Cómo saber la ubicación del archivo de fondo de pantalla en Windows 11

Última actualización: 24/04/2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 guarda los fondos en varias rutas: C:\Windows\Web, la carpeta de temas del usuario y el directorio de Windows Spotlight.
  • Los temas descargados desde Microsoft Store almacenan sus imágenes en AppData, separadas de los fondos predeterminados del sistema.
  • El Editor de Registro permite localizar la ruta exacta del archivo que se usa como fondo de escritorio personalizado.
  • Es posible restaurar, copiar y automatizar los fondos mediante temas, presentaciones y herramientas como Bing Wallpaper.

Fondo de pantalla en Windows 11

Si usas Windows 11 es muy probable que hayas cambiado el fondo del escritorio más de una vez y que, pasado un tiempo, no recuerdes en qué carpeta estaba guardada la imagen original. Esto es bastante habitual: descargamos una foto, la ponemos como fondo de pantalla y, cuando cambiamos de PC o queremos copiarla, ya no sabemos dónde encontrar el archivo.

A esto se suma que el propio sistema incluye un buen puñado de fondos por defecto, temas descargables desde la Microsoft Store y la función Windows Spotlight, que descarga imágenes nuevas a diario. Todo esto hace que la ubicación de los archivos de fondo de pantalla en Windows 11 sea más liosa de lo que parece. Vamos a poner orden y ver, paso a paso, dónde se guarda cada tipo de fondo y cómo localizar el archivo exacto que estás usando ahora mismo, aunque sea una foto personalizada.

Dónde se guardan los fondos de pantalla predeterminados de Windows 11

Windows 11 incluye de fábrica una colección de imágenes en alta calidad para usar como fondo de escritorio y pantalla de bloqueo. Estas fotos se instalan junto al sistema operativo y se almacenan en una ruta concreta del disco duro, aunque a primera vista no resulte muy intuitiva.

Para acceder a estos fondos predeterminados, abre el Explorador de archivos y pega en la barra de direcciones la siguiente ruta:

C:\Windows\Web

En esta carpeta verás otras tres subcarpetas principales: 4K, Screen y Wallpaper. Cada una agrupa distintos tipos de imágenes que Windows utiliza en varias partes del sistema, de manera que no están todas mezcladas.

Dentro de C:\Windows\Web\4K encontrarás, por ejemplo, el famoso fondo azul con forma de flor abstracta (bloom), que es el fondo de tema por defecto de Windows 11. En concreto, suele estar en la subcarpeta:

C:\Windows\Web\4K\Wallpaper\Windows

Aunque el nombre de la carpeta sea “4K”, no te extrañes si ves imágenes en varias resoluciones más bajas. Microsoft incluye distintos tamaños del mismo fondo para adaptarse a diferentes pantallas, lo que puede resultar algo confuso si esperabas solo imágenes en 4K.

Por otro lado, la carpeta Screen contiene las imágenes que el sistema utiliza para la pantalla de bloqueo y la pantalla de inicio de sesión. Si te gusta alguna de esas fotos que ves antes de iniciar sesión, esta es la zona donde normalmente se encuentran.

La carpeta Wallpaper, por su parte, incluye varias subcarpetas con colecciones temáticas: fondos de naturaleza, colores, diseños abstractos, etc. Aquí es donde Windows 11 guarda buena parte de los fondos que puedes elegir desde Configuración sin haber descargado nada adicional. Todas estas imágenes están en alta resolución, así que te sirven sin problema para monitores grandes.

Dónde se guardan los fondos de los temas descargados desde Microsoft Store

No todos los fondos de Windows 11 viven en C:\Windows\Web. Cuando instalas un tema desde la Microsoft Store, este paquete incluye sus propios fondos de pantalla que se guardan en otra ubicación distinta, asociada a tu usuario.

Para encontrar los archivos de imagen de los temas descargados, tienes que ir a la siguiente ruta desde el Explorador de archivos:

C:\Usuarios\tu_nombre_de_usuario\AppData\Local\Microsoft\Windows\Themes

En esta carpeta verás tanto los temas que Windows trae por defecto como los que has añadido desde la Store. Cada tema suele tener una subcarpeta donde se encuentran las imágenes que lo componen. Si quieres copiar esos fondos a otro ordenador o hacer una copia de seguridad, basta con que copies esas imágenes donde quieras.

