SharePoint Sync: errores frecuentes y cómo solucionarlos

Última actualización: 08/05/2026
Autor: Isaac
  • La sincronización de SharePoint depende fuertemente del cliente de OneDrive y sufre con grandes volúmenes de archivos o límites del servicio.
  • Muchos fallos se resuelven revisando conflictos, limpiando cachés, ajustando bibliotecas permitidas sin conexión y reduciendo lo que se sincroniza en local.
  • Existen bugs conocidos, como problemas de AutoSave y escenarios complejos con Excel y Power BI, que requieren cambiar la forma de trabajo temporalmente.
  • Registrar el problema y recopilar logs y detalles técnicos es clave para que el soporte de Microsoft pueda investigar y ofrecer una solución.

Sincronización de SharePoint y problemas comunes

Cuando todo va fino, SharePoint, OneDrive y Microsoft Lists sincronizan en segundo plano y te olvidas de que existen. Abres un documento desde el Explorador de archivos, escribes, cierras… y los cambios aparecen mágicamente en la nube para todo el mundo. El problema es que, en cuanto algo se tuerce, el lío puede ser importante: archivos que no se suben, listas que parecen bloquearse, datos que solo ve un usuario y errores extraños en Excel o en el propio cliente de sincronización.

En este artículo vamos a desgranar, con calma pero con lenguaje claro, los problemas más habituales de sincronización en SharePoint y OneDrive, qué los provoca y qué puedes hacer para solucionarlos sin volverte loco. Veremos desde situaciones típicas como sincronizaciones eternas o iconos que no desaparecen, hasta bugs reconocidos por Microsoft y casos reales con Excel, Power BI y edición colaborativa.

Cómo funciona la sincronización entre SharePoint y OneDrive (y por qué a veces se rompe)

Funcionamiento de la sincronización entre SharePoint y OneDrive

A nivel técnico, la sincronización de SharePoint se apoya en el cliente de OneDrive. Ese cliente mantiene una copia local de los archivos y la compara constantemente con lo que hay en el servidor. El flujo simplificado es este:

  • El usuario A guarda un cambio en un archivo dentro de una carpeta sincronizada.
  • El cliente de OneDrive detecta el cambio y sube el archivo al backend de SharePoint/OneDrive.
  • El usuario B, en otro equipo, recibe el cambio cuando su cliente detecta la actualización en la nube y descarga la nueva versión.

En este proceso pueden aparecer retrasos o fallos en varios puntos: en el equipo que sube el archivo, en el servicio en la nube o en el equipo que lo descarga. Para acotar dónde está el problema es útil hacer pruebas simples de tiempo de subida y bajada con un archivo pequeño (por ejemplo, un Word o Excel nuevo) y medir:

  • Cuánto tarda en pasar de “subiendo” a “marca verde” en el equipo A.
  • Cuánto tarda en aparecer actualizado en SharePoint Online.
  • Cuánto tarda en llegar al equipo B desde que ya se ve bien en SharePoint.

Comparando esos tiempos se puede ver si el cuello de botella está en el cliente de A, en la nube o en el cliente de B. A partir de ahí, ajustar la configuración, limpiar cachés o incluso volver a configurar la sincronización suele mejorar mucho el rendimiento.

SharePoint Sync muy lenta o “atascada” (procesando 0 KB de x MB)

Problemas de rendimiento en la sincronización de SharePoint

Uno de los síntomas más desesperantes es cuando el cliente de OneDrive muestra un mensaje tipo “Procesando 0 KB de x MB” durante muchísimo tiempo o la sensación general es que “no termina nunca de sincronizar”. Esto suele ocurrir cuando se supera la escala para la que la sincronización de escritorio está pensada.

Microsoft indica claramente que, si tienes más de 100.000 archivos sincronizados en una misma cuenta o equipo, la cosa puede volverse realmente lenta. No es que no funcione, pero cada cambio tarda más en procesarse y el cliente puede pasar largos ratos “pensando”.

