- Los perfiles de red pública y privada en Windows 11 controlan visibilidad, seguridad y opciones de compartición en cada red.
- La configuración de Red e Internet permite cambiar el perfil, ajustar TCP/IP, limitar datos y activar funciones como VPN o punto de acceso.
- Para compartir archivos e impresoras es imprescindible usar red privada, habilitar descubrimiento de red y configurar correctamente el firewall.
- Herramientas avanzadas como PowerShell, el Registro y el uso de VPN completan el control técnico y la protección en redes públicas.
¿Te cuesta entender qué son los perfiles de red en Windows 11, cuándo usar uno u otro y por qué a veces no puedes compartir carpetas o impresoras entre tus equipos? No eres la única persona: buena parte de los problemas de red en casa o en la oficina vienen de no tener bien configurado si una red es pública o privada, o de no saber dónde están esas opciones tan escondidas en la nueva configuración de Windows 11.
Dominar los perfiles de red en Windows 11 es clave para encontrar el equilibrio entre seguridad y comodidad: protegerte cuando te conectas al Wi‑Fi de un aeropuerto, pero poder compartir archivos y recursos cuando estás en tu casa o en tu trabajo. En esta guía extensa vamos a ver qué son estos perfiles, cómo cambiarlos paso a paso desde la interfaz gráfica, cómo manejarlos con PowerShell y el Registro, cómo crear redes locales y compartir archivos, y también cómo solucionar los errores típicos que suelen aparecer.
Qué es un perfil de red en Windows 11 y por qué importa
Un perfil de red en Windows 11 es un conjunto de ajustes predefinidos que determinan cómo se comporta el sistema cuando te conectas a una red concreta: seguridad del firewall, opciones de uso compartido, visibilidad del equipo, detección de otros dispositivos y varios parámetros más de red.
Cuando te conectas por primera vez a una red cableada o Wi‑Fi, Windows 11 te pregunta (de forma más o menos explícita, según la versión) si quieres que tu equipo sea detectable por otros dispositivos. Según lo que respondas, asigna un perfil de red: pública o privada. Ese dato es la base de toda la configuración posterior de seguridad.
La idea es sencilla: no es lo mismo conectarte a tu router de casa, donde conoces los dispositivos que hay, que a la Wi‑Fi abierta de un hotel o una cafetería, donde puede haber cualquiera conectado. Windows 11 aplica un nivel de protección diferente según el tipo de red que elijas.
Estos perfiles afectan directamente al firewall de Windows y a opciones como el descubrimiento de red, el uso compartido de archivos e impresoras, las carpetas públicas o la forma en que otros dispositivos ven tu PC. Y, aunque parecen un simple interruptor, marcan la diferencia entre tener la red funcional o estar totalmente bloqueado.
En la práctica, Windows 11 maneja dos tipos de perfil estándar para las redes domésticas y de trabajo: público y privado. Con ellos puedes cubrir casi todos los escenarios habituales tanto en el hogar como en una pequeña oficina.
Diferencias entre red pública y red privada en Windows 11
La distinción entre red pública y red privada es el corazón de los perfiles de red. De ella dependen el nivel de exposición de tu equipo y la posibilidad (o no) de compartir recursos con otros dispositivos de la red.
Red pública: máxima precaución en redes ajenas
La red pública es el modo pensado para conexiones en las que no confías o no controlas quién más está conectado: aeropuertos, cafeterías, centros comerciales, hoteles, Wi‑Fi de invitados de una empresa, etc. Windows asume que cualquiera podría intentar “curiosear” en la red.
Cuando marcas una red como pública, el sistema aplica un conjunto de restricciones fuertes:
- Tu equipo no es visible en la red: se desactiva el descubrimiento de red, por lo que otros dispositivos no verán tu PC en el explorador de red.
- Se bloquea el uso compartido de archivos e impresoras: no se podrá llegar a tus carpetas compartidas, ni a impresoras que tengas publicadas, ni a recursos similares.
- El firewall adopta una política muy restrictiva: se cierran la mayoría de puertos y solo se permite el tráfico estrictamente necesario para navegar y usar servicios básicos.
