- Reiniciar el móvil y restablecer preferencias de apps suele solucionar muchos fallos de WhatsApp sin borrar datos.
- Los modos de ahorro de batería y la suspensión de WiFi pueden cortar las notificaciones en segundo plano.
- Administradores de tareas y apps de “limpieza” a menudo cierran WhatsApp y conviene desinstalarlos o excluir la app.
- Revisar la configuración interna de notificaciones y permisos de WhatsApp es clave antes de optar por reinstalar la aplicación.

Cuando WhatsApp empieza a fallar y deja de avisarte de los mensajes, las llamadas o directamente se comporta de forma rara, lo normal es pensar que la aplicación se ha roto y que hay que borrarla. Pero muchas veces el problema está en las opciones y permisos del propio móvil o de WhatsApp, y se puede solucionar restaurando ciertos ajustes sin perder tus chats.
En este artículo vas a ver, de manera muy detallada y explicada en plan cercano, cómo restablecer opciones de WhatsApp en Android y qué ajustes del sistema pueden estar bloqueando las notificaciones, el funcionamiento en segundo plano o la conexión a internet. Iremos paso a paso, con consejos prácticos y trucos para que vuelvan a llegar los mensajes como antes, sin necesidad de ser un experto en tecnología.
Qué significa realmente restablecer opciones de WhatsApp
Cuando hablamos de restablecer las opciones de WhatsApp, no siempre nos referimos a borrar la app o eliminar todos los datos. En la mayoría de los casos, lo que interesa es devolver a la normalidad los ajustes de notificaciones, permisos y funcionamiento que se han podido desconfigurar por error, por una actualización del sistema o por otras aplicaciones que interfieren.
Dentro de Android existe un apartado para restablecer las preferencias de las aplicaciones, que afecta a todas las apps (incluida WhatsApp) y devuelve a su estado por defecto cosas como los permisos denegados, las apps deshabilitadas o las aplicaciones predeterminadas. Esto suele ser suficiente para que WhatsApp vuelva a comportarse de manera estable.
También se pueden ajustar de forma manual los parámetros propios de WhatsApp: sonido, notificaciones emergentes, prioridad, uso de datos, etc. La clave está en revisar primero estos puntos básicos antes de llegar a soluciones más drásticas como desinstalar la app o formatear el móvil, algo que normalmente no hace falta.
Si lo que te falla son sobre todo las notificaciones de mensajes o llamadas, restablecer y afinar estas configuraciones es casi siempre la forma más rápida de devolver a WhatsApp a la normalidad sin perder tus conversaciones ni tus archivos.
Pasos básicos antes de tocar la configuración avanzada
Antes de volverte loco toqueteando menús y ajustes, conviene hacer unas pruebas muy sencillas que, aunque parezcan obvias, solucionan muchos problemas de WhatsApp sin necesidad de complicarse. Más de una vez el fallo estaba en algo tan simple como un reinicio pendiente o un modo de ahorro de energía activado a medias.
El primer paso es apagar el teléfono por completo. Mantén pulsado el botón de encendido, elige la opción de apagar y espera al menos 30 segundos antes de volver a encenderlo. Este pequeño “reseteo” descarga procesos en segundo plano que podrían estar bloqueando las notificaciones de WhatsApp o dejando colgada la conexión.
Acto seguido, es recomendable conectar el móvil al cargador. Muchos dispositivos, cuando la batería está baja, activan modos de ahorro de energía que restringen el uso en segundo plano de aplicaciones como WhatsApp. Al enchufarlo, te aseguras de que el sistema no limite el tráfico de datos ni cierre la app mientras no la estás usando.
Mientras tienes el móvil cargando, conviene revisar que la conexión WiFi o de datos móviles sea estable. En algunos modelos, la WiFi se “duerme” cuando la pantalla se apaga para ahorrar energía, lo que provoca que los mensajes no entren hasta que vuelves a encender el teléfono y abres la app. Si notas que los mensajes te llegan “de golpe” al entrar en WhatsApp, es muy probable que el problema vaya por ahí.
Por último, comprueba si tienes instalado algún administrador de tareas o app de optimización (las típicas aplicaciones que prometen limpiar memoria o ahorrar batería). Muchas de ellas cierran procesos en segundo plano de forma agresiva y terminan “matando” WhatsApp, con lo que se cortan las notificaciones. En estos casos, lo mejor es desinstalarlas o, como mínimo, excluir WhatsApp de sus listas de optimización.
