Consejos para conseguir memoria RAM más barata

Última actualización: 28/11/2025
Autor: Isaac
  • Elegir la generación y capacidad de RAM adecuadas permite ahorrar dinero sin sacrificar rendimiento.
  • Comprobar la compatibilidad con placa base, procesador y sistema operativo es clave antes de comprar.
  • La mejor relación calidad/precio suele encontrarse en DDR4 con kits de módulos iguales y capacidades entre 8 y 32 GB.
  • Ampliar RAM compensa cuando el resto del hardware acompaña; si el cuello de botella es CPU o disco, la mejora será limitada.

Memoria RAM barata en ordenadores

Si estás buscando conseguir memoria RAM más barata sin meter la pata, no eres el único. Entre precios que suben y bajan, generaciones nuevas como DDR5 y un mercado de segunda mano cada vez más movido, puede ser complicado saber qué conviene comprar para no tirar el dinero.

En esta guía vas a encontrar consejos prácticos para ahorrar al comprar RAM, entender qué tipo y cuánta memoria necesitas, cómo comprobar la compatibilidad de tu equipo y en qué casos merece la pena ampliar o renovar el ordenador completo. Todo explicado en español de España, sin tecnicismos innecesarios y con un enfoque muy orientado a sacar la mejor relación calidad/precio.

Tipos y generaciones de RAM: dónde está hoy la mejor relación calidad/precio

Antes de lanzarte a comprar lo primero que veas en oferta, conviene tener claro qué generaciones de RAM existen y cuáles siguen teniendo sentido tanto en rendimiento como en precio. Esto es clave para no gastarte un dineral en un estándar desfasado o en uno nuevo que no vas a poder aprovechar.

DDR2 es una generación totalmente obsoleta para equipos de consumo actuales. Su rendimiento es muy básico y los módulos son difíciles de encontrar nuevos; cuando aparecen, suelen estar caros precisamente porque ya casi nadie los fabrica. Solo tiene sentido si estás reparando un PC muy antiguo y no quieres cambiar placa base y procesador.

DDR3 sigue presente en muchos ordenadores de hace unos años. Ofrece un salto notable respecto a DDR2 en velocidad y eficiencia, pero ya se ha visto superada por DDR4 y DDR5. El problema es que, como pasa con muchos componentes antiguos, los módulos nuevos de DDR3 pueden salir más caros de lo que parece lógico, porque hay menos stock y menos producción. A nivel de rendimiento, hoy solo compensa ampliarla si el resto del equipo sigue cumpliendo y encuentras la RAM a buen precio.

En el punto de equilibrio ideal está DDR4, la generación estándar actual en la mayoría de ordenadores de sobremesa y portátiles. Ofrece buena velocidad, mejor eficiencia energética y capacidades altas a precios bastante razonables, sobre todo si comparas coste por gigabyte. Aquí es donde suelen encontrarse las mejores ofertas para ampliar RAM sin pasarse de presupuesto.

DDR5 es la generación más moderna que ha ido llegando al mercado de consumo. Sus módulos proporcionan frecuencias más altas, mayor ancho de banda y mejoras de eficiencia frente a DDR4. El principal problema para el bolsillo es que, al ser más nueva, su precio suele ser claramente superior. Si estás montando un PC desde cero y tu presupuesto lo permite, puede ser una inversión a futuro; si solo quieres ampliar un equipo actual, casi siempre saldrá más barato seguir en DDR4.

Además de la generación, debes fijarte en el formato físico de la RAM. En PCs de sobremesa lo habitual son módulos DIMM, más largos, mientras que en la mayoría de portátiles se utilizan módulos SO-DIMM, más cortos y compactos. Este detalle es importante porque un formato no encaja físicamente en el otro, por lo que hay que comprobarlo antes de comprar.

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Tipos de memoria RAM y compatibilidad

Cuánta RAM necesitas según el uso (y cómo no gastar de más)

Uno de los errores clásicos al comprar memoria es pagar por más gigas de los que realmente necesitas. Tener RAM de sobra está bien, pero cuando el presupuesto es ajustado interesa afinar para no gastar en capacidad infrautilizada.

