- Windows 11 incluye varias herramientas nativas para grabar pantalla: Xbox Game Bar, Recortes, Clipchamp y PowerPoint.
- Xbox Game Bar permite capturar juegos y aplicaciones con atajos de teclado y ajustes de calidad, audio y duración.
- Clipchamp, Recortes y PowerPoint facilitan grabar, editar y exportar vídeos en MP4 sin recurrir a software externo.
- Herramientas como OBS Studio o el software de NVIDIA/AMD amplían opciones cuando se necesitan funciones avanzadas.
Si usas Windows 11 y quieres grabar la pantalla sin instalar programas extra, estás de suerte: el propio sistema incluye varias herramientas nativas que te permiten capturar vídeo, con o sin audio, de forma muy sencilla. No hace falta ser un experto ni pelearse con configuraciones raras, basta con conocer dónde están estas funciones y cómo se usan.
A lo largo de esta guía vas a ver cómo grabar la pantalla en Windows 11 usando Xbox Game Bar (la opción más rápida para juegos y aplicaciones), la herramienta Recortes con modo vídeo, Clipchamp para grabar y editar, e incluso otras alternativas nativas como PowerPoint. También comentaremos algunas soluciones de terceros muy usadas (OBS, software de NVIDIA/AMD, etc.) para que tengas una visión completa y puedas elegir lo que mejor se adapte a lo que necesitas.
Qué opciones nativas tienes para grabar pantalla en Windows 11
Windows 11 incorpora varias herramientas que permiten grabar la pantalla sin instalar aplicaciones de terceros, cada una pensada para un uso ligeramente distinto. Conviene conocerlas para no complicarse la vida bajando software cuando quizá no te hace ninguna falta.
La primera y más conocida es Xbox Game Bar, la barra de juegos de Microsoft que inicialmente se diseñó para capturar partidas, pero que hoy se puede usar con prácticamente cualquier programa que tengas abierto. Es la forma más directa de hacer una grabación rápida con atajos de teclado.
Además, la clásica herramienta de Recortes (Snipping Tool) se ha actualizado y ahora permite capturar no solo capturas estáticas, sino también vídeo de la pantalla en formato MP4, con opciones de audio y control de qué zona se graba.
Otra pieza clave es Clipchamp, el editor de vídeo que viene integrado en Windows 11. No solo sirve para editar, sino que incluye un modo de grabación de pantalla (y pantalla + cámara) muy práctico, especialmente útil si quieres hacer vídeos explicativos más trabajados.
Por último, si tienes Microsoft 365, puedes usar PowerPoint para grabar el escritorio o una zona concreta y exportar el resultado como vídeo MP4, lo que resulta ideal para presentaciones narradas o tutoriales sin tener que instalar nada más.
Cómo grabar pantalla en Windows 11 con Xbox Game Bar
La opción más directa para la mayoría de usuarios es grabar la pantalla con Xbox Game Bar, ya que viene activada por defecto en Windows 11 y está pensada para funcionar con atajos rápidos, especialmente si estás jugando o usando una aplicación a pantalla completa.
Esta barra de juegos se concibió inicialmente para capturar partidas en PC, pero lo cierto es que se comporta muy bien también con navegadores, aplicaciones de ofimática, editores, etc. Eso sí, tiene un punto débil importante: no graba el escritorio en vacío ni el Explorador de archivos, solo captura cuando hay una aplicación o juego abierto en primer plano.
Otra limitación relevante es que no puede registrar dos aplicaciones a la vez. Por ejemplo, si quieres grabar a la vez un reproductor de vídeo y otra ventana superpuesta, no es la herramienta adecuada. Está optimizada para una ventana activa (o juego) que se ejecuta normalmente a pantalla completa.
Pese a estas restricciones, para tareas habituales como mostrar cómo funciona un programa, enseñar una web o registrar una partida, Xbox Game Bar es más que suficiente y evita tener que recurrir a software externo, lo que simplifica mucho las cosas.
Atajos para abrir Xbox Game Bar y empezar a grabar
Hay varias formas de lanzar la barra de juegos en Windows 11 y comenzar a grabar la pantalla en segundos, sin ni siquiera tocar el ratón si no quieres:
- Abrir Xbox Game Bar desde el inicio: ve al menú Inicio, escribe “Xbox Game Bar” y ejecútala desde ahí. Verás la superposición con sus widgets.
