Fedora 44 beta con KDE Plasma: todas las novedades

Última actualización: 04/04/2026
Autor: Isaac
  • Fedora 44 beta renueva la experiencia de instalación y unifica la configuración de KDE con Plasma Setup y el nuevo Plasma Login Manager.
  • Incluye GNOME 50, Budgie 10.10 bajo Wayland y un Games Lab modernizado sobre KDE Plasma y la pila Wayland para juegos.
  • Actualiza componentes clave como Linux 6.19, Mesa 25.3.5, systemd 259, Golang 1.26, MariaDB 11.8, Django 6.x y Helm 4.
  • Impulsa la reproducibilidad de paquetes, adopta Nix como herramienta de desarrollo y moderniza CI con Packit y nuevas directrices de empaquetado.

Fedora 44 beta con KDE Plasma

Fedora 44 beta aterriza con KDE Plasma como una de sus grandes protagonistas, situándose como el siguiente gran paso antes del lanzamiento estable de esta distribución comunitaria patrocinada por Red Hat. Fedora sigue siendo el laboratorio donde se prueban muchas de las tecnologías que, más tarde, acaban en Red Hat Enterprise Linux y terminan salpicando al resto del ecosistema GNU/Linux, así que lo que vemos aquí es, en buena medida, el futuro cercano del escritorio Linux.

En esta versión preliminar nos encontramos con cambios profundos en el instalador, mejoras clave en la experiencia con KDE Plasma, novedades en GNOME, un enfoque renovado en videojuegos y un aluvión de actualizaciones de paquetes y herramientas de desarrollo. Aunque es una beta, el sistema está prácticamente cerrado a nivel de características y lo que se busca ahora es pulir errores, por lo que es una oportunidad estupenda para probar qué ofrecerá Fedora 44 en su versión final.

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Novedades del instalador Anaconda y cambios en la experiencia de escritorio

Uno de los puntos donde Fedora 44 beta mete mano es en el comportamiento de Anaconda con las interfaces de red. Hasta ahora, el instalador generaba perfiles de red para todas las tarjetas detectadas, lo que a menudo complicaba la reconfiguración posterior del sistema, sobre todo en equipos con varias interfaces, portátiles que cambian de red con frecuencia o entornos mixtos cable/Wi-Fi.

Con Fedora 44, solo las interfaces de red configuradas explícitamente durante la instalación -ya sea mediante opciones de arranque, archivos kickstart o a través de la interfaz gráfica de Anaconda- se incorporan a la instalación final. Este cambio, que puede parecer menor sobre el papel, soluciona varios problemas arrastrados durante años relacionados con perfiles de red fantasma o configuraciones que se activaban sin que el usuario realmente las hubiese pedido.

Además de mejoras en el instalador, el proyecto también ha trabajado en una experiencia de escritorio más consistente en las distintas ediciones. La idea es que, tanto si eliges Fedora Workstation con GNOME como si apuestas por Fedora KDE Edition u otros spins, encuentres un sistema más coherente, con menos pasos redundantes y menos fricción en la primera puesta en marcha.

En conjunto, estas decisiones demuestran que Fedora 44 no se centra solo en traer paquetes nuevos y kernels más recientes, sino también en limar aspectos prácticos del día a día, como el comportamiento de red desde el primer arranque o la simplicidad del flujo de instalación.

Experiencia unificada con KDE Plasma y nuevo gestor de inicio

Si hay un gran protagonista en esta beta, ese es KDE Plasma. Fedora 44 introduce una experiencia unificada de KDE desde la instalación hasta el primer inicio de sesión, con cambios notables que afectan tanto a la configuración inicial como al propio gestor de acceso.

Por un lado, Fedora 44 integra una aplicación de postinstalación llamada Plasma Setup para todas las variantes que utilizan KDE. Esta herramienta se ejecuta después de completar la instalación y permite ajustar de forma sencilla aspectos clave del entorno gráfico: temas, comportamiento de ventanas, configuración básica y otros detalles que afectan a cómo se siente el escritorio desde el primer minuto.

Como consecuencia, en las ediciones KDE donde entra en juego Plasma Setup, Anaconda desactiva aquellas etapas de configuración que duplicaban opciones ya disponibles en esta aplicación posterior. Con ello se evita que el usuario tenga que pasar dos veces por pantallas parecidas y se racionaliza el flujo de instalación: menos clics, menos redundancia y una configuración más clara.