Restablecer las preferencias de WhatsApp desde los ajustes de Android
Si con los pasos básicos no se soluciona nada, el siguiente movimiento es tocar las preferencias de las aplicaciones desde los ajustes del sistema. Este proceso no borra tus chats ni tus archivos de WhatsApp, simplemente devuelve a la normalidad varios parámetros que pueden haberse desconfigurado.
En la mayoría de móviles Android, el camino es muy parecido: entra en Ajustes > Aplicaciones. Dentro de ese listado verás todas las apps instaladas en el teléfono. Pero lo que nos interesa ahora no es abrir WhatsApp en concreto, sino usar la opción general de restablecer preferencias que afecta al conjunto de aplicaciones.
Normalmente, en el menú de tres puntos (o en un apartado de opciones avanzadas) verás algo similar a “Restablecer preferencias” o “Restablecer preferencias de apps”. Al pulsarlo, el sistema te avisará de que se van a reiniciar varias cosas, pero sin eliminar datos personales ni conversaciones.
Este restablecimiento suele hacer lo siguiente: reactivar aplicaciones deshabilitadas, devolver el uso de datos en segundo plano, restituir las apps predeterminadas para ciertas acciones y reponer los permisos que se habían denegado de forma masiva. Todo ello puede tener un impacto directo en el funcionamiento de WhatsApp.
Tras aplicar este cambio, es buena idea reiniciar de nuevo el teléfono para que los ajustes se apliquen por completo. Una vez que el móvil vuelva a encenderse, revisa si las notificaciones de WhatsApp vuelven a entrar con normalidad y si la app funciona fluida en segundo plano.
Configurar la energía y la batería para no cortar WhatsApp
Uno de los motivos más habituales por los que WhatsApp deja de avisar de los mensajes es el ahorro de batería. Los móviles modernos son muy agresivos a la hora de cerrar procesos para aguantar más horas encendidos, y muchas veces se llevan por delante las notificaciones en tiempo real.
Para evitar eso, conecta tu teléfono a una fuente de energía estable (enchufe o batería externa) mientras haces las pruebas. Así el sistema no tendrá excusa para activar restricciones. Después, entra en Ajustes y localiza el apartado de Batería, Ahorro de energía o similar, que suele estar claramente visible.
Dentro de ese menú, revisa si hay opciones del tipo “Optimización de aplicaciones”, “Gestión de energía en segundo plano” o “Apps protegidas”. Lo ideal es excluir WhatsApp de cualquier modo que limite su actividad cuando la pantalla está apagada, para que siga recibiendo mensajes aunque no estés con el móvil en la mano.
En algunos modelos, hay un ajuste específico que determina si la WiFi puede entrar en suspensión cuando el dispositivo está inactivo. Si lo tienes configurado para que se desconecte al apagar la pantalla, WhatsApp se quedará sin internet hasta que desbloquees el teléfono, lo que significa que las notificaciones llegarán tarde o de golpe.
Si sueles usar datos móviles en lugar de WiFi, asegúrate de que WhatsApp tiene permiso para utilizar datos en segundo plano. Este ajuste aparece normalmente dentro de Información de la aplicación > Uso de datos, y si está desactivado puede provocar cortes de conexión cuando bloqueas el móvil o cuando el sistema intenta ahorrar energía.
Revisar administradores de tareas y apps que cierran WhatsApp
Además de los ajustes oficiales del sistema, hay muchas aplicaciones de terceros que prometen “limpiar la RAM, acelerar el móvil o ahorrar batería”. Aunque alguna pueda ser útil en casos concretos, lo cierto es que en el día a día suelen causar más problemas que beneficios, especialmente con apps de mensajería como WhatsApp.
Estas aplicaciones funcionan, muchas veces, cerrando procesos en segundo plano de manera automática. Eso significa que cierran WhatsApp sin que te des cuenta cuando la pantalla se apaga o cuando consideran que llevas mucho rato sin usarlo, lo que impide que te lleguen mensajes en tiempo real.
Si has notado que después de instalar una herramienta de este tipo Las notificaciones de WhatsApp han dejado de llegar, lo más sensato es desinstalarla. Ve a Ajustes > Aplicaciones, localiza el administrador de tareas o limpiador y pulsa en Desinstalar. No te preocupes, el móvil funcionará igual o incluso mejor sin ese tipo de apps.