Ten en cuenta que la carpeta AppData es oculta, por lo que quizá tengas que activar la opción de mostrar archivos ocultos desde la pestaña Vista del Explorador de archivos, o escribir la ruta completa directamente en la barra de direcciones sustituyendo “tu_nombre_de_usuario” por el nombre real de tu cuenta.

Las rutas de estos temas y fondos son básicamente las mismas en Windows 10 y Windows 11, así que todo lo que veas aquí te servirá también si todavía usas Windows 10 en algún equipo.

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Windows Spotlight: cómo localizar las fotos de la pantalla de bloqueo

Windows Spotlight (Contenido destacado de Windows) es la función que se encarga de mostrar cada día una imagen distinta en la pantalla de bloqueo, normalmente fotografías espectaculares de paisajes, ciudades u otros lugares llamativos. Estas imágenes se descargan automáticamente desde los servidores de Microsoft y se guardan en el disco duro, aunque el sistema no las expone en una carpeta “bonita” con nombres claros.

Si quieres conservar esas fotos de Spotlight para usarlas como fondo de escritorio o en otros dispositivos, puedes hacerlo, pero hay que dar algún paso extra. Lo primero es abrir la ventana Ejecutar usando el atajo de teclado Win + R. En el cuadro que aparece, escribe o pega este comando y pulsa Intro:

C:\Usuarios\tu_nombre_de_usuario\AppData\Local\Packages\Microsoft.Windows.ContentDeliveryManager_cw5n1h2txyewy\

Una vez dentro de este directorio, navega a la subcarpeta:

LocalState\Assets

Ahí verás un montón de archivos sin extensión y con nombres aleatorios. Esos archivos son las imágenes de Spotlight y otros recursos. Para poder abrirlas de forma normal, tendrás que renombrarlos y añadirles una extensión de imagen, generalmente .jpg.

Antes de eso, asegúrate de que el Explorador de archivos muestra las extensiones de los archivos. Si no lo hace, no podrás cambiarles la extensión manualmente. Esta opción se encuentra en la cinta de la pestaña Vista (o en el menú de Vista del nuevo Explorador), activando la casilla “Extensiones de nombre de archivo”.

Una vez veas las extensiones, copia algunos de los archivos de la carpeta Assets a otra carpeta temporal, renómbralos añadiendo “.jpg” al final y ábrelos con la aplicación Fotos u otro visor de imágenes. De esta forma podrás identificar cuáles son fotos de pantalla de bloqueo en alta resolución y quedarte con las que te interesen.

Cómo cambiar el fondo de escritorio en Windows 10 y Windows 11

Localizar las imágenes es solo una parte de la historia. Muchas veces, una vez sabes dónde están, quieres aprovechar para personalizar el fondo de escritorio con fotos propias o con los fondos predeterminados que más te gusten. Windows ofrece varios métodos para cambiarlo de manera rápida o más detallada.

Antes de nada, conviene que la foto que vayas a usar como fondo tenga una resolución adecuada a la de tu monitor. Lo ideal es que sea igual o superior para evitar que se vea borrosa o pixelada. Además, si tu pantalla es panorámica (16:9, 21:9, etc.), procura que la imagen tenga una proporción similar para que el encuadre quede bien.

Cambiar el fondo desde Configuración

La forma más completa de ajustar el fondo es usando la app de Configuración. Pulsa Win + I para abrirla y, en el menú lateral, entra en Personalización (puedes ver cómo personalizar el fondo de pantalla). Desde ahí podrás cambiar no solo el fondo de pantalla, sino también colores de la interfaz, activar el tema claro u oscuro, gestionar los temas, cambiar fuentes, etc.

En Windows 11, dentro de Personalización verás la sección Fondo. En el panel derecho, encontrarás un desplegable en el que puedes elegir el tipo de fondo: Imagen, Color sólido, Presentación o Spotlight. En nuestro caso, selecciona Imagen para usar una foto concreta.

A continuación, pulsa en el botón Examinar y navega hasta la carpeta donde tengas la imagen guardada (ya sea un fondo predeterminado, una foto personal o una imagen descargada). Cuando la selecciones, Windows la aplicará como fondo del escritorio de forma inmediata.

En esta misma pantalla también puedes configurar cómo se ajusta la imagen a la pantalla: Ajustar, Rellenar, Expandir, Mosaico, Centrar, etc. Según la resolución de la imagen y la del monitor, te interesará una u otra opción para que no se deforme ni se vean bandas negras.