Otro cambio importante es la adopción de Plasma Login Manager (PLM) como gestor de inicio por defecto en lugar de SDDM en Fedora KDE. PLM es un login manager pensado para integrarse estrechamente con Plasma, ofreciendo un aspecto visual más coherente, mejores opciones para trabajar bajo Wayland y una base técnica más moderna. Es de esperar que esta transición alcance también a Fedora Kinoite, la variante inmutable con KDE, aunque en la beta el foco principal está en la edición estándar.

En cuanto a la versión del escritorio, Fedora 44 apunta a KDE Plasma 6.6 como la base de su experiencia KDE, con todos los avances que conlleva esta rama: mejor integración con Wayland, mayor rendimiento gráfico, ajustes en el panel, mejoras en el gestor de ventanas KWin y refinamientos en la configuración de pantallas múltiples. Para quienes buscan un escritorio moderno, personalizable y muy pulido, esta combinación de Plasma 6.6 y PLM es especialmente atractiva.

GNOME 50 y otras opciones de escritorio

Aunque KDE tenga mucha visibilidad en esta beta, GNOME mantiene su papel de escritorio estrella en Fedora Workstation. Fedora 44 llega con GNOME 50, una versión que incorpora un buen puñado de mejoras pensadas para la experiencia del día a día, así como para los jugadores y usuarios avanzados.

Una de las grandes novedades es la incorporación de la tasa de refresco variable (VRR) como característica estable en GNOME. Esto permite aprovechar monitores compatibles con tecnologías tipo FreeSync o G-Sync, sincronizando mejor la frecuencia de actualización con la tasa de fotogramas y reduciendo problemas como el tearing o el stuttering, algo muy apreciado si juegas o trabajas con vídeo.

GNOME 50 también fortalece el soporte de actualizaciones offline en GNOME Software, de forma que el sistema pueda descargar y preparar paquetes para aplicarlos en un reinicio controlado, reduciendo riesgos de dejar el sistema inestable mientras estás trabajando. A esto se suma una mejora notable en el manejo de pantallas HiDPI y en la gestión avanzada del color gracias a sdr-native, que contribuye a mostrar colores más precisos y consistentes en diferentes dispositivos.

Fuera del duelo GNOME/KDE, Fedora 44 también presta atención a otros escritorios. La edición con Budgie 10.10 cambia de X11 a Wayland, apostando claramente por el futuro del servidor gráfico en Linux. Este salto garantiza una experiencia más moderna a largo plazo para el spin Budgie, con mejor soporte para características actuales y futuro margen de mejora en rendimiento y seguridad.

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En resumen, Fedora 44 ofrece un abanico de escritorios muy actualizado: GNOME 50, KDE Plasma 6.6, Budgie 10.10 y otros spins que también reciben mejoras. Esto convierte a la distribución en una opción potente tanto para quienes priorizan la estabilidad y el soporte oficial, como para quienes quieren trastear con entornos más alternativos.

Fedora 44 beta y su apuesta por los videojuegos

En los últimos años, Fedora se ha colado cada vez más en el radar de los aficionados a los videojuegos en Linux, en parte gracias a proyectos derivados como Bazzite y, en menor medida, Nobara. Fedora 44 refuerza este papel al introducir cambios relevantes en su oferta de juegos.

Uno de los puntos más interesantes es la modernización del Games Lab, una variante pensada específicamente para jugar y para el desarrollo de videojuegos. Fedora 44 actualiza este laboratorio lúdico apoyándose en las tecnologías más recientes, con el objetivo de ofrecer una experiencia de juego y creación sobre Wayland a la altura de lo que exigen los títulos modernos.

Entre los cambios más visibles está la transición del entorno Xfce a KDE Plasma en Games Lab. Esta decisión busca exprimir al máximo las capacidades de la pila gráfica Wayland, ofreciendo un escritorio más conectado con las mejoras del compositor, el soporte de VRR, la gestión avanzada de pantallas y la integración con librerías gráficas y capas de compatibilidad para juegos de Windows mediante Proton y Wine.