Para ver si estás en esta situación, puedes hacer lo siguiente en Windows:

  1. Abrir el Explorador de archivos.
  2. Botón derecho sobre la carpeta de OneDrive (personal o empresarial) y elegir Propiedades.
  3. Fijarte en el número total de archivos. Si la cifra pasa de 100.000, tienes un buen candidato a ser la causa de la lentitud.

Si es tu caso, lo más sensato es reducir la cantidad de carpetas que sincronizas en local. Puedes dejar en el equipo solo lo que realmente uses a diario, y acceder al resto directamente desde el navegador (SharePoint/OneDrive web) sin sincronización local. Esto aligera mucho la carga del cliente y acelera la sincronización de lo que sí mantienes offline.

Otro truco sencillo cuando la sincronización se queda medio “colgada” sin razón aparente es pausar y reanudar la sincronización desde el icono de OneDrive de la bandeja del sistema:

  1. Haz clic en el icono de nube azul de OneDrive en el área de notificación (esquina derecha de la barra de tareas).
  2. Pulsa en el menú de más opciones y elige “Pausar la sincronización” durante 2, 8 o 24 horas.
  3. Vuelve a abrir el mismo menú y selecciona “Reanudar la sincronización”.

Este “apagado y encendido” suave suele ser suficiente para que el proceso se reactive correctamente si se había quedado en un estado intermedio sin avanzar.

Icono de sincronización en listas de SharePoint que no desaparece

En el caso concreto de las listas de SharePoint y Microsoft Lists, muchos usuarios se encuentran con un pequeño icono de sincronización junto al nombre de la lista que no se va nunca, incluso aunque haya conexión a Internet y aparentemente todo esté bien.

El efecto práctico es muy preocupante: los datos que introduces se quedan solo en tu PC, no llegan a la nube y, por tanto, el resto de compañeros no los ven. Esto provoca confusión, sensación de pérdida de datos y, en entornos de trabajo compartidos, auténticos quebraderos de cabeza.

En realidad, lo que sucede es que la sincronización en segundo plano de la lista se ha quedado bloqueada o no ha llegado a iniciarse correctamente. Para asegurarte de que el motor de sincronización está funcionando, conviene revisar primero que el proceso de OneDrive para listas está activo:

  1. Abrir el Administrador de tareas de Windows.
  2. En la pestaña de procesos en segundo plano, buscar “Servicio de sincronización de Microsoft OneDrive” o el ejecutable OneDrive.Sync.Service.exe.
  3. Si ese proceso no aparece, la sincronización de listas no está corriendo; puede que tu organización la haya deshabilitado mediante políticas.

Si el proceso sí se está ejecutando, la causa suele ser más sutil. Microsoft permite habilitar un registro (logging) a nivel de aplicación web para ver exactamente qué pasa con la lista:

  1. Abre la lista en el navegador usando Microsoft Edge, Chrome o Firefox en un equipo con Windows 10 o superior.
  2. Pulsa F12 para abrir las herramientas de desarrollador.
  3. Ve a la pestaña “Application” (o equivalente según el navegador).
  4. En el panel izquierdo, dentro de “Almacenamiento local” (Local Storage), selecciona el dominio de tu sitio, por ejemplo https://contoso.sharepoint.com.
  5. Añade una nueva clave llamada sharepoint.datasync.nucleus.logToConsole con el valor true.
  6. Con las herramientas abiertas, cambia a la pestaña “Console” y pulsa F5 para recargar la página.
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La consola empezará a mostrar líneas de registro útiles. Entre ellas deberías encontrar alguna que contenga “Lista encontrada”. A partir de ahí, hay varios escenarios:

  • Si no aparece ninguna línea con ese texto, es posible que la lista aún no se haya procesado para sincronización; toca esperar a que se complete la configuración silenciosa.
  • Si aparece “Lista encontrada” pero en el texto ves “unsynced:true”, significa que esa lista no es compatible con la sincronización sin conexión por diseño; en ese caso, no hay nada que hacer salvo usarla solo online.
  • Si se muestra “Lista encontrada” y no sale el indicador de “unsynced:true”, pero la sincronización sigue sin funcionar, podría tratarse de un problema de cliente concreto en tu equipo, para el que la recomendación oficial es abrir un caso con soporte.