Usar el menú contextual para cambiar el fondo al vuelo

Si quieres algo rápido y no te complicas con demasiadas opciones, puedes cambiar el fondo de escritorio directamente desde el menú contextual de la imagen. Solo tienes que guardar la foto en cualquier carpeta (también puede estar en OneDrive u otra nube sincronizada), hacer clic derecho sobre ella y elegir la opción equivalente a “Establecer como fondo de escritorio”.

Al hacerlo, Windows aplica esa foto como fondo inmediatamente, sin mostrarse las opciones avanzadas de posición o presentación. Este método es ideal si quieres ir probando varios fondos de forma ágil, por ejemplo, desde una carpeta llena de imágenes descargadas: vas clicando derecho sobre cada una y la pones de fondo en un momento.

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Cambiar el fondo desde el visor de imágenes

Otra posibilidad es usar el visor de imágenes (la app Fotos u otro visor predeterminado) para establecer el fondo. Abre la foto con la que quieras quedarte, haz clic derecho sobre la imagen dentro del visor y busca el apartado “Establecer como”. Ahí verás opciones para ponerla como fondo de escritorio y, en muchos casos, también como imagen de la pantalla de bloqueo.

Este sistema viene muy bien cuando quieres ver la imagen a tamaño completo antes de decidirte, porque puedes comprobar si el encuadre, la calidad y los detalles se adaptan a lo que buscas para tu escritorio.

Hacer que el fondo cambie automáticamente

Si te aburre ver siempre la misma imagen, Windows permite que los fondos se vayan cambiando solos cada cierto tiempo. Tienes dos vías principales para esto: usar una presentación de imágenes local o recurrir a herramientas como Bing Wallpaper.

Con las presentaciones, desde Configuración > Personalización > Fondo puedes elegir el modo Presentación y apuntar a una carpeta que contenga todas las fotos que quieras rotar. Además podrás configurar el intervalo de cambio (cada minuto, cada 10 minutos, cada hora, etc.) y si la presentación se pausa o no cuando el equipo está con batería.

Por otro lado, Microsoft ofrece la aplicación Bing Wallpaper, que se integra en Windows y se encarga de descargar imágenes de alta definición y cambiarlas automáticamente en el escritorio. Esta app se basa en la misma base de imágenes que usa el buscador Bing, de modo que tendrás fotos nuevas y llamativas a diario sin hacer nada. También puede modificar la imagen de la pantalla de bloqueo.

La aplicación se puede descargar gratis desde la web oficial de Microsoft. Una vez instalada, se ejecuta en segundo plano y, cada día, renueva el fondo con una nueva foto de la colección. Es una buena opción si quieres fondos espectaculares sin dedicar tiempo a buscar imágenes.

Cómo localizar la imagen personalizada que usas ahora como fondo en Windows 11

Hasta ahora hemos visto las rutas “fijas” de Windows: fondos predeterminados, temas, Spotlight, etc. Pero ¿qué pasa cuando has puesto como fondo una foto guardada en una carpeta cualquiera y ya no recuerdas dónde estaba? Este caso es muy típico al cambiar de equipo, formatear o querer copiar ese fondo a otro dispositivo.

Para localizar la carpeta donde se encuentra el archivo de la imagen que estás usando actualmente como fondo en Windows 11, puedes recurrir al Editor del Registro. No te asustes: solo vamos a consultar una clave concreta y copiar una ruta, nada más.

Lo primero es abrir el buscador de Windows 11 y escribir Editor de Registro. Cuando aparezca en los resultados, haz doble clic para ejecutarlo. Acepta el aviso de control de cuentas de usuario si te lo pide.

Una vez dentro del Editor de Registro, navega usando el panel izquierdo hasta la siguiente clave:

Equipo\HKEY_CURRENT_USER\Software\Microsoft\Windows\CurrentVersion\Explorer\Wallpapers

Al seleccionar esta clave, en la parte derecha verás una lista de valores con nombres y datos. Muchos comparten la misma ruta en la columna “Datos”, que suele apuntar a los fondos predeterminados de Windows 11 (los que están en C:\Windows\Web). Esos podemos ignorarlos si lo que buscas es un fondo personalizado.

Lo que necesitas es localizar los valores cuyo dato de ruta sea diferente y apunte a una ubicación distinta a las carpetas por defecto del sistema. Cuando veas uno de esos, haz doble clic sobre él y se abrirá una pequeña ventana con el campo “Información del valor”.

En ese cuadro aparecerá la ruta completa al archivo de imagen utilizado. Selecciónala y cópiala. A continuación, abre el Explorador de archivos de Windows 11 y pega esa ruta en la barra de direcciones, luego pulsa Intro. El sistema te llevará directamente a la carpeta donde se encuentra el fondo de escritorio que estás usando.