Para un uso muy básico de PC (ofimática ligera, correo, navegación por Internet, reproducción de vídeos y poco más), entre 4 GB y 8 GB de RAM pueden ser suficientes. Esta franja está pensada para usuarios que no ejecutan muchas aplicaciones pesadas al mismo tiempo ni programas exigentes. Hoy en día, 4 GB se quedan algo justos con Windows moderno, pero para un portátil sencillo aún se ve.

Si quieres un equipo algo más desahogado, para ofimática intensiva, navegación con muchas pestañas, multitarea moderada y juegos ligeros o estándar, lo razonable es ir a 8‑16 GB de RAM. Aquí se sitúa la mayoría de usuarios domésticos, estudiantes y muchos trabajadores de oficina. Con 16 GB hoy se puede jugar a casi todo y trabajar de forma fluida sin problemas.

Los que realizan tareas más pesadas como edición de vídeo, diseño gráfico, programación con máquinas virtuales o multitarea muy exigente, se mueven normalmente en la franja de 16‑32 GB de RAM. En este rango se busca que las aplicaciones profesionales se muevan con soltura sin quedarse sin memoria cada dos por tres.

Por encima de ahí, más de 32 GB suele estar reservado a usuarios profesionales muy específicos: renderizado 3D, grandes proyectos de vídeo 4K o 8K, laboratorios caseros (homelabs) con muchas máquinas virtuales, bases de datos en memoria, ingeniería de sonido avanzada, etc. A partir de 64 GB, y ya ni hablamos de 128 GB o 256 GB, entrarías en terreno de usos muy concretos y normalmente profesionales.

Si tu objetivo es ahorrar, es importante que calcules qué programas utilizas de verdad. Muchos juegos y aplicaciones publican sus requisitos mínimos y recomendados de RAM en sus páginas oficiales, lo que te puede servir como referencia para decidir capacidad sin disparar el presupuesto.

Cómo comprobar la compatibilidad para no tirar el dinero

Antes de meter nada en el carrito, necesitas confirmar que el módulo de RAM es compatible con tu placa base, tu procesador y tu sistema operativo. De lo contrario, puedes encontrarte con cuelgues, que el PC no arranque o, en el peor caso, dañar el hardware.

Lo primero es averiguar el modelo exacto de tu placa base. Puedes verlo en el propio PCB, en la caja/hoja de especificaciones del equipo o mediante herramientas de software. En Windows, una forma rápida es pulsar Ctrl + R, escribir msinfo32 y pulsar Intro para abrir «Información del sistema»; ahí verás el fabricante y modelo de la placa.

Si prefieres hacerlo por consola, pulsa otra vez Ctrl + R, escribe cmd y, en la ventana de comandos, lanza la instrucción wmic baseboard get product,Manufacturer,version,serialnumber. Con eso obtendrás los datos clave de la placa base para luego buscar su ficha en la web del fabricante.

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El siguiente paso es mirar la capacidad máxima de RAM que soporta tu equipo. De nuevo, en «Información del sistema» puedes ver la memoria instalada y parte de los límites lógicos, pero una forma más directa es usar en la consola el comando wmic memphysical get MaxCapacity, MemoryDevices. Esto te devuelve la cantidad máxima de memoria física soportada y el número de ranuras disponibles.

Con estos datos sabrás si puedes añadir módulos o si necesitas sustituir los que tienes. Por ejemplo, si tu placa tiene solo dos ranuras y ya están ocupadas por módulos de baja capacidad, quizá te toque cambiarlos por otros de mayor tamaño en lugar de añadir más.

También conviene que revises cuántas ranuras están ocupadas y cuántas libres desde el propio sistema. En Windows, abre el Administrador de tareas (Ctrl + Alt + Supr o buscándolo en el menú Inicio), ve a la pestaña «Rendimiento» y entra en el apartado de Memoria. Ahí puedes ver capacidad total, velocidad, factor de forma (DIMM/SO‑DIMM) y número de ranuras usadas.

Por último, recuerda que el sistema operativo también impone límites. Una versión de Windows de 32 bits solo puede aprovechar unos 4 GB de RAM, mientras que las versiones de 64 bits pueden manejar cantidades muy superiores (decenas o cientos de gigas, dependiendo de la edición). En «Información del sistema» verás si tu instalación es de 32 o 64 bits.