Aun así, usar una red como pública no te hace invulnerable. Siempre que te conectes a redes Wi‑Fi abiertas o que no controles, lo recomendable es combinar el perfil público con una VPN (sea un servicio comercial o un túnel hacia tu casa) para cifrar todo tu tráfico y evitar que puedan espiar lo que haces.
Red privada: ideal para casa y pequeñas oficinas
La red privada es el modo destinado a tu hogar o a pequeñas oficinas, donde confiamos en el router y en los dispositivos conectados. Aquí el objetivo es justo el contrario: facilitar el intercambio de archivos, impresoras y otros recursos dentro de la misma red local.
Cuando una red está marcada como privada, Windows 11 “relaja” algunas medidas de seguridad internas (sin dejar el equipo desprotegido frente a Internet) y permite:
- Activar el descubrimiento de red: los dispositivos pueden verse entre sí desde el Explorador de archivos en la sección “Red”.
- Compartir archivos, carpetas e impresoras: puedes publicar recursos en tu equipo para que otros ordenadores de la red los utilicen.
- Detectar dispositivos como televisores, NAS o impresoras de red: muy útil para multimedia, copias de seguridad y trabajo colaborativo.
Es importante limitar el perfil privado solo a redes en las que confíes. Si estás en un entorno donde haya personas o dispositivos que no conoces o que no te generan confianza, es mejor mantener el perfil en público aunque estés en un lugar físicamente “seguro”.
En entornos de trabajo, usar red privada es prácticamente obligatorio para poder acceder a servidores, carpetas compartidas, impresoras de red o aplicaciones internas. Eso sí, puedes ajustar el firewall manualmente para endurecer todavía más la seguridad sin perder la funcionalidad requerida.
Cómo acceder a la configuración de Red e Internet en Windows 11
La configuración de Red e Internet en Windows 11 centraliza todas las opciones relacionadas con Wi‑Fi, Ethernet, VPN, puntos de acceso móvil, uso de datos, estado de red y perfiles. Desde aquí es desde donde vas a controlar casi todo lo que veremos en el artículo.
Tienes varias formas de abrir esta sección de la configuración del sistema:
- Desde el menú Inicio: pulsa en el botón Inicio, escribe “Configuración” y entra en la app Configuración. Luego elige “Red e Internet” en el panel izquierdo.
- Atajo de teclado: pulsa Windows + I para abrir directamente Configuración y, a continuación, entra en “Red e Internet”.
- Desde el icono de red en la barra de tareas: haz clic derecho en el icono de Wi‑Fi o Ethernet y selecciona “Configuración de red e Internet”.
En la parte superior de la ventana verás el estado de la conexión: red a la que estás conectado, tipo de conexión (Wi‑Fi o Ethernet), acceso a Internet y, en muchas versiones, un acceso directo a “Uso de datos” o a la configuración avanzada.
Desde este mismo apartado puedes saltar a la mayoría de funciones: ver las propiedades de la red actual, cambiar el perfil de red, configurar una conexión VPN, activar el punto de acceso móvil, ver los adaptadores, etc. Es la puerta de entrada a toda la configuración de red de Windows 11.
Cómo cambiar el perfil de red a pública o privada en Windows 11
Cambiar una red de pública a privada (o al revés) es una de las tareas más habituales: necesitas que la red de casa sea privada para compartir recursos, pero quieres que el portátil use red pública cuando vas a una cafetería o a un cliente.
El procedimiento desde la configuración gráfica es bastante directo, aunque cambia ligeramente si estás conectado por Wi‑Fi o por cable Ethernet.
Cambiar el perfil para redes Wi‑Fi
Si estás conectado a una red inalámbrica, estos son los pasos generales para ajustar el perfil de red:
- Abre Configuración con Windows + I y entra en “Red e Internet”.
- Pulsa en “Wi‑Fi” en el panel izquierdo o central, según tu versión.
- Haz clic sobre la red Wi‑Fi a la que estás conectado. En algunas versiones aparece directamente; en otras, entra primero en “Administrar redes conocidas” y selecciona la red en uso.
- Localiza la sección “Tipo de perfil de red”. Verás las opciones “Pública” y “Privada”.
- Elige “Pública” si quieres máxima seguridad (invisibilidad, sin compartir recursos) o “Privada” si estás en casa o en tu oficina y necesitas compartir archivos e impresoras.
