- Requisitos de conexión y hardware compatible para el uso a distancia.
- Configuración paso a paso de la consola y la aplicación móvil.
- Opciones de dispositivos externos y accesorios para mejorar la experiencia.
Imagínate que estás en medio de una partida épica, totalmente sumergido en la historia, y de repente te toca hacer las maletas para irte unos días fuera. Da mucha rabia tener que dejar el mando en casa, pero la realidad es que hoy en día no hace falta que te lleves la consola bajo el brazo para seguir progresando en tus títulos favoritos.
Tanto si tienes una PS5 como una PS4, Sony ofrece una herramienta llamada Uso a distancia que te permite transmitir la señal de tu máquina a un dispositivo móvil, tablet o PC. No es lo mismo que el juego en la nube puro (donde los servidores hacen el trabajo), ya que aquí tu hardware en casa es el que procesa todo y te envía la imagen en tiempo real, lo que te da acceso a toda tu biblioteca personal.
¿Qué necesitas para que todo funcione?

Para empezar, es fundamental que tengas la versión más reciente del software del sistema instalada en tu consola. En cuanto a los dispositivos, la aplicación es compatible con Android (versión 12 o superior para Android TV), iOS 14.5 o superior para iPhone y iPad, así como ordenadores con Windows y Mac. Eso sí, ten en cuenta que hay ciertas limitaciones importantes: los juegos que requieren casco de RV (PS VR o VR2) o periféricos muy específicos no se pueden jugar así. Además, los títulos que dependen de una suscripción a PS Plus Premium para su transmisión tampoco son compatibles.
Sobre el mando, tienes varias opciones. El DualSense y el DualSense Edge funcionan por Bluetooth en dispositivos móviles y Mac, mientras que en PC suelen requerir conexión USB. El veterano DUALSHOCK 4 también es compatible con la mayoría de sistemas, aunque algunas funciones como el panel táctil o el sensor de movimiento podrían no estar disponibles dependiendo de dónde juegues.
Pasos para configurar el juego remoto

La puesta en marcha es bastante sencilla y no tiene mucha complicación. Primero, descarga la aplicación oficial de PS Remote Play desde la Play Store o App Store e inicia sesión con tu cuenta de PSN (la misma que usas habitualmente en la consola). Una vez hecho esto, toca ir a la consola y entrar en el menú de configuración (el icono del engranaje), dirigirte a la sección de Sistema y activar la casilla de «Uso a distancia».
Si tu plan es jugar fuera de casa, hay un detalle vital: debes configurar la aplicación para que use tu conexión de datos móviles. En los ajustes de la app, busca el apartado de «Datos móviles» y actívalo. Aquí puedes elegir la calidad de la imagen; la calidad estándar gasta unos 2,5 GB por hora, mientras que la óptima puede llegar a los 6,8 GB por hora de juego, así que vigila tu tarifa para no llevarte un susto.
Un truco imprescindible para no dejar la consola encendida consumiendo luz es configurar el modo de reposo. Si seleccionas esta opción en el menú de apagado, la consola gastará mucha menos energía pero seguirá permitiendo que la aplicación la «despierte» remotamente para que puedas empezar a jugar desde cualquier lugar.
Dispositivos recomendados y rendimiento

Si buscas la experiencia más cómoda y «llave en mano», el PlayStation Portal es la opción ideal, ya que está diseñado específicamente para esto. Requiere una conexión de banda ancha de al menos 5 Mbps, aunque lo recomendable para que no haya tirones son 15 Mbps de velocidad. Si prefieres usar lo que ya tienes, un iPhone o un Android con un mando tipo Backbone puede ser una alternativa muy potente y portátil.
Es importante saber que la latencia puede aumentar a medida que te alejes físicamente de tu consola. Además, si usas una PS5 de la serie CFI-7000 configurada en 8K, algunas funciones como transmitir la partida o compartir pantalla no estarán disponibles simultáneamente con el uso a distancia. En cuanto a la jugabilidad, aunque la app ofrece controles digitales en pantalla que funcionan bien para juegos 2D o plataformas, para los shooters es casi obligatorio usar un mando físico.
Para disfrutar de tus videojuegos de PlayStation en cualquier hotel o viaje, solo necesitas activar el uso a distancia en el sistema, configurar los datos móviles en la aplicación y dejar la consola en modo reposo, asegurándote siempre de contar con una conexión a internet estable y el mando adecuado para evitar que la latencia o los controles táctiles arruinen la experiencia.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.