En algunos casos, estas aplicaciones permiten crear una lista de excepciones o exclusiones, donde se pueden añadir programas que nunca deben cerrarse. Si no quieres eliminarlas, al menos asegúrate de incluir WhatsApp en esa lista protegida para que no lo termine forzadamente.
Una vez que hayas quitado o configurado correctamente estos administradores, es recomendable volver a reiniciar el teléfono y comprobar, durante unas horas, si las notificaciones de WhatsApp vuelven a ser instantáneas y si la app permanece activa en segundo plano como debería.
Comprobar la configuración interna de WhatsApp
Además de los ajustes del sistema, dentro de la propia aplicación de WhatsApp hay muchas opciones que pueden afectar al comportamiento de las notificaciones, los sonidos, las ventanas emergentes y otros detalles que hacen que parezca que la app “no funciona” cuando en realidad son simples configuraciones.
Abre WhatsApp y ve al menú de los tres puntos (arriba a la derecha). Entra en “Ajustes” y luego en “Notificaciones”. Verás que hay diferentes bloques para mensajes individuales, grupos y llamadas. Comprueba que las notificaciones estén activadas en todos los apartados y no tengas tono “silencioso” ni vibración desactivada si quieres enterarte de todo.
Es importante fijarse también en si tienes activada la opción de “Notificaciones de alta prioridad”, que hace que algunos avisos aparezcan en la parte superior de la pantalla. Si sueles pasar por alto mensajes, quizá te interese mantener esta función para asegurarte de que WhatsApp llama tu atención cuando entra algo nuevo.
Otro punto a revisar es que no hayas silenciado, sin querer, chats concretos o grupos. En cada conversación, al tocar el nombre del contacto o del grupo, verás si está activado el silencio durante cierto tiempo. Si no te enteras de lo que se dice en un grupo pero sí de otros chats, el silencio individual puede ser el culpable.
Ya que estás dentro de los ajustes, aprovecha para revisar las opciones de Uso de datos y almacenamiento y cómo liberar memoria. Asegúrate de que WhatsApp tiene permiso para descargar mensajes y archivos tanto con datos móviles como con WiFi, según tus preferencias, y que no haya restricciones demasiado agresivas que corten la recepción de contenido.
Cuándo compensa reinstalar WhatsApp o hacer un reseteo mayor
Si tras revisar todos los pasos anteriores, ajustar batería, restablecer preferencias de apps, quitar administradores de tareas y comprobar la configuración interna, WhatsApp sigue fallando, quizá haya llegado el momento de plantearse soluciones un poco más drásticas.
Una opción es reinstalar la aplicación de WhatsApp. Antes de hacerlo, realiza una copia de seguridad de tus chats desde Ajustes > Chats > Copia de seguridad, eligiendo Google Drive u otro servicio disponible. Así, cuando vuelvas a instalar la app, podrás restaurar tus conversaciones y archivos sin perder información importante.
Tras desinstalar e instalar de nuevo WhatsApp desde la tienda oficial, el sistema recrea todos los archivos de la aplicación y resetea cualquier configuración dañada. A veces, un archivo interno corrupto o una actualización mal aplicada son los responsables de comportamientos extraños, y con una instalación limpia se solucionan.
Otra medida, bastante más radical, sería restablecer los ajustes del dispositivo a valores de fábrica o incluso hacer un formateo completo, pero esto solo debería contemplarse si el móvil falla con muchas otras aplicaciones y no solo con WhatsApp. En la mayoría de los casos, con los pasos previos es más que suficiente para recuperar la normalidad.
Ten en cuenta que cada paso que des debe valorar el equilibrio entre comodidad y seguridad de tus datos. Hacer copias de seguridad con frecuencia te permitirá tomar decisiones más valientes sin miedo a perder tus conversaciones, por lo que es recomendable tener la copia automática activa al menos una vez a la semana.
Siguiendo todo este recorrido —desde el reinicio básico hasta el restablecimiento de preferencias, pasando por la revisión de batería, WiFi y aplicaciones que matan procesos— es muy probable que consigas que WhatsApp vuelva a funcionar como el primer día, con notificaciones puntuales y sin comportamientos raros, evitando tener que llegar a medidas extremas o a cambiar de móvil innecesariamente.
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