En cuanto cambias el perfil, Windows ajusta automáticamente el firewall y las opciones de compartición asociadas a la nueva categoría. No suele hacer falta reiniciar para que los cambios surtan efecto.
Cambiar el perfil para redes Ethernet (cable)
En conexiones por cable Ethernet el procedimiento es similar, solo cambia el punto de entrada dentro de la configuración:
- Abre Configuración > Red e Internet.
- Haz clic en “Ethernet” para ver la información de la red cableada activa.
- Pulsa sobre la conexión Ethernet actual para ver sus propiedades.
- Busca el apartado “Tipo de perfil de red” y selecciona “Pública” o “Privada” según lo que necesites.
En ambos casos, Wi‑Fi y Ethernet, la lógica del perfil es la misma: pública para redes ajenas o potencialmente peligrosas, privada para entornos bajo tu control donde quieras compartir recursos con otros dispositivos.
Ten en cuenta que Windows suele establecer las redes nuevas como públicas por defecto, precisamente para pecar de prudente. Por eso, si al llegar a casa no puedes compartir nada, lo primero que debes revisar es que tu red doméstica esté marcada como privada.
Configuración avanzada de red: TCP/IP, IP, DNS y cifrado
Más allá de elegir entre red pública o privada, Windows 11 ofrece una serie de opciones avanzadas para optimizar TCP/IP y tu red que te permiten controlar direcciones IP, DNS, cifrado de consultas y otros detalles importantes de la conexión.
Gestión de direcciones IP con DHCP o IP fija
TCP/IP define cómo se comunica tu equipo con el resto de la red. Lo habitual es usar DHCP, un servicio que asigna automáticamente una dirección IP a cada dispositivo para que no tengas que configurarla a mano.
Para ver o modificar la asignación IP de tu equipo en Windows 11, puedes hacer lo siguiente:
- Abre Configuración > Red e Internet y selecciona la conexión correspondiente:
- Wi‑Fi: entra en “Wi‑Fi” > “Administrar redes conocidas” y elige la red.
- Ethernet: entra en “Ethernet” y haz clic sobre la red activa.
- En las propiedades busca el apartado “Asignación IP” y pulsa en “Editar”.
- Escoge entre “Automático (DHCP)” o “Manual”:
- Automático (DHCP): el router o punto de acceso asigna IP y DNS de forma automática (opción recomendada para la mayoría de usuarios).
- Manual: puedes introducir una IP fija, puerta de enlace, máscara de subred y servidores DNS concretos.
El modo manual es útil cuando necesitas IP estática para servicios concretos (por ejemplo, un servidor interno, una impresora de red, un NAS o reglas específicas de firewall) o cuando el router de la red requiere configuraciones fijas.
Dirección IP: cómo localizarla rápidamente
Si necesitas saber cuál es la dirección IP de tu equipo dentro de la red local (por ejemplo, para mapear una unidad de red o configurar un reenvío en el router), puedes verlo fácilmente desde Configuración:
- Ve a Configuración > Red e Internet y entra en “Wi‑Fi” o “Ethernet” según corresponda.
- Haz clic en la red a la que estás conectado para ver sus propiedades.
- Busca el apartado “Propiedades” y localiza “Dirección IPv4”: ahí verás la IP que tu router ha asignado al equipo.
También puedes usar el comando ipconfig en una ventana de Símbolo del sistema o PowerShell, pero para la mayoría de usuarios la interfaz gráfica es más cómoda.
DNS y DNS sobre HTTPS (DoH)
Los servidores DNS se encargan de traducir los nombres de dominio (como ejemplo.com) en direcciones IP. Windows 11 te permite definir servidores DNS personalizados y, además, cifrar las consultas mediante DNS sobre HTTPS (DoH).
Al editar la configuración IP de una conexión (en el mismo apartado donde eliges DHCP o manual), puedes especificar:
- Servidores DNS preferidos y alternativos, tanto en IPv4 como en IPv6.
- El modo de DNS sobre HTTPS para cada servidor:
- Desactivado: las consultas DNS se envían sin cifrar.
- Activado (plantilla automática): Windows intenta detectar automáticamente la configuración DoH del servidor.
- Activado (plantilla manual): defines manualmente la plantilla de DNS sobre HTTPS proporcionada por tu proveedor.
