuarios, y es lógico: llevamos casi una década conviviendo con él, con sus manías pero también con su estabilidad. Sin embargo, el calendario manda, y el soporte oficial tiene fecha de caducidad en 2025 (o 2026 si pagas por ESU), así que tarde o temprano vas a tener que dar el salto a Windows 11, te apetezca o no.

El problema es que la instalación estándar de Windows 11 viene cargada de peajes: aplicaciones que no quieres, exigencia de TPM, cuenta de Microsoft casi obligatoria, anuncios por todos lados y un asistente inicial larguísimo. Si a esto sumas equipos que no cumplen los requisitos mínimos, la cosa se complica todavía más. En este artículo vas a ver cómo preconfigurar Windows 11 a tu medida mediante scripts de instalación, crear ISOs ligeras, automatizar respuestas y hasta preparar pendrives que se encarguen ellos solos de casi todo.

Por qué complica tanto la vida la instalación estándar de Windows 11

Instalación de Windows 11 personalizada

Con la llegada de Windows 11, Microsoft ha subido bastante el listón de los requisitos: pide TPM 2.0, procesadores relativamente recientes y conexión a Internet para muchas variantes del sistema. Para un PC moderno no suele ser un drama, pero para una flota de equipos de empresa o para ordenadores más antiguos, la migración se convierte en un quebradero de cabeza.

Además, la experiencia de instalación está muy pensada para el usuario doméstico: telemetría activada por defecto, servicios que quizá no quieres, aplicaciones preinstaladas que jamás vas a abrir y una configuración inicial llena de pantallas para elegir región, teclado, privacidad, anuncios personalizados y compañía. Si tienes que hacer esto manualmente 50 veces, la productividad se va al traste.

Por si fuera poco, muchos equipos que funcionan perfectamente con Windows 10 se quedan “fuera de juego” al intentar actualizar a Windows 11 por requisito de hardware. Antes de tirar esos PCs o pasarlos todos a Linux, es interesante valorar opciones como crear una ISO optimizada o recurrir a variantes como Tiny11, que recortan todo lo prescindible y eliminan fricciones.

El otro gran motivo para buscar alternativas es el bloatware y la sobrecarga inicial: aplicaciones que no necesitas, servicios en segundo plano, anuncios en el menú Inicio y en el sistema, integraciones que no aportan nada en un entorno profesional… Todo esto hace que muchos prefieran una instalación mucho más limpia, centrada en lo esencial.

Tiny11 y tiny11builder: una base ligera para tu Windows 11 personalizado

Tiny11 y scripts de instalación de Windows

Si buscas un sistema operativo basado en Windows 11 pero libre de la mayoría de molestias y lastre, uno de los proyectos que más ha dado que hablar es Tiny11. La idea no es crear un Windows “pirata” ni una distribución rara, sino tomar una ISO oficial de Microsoft y pasarle un script que la recorte y la deje mucho más ligera y manejable.

El corazón de este enfoque es tiny11builder, un script publicado en GitHub por NTDEV que automatiza las tareas de eliminación de componentes y creación de una nueva imagen. Su filosofía es clara: se apoya únicamente en utilidades oficiales de Microsoft como DISM y las herramientas de empaquetado de imágenes, y suma un archivo de respuesta desatendida para ajustar la configuración básica durante la instalación.

De esta manera, el usuario parte siempre de una ISO legítima de Windows 11 en la edición y el idioma que quiera (Home, Pro, Enterprise, etc.), y tiny11builder actúa como un “playbook” que aplica una serie de cambios muy concretos: elimina bloatware, desactiva funciones no críticas y ajusta el asistente inicial para hacerlo más llevadero o, directamente, para saltarse ciertas exigencias.

Uno de los puntos fuertes es que tiny11builder es compatible con prácticamente cualquier compilación y edición de Windows 11 de 64 bits, en casi cualquier idioma. No estás limitado a una ISO concreta preparada por terceros, sino que tú mismo controlas qué versión oficial descargas, y el script se encarga de reducirla y personalizarla.

El resultado es una ISO más ligera, ideal para PCs que no cumplen del todo los requisitos o para usuarios que quieren instalar Windows sin la carga habitual de apps preinstaladas. A cambio, eso sí, hay que estar dispuesto a trabajar un poco con PowerShell y a seguir los pasos de creación de la imagen modificada.

