Cómo activar Ubuntu Pro en una versión LTS paso a paso

Última actualización: 03/05/2026
Autor: Isaac
  • Ubuntu Pro amplía el soporte y la seguridad de las versiones LTS hasta 10 años, cubriendo decenas de miles de paquetes adicionales.
  • La suscripción es gratuita para uso personal hasta cinco equipos y se gestiona con una cuenta de Ubuntu One.
  • En las LTS recientes, la activación se centraliza en el Centro de Seguridad y puede realizarse también desde la línea de comandos.
  • En entornos cloud como Google Cloud, es clave ajustar la licencia del disco de arranque para aprovechar Ubuntu Pro correctamente.

activar ubuntu pro en version lts

Si usas Ubuntu a diario, ya sea en tu equipo personal o en entornos de trabajo, seguro que te preocupa que el sistema esté bien protegido, actualizado y con soporte a largo plazo. Ahí es justo donde entra en juego Ubuntu Pro, la capa extra de seguridad y mantenimiento que Canonical ha montado sobre las versiones LTS de su distro estrella.

El problema es que, aunque Ubuntu Pro promete muchas ventajas, el proceso para activarlo puede resultar un poco lioso la primera vez que lo ves: mensajes de “Ubuntu Pro no está disponible para esta versión”, dudas con el famoso código de registro, configuración desde el escritorio, desde la terminal o incluso en máquinas virtuales en Google Cloud. Vamos a verlo todo con calma y paso a paso, pero sin saltarnos ningún detalle importante.

Qué es exactamente Ubuntu Pro y por qué solo funciona en versiones LTS

Ubuntu Pro es, en pocas palabras, una suscripción avanzada de soporte y seguridad que Canonical ofrece por encima de lo que ya traen las versiones estándar de Ubuntu. No es una edición distinta del sistema, sino una especie de “modo Pro” que se activa sobre una instalación ya existente, siempre que sea compatible.

Este plan está pensado tanto para usuarios domésticos como para empresas que necesitan mantenimiento prolongado, más parches de seguridad y garantías de cumplimiento durante muchos años. Es similar a lo que ofrecen otras distribuciones empresariales, pero integrado en el ecosistema de Ubuntu y muy enfocado al escritorio y a los servidores de producción.

La clave está en que Ubuntu Pro solo se puede habilitar en versiones LTS (Long Term Support), que son las ediciones de soporte extendido que Canonical publica cada dos años. Si intentas activarlo en una versión que no es LTS, o en una futura LTS aún no soportada, verás mensajes como “Ubuntu Pro no está disponible para esta versión” o “Ubuntu Pro requiere una versión LTS”.

Actualmente, Ubuntu Pro da soporte extendido para Ubuntu 16.04 LTS, 18.04 LTS, 20.04 LTS, 22.04 LTS y 24.04 LTS, y el plan es ir incorporando las nuevas LTS según van madurando. Es decir, si estás en una versión intermedia (no LTS) o muy antigua sin soporte, tendrás que actualizarte si quieres beneficiarte del plan Pro.

configuracion ubuntu pro en version lts

Ventajas clave de Ubuntu Pro frente a un Ubuntu LTS “normal”

La gran gracia de Ubuntu Pro es que agarra un Ubuntu LTS y lo convierte en un sistema con cobertura de seguridad de hasta 10 años, ampliando tanto la duración del soporte como el número de paquetes cubiertos. Para muchos usuarios, esto significa poder mantener la misma instalación durante una década sin andar saltando de versión en versión cada pocos años.

Con la suscripción Pro se amplía el conocido ESM (Extended Security Maintenance), que ofrece actualizaciones de seguridad para miles de paquetes adicionales más allá del repositorio principal. De base, el sistema ya incluye unas 2300 aplicaciones con parches garantizados, pero con Ubuntu Pro se puede llegar a cubrir más de 25 000 paquetes de los repositorios de Ubuntu, lo que es vital si usas mucho software de universo o multiverse.

Otro punto muy atractivo es el parcheo en caliente del kernel (Canonical Livepatch), que permite aplicar actualizaciones críticas del núcleo sin necesidad de reiniciar el ordenador. Esto es fundamental en servidores y también muy cómodo en el escritorio, porque no tienes que estar reiniciando cada dos por tres solo para meter un parche de seguridad.

Además de la parte puramente técnica, Ubuntu Pro viene con opciones pensadas para cumplir normativas y auditorías, algo que interesa especialmente a empresas: herramientas de seguridad reforzada, CIS (Center for Internet Security) Audit, opciones FIPS y FIPS-updates (paquetes certificados bajo estándares NIST) y utilidades de gestión y registro que facilitan justificar el estado del sistema ante terceros.