Si usas DoH, tienes la opción “Fallback a texto sin formato”: cuando está activada, si el cifrado falla se envía la consulta DNS sin cifrar; si está desactivada, la consulta no se envía si no se puede usar HTTPS. Para maximizar la privacidad, lo ideal es desactivar el fallback, siempre que el proveedor de DNS soporte correctamente DoH.
Límite de datos y conexión de uso medido
Si tu conexión tiene un plan de datos limitado (por ejemplo, compartes Internet con el móvil o usas un router 4G), Windows 11 permite marcarla como conexión de uso medido y establecer un límite de datos para controlar mejor el consumo.
El sistema puede ayudarte a no pasarte del límite reduciendo el uso en segundo plano y avisándote cuando te acerques a la cifra que hayas fijado.
Para configurar un límite de datos en la red actual, los pasos típicos son:
- Abre Configuración > Red e Internet.
- En el estado de la red, haz clic en “Uso de datos” asociado a la conexión activa.
- Pulsa en “Introducir límite” y elige el tipo de límite (mensual, un único periodo, sin límite fijo pero con control).
- Indica la cantidad de datos y el periodo y guarda los cambios.
Al marcar una conexión como de uso medido, Windows tiende a reducir descargas automáticas, actualizaciones de aplicaciones y sincronizaciones intensivas, lo que ayuda a evitar sorpresas en la factura.
Modo avión y gestión rápida de conexiones
El modo avión en Windows 11 es una forma rápida de apagar toda la conectividad inalámbrica: Wi‑Fi, redes móviles, Bluetooth, NFC y otras radios que pueda tener tu equipo.
Te puede venir bien en un portátil o tablet cuando estás viajando, quieres ahorrar batería, o necesitas cumplir normas de seguridad en un avión o en determinados entornos de trabajo.
Hay dos formas principales de activar o desactivar el modo avión:
- Desde los iconos rápidos de la barra de tareas: haz clic en el área donde se agrupan red, volumen y batería y, en el panel que se abre, pulsa el botón “Modo avión”.
- Desde Configuración: entra en “Red e Internet” > “Modo avión” y usa el interruptor para activarlo o desactivarlo.
Mientras el modo avión esté activo, las comunicaciones inalámbricas se cortan. Puedes volver a habilitar Wi‑Fi o Bluetooth manualmente según lo necesites, incluso manteniendo el modo avión, dependiendo de la configuración y del equipo.
Crear redes locales, grupos de trabajo y compartir archivos
Una vez que tienes claro el perfil de red, el siguiente paso lógico en un entorno doméstico o de oficina pequeña es crear una red local funcional: que los ordenadores se vean entre sí, compartan carpetas e impresoras y puedan intercambiar archivos fácilmente.
Lo primero es asegurarte de que todos los equipos están conectados al mismo router, ya sea por cable Ethernet o por Wi‑Fi. El router será el “hub” de tu red, asignando direcciones IP únicas a cada dispositivo mediante DHCP.
Después debes verificar que la red está marcada como privada en cada ordenador. Recuerda: si el perfil está en público, el equipo estará más protegido, pero no será visible ni compartirá nada con el resto.
Para una red de grupo de trabajo privada típica en Windows 11, asegúrate de:
- Tener el perfil de red en “Privado” en todos los equipos implicados.
- Activar el descubrimiento de redes para que los equipos se vean mutuamente.
- Habilitar el uso compartido de archivos e impresoras en el perfil privado.
Configurar las opciones de uso compartido avanzado
Windows 11 mantiene parte del viejo “Centro de redes y recursos compartidos”, heredado de versiones anteriores, para algunas configuraciones avanzadas de uso compartido.
Para ajustar estas opciones, puedes seguir un camino similar a este:
- Abre Configuración > Red e Internet y entra en “Configuración de red avanzada”.
- Busca el enlace al “Centro de redes y recursos compartidos” (abre el panel clásico).
- Pulsa en “Cambiar configuración de uso compartido avanzado” en el panel izquierdo.
- En el perfil “Privado”, activa:
- “Activar el descubrimiento de redes”.
- “Activar el uso compartido de archivos e impresoras”.