El resultado es una edición que apunta a un rendimiento más fino, una experiencia más fluida bajo Wayland y un entorno más acorde con los estándares actuales de hardware y monitores. Para quienes juegan a diario o están probando la viabilidad de Linux como sistema de juegos principal, Fedora 44 Games Lab se vuelve una opción que merece la pena tener en cuenta.

En paralelo, todas estas mejoras en la pila gráfica y el entorno de escritorio acaban beneficiando también a otras ediciones de Fedora, ya que comparten kernel, Mesa, controladores y herramientas de usuario. No es solo una cuestión de un spin dedicado, sino de una base cada vez más amigable con los videojuegos en general.

Mejoras en LiveCD, imágenes de instalación y soporte aarch64

Otro aspecto en el que Fedora 44 beta avanza es en la experiencia con los medios Live y la instalación desde USB. El objetivo es que cualquier usuario pueda probar Fedora desde un pendrive sin quebraderos de cabeza y, si le convence, instalarlo con un par de clics.

Para empezar, se introduce la selección automática del DTB en sistemas aarch64 con EFI, lo que significa que las imágenes Live de Fedora para esta arquitectura podrán funcionar directamente en portátiles con Windows on ARM (WoA) seleccionando el Device Tree Blob adecuado durante el arranque. Esto reduce la necesidad de ajustes manuales y abre la puerta a que más dispositivos ARM ejecuten Fedora con mayor fluidez.

Además, el proyecto ha decidido modernizar los medios Live sustituyendo los scripts antiguos por los nuevos livesys-scripts. Estos nuevos scripts se integran mejor con dracut y permiten, entre otras cosas, habilitar de forma automática overlays persistentes cuando la imagen se flashea a una memoria USB adecuada, de manera que la sesión Live pueda conservar ciertos cambios entre reinicios.

Esto encaja muy bien con la idea de probar Fedora sin tocar el disco duro y, al mismo tiempo, mantener parte de la configuración o de los archivos mientras se sigue experimentando. Para usuarios que van saltando entre equipos, o que simplemente quieren llevar un entorno Fedora en el bolsillo, estas mejoras suponen una diferencia tangible.

Conviene recordar que para empezar a trabajar con Fedora Linux basta con un USB de 4 GB y Fedora Media Writer. Esta herramienta oficial simplifica al máximo la creación de medios de arranque y es la forma recomendada de grabar la ISO en un pendrive desde Windows, macOS o el propio Linux. Muchos spins y ediciones especiales están también disponibles como imágenes Live, con lo que es sencillo probar distintas variantes antes de decidirse.

Nuevas versiones de paquetes clave y herramientas de desarrollo

Más allá del escritorio, Fedora 44 beta trae un importante aluvión de actualizaciones en el ecosistema de desarrollo y en paquetes fundamentales del sistema. El objetivo es mantener la distribución muy cerca de las versiones más recientes de los proyectos upstream, algo que siempre ha sido seña de identidad de Fedora.

En primer lugar, se incorpora Golang 1.26, lo que garantiza que desarrolladores de Go dispongan de la versión más actual, con correcciones de seguridad, mejoras de rendimiento y nuevas funcionalidades del lenguaje. Estar pegado a la rama estable upstream reduce riesgos y hace de Fedora un entorno fiable para proyectos escritos en Go.

En el terreno de las bases de datos, la distribución pasa a MariaDB 11.8 como versión predeterminada. Aunque seguirán existiendo varias ramas instalables en paralelo, la versión 11.8 será la que se presente por defecto cuando se instale el paquete no versionado. Esto equilibra la necesidad de compatibilidad con la de ofrecer un servidor SQL moderno con parches de seguridad recientes.

Se actualiza también IBus a la versión 1.5.34, con soporte mejorado para Wayland y una gestión más pulida de las funciones relacionadas con emoji, algo que, aunque pueda parecer menor, se nota día a día en la escritura de textos en distintos idiomas y símbolos.

Para los desarrolladores web, Fedora 44 da el salto a Django 6.x como versión por defecto del popular framework de Python. Quienes dependan de complementos aún no adaptados a la nueva rama podrán seguir usando python3-django5, pero la recomendación general será avanzar a Django 6 para aprovechar las mejoras de seguridad y las nuevas herramientas incorporadas.