Si prefieres una vía más directa (aunque más “bruta”) y no quieres liarte con registros, hay un atajo que en la práctica funciona muchas veces: matar el proceso de SharePoint desde el Administrador de tareas. Los pasos típicos son:

  • Abrir de nuevo el Administrador de tareas.
  • Buscar el proceso relacionado con SharePoint o la sincronización de listas.
  • Seleccionarlo y hacer clic en “Finalizar tarea”.

Tras reiniciar el equipo, la tarea de sincronización se levanta otra vez de forma automática y, en muchos casos, la lista vuelve a sincronizar correctamente tanto los cambios locales como los online.

Conflictos de archivos y errores de sincronización en OneDrive para trabajo o escuela

En entornos corporativos es habitual trabajar con OneDrive para la empresa o para educación conectado a bibliotecas de SharePoint. Aquí no solo hablamos de listas, sino de documentos de Office, PDFs, imágenes, etc. En este contexto, los problemas más típicos son los conflictos de sincronización entre la copia local y la del servidor.

Cuando el cliente detecta que hay dos versiones distintas del mismo archivo (por ejemplo, tú has editado localmente mientras otro usuario lo cambiaba en SharePoint), salta un aviso de error y el icono de OneDrive en la bandeja del sistema muestra un símbolo de advertencia.

Desde ahí, si pulsas con el botón derecho o mantienes presionado el icono, puedes elegir la opción “Resolver” o similar. Las opciones dependen del tipo de archivo:

  • Archivos de Office (Word, Excel, PowerPoint): suele aparecer “Abrir para resolver”, que abre el archivo en modo de coautoría, resaltando los cambios para que puedas decidir qué conservar. También verás opciones como “Guardar una copia” (para guardar tu versión fuera de la carpeta sincronizada) o “Descartar” para desechar tus cambios y quedarte con la versión del servidor.
  • Archivos que no son de Office (PDF, imágenes, etc.): OneDrive normalmente te da a elegir entre la versión del servidor, tu versión local, o mantener ambas (guardando la del servidor en la carpeta sincronizada y permitiendo guardar la otra con otro nombre).

En algunos casos, OneDrive ni siquiera marca el conflicto como error si el archivo no es de Office: simplemente crea dos copias del archivo, añadiendo el nombre del dispositivo al nombre de una de ellas. Por ejemplo, podrías ver algo como “Informe.docx” y “Informe-PC-Oficina.docx”. Ahí ya tienes que decidir tú qué hacer:

  • Abrir las versiones, comparar y combinar los cambios en un documento único; luego borrar el resto.
  • Renombrar las versiones para distinguirlas claramente si quieres conservar ambas.
  • Dejar las dos copias si realmente necesitas versiones separadas.

Cuando terminas de resolver conflictos y ya no quedan errores, lo normal es que la sincronización vuelva a un estado estable. Si los conflictos se repiten a menudo, conviene revisar hábitos de trabajo (quién abre qué, durante cuánto tiempo, etc.) y valorar si merece la pena trabajar más desde el navegador con coautoría en tiempo real.

Archivos que no se suben por culpa de caché y Centro de carga de Office

Otro foco de problemas es el Centro de carga de Microsoft Office y los archivos almacenados en caché. En determinadas versiones y escenarios, esa caché puede quedarse corrupta y bloquear el flujo normal de subida de documentos desde el cliente de OneDrive a la biblioteca de SharePoint.