Desde ahí, podrás copiar la imagen a otro disco, subirla a la nube o replicarla en otro ordenador. Este truco es especialmente útil cuando has configurado como fondo una foto antigua cuya ubicación ya no recuerdas o cuando cambias de PC y quieres mantener exactamente el mismo escritorio.

Qué hacer si has perdido fondos de pantalla o ya no aparecen

Pueden darse varias situaciones en las que los fondos de pantalla dejen de estar disponibles o desaparezcan de sus carpetas habituales. Por ejemplo, puedes borrarlos sin querer, formatear una partición, sufrir corrupción en el sistema de archivos o incluso un ataque de malware que afecte a archivos de usuario y del sistema.

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En el caso de imágenes personales, lo ideal sería tener una copia de seguridad periódica (en otro disco, en la nube, etc.), pero siendo realistas, casi nadie hace un backup solo por los fondos. Aun así, si tenías un sistema de copia configurado, podrías restaurar las fotos desde ahí sin mayores complicaciones.

Cuando lo que falta son los fondos originales de Windows 10 o Windows 11, tienes varias opciones. Una de ellas es usar un punto de restauración del sistema, siempre que tu equipo lo tenga creado antes de que se produjera el problema. Esto puede recuperar archivos del sistema, incluidas carpetas de fondos, pero quizá no merezca la pena si solo echas en falta una o dos imágenes concretas.

Otra opción es recurrir a repositorios online que recopilan todos los fondos de pantalla originales de Windows 10 y Windows 11. Existen webs donde puedes descargar los paquetes completos o imágenes sueltas. Una vez descargadas, basta con colocarlas en su carpeta correspondiente.

En Windows 10, la ruta típica para el fondo de escritorio principal es:

C:\Windows\Web\Wallpaper\Windows

En Windows 11, la ruta es muy similar, aunque pueden añadirse subcarpetas como “Windows”, “Capturas de pantalla” u otras, siempre dentro de:

C:\Windows\Web\Wallpaper

Si al intentar copiar los nuevos archivos el sistema no te deja, es posible que necesites permisos de administrador o cambiar el propietario de la carpeta, ya que forma parte del directorio de Windows. Una vez copiados, podrás seleccionarlos como fondo desde Configuración > Personalización > Fondo sin problema.

Diferencias entre fondo de pantalla y tema en Windows

Conviene no mezclar conceptos: no es lo mismo un fondo de pantalla que un tema. Aunque en el uso diario hablemos de ellos casi como si fueran lo mismo, en Windows cada uno tiene su propio papel a la hora de personalizar el sistema.

El fondo de pantalla (wallpaper) es simplemente una imagen fija que se muestra en el escritorio. La eliges tú (o el sistema al principio) y se mantiene hasta que la cambias manualmente. Windows no la va modificando por su cuenta, salvo que hayas configurado una presentación o un modo como Spotlight.

Un tema, en cambio, es un paquete de personalización más completo que puede incluir varios fondos de pantalla, combinaciones de colores, sonidos de sistema, cursores y otros ajustes visuales. Cuando instalas un tema nuevo desde la Microsoft Store, normalmente estás añadiendo a tu PC un conjunto de fondos que se pueden mostrar de forma alterna.

De hecho, al usar un tema, puedes configurar que los fondos cambien cada cierto tiempo, como si fuera una presentación pero ya preparada. Windows te permite también crear tus propios temas a partir de varias imágenes guardadas en una misma carpeta, y establecer un intervalo entre cambios a tu gusto.

Para un usuario medio, lo más habitual es limitarse a un único fondo fijo que le guste, pero si quieres un escritorio más dinámico, combinar un tema con varias imágenes o usar presentaciones puede dar un toque más original, sobre todo cuando usas monitores grandes y de alta resolución, incluso poner un fondo diferente en cada monitor.

Con todo lo visto, ya tienes controladas las rutas oficiales de Windows 11 para fondos propios del sistema, temas descargados, imágenes de Spotlight y, además, sabes cómo tirar del Registro para averiguar la ubicación exacta del archivo de fondo de pantalla que estás usando ahora mismo. Entre estas herramientas y las opciones de personalización de Configuración, cambiar, recuperar o copiar tus wallpapers dejará de ser cuestión de suerte y pasará a ser una operación rápida y, sobre todo, mucho más consciente.

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