- La pestaña de Me gusta ahora es privada por defecto para todos los usuarios, impidiendo que otros vean tu actividad.
- El autor de la publicación y el propio usuario siguen viendo los likes, aunque la lista general esté oculta en el perfil.
- Los marcadores permanecen como la herramienta más segura y privada para guardar contenido sin dejar rastro.
Si alguna vez has sentido que dar un «me gusta» en X (la antigua Twitter) era como dejar una huella digital imborrable y expuesta al escrutinio de todo el mundo, no estás solo. Durante años, la plataforma funcionó como un libro abierto donde cualquiera podía entrar en tu perfil y curiosear exactamente qué contenidos te llamaban la atención, lo que a menudo generaba cierta ansiedad por el juicio ajeno o el miedo a las represalias sociales.
Afortunadamente, la gestión de la privacidad ha dado un giro de 180 grados. Gracias a las últimas actualizaciones impulsadas por la dirección de Elon Musk, la red ha pasado de ser una vitrina pública de interacciones a ofrecer un entorno mucho más discreto. Ahora, la posibilidad de interactuar con lo que nos gusta sin que nuestra imagen pública se vea comprometida es una realidad para todos los usuarios, independientemente de si pagan una suscripción o no.
La gran transformación de la pestaña de Likes

Hasta hace relativamente poco, la sección de «Me gusta» era una de las herramientas más utilizadas para el «stalkeo» o análisis de perfiles. Podías saber desde las inclinaciones políticas de alguien hasta sus gustos más culposos simplemente navegando por esa pestaña. Sin embargo, X ha implementado un cambio radical: la pestaña de likes ahora es privada por defecto para la comunidad general.
Esto implica que, aunque tú sigas viendo el registro de todas las publicaciones que has marcado con el corazón en tu propio perfil, el resto de los usuarios ya no podrán acceder a esa lista. El objetivo principal es combatir el comportamiento tóxico y los ataques que surgían cuando alguien daba like a un tuit polémico, permitiendo que la gente interactúe con más libertad y sin el filtro del «qué dirán».
¿Qué es exactamente lo que sigue siendo visible?

Es fundamental no confundir la privacidad de la pestaña con la invisibilidad total de la interacción. Aunque tu lista de gustos esté oculta, existen ciertos elementos que siguen siendo públicos y transparentes para evitar que la plataforma se vuelva un agujero negro de información:
- El contador de likes: El número total de corazones que tiene una publicación sigue siendo visible para todo el mundo.
- Notificaciones al autor: Cuando le das me gusta al tuit de alguien, esa persona recibirá una notificación avisándole de tu acción.
- Interacciones en cuentas privadas: Si tienes el perfil protegido (cuenta privada), solo tus seguidores aprobados podrán ver tus interacciones, pero el autor de un tuit público seguirá viendo que tú le has dado like.
Básicamente, el cambio afecta a la navegación masiva por tu perfil, pero no elimina la señal de aprecio que recibe el creador del contenido.
Alternativas y trucos para una privacidad total

A pesar de que la pestaña ahora esté oculta, hay usuarios que prefieren capas extra de seguridad para blindar su huella digital. Una de las mejores opciones es sustituir los likes por los marcadores. A diferencia de los me gusta, los marcadores han sido siempre una función estrictamente privada; nadie, ni siquiera el autor del tuit, sabe que has guardado su publicación en tu lista personal.
Para quienes buscan un control absoluto, la opción más drástica sigue siendo activar la protección de los posts desde el menú de Privacidad y seguridad, en el apartado de Audiencia y etiquetado. Al poner la cuenta en modo privado, no solo ocultas tus interacciones, sino que controlas quién puede seguirte y quién puede leer tus publicaciones, evitando que aparezcas en resultados de búsquedas públicas.
Diferencias entre usuarios estándar y X Premium

Hubo un tiempo en el que estas funciones de privacidad eran un privilegio exclusivo de quienes pagaban X Premium (antes Twitter Blue). No obstante, la plataforma decidió democratizar el acceso a la privacidad, extendiendo la ocultación de likes a todas las cuentas. Aun así, los usuarios de pago mantienen ventajas en otras áreas que no afectan a la privacidad de los likes, como la capacidad de escribir textos mucho más largos (hasta 4.000 caracteres) o subir vídeos de larga duración.
Es importante desmentir el mito de que solo los verificados pueden ocultar su actividad; hoy en día, la protección de la pestaña de Me gusta es una característica universal diseñada para salvaguardar la salud mental y la libertad de expresión de toda la base de usuarios.
Cómo verificar lo que otros ven de ti
Si tienes dudas sobre si tu configuración está funcionando correctamente, existe un truco muy sencillo. No confíes solo en lo que ves al estar logueado, ya que la interfaz siempre te mostrará tu propia pestaña de likes. Lo ideal es abrir tu perfil en una ventana de incógnito del navegador o cerrar la sesión. De este modo, podrás navegar por tu cuenta como si fueras un desconocido y comprobar que la sección de «Me gusta» ha desaparecido efectivamente para el resto del mundo.
La red social ha evolucionado para parecerse más a otras plataformas modernas, priorizando la experiencia del usuario y la protección de la identidad online. Al eliminar la capacidad de monitorear los gustos ajenos, X busca reducir el ruido y las disputas, fomentando que el botón del corazón vuelva a ser una herramienta de apoyo genuino y no una fuente de conflictos públicos.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.