Datos que se actualizan dinámicamente en Word y cómo dominarlos

Última actualización: 18/02/2026
Autor: Isaac
  • Los campos de Word permiten mostrar fechas, propiedades del documento y cálculos que se actualizan automáticamente.
  • Configurar bien las propiedades del archivo y usar modificadores como \@ y \* MERGEFORMAT hace los campos más flexibles y fiables.
  • Actualizar los campos con F9 y combinar estilos, encabezados y pies de página crea documentos profesionales y fáciles de mantener.
  • Herramientas externas como Aspose.Words permiten automatizar aún más la actualización de datos mediante marcadores y código.

Campos y datos dinámicos en Word

Si trabajas con documentos largos en Word, informes técnicos, memorias de proyectos o plantillas que reutilizas una y otra vez, seguro que más de una vez te has visto haciendo cambios repetitivos a mano. Fechas que hay que corregir en todas partes, nombres de archivo desactualizados, totales de páginas que ya no cuadran… todo eso es tiempo perdido y, además, una fuente de errores bastante típica.

La buena noticia es que Word y otras herramientas de Office tienen funciones pensadas justo para esto: campos y datos que se actualizan dinámicamente. Con ellos puedes hacer que tu documento “se mantenga solo” al día: fechas, propiedades del documento, numeración, referencias, tablas, gráficos e incluso contenido controlado por código. Vamos a ver, con calma y con ejemplos claros, cómo sacarles todo el partido.

Qué son los campos y datos dinámicos en Word

En Word, los llamados campos son como pequeñas piezas de código que insertas en el texto y que Word se encarga de rellenar y actualizar por ti. Un campo es un código encerrado entre llaves { } que Word interpreta para mostrar un dato que puede cambiar, como la fecha, el número de página o el título del documento.

Cuando insertas un campo, en realidad estás diciendo a Word: “trae este dato desde el sistema o desde las propiedades del documento y mantenlo actualizado”. Esto es especialmente útil en documentos vivos, como memorias de arquitectura, informes periódicos, proyectos de ingeniería o cualquier archivo con muchas revisiones.

Piensa en una memoria de un edificio residencial que empieza como borrador, pasa por varias revisiones, cambian las fechas, se renombra el archivo y se añaden nuevos capítulos. Sin campos dinámicos, cada cambio puede implicar repasar portada, encabezados, índices y pies de página a mano. Con campos, basta con actualizar y Word hace el trabajo sucio por ti.

Además de los campos típicos que se ven en pantalla (como los de fecha o número de página), Word usa campos ocultos en tablas de contenido, referencias cruzadas, fórmulas de tablas y muchos elementos automáticos. Saber cómo se insertan, actualizan y personalizan te da un control enorme sobre el documento.

Campos de fecha y hora que se actualizan solos

Uno de los usos más frecuentes de los datos dinámicos en Word es controlar fechas y horas. Word ofrece varios campos relacionados con el calendario y el reloj del sistema, cada uno con un propósito distinto.

Los principales campos de fecha y hora que puedes usar son:

  • { DATE }: muestra la fecha actual según la configuración del sistema.
  • { TIME }: muestra la hora actual.
  • { CREATEDATE }: muestra la fecha en la que se creó el documento.
  • { SAVEDATE }: enseña la fecha de la última vez que se guardó el archivo.
  • { PRINTDATE }: indica la fecha en la que se imprimió el documento.

Estos campos son perfectos para seguir la evolución de un proyecto, documentar cuándo se inició un trabajo o controlar qué versión es la que se ha impreso para una reunión o para enviarla a un cliente.

Por ejemplo, podrías colocar junto al título de la portada algo como “Versión actualizada el: { SAVEDATE }” y olvidarte de cambiarlo a mano. Cada vez que guardes cambios en la memoria, esa fecha se actualizará, evitando el clásico fallo de mandar al cliente una versión con fecha antigua.

También es habitual usar { CREATEDATE } para dejar claro el inicio del proyecto: “Proyecto iniciado el { CREATEDATE }”. En contextos como arquitectura o ingeniería esto ayuda a dejar trazada la cronología de la documentación de forma automática.

