- El Shinespark en Metroid Dread se basa en almacenar la velocidad del Speed Booster y liberarla en un potente impulso direccional.
- Su control exige precisión con el clic del stick, saltos bien medidos y dominio de variantes como el uso en el aire y en morfosfera.
- Los puzles más duros de tanques de misiles se resuelven afinando el recorrido y el ángulo del Shinespark, no con habilidades nuevas.
- La práctica en salas amplias y la paciencia son esenciales para que el Shinespark pase de ser frustrante a una de las mecánicas más satisfactorias del juego.

Dominar el Shinespark en Metroid Dread es una de esas cosas que separa a quien simplemente se pasa el juego de quien exprime cada rincón del mapa. Es una mecánica espectacular, pero también puede ser una auténtica pesadilla cuando empiezas a usarla, sobre todo en los rompecabezas de tanques de misiles y mejoras ocultas que exigen una precisión casi milimétrica.
Muchos jugadores comentan que, tras conseguir el 100% en dificultad normal y difícil, no quieren volver a repetirlo principalmente por lo exigente que resulta el Speed Booster y el Shinespark. Uno de los aspectos más criticados es que la activación se haga pulsando el stick (L3) en lugar de un botón independiente o de un sistema más automático, lo que añade frustración cuando se combina con puzles ajustados al milímetro y un margen de tiempo muy limitado para ejecutar todo el movimiento.
Qué es exactamente el Shinespark en Metroid Dread
El Shinespark es una técnica avanzada ligada al Speed Booster, una habilidad clásica de la saga Metroid que regresa con fuerza en Dread. Primero tienes que activar el Speed Booster corriendo durante un breve tiempo en línea recta; cuando Samus entra en estado de máxima velocidad, su armadura empieza a brillar y deja un rastro azul. A partir de ese momento, puedes almacenar esa energía para usarla en un potente impulso multidireccional.
En Metroid Dread, la forma de activar y gestionar el Shinespark está pensada para explotarse en puzles de exploración más que en combate. Se usa sobre todo para romper bloques especiales marcados con el icono del Speed Booster, para alcanzar plataformas lejanas y, de vez en cuando, para resolver secciones que parecen imposibles a primera vista. El juego no siempre explica con detalle todas las variaciones del movimiento, así que muchos jugadores descubren por ensayo y error lo que realmente se puede hacer.
Una de las mayores quejas que se repite es que el control se siente incómodo al vincular el Shinespark al clic del stick. En medio de la tensión de un intento complicado, es muy fácil fallar el clic, hacerlo demasiado tarde o activar sin querer otra dirección al inclinar el stick. En una zona cualquiera no pasa nada, pero cuando estás intentando conseguir un tanque de misiles con un recorrido ultracorto, cada pequeño fallo te obliga a repetir el proceso desde cero.
Además de la dificultad técnica, la precisión requerida en algunos rompecabezas lleva a más de uno a sentir que el juego roza la crueldad con ciertas mejoras opcionales. No es raro leer opiniones de gente que afirma que adora la sensación del Speed Booster cuando sale bien, pero que detesta el esfuerzo que requiere para conseguir el 100% del mapa, hasta el punto de replantearse si merece la pena repetirlo en una segunda partida.
Por si fuera poco, algunos jugadores también comentan la frustración logística de no poder grabar fácilmente sus intentos o soluciones. Por ejemplo, hay quien lamenta que en el primer modelo de Nintendo Switch le resultaba sencillo pasar capturas al móvil, mientras que en la nueva consola se requiere instalar aplicaciones adicionales, complicando el proceso de compartir vídeos o imágenes de estos puzles tan específicos.

Cómo activar y controlar el Speed Booster y el Shinespark
Para poder usar el Shinespark, primero debes tener claro cómo funciona el Speed Booster en Metroid Dread. Una vez obtenida la habilidad durante la historia, puedes correr manteniendo pulsado el botón asignado a correr (por defecto, suele ser el botón de sprint mientras te desplazas con el stick). Si mantienes esta carrera en una dirección sin detenerte, Samus entrará en modo Speed Booster, se iluminará y empezará a derribar automáticamente ciertos bloques al chocar con ellos.
Cuando Samus está en ese estado, puedes almacenar la energía del Speed Booster activando el Shinespark. En Dread, esto se hace pulsando el stick izquierdo (clic L3) mientras mantienes el impulso. En ese momento, Samus se detiene y queda cargada con energía, lo que se representa con un brillo especial y un temporizador invisible: tienes unos segundos para decidir cómo y hacia dónde liberar ese impulso.
Con la energía almacenada, el siguiente paso es elegir la dirección del Shinespark. De pie en el suelo, si pulsas el botón de salto y a la vez apuntas con el stick hacia arriba, en diagonal o hacia la derecha/izquierda, Samus se lanzará en esa dirección, como un misil humano capaz de romper bloques específicos y recorrer grandes distancias en muy poco tiempo. Este impulso consume toda la energía almacenada, así que si fallas el ángulo o te chocas contra un techo que no se puede romper, tendrás que repetir la secuencia desde el inicio.
Conviene saber que el Shinespark tiene varias particularidades importantes: se puede realizar en el aire si has almacenado la energía antes de saltar; no puedes volver a correr para recuperarlo una vez cargado (solo caminar, saltar o usar ciertos apoyos), y se agota pasado un breve periodo aunque no lo uses. Por eso muchos puzles consisten en encontrar la ruta más directa desde un tramo donde correr hasta el bloque que quieres romper, aprovechando rampas, paredes o plataformas.
Por último, es fundamental tener presente que el juego permite combinar el Shinespark con la morfosfera. Es decir, puedes activar el impulso en forma de bola para cruzar túneles estrechos marcados con bloques del Speed Booster. Esta variante no se explica demasiado en el propio juego, pero es clave para algunos de los tanques de misiles o expansiones que parecen totalmente inalcanzables con un Shinespark “normal”.
Uso avanzado del Shinespark: saltos diagonales, en el aire y en morfosfera