En el ámbito multimedia, Fedora se sube a TagLib 2, lo que permite beneficiarse de las mejoras futuras simplemente actualizando el sistema. Y en el mundo de la orquestación de contenedores, la distribución adopta Helm 4 como paquete helm principal, manteniendo disponible un paquete paralelo helm3 para quienes necesiten compatibilidad con scripts y entornos antiguos.

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Finalmente, hay una subida relevante en el campo de la automatización: Ansible pasa a la versión 13 junto con Ansible Core 2.20. Este salto incluye cambios importantes en el motor de plantillas, corrigiendo problemas de robustez y seguridad que antes podían pasar desapercibidos. La contrapartida es que algunos playbooks con comportamientos incorrectos, antes tolerados, podrían romperse, por lo que se recomienda revisar automatizaciones críticas antes de migrar en producción.

Mejoras en la cadena de compilación, reproducibilidad y CI

Fedora 44 tampoco se olvida del lado más interno de la distribución: la cadena de compilación, la reproducibilidad de paquetes y los sistemas de integración continua. Puede que no sea lo más vistoso para el usuario final, pero es crucial para la calidad del sistema.

Por un lado, se actualiza la GNU Toolchain con nuevas versiones de gcc, glibc, binutils y gdb. Esto asegura un compilador moderno, enlazadores actualizados y un depurador alineado con las últimas características del lenguaje y de los procesadores actuales. Mantener al día estas herramientas es vital para garantizar un sistema estable y seguro, además de atractivo para desarrolladores.

Una de las metas más ambiciosas es la reproducibilidad de las compilaciones de paquetes. Fedora viene trabajando desde hace varias versiones en adaptar su infraestructura de construcción para que los paquetes se puedan reconstruir bit a bit de forma idéntica. Gracias a estos cambios previos, la distribución ya había alcanzado aproximadamente un 90% de reproducibilidad, y con Fedora 44 se pretende superar el 99%.

Para lograrlo, cuando se detecte que un paquete no es reproducible, se abrirán bugs específicos contra esos paquetes, de forma que los mantenedores puedan corregir las causas subyacentes. El plan es que, de cara al lanzamiento final de Fedora 44, prácticamente todos los paquetes cumplan con este requisito, reforzando la transparencia y la seguridad del sistema.

En paralelo, Fedora avanza en la integración de Packit como sistema CI por defecto para dist-git. Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia para modernizar la experiencia de pruebas automatizadas en la distribución, facilitando flujos de trabajo más fluidos entre repositorios de código, empaquetado y construcción de RPM.

También se trabaja en la eliminación del uso de python-mock, una librería que quedó obsoleta a partir de Fedora 34 pero que seguía presente en muchos paquetes. El objetivo es limpiar los últimos restos de esta dependencia y retirarla definitivamente, obligando a adoptar alternativas modernas ya integradas en Python.

Por último, se introducen nuevas directrices para el empaquetado de R, acompañadas de macros RPM específicas que simplifican tareas comunes y permiten especificaciones más limpias y homogéneas. Esto reduce errores y hace más fácil mantener paquetes del ecosistema R a largo plazo.

Nix, hardlinks por defecto y otros cambios de bajo nivel

Entre las novedades más técnicas de Fedora 44 se encuentra la introducción de las herramientas para desarrolladores del gestor de paquetes Nix. No se trata de convertir Fedora en una distribución NixOS, sino de ofrecer al usuario la posibilidad de usar el gestor Nix como herramienta adicional dentro del sistema, lo que abre la puerta a flujos de trabajo más experimentales y entornos de desarrollo altamente reproducibles.

Otra decisión interesante es que todos los paquetes de Fedora empezarán a enlazar mediante hardlink los ficheros idénticos bajo /usr por defecto. Esta operación se realizará como acción posterior a la instalación, de manera automática, y está pensada para reducir ciertos problemas de reproducibilidad ligados a métodos tradicionales de hardlinking. De paso, puede ahorrar algo de espacio en disco cuando muchos paquetes comparten archivos iguales.

En el plano del hardware y la compatibilidad, Fedora 44 elimina las compilaciones de QEMU para i686 como arquitectura anfitriona. Esto significa que ya no se construirá QEMU para sistemas host de 32 bits, alineándose con la decisión upstream de ir retirando ese soporte y asumir operaciones atómicas de 64 bits. No obstante, la virtualización de sistemas invitados de 32 bits seguirá siendo posible en hosts de 64 bits.