- En “Todas las redes”, puedes habilitar o deshabilitar:
- Uso compartido de carpetas públicas.
- Uso compartido protegido por contraseña.
Si desactivas la protección con contraseña, cualquier dispositivo de la red podrá acceder a las carpetas compartidas sin credenciales, lo que puede ser cómodo pero menos seguro. En entornos de trabajo suele ser mejor mantenerla activada.
Compartir una carpeta o unidad con otros usuarios de la red
El proceso para compartir una carpeta en Windows 11 es muy parecido al de versiones anteriores y puede hacerse directamente desde el Explorador de archivos.
Para compartir una carpeta concreta con otros usuarios de la red:
- Abre el Explorador de archivos y localiza la carpeta que quieres compartir.
- Haz clic derecho sobre la carpeta y elige “Propiedades”.
- Ve a la pestaña “Compartir” y pulsa en el botón “Compartir…”.
- En la ventana que se abre, despliega la lista y elige “Todos” si quieres que cualquier usuario de la red tenga acceso.
- Ajusta el nivel de permiso: solo lectura (ver archivos) o lectura/escritura (ver y modificar).
- Pulsa en “Compartir” para aplicar los cambios.
Si prefieres compartir solo con usuarios concretos, puedes seleccionar nombres de usuario específicos en lugar de “Todos” y así limitar quién podrá acceder a esa carpeta desde otras máquinas.
En el otro equipo, para acceder a las carpetas compartidas, basta con ir a “Red” en el Explorador de archivos. Verás el nombre del PC que comparte recursos; al hacer doble clic aparecerán las carpetas y, si está habilitada la protección con contraseña, se te pedirá un usuario y contraseña válidos de ese equipo.
Configuración técnica: PowerShell y Registro para perfiles de red
Si te mueves cómodo en herramientas avanzadas o necesitas automatizar cambios en varias máquinas, Windows 11 permite manejar los perfiles de red desde PowerShell y desde el Editor del Registro.
Cambiar el perfil de red con PowerShell
PowerShell ofrece comandos muy directos para gestionar redes y Wi‑Fi con comandos y modificar el perfil de red, lo que es útil para scripts o para entornos administrados.
Para ver los perfiles de conexión actuales abre PowerShell como administrador (clic derecho en Inicio > “Windows PowerShell (administrador)” o similar) y ejecuta:
Get-NetConnectionProfile
Verás una lista con las redes, su nombre y su categoría (pública o privada). Para cambiar una red concreta a privada, por ejemplo, puedes usar:
Set-NetConnectionProfile -Name "NombreDeTuRed" -NetworkCategory Private
Sustituye «NombreDeTuRed» por el nombre real que aparezca en la columna Name al ejecutar Get‑NetConnectionProfile. También puedes establecer la categoría en Public si quieres forzar que una red sea tratada como pública.
Cambiar el tipo de red desde el Editor del Registro
La modificación del perfil de red desde el Registro es más delicada y solo recomendable para usuarios avanzados, ya que cualquier error puede afectar al sistema. Siempre conviene hacer una copia de seguridad del Registro antes.
Si aun así quieres hacerlo, el procedimiento general es:
- Presiona Windows + R, escribe regedit y pulsa Intro para abrir el Editor del Registro.
- Navega hasta la clave:
HKEY_LOCAL_MACHINE\SOFTWARE\Microsoft\Windows NT\CurrentVersion\NetworkList\Profiles - Dentro de Profiles verás varias subclaves, cada una correspondiente a un perfil de red. En el valor “ProfileName” suele aparecer el nombre de la red.
- Localiza la subclave que corresponde a tu red por el nombre.
- Edita el valor DWORD “Category” con uno de estos números:
- 0 para red pública.
- 1 para red privada.
Tras modificar ese valor, el perfil de la red cambiará la próxima vez que el sistema refresque la configuración. Puede ser necesario reiniciar para que se apliquen todos los ajustes correctamente.
Perfiles de red, seguridad y uso de VPN
La elección del perfil de red influye directamente en tu seguridad, pero no lo es todo. Conviene complementar esta configuración con otras buenas prácticas, sobre todo cuando trabajas con datos sensibles o te conectas a redes públicas.