 

Elegir la RAM adecuada sin pagar de más

Una vez tienes clara la compatibilidad, toca afinar la compra. Para conseguir memoria RAM barata pero de calidad hay que equilibrar varios factores: capacidad, velocidad, marca, generación y tipo de uso que le vas a dar al equipo.

Respecto a las marcas, es buena idea apostar por fabricantes conocidos como Corsair, Kingston, Crucial, GOODRAM y otros similares. Suelen ofrecer módulos con buen control de calidad, garantías claras y especificaciones reales. En tiendas online especializadas se pueden encontrar kits económicos de 8, 16 o 32 GB con muy buena relación calidad/precio.

Para tareas básicas, 8‑16 GB pueden ser más que suficientes. Si haces edición de vídeo, diseño, programación con muchas herramientas a la vez o gaming exigente, entonces mirar hacia 16‑32 GB puede tener sentido. Por encima de eso, asegúrate de que de verdad necesitas esos gigas para no pagar capacidad que no vas a usar.

No olvides que, además de los gigas, la frecuencia de la RAM importa. Los módulos se expresan en MHz (por ejemplo, 2666 MHz, 3200 MHz, 3600 MHz), pero tu placa base y el procesador tienen un límite de velocidad soportada. Si compras un módulo más rápido de lo que admite la placa, funcionará a la velocidad máxima soportada por ésta, así que no tiene sentido pagar mucho extra por una frecuencia que no vas a aprovechar.

También es clave la compatibilidad entre módulos. Aunque técnicamente se pueden mezclar memorias de distintas marcas, tamaños o velocidades, no es lo ideal si quieres estabilidad y buen rendimiento. Lo mejor para tu bolsillo y para tu PC es usar módulos iguales, del mismo modelo, capacidad y frecuencia, preferiblemente comprados en kit.

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En algunos módulos verás que llevan disipadores o carcasas de plástico/metal. En el entorno doméstico, estos disipadores muchas veces tienen más que ver con la estética que con una necesidad térmica brutal, aunque en módulos de gama alta suelen ir asociados a chips mejores. Si tienes un presupuesto ajustado, no pagues un sobreprecio solo por la apariencia, céntrate en capacidad, frecuencia y garantía.

Comprar RAM más barata: nuevos, segunda mano y hardware profesional

Con los precios de la RAM subiendo y bajando según el mercado, es normal que te plantees dónde comprar memoria más barata: tienda online habitual, mercado de segunda mano, servidores usados, liquidaciones de centros de datos, etc. Cada opción tiene sus pros y sus contras.

En tiendas online generalistas y especializadas sueles encontrar kits nuevos de DDR4 a buen precio por gigabyte, sobre todo si cazas una oferta puntual. A nivel de garantías es la opción más segura: producto nuevo, devolución sencilla y soporte si algo falla. Para la mayoría de usuarios domésticos es la opción que mejor equilibra coste, seguridad y comodidad.

Si te planteas montar un homelab con cantidades enormes de RAM (128 GB, 256 GB o más) para máquinas virtuales o procesamiento en memoria, el coste se dispara rápidamente si compras todo nuevo. Es ahí donde mucha gente mira hacia RAM de servidor de segunda mano o directamente a servidores usados para canibalizar sus módulos.

El problema es que, en Europa y otros mercados, no siempre hay chollos en RAM de centros de datos. Hay usuarios que comentan que en tiendas de hardware reciclado la RAM de servidor llega a costar incluso más que nueva, o que los servidores usados que encuentran ya vienen con muy pocos módulos porque los han retirado antes de venderlos. Es decir, la caza del chollo no siempre sale bien.

Además, la RAM para servidores suele ser ECC y registrada (RDIMM), diseñada para placas base de gama profesional. No es compatible con placas base domésticas normales, así que por muy barata que sea, si tu placa no la admite no te servirá de nada. Antes de lanzarte a por «gangas» de RAM de servidor, revisa con lupa si tu plataforma soporta ese tipo de memoria.

En el mercado de segunda mano entre particulares (Wallapop, eBay, foros, etc.), sí se pueden encontrar ofertas interesantes en DDR3 y DDR4, pero hay que ir con cuidado: comprobar modelo exacto, probar los módulos en cuanto lleguen y aceptar que la garantía real será la que te quiera dar el vendedor. Si buscas memoria muy barata, es una vía a considerar, pero con más riesgo que comprar nuevo.

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