Por último, y no menos importante, con Ubuntu Pro amplías el tiempo de soporte estándar de una LTS de los cinco años habituales a 10 años de ciclo de vida (5 años de soporte normal + 5 años adicionales con ESM y el resto de servicios incluidos en el plan). Esto resulta muy útil en entornos donde actualizar sistemas críticos es un dolor y se intenta espaciar al máximo.

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Cuánto cuesta Ubuntu Pro y límites de uso gratuito

Uno de los puntos que han hecho que Ubuntu Pro llame tanto la atención es que para usuarios particulares la suscripción es totalmente gratuita hasta cinco máquinas. Es decir, puedes activar el plan en tu portátil, tu sobremesa y un par de servidores caseros sin pagar un euro.

En el caso de organizaciones, empresas o personas que gestionan más de cinco instalaciones, ya entra en juego la modalidad de pago, pensada para entornos profesionales. Ahí Canonical ofrece distintos niveles de soporte y precios en función del tipo de máquina (servidor, desktop, cloud) y del tamaño del despliegue, de forma parecida a otros proveedores de soporte empresarial en Linux.

Un detalle importante es que Ubuntu Pro forma parte del paraguas de Ubuntu Advantage, el conjunto de servicios de soporte corporativo de Canonical. Sin embargo, puedes suscribirte de forma independiente solo a Ubuntu Pro sin contratar todo el paquete completo, algo que simplifica bastante la entrada para usuarios pequeños.

No hay que perder de vista que, aunque el sistema lleva un tiempo en marcha, Canonical ha ido marcando el estado de Ubuntu Pro como “beta” en algunos de sus componentes, sobre todo en lo que respecta al alcance completo de ESM sobre todos los paquetes y a ciertas herramientas avanzadas. Esto no significa que el servicio sea inestable, pero sí que todavía se encuentra en plena evolución.

Cambios en Ubuntu 26.04 LTS y 24.04 LTS: de “Software y Actualizaciones” al Centro de Seguridad

En las versiones LTS más recientes, Canonical ha dado un giro a cómo se configura Ubuntu Pro desde el entorno gráfico. En Ubuntu 26.04 LTS se ha eliminado la utilidad clásica “Software y actualizaciones” en la instalación por defecto, que era donde antes aparecía la pestaña específica de Ubuntu Pro.

En su lugar, el sistema incorpora ahora un “Centro de Seguridad” desde el que se gestionan las opciones relacionadas con soporte ampliado, ESM, Livepatch y el resto de servicios Pro. Es decir, si vienes de versiones anteriores y estás buscando la vieja ventana de “Software y actualizaciones / Ubuntu Pro”, ahora te tocará abrir el nuevo panel de seguridad para hacer lo mismo.

En paralelo, Canonical ha cambiado el flujo inicial tras la instalación. En Ubuntu 26.04 LTS se añade un paso específico para habilitar Ubuntu Pro en la herramienta de bienvenida, que se abre la primera vez que inicias sesión. Esta herramienta corresponde al paquete gnome-initial-setup, modificado por Ubuntu para integrar sus propias pantallas.

La idea es que desde ese asistente puedas escoger directamente si quieres activar Ubuntu Pro nada más terminar de instalar el sistema o si prefieres saltar este paso. La interfaz muestra un par de botones claros: uno para habilitar la suscripción y otro para “Omitir por ahora”, recordándote que siempre podrás volver más tarde desde el Centro de Seguridad del escritorio.

Algo similar ocurre en Ubuntu 24.04 LTS, con la diferencia de que, para algunos usuarios, el Centro de Seguridad se instala como aplicación Snap desde la Snap Store. En estos casos, si no lo ves en el menú, basta con instalarlo desde la tienda de aplicaciones y ya tendrás a mano la interfaz renovada de configuración de Ubuntu Pro.

Mensaje “Ubuntu Pro no está disponible para esta versión”: causas y solución

Es bastante frecuente que, tras bajarte una ISO de la página oficial y querer estrenar Ubuntu Pro, aparezca el aviso de que “Ubuntu Pro no está disponible para esta versión de Ubuntu” o que se exige expresamente que sea una edición LTS. Esto genera mucha confusión, sobre todo si acabas de instalar el sistema y das por hecho que es una versión soportada.

La razón principal por la que sale ese mensaje es que estás en una versión que no es LTS o no está incluida todavía en la lista de Ubuntu Pro. Aunque mayors y números puedan despistar (por ejemplo, betas o futuras LTS), hasta que Canonical no marque oficialmente esa versión como compatible, el sistema de suscripción no se deja activar.