Descarga de la ISO oficial de Windows 11 y preparación del entorno

Para empezar, necesitas una imagen ISO original de Windows 11 de 64 bits, que se descarga desde la web oficial de Microsoft. En el apartado de descarga de “Imagen de disco (archivo ISO) de Windows 11 para dispositivos x64” tendrás que elegir la opción de “Windows 11 (ISO con varias ediciones)”, seleccionar el idioma y guardar el archivo, que rondará los 5,4 GB. Es recomendable verificar la integridad del archivo con la comprobación de suma o hash tras la descarga.

  Share My Location Not Engaged on iPhone

Mientras se descarga la ISO, conviene ir preparando el resto del entorno. Lo siguiente es obtener tiny11builder desde su repositorio de GitHub. En la página del proyecto encontrarás el botón verde de “Código”; al pulsarlo, selecciona “Descargar ZIP”. Este archivo ZIP contiene todos los scripts necesarios.

Cuando tengas el ZIP en tu equipo, crea una carpeta dedicada y descomprime ahí su contenido. Es recomendable que la ruta no tenga caracteres raros ni espacios excesivamente extraños para evitar problemas de consola, aunque PowerShell suele llevarlo bastante bien si usas comillas.

Una vez descargada la ISO de Windows 11, haz clic derecho sobre el archivo y selecciona la opción “Montar”. Windows la tratará como una unidad de DVD virtual que aparecerá en “Este equipo” con una letra de unidad, que suele ser E:, aunque puede variar según tu sistema y tus discos conectados.

Es importante anotar la letra que Windows ha asignado a la imagen montada, porque el script tiny11builder te la pedirá más adelante para localizar los archivos de instalación originales sobre los que va a trabajar.

Configurar PowerShell para ejecutar scripts y lanzar tiny11builder

El siguiente paso es abrir PowerShell con permisos de administrador. Puedes hacerlo desde el buscador de la barra de tareas escribiendo “PowerShell”, haciendo clic derecho sobre el resultado y eligiendo “Ejecutar como administrador” u “Abrir como administrador”.

Por defecto, Windows suele restringir la ejecución de scripts en PowerShell para evitar que se cuelen archivos maliciosos sin control. Para permitir temporalmente que tiny11builder se ejecute, hay que modificar la política de ejecución con el comando:

Set-ExecutionPolicy unrestricted

Tras pulsar Enter, la consola te preguntará si quieres aplicar este cambio; puedes responder con S (Sí) o A (Sí a todo) dependiendo de la versión e idioma. Esto flexibiliza la política y permite ejecutar scripts sin firmar, por lo que conviene no dejarlo así de manera permanente en un entorno sensible.

Hecho esto, toca situarse en la carpeta donde has descomprimido tiny11builder. La forma más sencilla es abrir el Explorador de archivos, ir a esa carpeta, hacer clic en la barra de direcciones y copiar la ruta completa.

En PowerShell, usa el comando cd para cambiar al directorio de trabajo correspondiente, por ejemplo:

cd "C:\Users\TuUsuario\Downloads\tiny11builder-main"

Es importante rodear la ruta con comillas si incluye espacios, porque de lo contrario PowerShell la interpretará mal. Una vez dentro de la carpeta, al ejecutar el script principal puede aparecer un aviso de seguridad (“Security Warning”); en ese caso, escribe la letra R (de “Run Once”) y presiona Enter para permitir que se ejecute solo esta vez.

Crear la ISO tiny11 paso a paso con tiny11builder

Cuando el script arranca, una de las primeras cosas que hará será solicitar la letra de la unidad en la que está montada la ISO original de Windows 11. Si en tu caso la imagen ha quedado como E:, escribe simplemente E y pulsa Enter. Si es otra (D:, F:…), indica la correcta revisando “Este equipo”.

A continuación, tiny11builder copiará los archivos necesarios y generará un índice de versiones que vienen dentro de la ISO original: Home, Pro, Education, Enterprise y demás. Cada una aparecerá numerada para que puedas elegir con un simple número.