Cómo insertar y dar formato a los campos de fecha y hora

Para aprovechar estos campos no hace falta saber código, basta con seguir unas rutas del menú. Word permite insertarlos tanto desde la cinta como escribiéndolos a mano usando atajos de teclado.

La forma más guiada de hacerlo es:

  • Ir a la pestaña Insertar > Texto > Partes rápidas > Campo….
  • En el panel de la izquierda, elegir la categoría o el nombre del campo, por ejemplo “Date”.
  • En la parte derecha, seleccionar el formato de fecha u hora que quieras.

Si necesitas un formato más específico, puedes añadirlo como modificador dentro del propio código del campo. Word permite definir un formato personalizado con el conmutador \@. Por ejemplo:

{ DATE \@ «dd/MM/yyyy» }

Con este formato, en vez de una fecha larga, verás algo tipo “14/08/2025”. También puedes utilizar formatos más descriptivos, como:

{ DATE \@ «d ‘de’ MMMM ‘de’ yyyy» }

En este caso, la fecha aparecería como “14 de agosto de 2025”, mucho más apropiada para informes formales en español.

  Cómo incluir marcas de agua al generar PDFs desde Office

Para escribir campos a mano, la combinación es diferente: no vale con teclear las llaves desde el teclado. Debes pulsar Ctrl + F9 para insertar el par de llaves especial de campo y escribir dentro el código (por ejemplo DATE, SAVEDATE, etc.). Después, con F9 actualizas el campo para que muestre el valor.

Si además quieres conservar siempre el formato visual que hayas aplicado al valor (negrita, color, tamaño de letra…), puedes añadir el modificador \* MERGEFORMAT. Este modificador hace que, al actualizar el campo, Word respete el formato del resultado. Un ejemplo típico sería:

{ DATE \@ «dd/MM/yyyy» \* MERGEFORMAT }

Campos de propiedades del documento (autor, título, nombre de archivo…)

Más allá de la fecha y la hora, Word puede rellenar automáticamente datos que guarda en las propiedades del archivo. Estos son los llamados campos de documento, que se nutren de la información interna del propio archivo.

Algunos de los campos más usados en esta categoría son:

  • { AUTHOR }: muestra el autor definido en las propiedades del documento.
  • { TITLE }: enseña el título del documento.
  • { SUBJECT }: refleja el asunto o descripción breve.
  • { COMMENTS }: saca los comentarios o notas generales del documento.
  • { FILENAME }: muestra el nombre del archivo, y opcionalmente la ruta.
  • { NUMPAGES }: indica el número total de páginas del documento.
  • { PAGE }: representa la página actual.

Un uso típico en memorias técnicas o proyectos es colocar en el encabezado el nombre del autor del proyecto mediante el campo { AUTHOR } para que aparezca en todas las páginas sin tener que escribirlo cada vez.

En el pie de página suele ser muy práctico mostrar el nombre del archivo con { FILENAME }, algo del tipo: “Archivo: { FILENAME }”. Así, si cambias el nombre de “ProyectoEdificioV1.docx” a “ProyectoEdificioFinal.docx”, la información del pie se ajusta sola.

También se suele combinar { PAGE } con { NUMPAGES } para mostrar “Página { PAGE } de { NUMPAGES }”, lo que ayuda a controlar el tamaño del documento y orienta al lector en informes extensos.

Para alimentar estos campos, debes configurar correctamente las propiedades del documento. En las versiones modernas de Word (2016, 2019, Microsoft 365) puedes hacerlo desde Archivo > Información. En el panel de la derecha verás un apartado de Propiedades donde puedes editar título, autor, asunto, palabras clave y comentarios.

Si necesitas más campos, puedes pulsar en Propiedades > Propiedades avanzadas. Se abrirá una ventana con pestañas como “Resumen”, donde defines los datos principales, y “Personalizar”, donde puedes crear propiedades a medida, por ejemplo “Cliente”, “Código de proyecto” o “Localización”.

Imagina una memoria de un parque urbano: en “Resumen” pones Título: “Memoria Parque Central”, Autor: “Equipo XYZ” y en “Personalizar” añades “Cliente: Ayuntamiento”. Luego insertas campos { TITLE }, { AUTHOR } y un campo que lea la propiedad personalizada para mostrar esos datos en la portada y en los encabezados. Si más adelante cambias el autor o el cliente, basta con modificarlo en Propiedades para que se refleje en todas las partes del documento.