También puede ocurrir que uses un sabor o edición de Ubuntu algo particular, o que la ISO que descargaste no sea la que incluye el soporte estándar pensado para Pro. En esos casos, lo más recomendable es comprobar desde la terminal qué versión exacta tienes instalada (por ejemplo, con lsb_release -a) y revisar la documentación oficial de Ubuntu Pro para ver si está listada.

Si te pasa lo anterior y estás en una edición no compatible, la solución es, literalmente, instalar o actualizar a una LTS soportada. Una vez que tengas Ubuntu 20.04 LTS, 22.04 LTS, 24.04 LTS o la LTS en vigor aceptada por Pro, el mensaje de incompatibilidad desaparecerá y podrás seguir el proceso normal de registro.

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En muchos foros se ve gente que ha creado su cuenta en Ubuntu One, ha leído toda la información en inglés, la ha traducido, pero sigue sin estar claro cómo se consigue el famoso código de Ubuntu Pro. Normalmente, la raíz del problema está justo en esto: o bien la versión no es LTS, o no se ha utilizado el asistente correcto para enlazar el sistema con la cuenta.

Cómo crear la cuenta en Ubuntu One y obtener el código de Ubuntu Pro

Para poder activar Ubuntu Pro, lo primero que necesitas es una cuenta en Ubuntu One, que es el sistema de identidad unificado de Canonical. Con esa cuenta te autenticas tanto en la web de Ubuntu como en los servicios asociados (Ubuntu Pro, Livepatch, etc.).

Si aún no la tienes, el propio asistente de Ubuntu Pro en el escritorio te lleva al navegador para que crees una. El proceso es sencillo: correo electrónico, contraseña y confirmación. Una vez completado, ya puedes iniciar sesión en la página de Ubuntu Pro, donde verás el panel de tus suscripciones y máquinas registradas.

En el nuevo flujo de Ubuntu 26.04 LTS, cuando eliges “Habilitar Ubuntu Pro” en la herramienta de bienvenida, el sistema te muestra en pantalla un código de “attach” o de vinculación. Ese código se copia y se pega en la web correspondiente (ubuntu.com/pro/attach) una vez que has iniciado sesión con tu cuenta de Ubuntu One.

El asistente incluye un enlace directo a esa URL para que no tengas que escribirla a mano en el navegador. Tras pegar el código, la web reconoce tu equipo y lo asocia automáticamente a tu suscripción Ubuntu Pro. A partir de ahí, el sistema de escritorio se encarga de completar el registro y habilitar los servicios disponibles.

En algunos entornos corporativos, en lugar de usar el código generado en la máquina, se trabaja con tokens de organización proporcionados por el administrador o el gestor de cuenta. En esos casos, el asistente ofrece un campo para introducir ese token manualmente, de forma que la máquina quede asignada a la cuenta de la empresa y no a una cuenta personal.

Gestión de Ubuntu Pro desde el Centro de Seguridad del escritorio

Una vez que has asociado el sistema a tu cuenta de Ubuntu One y a tu suscripción Pro, el lugar donde vas a manejar casi todo es el Centro de Seguridad de Ubuntu. Desde este panel puedes ver de un vistazo qué servicios están habilitados, cuáles están disponibles y cuál es su estado concreto.

En el apartado correspondiente a Ubuntu Pro verás opciones para controlar el Mantenimiento de seguridad extendido (ESM), tanto para la parte de infraestructura del sistema como para las aplicaciones. Ahí es donde se activa el soporte a largo plazo para los más de 2300 paquetes del repositorio principal, y donde se desbloquea la ampliación hacia ese horizonte de 25 000 paquetes cubiertos.

El Centro de Seguridad también agrupa la configuración del parcheo en tiempo real del kernel, de manera que puedas activar o desactivar Livepatch según te convenga. Si lo habilitas, el sistema descargará y aplicará parches de seguridad del núcleo sin requerir un reinicio inmediato, reduciendo los tiempos de inactividad y evitando interrupciones molestas.

Además, el panel integra la configuración de otros componentes relacionados con cumplimiento y auditoría, como las herramientas de CIS (Center for Internet Security), las opciones de FIPS y FIPS-updates o servicios adicionales de escaneo y endurecimiento del sistema. Todo ello viene presentado con un diseño más despejado que la antigua ventana de “Software y actualizaciones”.

A nivel de experiencia de usuario, Canonical ha intentado que la interfaz sea menos recargada y deje más espacio a la explicación de cada opción, de forma que no resulte tan intimidante para quien se asoma por primera vez. Aun así, es verdad que hay usuarios que se quejan de que el proceso podría estar todavía mejor guiado y acompañado de más contexto sobre qué es Ubuntu One y qué derechos se obtienen con Pro.