Los síntomas típicos incluyen subidas que nunca terminan, errores recurrentes en los mismos archivos o AutoSave que parece no funcionar bien cuando trabajas desde escritorio. Para descartar este origen, puedes probar a limpiar los archivos en caché del Centro de carga:

  1. En el área de notificación de la barra de tareas, busca el icono del Centro de carga de Office (un círculo naranja con una flecha blanca hacia arriba; si ves dos, usa el más oscuro).
  2. Pulsa con el botón derecho y selecciona “Configuración”.
  3. Haz clic en “Eliminar archivos almacenados en caché”.
  4. Confirma el borrado con la opción “Eliminar información almacenada en caché”.

Tras esto, vuelve a intentar la sincronización. Si los problemas desaparecen, es muy probable que la caché corrupta fuera el origen. Si siguen igual, al menos ya has descartado una causa que es bastante común.

Detener y volver a sincronizar bibliotecas completas

Cuando empiezas a ver un montón de errores en muchos archivos de una misma biblioteca, a veces es menos doloroso “resetear” la sincronización de esa biblioteca que ir corrigiendo uno por uno. La idea es sencilla: dejar de sincronizar, conservar los archivos que ya tienes localmente y volver a enlazar la biblioteca para que se descargue una copia nueva desde SharePoint.

Al detener la sincronización, lo único que haces es romper el vínculo entre la carpeta local y la biblioteca de SharePoint. Los archivos ya descargados se quedan donde están (en tu disco) y también siguen en la nube, no se borra nada por el hecho de parar.

Antes de iniciar de nuevo la sincronización, es muy recomendable renombrar la carpeta local antigua para evitar que el nuevo cliente intente usar el mismo nombre y acabe añadiendo sufijos tipo “OneDrive @ Contoso 1”. Si no has cambiado la ubicación, la ruta por defecto suele ser algo como:

C:\Users\<usuario>\OneDrive @ <nombre de la organización>

Una vez renombrada, desde la interfaz web de SharePoint puedes usar el botón “Sincronizar” en la biblioteca para volver a configurar la sincronización en el equipo, eligiendo si quieres o no mantener la ruta de siempre o una distinta.

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Restricciones, límites y contenido que no se puede sincronizar

No todo lo que tienes en SharePoint puede sincronizarse alegremente con el cliente de OneDrive. Hay límites en el número de elementos, tamaños máximos de archivo, caracteres permitidos en nombres y tipos de archivo bloqueados. Si te saltas alguno de estos, la sincronización puede fallar en unos pocos archivos o detenerse entera.

Algunos puntos clave a tener en cuenta:

  • Número máximo de elementos sincronizables por biblioteca o cuenta (cuando lo superas, el rendimiento cae en picado).
  • Límite de tamaño de archivo por elemento (no todos los archivos gigantes son aceptados).
  • Caracteres no válidos en nombres de archivo o carpeta (por ejemplo, algunos símbolos especiales, comillas o cadenas reservadas).
  • Tipos de archivo que el propio servicio bloquea por seguridad o política.

Microsoft ofrece herramientas automáticas para renombrar archivos y carpetas problemáticos y adaptarlos a los requisitos de SharePoint y OneDrive. Si ves una lista de errores repetidos sobre los mismos elementos, suele merecer la pena pasar ese corrector para limpiar nombres y quitar símbolos “raros” o rutas excesivamente largas.

¿Está tu biblioteca permitida para sincronizarse sin conexión?

Un caso muy habitual es pensar que “la sincronización falla” cuando, en realidad, un administrador de SharePoint ha deshabilitado la sincronización para un sitio o una biblioteca concreta. En ese escenario:

  • Al ver la biblioteca en el navegador, el botón “Sincronizar” directamente no aparece.
  • Si intentas forzar la sincronización, recibirás un error indicando que las opciones definidas por el administrador prohíben sincronizar esa biblioteca con el equipo local.