Cuando ya dominas lo básico y te atreves a ir a por el 100%, Metroid Dread te exige controlar variantes avanzadas del Shinespark. Una de las primeras dudas que surgen es cómo combinar el impulso con saltos en diagonal para alcanzar bloques en ángulos complicados. Sabes que puedes lanzar el Shinespark hacia arriba, hacia los lados y en diagonal, pero en la práctica ajustar ese ángulo con precisión puede ser bastante más complicado de lo que parece.
Muchos jugadores se encuentran con situaciones en las que el Shinespark en diagonal solo les hace chocar con un techo inferior, sin llegar al objetivo real que está un poco más arriba. Intentar solucionarlo con un salto neutro hacia arriba tampoco ayuda, porque al pulsar el botón de salto se activa de inmediato el Shinespark en la dirección en la que estés apuntando, y no puedes “corregir” en el aire una vez que ya lo has lanzado.
Otro problema habitual es que el salto giratorio “bloquea” la activación inmediata del Shinespark. Si saltas con impulso y entras en el clásico spin jump de Samus, no podrás usar la energía almacenada hasta que aterrices. Esa pequeña demora es más que suficiente para que el temporizador del Shinespark se agote, sobre todo en puzles donde el tramo de carrera y el margen de maniobra son ridículamente cortos, lo que frustra enormemente a quien intenta hacerlo una y otra vez.
También está el truco de dejarte caer por un borde con el Shinespark ya cargado. En teoría, esto sirve para poder activar el impulso en el aire, lo que abre posibilidades adicionales para entrar en pasillos estrechos o alinear mejor la trayectoria. Sin embargo, si el ángulo obligatorio del puzle no coincide con el hueco disponible, te encontrarás con el mismo problema: un impulso diagonal o hacia arriba que te manda directamente contra el techo en vez de hacia los bloques que necesitas romper.
En medio de todo esto, muchos se preguntan si se necesita otra habilidad adicional más adelante para ciertos tanques de misiles especialmente rebuscados, o si basta con un uso más fino del Shinespark en sí. En la mayoría de los casos, el puzle está pensado para resolverse solo con Speed Booster y Shinespark (incluyendo su versión en morfosfera), pero el diseño es tan exigente que parece que faltase algo. Por eso la sensación general es que el juego no siempre comunica bien las posibilidades reales de la mecánica.
La combinación con la morfosfera merece mención aparte, porque la idea de un Shinespark en forma de bola no es nada intuitiva para todos. Aunque muchos fans veteranos de Metroid Zero Mission ya conocían el concepto, no todo el mundo asocia enseguida que, después de almacenar el impulso, puedes adoptar la forma de morfosfera y luego lanzar el Shinespark desde esa posición. Esta variante es clave para atravesar túneles estrechos con bloques del Speed Booster y para alcanzar cámaras de mejora que serían imposibles de otro modo.
Ejemplo real de un tanque de misiles complicado con Shinespark