En muchos casos, la opción que se suele seleccionar es la número 6, que suele corresponder a Windows 11 Pro dentro de las ISOs “multi-edición” oficiales de Microsoft, pero esto puede variar ligeramente según la imagen. El script te mostrará el listado para que elijas con seguridad la edición que quieres recortar.

Una vez seleccionada la edición, tiny11builder comienza a procesar la imagen y a aplicar su “dieta estricta”: elimina aplicaciones no esenciales, recorta componentes prescindibles y ajusta la configuración inicial para hacerla menos intrusiva, a la vez que mantiene el sistema plenamente funcional para uso general.

El proceso puede tardar unos minutos, tiempo durante el cual se aplican también modificaciones al archivo de respuesta desatendida. Este archivo permite, entre otras cosas, omitir los requisitos de TPM 2.0 en la instalación y saltarse la obligación de conectarse a Internet o iniciar sesión con cuenta de Microsoft en determinados escenarios.

Cuando finaliza, se genera en la misma carpeta del script una nueva imagen llamada normalmente “tiny11.iso”. Esta ISO es la que usarás para instalar el sistema ya recortado, sin necesidad de repetir todo el proceso cada vez.

Qué elimina tiny11builder y qué implicaciones tiene

La clave de tiny11 es que retira una larga lista de aplicaciones y componentes que Microsoft incluye por defecto en Windows 11, pero que para muchos usuarios y, sobre todo, para entornos profesionales, son totalmente prescindibles.

Entre las aplicaciones que el script elimina se encuentran Clipchamp, News, Weather, Xbox, GetHelp, GetStarted, Office Hub, Solitaire, PeopleApp, PowerAutomate, ToDo, Alarmas, Mail y Calendario, Feedback Hub, Maps, Sound Recorder, Your Phone, Media Player, QuickAssist, Internet Explorer, Tablet PC Math, Edge y OneDrive, entre otras.

La consecuencia inmediata es que la instalación queda mucho más limpia y ligera, con menos iconos en el menú Inicio, menos procesos residentes y menos servicios intentando llamar tu atención. Además, se reducen bastante la telemetría y las notificaciones intrusivas relacionadas con anuncios y sugerencias.

Ahora bien, hay que tener claro que no todo lo que se retira es inocuo. Por ejemplo, al eliminar Edge también se desinstala el componente WebView2, que es fundamental para que funcionen determinadas partes de Microsoft Teams o algunas secciones de Office que usan vistas web integradas. Si tu entorno depende de estas herramientas, puede causarte problemas.

  Cómo importar datos desde Excel a Access de forma fácil y rápida

Algo parecido ocurre con los servicios de Xbox: quitarlos ayuda a rebajar el consumo de recursos y a limpiar el sistema, pero puede afectar al rendimiento o a ciertas características en videojuegos que los utilizan para integración con la cuenta de Microsoft o con la propia plataforma Xbox.

Por eso, antes de lanzarte, conviene evaluar bien qué usos tendrá el PC y qué software corporativo o personal va a necesitar. En algunos casos, tiny11 puede ser perfecto para oficinas, aulas o equipos de pruebas; en otros, puede interesarte más usar una herramienta de personalización que te deje elegir exactamente qué quitar y qué dejar.

Restaurar la política de ejecución de PowerShell y crear el USB de instalación

Una vez generada la ISO ligera, hay un detalle de seguridad que no deberías pasar por alto: volver a poner la política de ejecución de PowerShell en un nivel más restrictivo. Dejarla en “unrestricted” indefinidamente aumenta el riesgo de que un script malicioso se ejecute sin demasiados obstáculos.

Para restaurarla, basta con abrir de nuevo PowerShell como administrador y ejecutar:

Set-ExecutionPolicy Restricted

Tras confirmar el cambio, la consola regresará a la configuración predeterminada, impidiendo la ejecución de scripts no firmados a menos que tú mismo vuelvas a modificar la política. Si quieres comprender las mejores prácticas y cómo firmar y endurecer la ejecución de scripts, revisa la guía sobre firmar scripts y endurecer ExecutionPolicy.

Con la ISO tiny11 ya lista, el siguiente paso es crear un pendrive de instalación booteable. Una de las herramientas más usadas para esto es Rufus, que permite seleccionar la imagen ISO, el pendrive de destino y el esquema de particiones (MBR o GPT) según el tipo de BIOS o UEFI de la máquina donde vayas a usarlo.