Si no eres administrador, lo único que puedes hacer es hablar con el admin de SharePoint y pedirle que revise la configuración. Si sí lo eres, tienes dos niveles a comprobar:

Para que el sitio se pueda usar sin conexión:

  1. Entra en el sitio de SharePoint.
  2. Pulsa el icono de engranaje (Configuración) y selecciona “Configuración del sitio”.
  3. En la sección “Buscar”, selecciona “Buscar y disponibilidad sin conexión”.
  4. En “Disponibilidad de cliente sin conexión”, marca “Sí”.
  5. Guarda los cambios con “Aceptar”.

Para que una biblioteca concreta se pueda sincronizar:

  1. Ve a la biblioteca en cuestión.
  2. En la pestaña de biblioteca, entra en “Configuración de la biblioteca”.
  3. En “Configuración general”, haz clic en “Configuración avanzada”.
  4. En “Disponibilidad de cliente sin conexión”, selecciona “Sí”.
  5. Confirma con “Aceptar”.

Hasta que estas opciones no estén correctamente habilitadas, no intentes pelearte con el cliente de OneDrive, porque por muy bien que funcione, nunca tendrá permiso para sincronizar esa biblioteca.

Credenciales, permisos y problemas de inicio de sesión

Otro clásico: parece que la sincronización no va, pero en realidad es un problema de autenticación. Si no has iniciado sesión en SharePoint Online con la cuenta correcta, o has cambiado la contraseña y el cliente no la ha actualizado, la conexión entre tu equipo y el backend se corta o se vuelve intermitente.

Para minimizar estos líos, es recomendable:

  • Asegurarte de que has iniciado sesión en SharePoint Online con la cuenta que realmente tiene acceso a la biblioteca (normalmente, tu cuenta de Microsoft 365 corporativa o educativa).
  • Marcar la opción de “Mantener la sesión iniciada” en el navegador para evitar que la sesión caduque a la mínima.
  • Revisar en la configuración de OneDrive (pestaña “Cuentas”) que la cuenta conectada es la esperada y no otra diferente.

Si has cambiado recientemente la contraseña de tu cuenta, conviene cerrar sesión en OneDrive y volver a iniciarla con la nueva, para que el cliente deje de usar credenciales antiguas guardadas en caché.

Reparar, restablecer o reinstalar OneDrive y Office (últimos recursos)

Cuando ya has revisado filtros, conflictos, credenciales, límites, cachés… y la sincronización sigue comportándose de manera rara, toca plantearse actuar sobre el propio software: reparar o restablecer OneDrive y/o Office.

En muchos equipos, una reparación de Office (desde el panel de “Programas y características” o desde Configuración > Aplicaciones) arregla errores sutiles sin tener que desinstalar nada. Esta reparación suele actualizar componentes compartidos que afectan a la integración con OneDrive, al centro de carga o a la coautoría de documentos.

Si con la reparación no basta, puedes:

  • Detener la sincronización de todas las carpetas en OneDrive, desvincular el PC desde la pestaña “Cuentas” y cerrar completamente el cliente.
  • Borrar la carpeta de caché de archivos de Office en C:\Usuarios\<usuario>\AppData\Local\Microsoft\Office\16.0\OfficeFileCache.
  • Volver a iniciar OneDrive, configurar la cuenta y volver a sincronizar las bibliotecas desde el navegador (botón “Sincronizar”).

Si la instalación de OneDrive procede de Hacer clic y ejecutar (Click-to-Run) de Office, o si usas un instalador MSI, los pasos concretos para desinstalar y reinstalar cambian ligeramente. En cualquier caso, esa opción debería quedar siempre como último paso, cuando el resto de soluciones han fallado y, preferiblemente, coordinada con el departamento de TI.