- Atajo Windows + G: pulsa la tecla del logotipo de Windows + G para mostrar la Game Bar sobre la aplicación que tengas activa.
- Atajo directo Windows + Alt + R: si quieres ir al grano, usa esta combinación para iniciar y detener la grabación directamente sin mostrar la barra completa.
En Windows 11, cuando usas Windows + Alt + R, es posible que no veas un aviso demasiado llamativo de que se está grabando, a diferencia de Windows 10, donde aparecía un indicador más claro. Esto puede despistar un poco, así que conviene acordarse de volver a pulsar las mismas teclas para detener la captura, y si quieres evitar que la barra se muestre en tus vídeos, consulta evitar que la barra de grabación salga.
Dónde se guardan las grabaciones y en qué calidad
Todos los vídeos que generas con Xbox Game Bar se guardan automáticamente en una carpeta predefinida del sistema, para que no tengas que elegir ruta cada vez que terminas una grabación.
Por defecto, la ruta es algo similar a C:\Users\TuUsuario\Videos\Captures. Desde ahí puedes abrir los archivos con tu reproductor favorito, subirlos a YouTube o importarlos a Clipchamp u otro editor para retocarlos.
En cuanto a la calidad, Windows 11 adapta la grabación a la resolución de la ventana o juego. Si estás capturando una ventana maximizada en un monitor Full HD, es habitual encontrarse valores cercanos a 1920 x 1032 píxeles en vez de 1920 x 1080 completos, porque la barra de tareas no se incluye en el vídeo. El resultado es un archivo que se ve bien, con un bitrate suficiente para la mayoría de usos generales.
Eso sí, ten en cuenta que los vídeos ocupan espacio, sobre todo si grabas durante mucho tiempo. Es fácil dejar una captura en marcha sin darse cuenta si no te fijas en el icono o en el tiempo de grabación, así que conviene revisar de vez en cuando para no llenar el disco de clips innecesarios.
Configurar Xbox Game Bar y los ajustes de captura
Si vas a usar esta herramienta a menudo, lo ideal es ajustar la configuración de grabación para adaptarla a tus necesidades (duración máxima, calidad, sonido, etc.). Esto se puede hacer desde la propia Game Bar y también desde la aplicación de Configuración de Windows.
Dentro de la Game Bar, verás un icono de engranaje en la parte superior que te lleva a varios apartados, entre ellos uno de capturas en el que puedes modificar algunos parámetros rápidos. Si quieres un control más completo, debes ir al menú principal de Configuración de Windows.
Para ello, abre Configuración, entra en el apartado Juegos y después en la sección Capturas. Desde ahí podrás:
- Elegir la carpeta de guardado de los vídeos y capturas de pantalla.
- Definir los FPS de la grabación (por ejemplo, 30 o 60 imágenes por segundo).
- Marcar la duración máxima permitida de los vídeos para evitar archivos gigantes.
- Ajustar la calidad de vídeo (estándar, alta, etc.).
- Decidir si quieres grabar el audio del sistema, del micrófono, ambos o ninguno (ver cómo grabar gameplays y separar el audio).
- Permitir o no que se grabe el cursor del ratón.
Xbox Game Bar también dispone de secciones de configuración relacionadas con la personalización de la barra, los widgets, el atajo de teclado, el rendimiento de los juegos y otros comportamientos avanzados, todo accesible desde el menú de ajustes para que adaptes esta herramienta al uso que le vas a dar.
Grabar pantalla y cámara en Windows 11 con Clipchamp
Además de capturar vídeos rápidos con la Game Bar, en Windows 11 puedes apoyarte en Clipchamp para grabar la pantalla y editar el resultado sin salir del propio sistema. Esta aplicación viene incluida en cuentas personales y también en entornos profesionales y educativos.
Clipchamp se abre como un editor de vídeo, pero su pestaña “Grabar y crear” es clave: desde ahí puedes elegir si quieres grabar pantalla y cámara, solo la pantalla, solo la webcam o incluso únicamente una pista de audio. Es una solución muy cómoda para crear tutoriales, vídeos explicativos o presentaciones en un solo flujo.