En redes públicas (hoteles, cafeterías, aeropuertos), lo mínimo debería ser:
- Usar siempre el perfil de red pública para impedir que otros dispositivos vean tu equipo.
- Conectarte a través de una VPN, preferiblemente hacia tu propio router de casa si este soporta funciones de servidor VPN, o mediante un servicio VPN comercial de confianza.
Una opción muy interesante para viajeros es utilizar un router de viaje con modo WISP y cliente VPN (por ejemplo, modelos como el ASUS RT‑AX57 Go). Con este tipo de dispositivo:
- router de viaje con modo WISP y cliente VPN se conecta vía Wi‑Fi a la red del hotel o del lugar donde estés.
- Establece automáticamente un túnel VPN hacia tu casa o hacia un servidor remoto de tu proveedor.
- Comparte esa conexión segura con tus dispositivos sin necesidad de instalar aplicaciones VPN en cada uno.
De este modo todo tu tráfico viaja cifrado desde el router portátil, evitando interceptaciones y simplificando mucho la configuración de seguridad cuando te mueves entre diferentes redes públicas.
Problemas frecuentes con perfiles de red y cómo solucionarlos
La gestión de perfiles de red en Windows 11 no está exenta de tropiezos. Hay una serie de errores recurrentes que pueden frustrar bastante si no sabes dónde mirar, pero que suelen tener solución relativamente sencilla.
No puedo cambiar entre red pública y privada
Uno de los fallos más habituales es que la opción de cambiar el perfil aparezca deshabilitada o que, incluso cambiándolo, no surta efecto. Esto suele deberse a problemas de permisos o a servicios de red que no están funcionando correctamente.
Algunas comprobaciones útiles son:
- Asegúrate de que estás usando una cuenta con permisos de administrador. Sin privilegios elevados no podrás modificar ciertas configuraciones de red.
- Reinicia los servicios relacionados con red, como el propio Administrador de conexiones de red, desde la consola de servicios de Windows; si el problema apareció tras actualizar adaptadores, consulta cómo solucionar fallos de red después de actualizar drivers.
- Prueba a cambiar el perfil usando PowerShell con Set‑NetConnectionProfile si la interfaz gráfica se resiste.
No funcionan el intercambio de archivos o las impresoras en red privada
Otro problema clásico es que, incluso marcando la red como privada, no puedas compartir archivos o impresoras. En muchos casos el culpable es el firewall de Windows o que no se haya habilitado bien el uso compartido.
Pasos a revisar cuando tienes este síntoma:
- Comprueba en “Configuración > Privacidad y seguridad > Firewall y protección de red” que las aplicaciones y servicios relacionados con el uso compartido estén permitidos.
- Revisa las opciones de “Uso compartido avanzado” para confirmar que el descubrimiento de redes y el uso compartido de archivos e impresoras están activados en el perfil privado.
- Verifica que la red efectivamente está en modo privado; si ha vuelto a público por algún motivo, las opciones de compartición no funcionarán.
Otros equipos no ven mi PC en la red
Si la red es privada pero tu equipo no aparece en la lista de “Red” de otros dispositivos, es probable que el descubrimiento de redes esté deshabilitado o que haya algún problema temporal con el router.
En estos casos suele bastar con:
- Entrar en Configuración > Red e Internet > Opciones de uso compartido y activar “Activar el descubrimiento de red”.
- Reiniciar el router y los equipos implicados, ya que a veces se trata de un fallo transitorio de la red local.
Desconexiones y lentitud en redes públicas
En redes Wi‑Fi públicas es frecuente sufrir desconexiones, cortes y lentitud. Esto puede estar relacionado con saturación de la red, interferencias o con un perfil mal configurado.
En este entorno, la combinación más sensata es:
- Usar siempre perfil de red pública para que el firewall bloquee intentos de acceso no deseados.
- Protegertte con una VPN para que, incluso si el tráfico es interceptado, viaje cifrado y no sea legible.
Gestionar bien los perfiles de red en Windows 11, ajustar TCP/IP, controlar el uso de datos, entender cómo compartir archivos de forma segura y apoyarte en herramientas como PowerShell o una VPN cuando toca te permite sacarle todo el partido a tu conexión, tanto en casa como en el trabajo, sin renunciar a una seguridad adecuada en redes públicas o poco fiables.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.