El bug de AutoSave con sitios de SharePoint sincronizados

No todos los problemas dependen de tu configuración; a veces el fallo está directamente en el producto. Un ejemplo reciente es un bug reconocido por Microsoft que afecta al guardado automático (AutoSave) en sitios de SharePoint sincronizados, en versiones de OneDrive a partir de la 25.222.1112.0002 (incluyendo anillo diferido).

El síntoma es muy traicionero: abres un archivo desde el Explorador de archivos, crees que está sincronizado con SharePoint y trabajas con AutoSave activado, pero en realidad los cambios solo se guardan en la instancia local. Nada de lo que haces llega al sitio de SharePoint. Si luego abres el mismo documento desde la web o desde Word/Excel conectado directamente al sitio, esos cambios no aparecen.

Microsoft ha confirmado que se trata de un error conocido en Windows/OneDrive y que la solución llegará mediante futuras actualizaciones del cliente de sincronización. Mientras tanto, la recomendación oficial es bastante clara:

  • Para documentos críticos, prioriza abrirlos y editarlos desde el navegador (“Open in Browser”).
  • O bien accede al sitio de SharePoint directamente desde Word, Excel, etc., en lugar de usar solo la copia local sincronizada.

Lo más llamativo del caso es que este problema no siempre aparece reflejado en el panel público de estado de Microsoft 365. Aunque internamente haya incidentes abiertos, el “Service Health” no necesariamente los muestra, así que podrías estar sufriendo un bug global sin que la página de estado lo indique.

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Problemas de sincronización con Excel, Power BI y edición multiusuario

Los escenarios complejos, como el de un archivo de Excel guardado en SharePoint con modelo semántico de Power BI y varios conjuntos de datos enlazados, son especialmente propensos a dar guerra cuando entra en juego la sincronización.

Imagina un libro de Excel en SharePoint con:

  • Un modelo semántico de Power BI dentro del propio archivo.
  • Tres conjuntos de datos importados desde Power BI vía “Exportar > Datos resumidos > .xlsx con conexión en vivo (hasta 500.000 filas)”.
  • Alrededor de 20 personas editando manualmente celdas desbloqueadas.

Si actualizas los conjuntos de datos en el navegador, todo parece perfecto: los datos refrescan, guardas y las actualizaciones se ven más tarde también en el escritorio. El problema aparece cuando, después de esa actualización en el navegador, vuelves a Excel de escritorio y:

  • Intentas guardar y aparece el mensaje “Se detectaron errores al guardar… Microsoft Excel puede guardar el archivo eliminando o reparando algunas características”.
  • O intentas volver a actualizar los conjuntos de datos desde escritorio y el archivo se “rompe”, perdiendo conexiones con las exportaciones en vivo.

Curiosamente, si haces el proceso al revés (actualizar desde escritorio y luego abrir en el navegador), el problema no se reproduce. Esto apunta a posibles incompatibilidades entre cómo Excel Online y Excel de escritorio manejan ciertos vínculos o conexiones de Power BI en escenarios complejos.

En entornos donde varias personas van a trabajar diariamente sobre el mismo libro con conexiones en vivo a Power BI, lo más prudente suele ser:

  • Definir una forma de trabajo única para la actualización de datos (por ejemplo, solo se refresca desde el escritorio, y el resto usa el navegador solo para ver o editar campos manuales, o al revés).
  • Limitar quién tiene permiso para ejecutar actualizaciones de conjuntos de datos, para evitar que varios usuarios disparen refrescos conflictivos.
  • Guardar copias de seguridad periódicas del archivo, para poder restaurar conexiones si se corrompe por un conflicto entre versiones.

En cualquier caso, cuando veas mensajes de error de guardado tras una actualización de datos compleja, conviene no aceptar sin más la reparación automática de Excel sin antes guardar una copia “tal cual” con otro nombre, por si la reparación elimina vínculos importantes que luego necesitas recuperar.