Un caso muy representativo que circula entre los jugadores es el de un tanque de misiles que parece completamente imposible cuando lo ves por primera vez. La situación típica es la siguiente: acabas de conseguir el Speed Booster en tu primera partida a Metroid Dread, has jugado antes a Metroid Zero Mission y entiendes el concepto general, pero al enfrentarte a este puzle en concreto te quedas totalmente atascado.
En este escenario, el jugador corre por el tramo habilitado, activa el Speed Booster, intenta almacenar el Shinespark y lanzarlo en diagonal hacia un bloque situado más arriba, pero lo único que consigue es estamparse contra el techo inferior de la sala. Probar con un salto neutro para ganar algo más de altura tampoco sirve, porque en cuanto pulsas el botón de salto el Shinespark se dispara y, sin margen para corregir, terminas chocando otra vez en el mismo techo.
Intentar hacerlo con un salto giratorio complica todavía más la cosa. Al entrar en spin jump, Samus no puede activar el Shinespark al instante, de modo que la única opción es esperar a tocar el suelo. Sin embargo, para cuando aterrizas, el tiempo de Shinespark está prácticamente agotado, y apenas te da para pulsar el botón de salto antes de perder la energía. El resultado es una cadena de intentos fallidos que hacen pensar que quizá este tanque de misiles esté pensado para más adelante con otra mejora.
Otro enfoque consiste en dejarse caer desde un borde cercano para usar el Shinespark en el aire. Esto permite, en teoría, alinear mejor el impulso hacia los bloques problemáticos, pero el diseño de la sala hace que un Shinespark en diagonal o completamente vertical acabe chocando con el techo, sin atravesar la hilera exacta que necesitas romper. Esa sensación de “llego casi, pero no del todo” es lo que desespera a tantos jugadores con este tipo de coleccionables.
En muchas conversaciones entre la comunidad se plantea la duda de si hay alguna técnica adicional que se les escapa, como un tipo de salto neutral avanzado, un cancelado raro o una interacción escondida. Sin embargo, en la mayoría de los casos la solución real pasa por refinar la ejecución: medir al milímetro la distancia desde la que corres, el punto exacto donde almacenas el Speed Booster, el momento en el que saltas, y la dirección del stick en el instante en que activas el Shinespark.
Es en situaciones así cuando queda claro que Metroid Dread está diseñado con un nivel de exigencia muy alto para quien quiere el 100%. No es tanto que necesites habilidades nuevas, sino que el juego espera que domines al detalle las que ya tienes, incluyendo variaciones que apenas se mencionan en los tutoriales básicos y que muchos solo terminan de interiorizar tras muchos intentos, vídeos de otros jugadores o guías externas.
Consejos prácticos para que el Shinespark no sea una pesadilla

Para que el Shinespark deje de ser tu enemigo y se convierta en una herramienta que dominas con seguridad, viene bien interiorizar una serie de trucos prácticos basados en la experiencia de otros jugadores. El primero es familiarizarte con el tiempo que dura la energía almacenada: haz pruebas en zonas seguras, corre, activa el Shinespark y cuenta mentalmente cuánto aguanta antes de disiparse. Esa referencia, aunque sea aproximada, te ayudará mucho a calcular si un recorrido concreto es viable o si te falta algún atajo.
Otro punto clave es practicar la activación con el clic del stick en situaciones sin presión. Una de las fuentes de frustración más repetidas es que el botón L3 no es especialmente cómodo: es fácil resbalar, inclinar demasiado el stick o hacer el clic ligeramente tarde. Si te acostumbras a pulsarlo con conciencia, sin apretar el stick hacia una dirección extrema y evitando giros bruscos mientras lo activas, ganarás mucha consistencia en los intentos serios.
También es recomendable que busques salas amplias donde puedas practicar Shinesparks en todas las direcciones. Recorre una habitación larga, almacena la energía y prueba impulsos hacia arriba, diagonales y horizontales para interiorizar la sensación de cada uno. Fíjate en cómo cambia el recorrido si inicias el impulso desde el suelo, desde un pequeño salto vertical o cayendo de un borde; esos matices luego marcan la diferencia en los puzles más exigentes.
No olvides explotar al máximo la versión en morfosfera del Shinespark. En algunos puzles, la única forma de llegar a un tanque de misiles es cargando el Speed Booster en una sala, guardando la energía, rodando como bola por un túnel y activando el impulso en el punto exacto donde los bloques te cierran el paso. Si te atascas en un sitio aparentemente imposible, pregúntate siempre si un Shinespark en morfosfera podría ser la clave.
Por último, es importante recordar que no todos los tanques de misiles o mejoras requieren resolverse en cuanto los ves. Si un puzle concreto te está sacando de quicio y ya llevas demasiados intentos, no pasa nada por dejarlo para más adelante, cuando tengas más destreza con el control o hayas desbloqueado otras habilidades de movimiento que, aunque no sean imprescindibles, pueden ayudarte a reposicionarte mejor o a encontrar rutas alternativas de aproximación.
Al final, entender cómo realizar Shinespark en Metroid Dread pasa por combinar conocimiento técnico de la mecánica, práctica constante y algo de paciencia. La habilidad está pensada para ofrecer una sensación de velocidad y poder brutales, pero el precio es una curva de aprendizaje bastante pronunciada, sobre todo en los puzles de 100% donde cualquier pequeño error implica repetir la secuencia entera desde el tramo de carrera inicial.
Quien se toma el tiempo de pulir estos detalles acaba comprobando que el Shinespark se convierte en una de las partes más satisfactorias del juego, tanto por la espectacularidad visual de los impulsos como por la sensación de haber resuelto un reto que parecía imposible al principio. Aunque la elección del clic del stick como método de activación no sea del gusto de todo el mundo, con algo de práctica y conocimiento de las variantes (diagonal, aérea y en morfosfera) es perfectamente posible dominar la técnica y utilizarla para conseguir el 100% del mapa sin que se convierta en un suplicio constante.
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