Cuando eliges la opción “pantalla y cámara”, la aplicación activa tanto la captura de escritorio como la webcam, de forma que tu imagen aparece en una ventana pequeña superpuesta al vídeo principal. Si seleccionas solo “pantalla”, la cámara queda apagada y se registra únicamente lo que sucede en el monitor.
El audio se graba por defecto desde el micrófono del equipo, así que puedes ir comentando lo que haces mientras grabas. Si prefieres usar la entrada de audio del equipo, mira cómo grabar sonido desde un jack de entrada. Si lo prefieres, puedes desactivar el audio en la propia interfaz de Clipchamp, o incluso grabar solo una locución de voz sin vídeo de pantalla ni cámara, algo útil si luego quieres combinar esa pista con imágenes o clips ya existentes.
Paso a paso para grabar pantalla con Clipchamp
En el caso de las cuentas profesionales y educativas, el flujo para hacer una grabación de pantalla con Clipchamp es bastante claro y se estructura en varios pasos consecutivos dentro del editor.
Para empezar, abre Clipchamp y ve a la barra de herramientas; dentro, localiza la pestaña “Grabar y crear”. Ahí tendrás las distintas opciones de captura, entre ellas “pantalla y cámara”, “pantalla” o “webcam”. Si te interesa grabar tu pantalla con una pequeña ventana de cámara, elige la primera opción.
La primera vez que uses la función de grabación, el navegador o la app te mostrará una ventana emergente solicitando permisos para acceder a la cámara y al micrófono. Es imprescindible que pulses en “Permitir”, porque si deniegas estos permisos no podrás registrar ni vídeo de cámara ni sonido.
Si en algún momento quieres revisar qué permisos has concedido, puedes hacer clic en el icono de candado (Bloquear) cercano a la barra de direcciones del navegador para comprobar que Clipchamp tiene acceso habilitado tanto a la cámara web como al micrófono del equipo.
Cuando todo está concedido, en la ventana de grabación verás una vista previa de la webcam. En ese momento puedes pulsar el botón para seleccionar qué pantalla, ventana o pestaña del navegador quieres capturar. También se te ofrecerá la opción de incluir el audio del sistema (sonidos del propio ordenador) además del micrófono.
Tras elegir el área de pantalla que quieres grabar y confirmar, Clipchamp iniciará una cuenta atrás con pitidos cortos, y a continuación comenzará la grabación activa. El micrófono captará tu voz, los clics del ratón y cualquier sonido ambiental que entre por ese dispositivo.
Para parar la grabación de pantalla, puedes hacer clic en el botón correspondiente de la barra de herramientas horizontal que aparece cuando empiezas a compartir la pantalla. Si necesitas vídeos más largos que el máximo permitido en una sola toma, siempre tienes la opción de grabar varias sesiones más cortas y luego combinarlas en el propio editor.
Guardar, editar y ajustar el diseño de la grabación
Una vez detienes el uso compartido de pantalla, Clipchamp te devuelve al entorno de edición con una vista previa del vídeo grabado. En este punto puedes revisar el clip: si algo no te convence, dispones del botón de “volver a grabar” (retake) para repetir la captura desde cero.
Cuando estás satisfecho con el resultado, selecciona la opción “Guardar y editar”. Clipchamp descargará automáticamente una copia del archivo en tu ordenador, normalmente en formato WebM, usando la carpeta predeterminada de descargas o la que tengas configurada en el sistema.
Al mismo tiempo, el clip se importará a tu proyecto de edición y se añadirá de forma automática a la línea de tiempo. La pista de audio forma parte del propio vídeo, y si has grabado tanto la pantalla como la cámara, verás dos elementos: uno para la captura de escritorio y otro para la webcam, agrupados como un conjunto.
Si quieres manipularlos de forma independiente, basta con desagrupar los clips haciendo clic derecho sobre ellos en la línea de tiempo y eligiendo la opción correspondiente. Tras eso podrás mover, redimensionar o borrar cualquiera de ellos sin afectar al otro.