Cuando Rufus termine, tendrás un USB desde el que podrás arrancar y realizar la instalación como cualquier Windows habitual, pero disfrutando de un sistema mucho más limpio y con los requisitos relajados. Antes de hacerlo en un equipo en producción, eso sí, asegúrate de tener copias de seguridad de todo lo importante, porque el proceso suele implicar formateo y reinstalación completa.

Scripts de instalación desatendida: saltarse preguntas y automatizar decisiones

Más allá de tiny11, una de las grandes bazas de Windows 11 para administradores y usuarios avanzados es la posibilidad de usar archivos de respuesta (unattend.xml) y scripts para automatizar la instalación. Con este enfoque puedes predefinir región, diseño de teclado, idioma, opciones de privacidad, tipo de cuenta e incluso unión al dominio. Si quieres profundizar en la creación de imágenes de referencia y el uso de unattend.xml, consulta la guía sobre crear imágenes de referencia con Sysprep y unattend.

Imagina que tienes que instalar Windows 11 en decenas de PCs que comparten hardware y configuración de red. En lugar de ir contestando una y otra vez las mismas preguntas, puedes crear un archivo de respuesta que indique de antemano país, distribución de teclado, zona horaria, nombre de equipo, configuración de red y más. Así, el asistente se salta buena parte de los pasos interactivos.

Estos archivos de respuesta pueden ser usados desde un USB booteable o integrados en la propia ISO, y son especialmente útiles cuando quieres estandarizar la configuración entre muchos equipos o cuando no quieres que el usuario final tenga que tomar decisiones durante la instalación.

En el caso de entornos corporativos, es posible incluso preparar la unión automática a un dominio, aunque quieras dejar algún paso manual como la elección de la unidad de disco si hay varios SSD o el nombre de equipo concreto. El objetivo es reducir el trabajo repetitivo sin perder el control allí donde importa.

En combinación con scripts de PowerShell o batch que se ejecutan tras la primera carga del escritorio, puedes rematar la configuración: instalar software corporativo, aplicar directivas de seguridad, desactivar servicios innecesarios y ajustar el sistema para que el usuario lo reciba ya listo para trabajar.

Automatizar particiones y discos con Diskpart en instalaciones masivas

Cuando te enfrentas a un escenario con docenas de ordenadores que comparten el mismo hardware pero tienen entre uno y tres SSD de diferentes capacidades, la parte de gestionar discos puede volverse una pesadilla si todo se hace a mano. Para eso existe Diskpart, la herramienta de línea de comandos de Windows para gestionar particiones.

La idea es elaborar un script de Diskpart que se lance desde el USB de instalación (por ejemplo, desde el entorno de recuperación o WinPE) y que se encargue de limpiar, crear, formatear y asignar letras de unidad de forma automatizada, reduciendo al mínimo la intervención del técnico. Si te interesa ver ejemplos prácticos de scripts batch y comandos similares, revisa los ejemplos prácticos de scripts batch.

Aunque hay muchos ejemplos de scripts circulando por Internet, la mayoría suelen estar pensados para casos muy concretos y no se adaptan bien a escenarios mixtos con varias unidades de disco de distintos tamaños. En estos casos, lo ideal es crear tu propio guion que, por ejemplo, te permita seleccionar el disco a tratar y luego aplique siempre el mismo esquema de particiones ocupando el 100 % de su capacidad.

  el iMessage debe estar activado para enviar este mensaje de error al iPhone

Un flujo típico sería algo así: primero, listar los discos disponibles para que el técnico elija el correcto (evitando confusiones en equipos con más de un SSD), y posteriormente ejecutar los comandos para limpiarlo, crear la partición de sistema y la de datos si procede, formatear en NTFS y marcar la partición activa o preparar el esquema GPT para UEFI.

Una vez definido ese script, puedes integrarlo dentro del proceso de instalación de Windows 11 24H2 Enterprise, lanzándolo desde la consola del instalador o incluso automatizando su ejecución dentro de un entorno WinPE personalizado. De esta forma, con muy pocas pulsaciones de teclado puedes replicar la misma estructura de discos en 50 o más equipos.