En las ediciones atómicas o inmutables, Fedora 44 da un paso más y elimina FUSE 2 y la compatibilidad con reglas pkla de polkit. La desaparición de FUSE2 implica, entre otras cosas, que AppImage dejará de estar soportado en estas variantes, lo que puede afectar a quienes se apoyaban en este formato para distribuir aplicaciones auto-contenidas.

Las reglas pkla de polkit, marcadas desde hace tiempo como obsoletas, también desaparecen en los escritorios atómicos, lo que obliga a utilizar mecanismos de autorización más modernos y coherentes con la dirección actual del proyecto.

Componentes básicos del sistema y versiones destacadas

En cuanto a la base del sistema, Fedora 44 beta se apoya en un conjunto de componentes de bajo nivel muy recientes que marcan la pauta de lo que será el ciclo de vida de esta versión.

El kernel empleado es Linux 6.19, con todas las mejoras en soporte de hardware, rendimiento y seguridad asociadas a esta rama, algo crucial para aprovechar las últimas generaciones de procesadores, tarjetas gráficas y dispositivos de entrada/salida.

En el apartado gráfico, Fedora 44 viene con Mesa 25.3.5, lo que se traduce en controladores actualizados para GPUs de AMD, Intel y, en menor medida, NVIDIA (a través de Nouveau y otras capas). Esto afecta directamente al rendimiento en juegos, aplicaciones 3D, aceleración de vídeo y cualquier tarea que dependa fuertemente de la GPU.

En lo referente al espacio de usuario y la gestión de servicios, se incluye systemd 259. Esta versión de systemd es especialmente importante porque, a diferencia de otros componentes, se mantiene congelada durante todo el ciclo de Fedora 44 y solo recibe correcciones de seguridad y parches críticos, sin grandes saltos de versión que puedan introducir cambios disruptivos.

En el plano multimedia y de audio, Fedora 44 integra PipeWire 1.5.58, consolidando a PipeWire como columna vertebral para el sonido y el vídeo de baja latencia, sustituyendo cada vez más a PulseAudio y mejorando la integración con JACK. Para la actualización de firmware, se apuesta por fwupd 2.0.19, asegurando soporte para una gran variedad de dispositivos y facilitando la instalación de parches críticos de BIOS, UEFI y otros componentes.

Es importante señalar que, en general, muchos de estos componentes seguirán recibiendo actualizaciones a lo largo de la vida de Fedora 44, especialmente el kernel, Mesa, PipeWire o fwupd. La excepción notable es systemd, que permanece en una versión fija, al igual que GNOME en Fedora Workstation, mientras que Plasma ha ido llegando en versiones nuevas incluso a lanzamientos anteriores como Fedora 43.

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Cómo conseguir y probar Fedora 44 beta

El Proyecto Fedora ha puesto a disposición de todos los usuarios la descarga de Fedora Linux 44 beta en sus distintas ediciones: Workstation, Server, CoreOS, spins de escritorio y Labs especializados. Desde el primer día, el stream “next” de Fedora CoreOS se basa también en el contenido de Fedora 44 beta, de modo que quienes trabajen con contenedores y despliegues inmutables pueden empezar a hacer pruebas inmediatamente.

Para obtener las imágenes, basta con acudir a la página oficial de descargas de Fedora y seleccionar la variante deseada. En muchos casos, estas imágenes se ofrecen como ISOs Live que permiten arrancar y probar el sistema sin modificar el disco duro. En otros, se dispone de imágenes preparadas para instalación directa en servidores, nubes o plataformas específicas.

También es posible actualizar un sistema existente a la beta mediante dnf system-upgrade, siguiendo la documentación oficial. Eso sí, al tratarse de una versión de pruebas, se recomienda realizar copias de seguridad y, siempre que sea posible, hacer las primeras pruebas en máquinas secundarias, entornos virtualizados o contenedores, para evitar sorpresas en sistemas de producción.

La comunidad de Fedora recuerda que, aunque la beta está considerada code-complete y se parece mucho a la versión final, todavía pueden aparecer errores, fallos de rendimiento o incompatibilidades. Precisamente por eso se pone en manos de los usuarios con antelación: para recibir la máxima cantidad de informes de bugs posible antes del lanzamiento estable.