Desde la línea de tiempo puedes realizar ediciones básicas y avanzadas: recortar el inicio o el final para eliminar partes innecesarias, dividir el clip en trozos para reordenar o suprimir fragmentos, e incluso separar la pista de audio para tratarla por separado, aplicando silencios, cortes o sustituciones.
Si tu grabación no encaja exactamente en las dimensiones de tu proyecto (por ejemplo, si ves barras negras en los lados), tienes varias opciones para ajustar el encuadre: recortar para adaptarlo a la relación de aspecto, encajar a pantalla completa o aplicar efectos de imagen en imagen, rotaciones y volteos según necesites.
Cuando hay un clip de webcam como elemento independiente, puedes arrastrarlo con el ratón por la ventana de vista previa para colocarlo en la esquina que prefieras. También desde el panel de propiedades podrás activar modos como imagen en imagen, recortar, girar o invertir horizontal o verticalmente.
Al terminar las ediciones, solo queda exportar. Pulsa el botón “Exportar” situado en la parte superior derecha del editor y sigue los pasos. Clipchamp generará un archivo de vídeo en formato MP4 que podrás guardar en tu PC o enviar directamente a plataformas y redes si así lo deseas.
Grabar pantalla con la herramienta Recortes (Snipping Tool) en modo vídeo
Más allá de Game Bar y Clipchamp, Windows 11 ha reforzado mucho la clásica herramienta de Recortes, que durante años solo sirvió para hacer capturas fijas de la pantalla. En las versiones actuales, esta app incorpora un modo de grabación en vídeo muy práctico.
Dependiendo de tu sistema, esta herramienta puede llamarse “Recorte”, “Recortes”, “Herramienta de recorte” o “Recorte y boceto”. Todas esas variantes corresponden básicamente a la misma aplicación, que también cuenta con su propia ficha en la Microsoft Store, aunque venga instalada de serie.
Para usarla como grabador de pantalla, ábrela y asegúrate de seleccionar la opción de “Grabar vídeo” en lugar del botón de captura fija que viene activado por defecto. Una vez elegida esta modalidad, la herramienta te pedirá que delimites con el ratón el área que quieres grabar: puede ser todo el escritorio o solo una zona concreta.
Cuando marques el área, verás un control con un botón de “Grabar”. Al pulsarlo, la aplicación inicia una breve cuenta atrás de tres segundos y comienza la captura. Durante la grabación puedes pausar, reanudar, detener, silenciar el micrófono o bloquear el sonido que generan las aplicaciones de Windows 11, según lo que necesites en cada momento.
Al finalizar, la herramienta Recortes muestra la reproducción del vídeo en su propia ventana. Si el resultado te convence, puedes copiar el clip o guardarlo en formato MP4 en la ubicación que prefieras. Microsoft también ha integrado un acceso directo para abrir el vídeo en Clipchamp, desde donde podrás eliminar trozos, añadir efectos, transiciones, música o voz en off.
PowerPoint como grabador de pantalla en Windows 11
Si trabajas con Microsoft 365 y sueles usar PowerPoint, tienes a mano otra forma interesante de grabar la pantalla en Windows 11 sin depender de aplicaciones externas adicionales, siempre que dispongas de la versión de escritorio (la que se instala en el PC y forma parte de la suscripción de pago).
Una vez abras PowerPoint, crea una presentación nueva o usa una ya existente. Después, ve a la pestaña “Insertar” y, en la parte derecha de la cinta, encontrarás la opción “Grabar pantalla”. Esta función se comporta de forma muy parecida a la herramienta Recortes en modo vídeo.
Al activar la grabación, PowerPoint te permite elegir el área de pantalla que quieres capturar, marcar si quieres que se vea el cursor del ratón y si deseas grabar también el audio del micrófono. Una vez definido todo, verás una pequeña barra de control con botones para iniciar, pausar y detener la grabación.
Cuando detienes la grabación, el vídeo se inserta automáticamente en la diapositiva actual de tu presentación. Desde ahí puedes reproducirlo, recortarlo, aplicar efectos, ajustar brillo, contraste y otras correcciones típicas que ofrece PowerPoint para archivos multimedia.
Si lo que quieres es exportar el vídeo para usarlo fuera de la presentación, solo tienes que seleccionar el clip, ir a la pestaña “Reproducción” en la cinta de opciones y usar la función “Guardar multimedia como”. De este modo, obtendrás un archivo MP4 con la grabación que podrás editar con otros programas o subir donde necesites.