Retrasos de sincronización entre usuarios y cómo diagnosticarlos

Otro escenario muy común, especialmente en OneDrive para trabajo o escuela, son los retrasos visibles entre que un usuario sube un archivo y otro lo ve actualizado. A veces la sincronización funciona, pero mucho más lenta de lo normal.

La propia Microsoft recomienda un método muy simple para acotar dónde está el retraso:

  1. En el dispositivo del usuario A, crea un archivo nuevo pequeño (Word o Excel) dentro de una carpeta sincronizada con SharePoint.
  2. Observa cuánto tarda el icono del archivo en pasar al estado de marca verde en el Explorador de archivos.
  3. Abre la biblioteca en SharePoint Online y verifica cuándo aparece el archivo o el cambio; apunta ese tiempo.
  4. En el dispositivo del usuario B, mira cuánto tarda en llegarle el archivo nuevo o la versión actualizada desde que ya está visible y correcto en la nube.

Comparando los tiempos de los pasos anteriores podrás saber si el problema está en la subida desde A, la propagación en la nube o la descarga en B. Una vez localizado, las medidas típicas para mejorar la velocidad incluyen:

  • Detener la sincronización de todas las carpetas y “Desvincular este PC” desde la configuración de cuentas de OneDrive.
  • Cerrar la aplicación de OneDrive y eliminar la carpeta de caché de Office mencionada antes.
  • Desde SharePoint Online, usar el botón “Sincronizar” para volver a vincular las bibliotecas a una nueva carpeta local (por ejemplo, C:\NuevaCarpeta) y esperar a que todos los archivos completen la sincronización (iconos azules o de marca verde).
  • Hacer una prueba de subida/bajada de nuevo y medir si los tiempos mejoran.

Recuerda también que el tamaño del archivo influye muchísimo: no es lo mismo sincronizar un Word de 50 KB que un Excel con cientos de miles de filas. Para medir tiempos de sincronización real, usa siempre archivos de prueba pequeños.

Qué debes preparar antes de abrir un caso con soporte de Microsoft

Hay situaciones en las que, por mucho que toques cliente, navegador y configuración, el problema persiste y necesitas escalarlo a soporte de Microsoft. En esos casos, ir bien preparado ahorra días de correos de ida y vuelta.

Como mínimo, deberías tener lista esta información:

  • Correo electrónico con el que inicias sesión en la aplicación web o en Microsoft 365.
  • Franja horaria aproximada en la que se produjo el problema (una hora concreta suele ser suficiente).
  • Descripción detallada de lo que estás viendo: mensajes de error, qué pasos sigues, si ocurre con todos los archivos o solo con algunos, etc.
  • Navegador que utilizas (Edge, Chrome, Firefox) y versión, si es posible.

Opcionalmente, pero muy recomendable, incluye:

  • Capturas de pantalla de los errores o del comportamiento extraño.
  • Registros de consola si has habilitado el logging con la clave sharepoint.datasync.nucleus.logToConsole en el almacenamiento local.
  • Registros de cliente de SharePoint, que se encuentran en %localappdata%\Microsoft\OneDrive\logs\ListSync (suele haber una carpeta “Business1”; comprímela y adjúntala tras hacer clic derecho > Enviar a > Carpeta comprimida).

Los administradores de Microsoft 365 pueden crear solicitudes de soporte desde el Centro de administración, rellenando el panel con la descripción y adjuntando toda la información anterior. Cuanto más completo sea ese primer envío, más fácil será que el equipo de producto pueda reproducir y solucionar el caso.

Como ves, la sincronización de SharePoint, OneDrive y Microsoft Lists es una pieza muy potente de la colaboración en Microsoft 365, pero también delicada. Controlar el volumen de archivos, entender los límites del servicio, revisar periódicamente conflictos y cachés y conocer los principales bugs conocidos te permite reaccionar rápido cuando algo falla, minimizar el impacto en tu equipo y, llegado el caso, hablar con soporte de Microsoft con datos en la mano en lugar de ir a ciegas.