Activar Ubuntu Pro desde la línea de comandos

Más allá de la interfaz gráfica, Canonical mantiene la posibilidad de activar Ubuntu Pro mediante comandos, algo especialmente útil en servidores, entornos sin escritorio o automatizaciones con scripts. De hecho, durante bastante tiempo este fue el método principal para apuntar una máquina al servicio Pro.

El mecanismo gira alrededor de la herramienta de suscripción de Ubuntu, que permite iniciar sesión, adjuntar la máquina a una cuenta y consultar el estado de los servicios. Aunque la sintaxis exacta puede ir cambiando con el tiempo, la lógica general se mantiene: se obtiene un token o código, se ejecuta el comando de registro y se espera a que los servicios pasen a estado “enabled”.

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Una vez que el sistema se ha unido correctamente a la suscripción, es habitual usar el comando correspondiente para comprobar el estado de ESM, Livepatch y resto de servicios. En entornos cloud, por ejemplo, se recurre al uso de ua status o comandos equivalentes para verificar que la autorización y la activación se han completado sin errores.

Este enfoque por consola no es tan amigable como la herramienta de bienvenida o el Centro de Seguridad, pero sigue siendo muy valorado por administradores y usuarios avanzados que prefieren tener control total desde el terminal o que trabajan sobre máquinas sin entorno gráfico.

Uso de Ubuntu Pro en Google Cloud: cambio de licencia del disco

En el caso de Google Cloud Platform, la integración con Ubuntu Pro no se limita a activar un servicio dentro de la máquina; implica también modificar la licencia asociada al disco de arranque de la instancia. Para hacerlo correctamente, Google establece una serie de pasos y permisos muy concretos.

Lo primero es asegurarse de que tu cuenta o rol dispone de permisos como compute.disks.update sobre el disco de arranque. Sin esta autorización no podrás cambiar la licencia de Ubuntu normal por la de Ubuntu Pro. Google recomienda, además, utilizar reservas para asegurar la disponibilidad de la VM mientras está detenida.

El procedimiento estándar pasa por detener la máquina virtual con el comando gcloud compute instances stop, obtener el listado de discos asociados a esa VM con gcloud compute instances describe y comprobar que estás actuando sobre el disco correcto. En la salida verás los campos de autoDelete, boot, deviceName y, lo que nos interesa aquí, el apartado licenses.

Una vez identificado el nombre del disco de arranque con gcloud compute disks list, se procede a ejecutar gcloud compute disks update con el parámetro –replace-license, indicando tanto la licencia anterior como la nueva de Ubuntu Pro. Para cada versión LTS compatible, Google mantiene un URI distinto de licencia, por ejemplo: ubuntu-pro-1604-lts, ubuntu-pro-1804-lts, ubuntu-pro-2004-lts, ubuntu-pro-2204-lts o ubuntu-pro-2404-lts.

Después de actualizar el disco, conviene validar que la operación se ha hecho bien ejecutando gcloud compute disks describe sobre el mismo disco y revisando el campo licenses, donde debe aparecer el nuevo URI de licencia de Ubuntu Pro junto con la licencia original de Ubuntu. Si no aparece la cadena esperada, puede ser necesario borrar y volver a actualizar las licencias con el mismo comando.

Cuando todo está en orden, se inicia de nuevo la VM con gcloud compute instances start (añadiendo la ruta del archivo de clave de cifrado si el disco está encriptado) y, una vez en marcha, se verifica desde dentro que el ESM está autorizado y habilitado. Para ello, Google recomienda usar gcloud compute ssh con un comando como sudo ua status –wait y revisar que los servicios esm-apps, esm-infra y otros relevantes figuren como “enabled” o “entitled” según corresponda.

Si en algún momento necesitas revisar el historial de cambios de licencias, puedes acudir al Explorador de registros de Google Cloud y filtrar los eventos de actividad de tipo compute.disks.update, restringidos al proyecto y a los recursos de tipo gce_disk. De este modo, verás cuándo y cómo se modificaron las licencias de los discos, algo muy útil en entornos auditados.

En definitiva, en Google Cloud Ubuntu Pro se gestiona tanto desde dentro de la VM como desde la capa de infraestructura de GCP, y es importante seguir los pasos al pie de la letra para que la licencia Pro quede realmente asociada al recurso correcto.

Con todo lo anterior, se entiende mejor por qué Ubuntu Pro genera tantas preguntas: mezcla mejoras de seguridad, soporte muy prolongado, integración con el escritorio, herramientas en la nube y un proceso de alta que, aunque ha mejorado, sigue teniendo su miga. Aun así, para quienes buscan mantener su Ubuntu LTS blindado y estable durante años, este plan se ha convertido en una opción muy potente, sobre todo teniendo en cuenta que el uso personal en hasta cinco equipos es gratuito y que el ecosistema de herramientas de Canonical no ha parado de crecer alrededor de él.

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