Otras maneras de grabar pantalla en Windows 11 (OBS, NVIDIA, AMD, etc.)
Aunque con Xbox Game Bar, Recortes, Clipchamp y PowerPoint tienes cubiertas la mayoría de situaciones habituales, quizá necesites algo más flexible o con opciones profesionales. En ese caso, existen aplicaciones de terceros muy populares que también funcionan de maravilla en Windows 11.
Uno de los nombres más conocidos es OBS Studio, un programa gratuito y de código abierto que, además de hacer retransmisiones en directo, permite grabar la pantalla con un alto nivel de control sobre la calidad, el formato, el audio y las escenas. Es muy común en creadores de contenido y streamers.
Para usarlo, primero descárgalo e instálalo. La primera vez que lo abras verás un asistente que te ofrece optimizar la configuración bien para streaming, bien para grabación local; si solo te interesa guardar vídeos en el disco, lo ideal es elegir la opción enfocada a grabar. Después tendrás que crear una fuente de captura en la sección “Fuentes”: haz clic en el signo “+” y elige “Captura de pantalla” o “Captura de ventana”, según lo que quieras registrar.
Una vez creada la fuente y seleccionada la pantalla o monitor que quieras, basta con darle al botón “Empezar a grabar” en el panel de Controles. OBS se puede minimizar mientras haces tus tareas, y cuando quieras terminar, pulsa “Detener grabación”. Por defecto, los vídeos se guardan en la carpeta “Vídeos” de Windows, normalmente en formato MKV, aunque puedes cambiar tanto la ruta como el contenedor desde el menú de ajustes.
La configuración de OBS es extremadamente detallada (bitrate, resolución base y de salida, códec, mezcla de audio, etc.), por lo que conviene ir con cuidado si no tienes experiencia. A cambio, ofrece una libertad total para crear escenas con varias fuentes, añadir overlays, texto en tiempo real y todo tipo de elementos característicos de un directo profesional.
Otra vía muy extendida para grabar partidas es usar el software que acompaña a las tarjetas gráficas NVIDIA y AMD. En el caso de NVIDIA, GeForce Experience incorpora una superposición tipo “ShadowPlay” que permite capturar partidas, clips instantáneos, capturas de pantalla y más. Tendrás que abrir GeForce Experience, ir al engranaje de configuración y entrar en la sección de superposición en el juego para ajustar las opciones de calidad, resolución y atajos.
Con AMD, existen soluciones como Radeon Software o Radeon ReLive, que cumplen funciones similares: permiten grabar vídeo del juego o de la pantalla, controlar la tasa de bits, añadir superposiciones, etc. Aunque pueda discutirse si estos drivers y paneles se consideran “programas de terceros”, la realidad es que suelen ser necesarios para que Windows 11 aproveche al máximo la GPU, así que muchos usuarios ya los tienen instalados sin ser plenamente conscientes de sus capacidades de captura.
También hay otras aplicaciones reconocidas, como Camtasia (de pago), FlashBack, ShareX (gratuita y muy completa para capturas estáticas y en vídeo), o incluso pequeñas herramientas como Screen Recorder for Windows 11 y extensiones para Microsoft Edge que permiten grabar pantalla, micrófono y cámara directamente desde el navegador.
Eso sí, para la mayoría de necesidades del día a día, entre Xbox Game Bar, Recortes, Clipchamp y las opciones de las tarjetas gráficas suele haber más que suficiente, sin necesidad de invertir dinero en soluciones comerciales ni llenar el PC de programas que luego apenas se usan. Conociendo bien estas herramientas nativas, es fácil grabar lo que necesitas, ajustar la calidad y editarlo mínimamente para compartirlo sin complicaciones.
Con todas estas opciones sobre la mesa, cualquier usuario de Windows 11 tiene a su alcance varias formas de grabar la pantalla sin instalar programas adicionales y, si hace falta, complementar con herramientas como OBS o el software de NVIDIA/AMD para tareas más específicas, cubriendo desde el típico tutorial rápido hasta producciones más elaboradas con edición y mezcla de fuentes.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.