Para reportar problemas, se puede contactar con el equipo de QA de Fedora mediante la lista de correo de test o el canal #quality:fedoraproject.org en Fedora Chat (Matrix). Además, los problemas más comunes que se vayan detectando se irán recogiendo en la sección de “Common Issues” de Ask Fedora, de manera que otros usuarios puedan identificarlos rápidamente.

Requisitos, Fedora Media Writer y la experiencia con KDE Plasma

Ponerse manos a la obra con Fedora es relativamente sencillo. Basta con disponer de una memoria USB de al menos 4 GB y la utilidad Fedora Media Writer, disponible para los principales sistemas operativos. Esta herramienta descarga la imagen adecuada y la escribe en el pendrive, dejándolo listo para arrancar.

En cuanto a los requisitos, la mayoría de variantes de Fedora recomiendan al menos 40 GB de espacio en disco y 4 GB de RAM para un funcionamiento razonable del sistema. Si se pretende trabajar con proyectos pesados, máquinas virtuales o videojuegos modernos, duplicar esas cifras suele dar una experiencia bastante más holgada.

La edición KDE Plasma Desktop de Fedora se ha posicionado como una opción especialmente atractiva para artistas, creadores de contenido y profesionales creativos. Gracias a la capacidad de Plasma para gestionar monitores HDR y ofrecer una gestión avanzada del color, es posible obtener visuales más fieles, algo esencial en fotografía, vídeo o diseño digital.

Además, en Fedora KDE se pueden instalar fácilmente aplicaciones muy populares en el mundo creativo, como Krita para pintura digital profesional o Kdenlive para edición de vídeo no lineal. Al combinar estas herramientas con un sistema que se mantiene actualizado pero con un enfoque fuerte en la estabilidad, Fedora se convierte en una plataforma muy competente para trabajos de arte, animación o producción audiovisual.

Todo esto se suma al compromiso de Fedora con la innovación abierta y el software libre, lo que la hace especialmente interesante para quienes quieren evitar ataduras fuertes a ecosistemas cerrados sin renunciar a un flujo de trabajo moderno y eficiente.

Lanzamiento, calendario y rol de la comunidad

Fedora 44 beta llega según el calendario previsto, como paso intermedio antes del lanzamiento estable de Fedora 44, previsto en torno a mediados de abril si no surgen contratiempos de última hora. Como en cada ciclo, este periodo de pruebas es clave para que la comunidad contribuya detectando y reportando problemas.

El equipo de Fedora anima a los usuarios a instalar la beta, probar sus flujos de trabajo habituales y comprobar que las funciones que más les importan funcionan correctamente. Cada bug reportado ayuda a mejorar la experiencia no solo propia, sino de millones de personas que utilizan Fedora Linux en todo el mundo.

Los detalles más finos de todas las novedades incluidas en Fedora 44 pueden consultarse en la Change Set page y la wiki oficial del proyecto, donde se listan los cambios aceptados, su estado y la documentación técnica asociada. Estos recursos son especialmente útiles para administradores, desarrolladores y usuarios avanzados que necesiten analizar el impacto de un cambio concreto.

Con esta beta, Fedora demuestra de nuevo que apuesta fuerte por un escritorio moderno, una base sólida para servidores y contenedores, y un ecosistema de desarrollo a la última, a la vez que sigue empujando estándares como la reproducibilidad de paquetes y la adopción de Wayland. Para quienes quieran asomarse a lo que viene en el mundo GNU/Linux en los próximos meses, Fedora 44 beta es una ventana privilegiada.

En conjunto, Fedora 44 beta con KDE Plasma y el resto de ediciones se presenta como una propuesta muy ambiciosa: actualiza componentes clave como Linux 6.19, GNOME 50, Plasma 6.6, MariaDB 11.8 o Golang 1.26; refina la experiencia de instalación con Anaconda y Plasma Setup; apuesta por Wayland, VRR y un Games Lab centrado en juegos modernos; incorpora herramientas como Nix y Helm 4; y empuja con fuerza la reproducibilidad de paquetes y la modernización del CI. Todo ello convierte a esta beta en una opción muy tentadora para quienes quieran adelantarse y probar ya el futuro de Fedora Linux, sabiendo que su feedback será determinante para pulir el lanzamiento final.