Este tipo de automatización ahorra horas de trabajo y reduce errores humanos, pero exige probar el script a fondo en máquinas de laboratorio antes de aplicarlo en producción, ya que un “clean” mal lanzado en el disco equivocado puede suponer la pérdida total de los datos.

WinScript: crear tus propios scripts de configuración gráfica para Windows 10 y 11

Si la línea de comandos te da algo de respeto o simplemente prefieres un enfoque más visual, existe una herramienta especialmente interesante: WinScript, un proyecto de código abierto centrado en generar scripts de configuración y desinstalación para Windows 10 y 11. No es una ISO modificada, sino una aplicación que te ayuda a decidir qué cambios quieres aplicar y luego produce el script que los realiza.

WinScript imita en su interfaz el panel de Configuración de Windows 11, con un menú lateral donde se agrupan las categorías y un panel principal con los ajustes específicos. Entre las categorías disponibles encontrarás privacidad, telemetría, juegos, rendimiento, aplicaciones preinstaladas y muchas otras áreas sensibles del sistema.

El funcionamiento es bastante sencillo: cada opción aparece con un interruptor de encendido/apagado. La mayoría de ellas vienen desactivadas (off) por defecto, de forma que eres tú quien decide qué cambios marcan sentido para tu caso. A medida que vas activando opciones, WinScript las va añadiendo de forma automática al script que se está construyendo en segundo plano.

Una ventaja clave es que no hay perfiles predefinidos cerrados: no estás obligado a usar un “modo gaming” o “modo privacidad” ya empaquetado. En su lugar, revisas categoría por categoría y activas solo lo que realmente quieres tocar, lo que favorece una personalización mucho más fina.

Además, la herramienta incluye una breve descripción para cada ajuste, explicando qué hace exactamente y qué consecuencias puede tener. Esto ayuda a evitar errores típicos como desactivar un servicio necesario sin darte cuenta o eliminar una app que quizás sí necesitas más adelante.

Aplicar los scripts de WinScript desde USB y en distintos equipos

Una de las gracias de WinScript es que, una vez que tienes el script ajustado a tus preferencias, puedes guardarlo y ejecutarlo desde una memoria USB. Así, cada vez que instales o restaures un Windows 10 u 11, bastará con conectar el pendrive, ejecutar WinScript o directamente el script generado y aplicar los cambios en cuestión de minutos.

Esto encaja muy bien en entornos donde quieras personalizar el comportamiento de Windows sin tocar la ISO original. Por ejemplo, puedes usar una ISO oficial de Microsoft (o una tiny11 ya creada), instalar el sistema de forma bastante estándar y, justo después del primer inicio de sesión, lanzar tu script para dejarlo ajustado a tus políticas de privacidad, aplicaciones y rendimiento.

WinScript está disponible tanto en versión instalable como en versión portable, lo que facilita su uso desde un USB sin necesidad de dejarlo instalado en todos los equipos. Su consumo de recursos es muy bajo, por lo que no tendrás problema en ejecutarlo incluso en máquinas modestas.

Antes de aplicar cambios agresivos, se recomienda usar la herramienta integrada de creación de puntos de restauración que incluye WinScript. De esta forma, si un ajuste no produce el efecto deseado, siempre puedes volver atrás sin necesidad de reinstalar todo el sistema.

Con esta estrategia puedes definir un estándar interno para todos los PCs de tu entorno: qué aplicaciones se eliminan, qué servicios se desactivan, qué opciones de telemetría se apagan, qué ajustes de rendimiento se priorizan, etc., todo empaquetado en un único script fácil de aplicar.

Al juntar estos enfoques —ISOs reducidas como tiny11, archivos de respuesta desatendida para la instalación, scripts con Diskpart para particiones y herramientas como WinScript para la postconfiguración— obtienes un grado de control muy alto sobre cómo se instala y se comporta Windows 11 en tus equipos. Esto se traduce en menos bloatware, menos preguntas repetitivas, menos requisitos absurdos y más tiempo para dedicarlo a lo que realmente importa: usar el ordenador, no pelearte con él.

Crear imágenes de referencia con Sysprep y respuesta automática (Unattend)
Artículo relacionado:
Crear imágenes de referencia con Sysprep y Unattend en Windows