Buenas prácticas con propiedades y campos de documento

Para que los campos basados en propiedades funcionen de forma fiable, conviene establecer algunos hábitos. Cuanto antes configures las propiedades, menos cambios tendrás que hacer después en documentos largos.

Un enfoque muy recomendable es crear una plantilla de Word (.dotx) con todas las propiedades y campos ya insertados: portada con título y autor dinámicos, pies de página con nombre de archivo, encabezados con cliente y fecha de guardado, etc. A partir de esa plantilla, cada nuevo proyecto tendrá los campos ya preparados y solo tendrás que actualizar las propiedades.

Si estás trabajando en equipo con documentos almacenados en OneDrive o SharePoint, revisa que todos los miembros puedan ver y editar las mismas propiedades. En entornos colaborativos, las propiedades también se sincronizan en la nube, lo que ayuda a que todos estén viendo las mismas etiquetas de autor, título y metadatos.

Cuando un campo aparece vacío (por ejemplo { TITLE } no muestra nada), suele significar que esa propiedad no está definida. En ese caso, vuelve a Archivo > Información > Propiedades avanzadas y rellena el valor correspondiente. Después, actualiza los campos con F9.

En Word para Mac, el acceso a las propiedades es similar, aunque algunos menús cambian ligeramente de nombre. La lógica es la misma: ajustar las propiedades del archivo y luego insertar campos que las lean. Si quieres máxima compatibilidad, es muy buena idea usar siempre Microsoft 365 en todas las máquinas del equipo.

Personalizar campos con modificadores y formatos

Los campos de Word no solo muestran información: también puede controlarse cómo la muestran. Además del formato de fecha u hora (con \@) existen modificadores que afectan al resultado, como el ya comentado \* MERGEFORMAT.

El modificador \* MERGEFORMAT indica a Word que conserve el formato con el que has dado estilo al resultado visible del campo. Por ejemplo, si escribes la fecha en negrita y luego actualizas, no quieres que pierda la negrita. Para conseguirlo, el código podría ser algo como:

  Reducir El Tamaño De Un Documento En Línea Gratis

{ DATE \@ «dd/MM/yyyy» \* MERGEFORMAT }

Hay otros modificadores interesantes, como \* ordinal, que en inglés convierte números en ordinales (1st, 2nd, 3rd…). En documentos en español puede usarse como base, aunque lo habitual es combinarlo con texto fijo para mostrar fechas tipo “1 de enero”. La clave está en editar el código del campo con Alt + F9, añadir el modificador y luego actualizar.

Para alternar entre ver el resultado del campo y ver su código, puedes usar la combinación Alt + F9. Así sabrás exactamente qué campo has insertado, qué formato usa y qué modificadores lleva.

También es posible anidar campos. Un ejemplo clásico es “Página { PAGE } de { NUMPAGES }”, donde en realidad hay dos campos independientes colocados uno detrás de otro. Incluso puedes crear secuencias con campos como SEQ para numerar planos, figuras o tablas de forma automática: “Plano { SEQ Plano } en página { PAGE }”.

En documentos muy estructurados, conviene combinar campos con estilos de Word. Aplica estilos coherentes a encabezados, pies y textos que contengan campos para que todo el documento tenga una apariencia homogénea y sea más fácil de mantener.

Ejemplos prácticos: encabezados inteligentes e historial de revisiones

Una vez que conoces los campos principales, el siguiente paso es verlos en acción. Un ejemplo muy útil es crear un encabezado y un pie de página totalmente automáticos para tus informes.

Imagina que quieres un encabezado que muestre siempre el nombre del autor y la fecha de edición actual. Podrías hacer lo siguiente:

  1. Abrir la pestaña Insertar y elegir Encabezado > En blanco.
  2. Escribir un texto base como “Memoria Proyecto Arquitectura – Autor: ” y, a continuación, insertar el campo { AUTHOR } desde Partes rápidas > Campo.
  3. Añadir “ – Fecha: ” y luego insertar { DATE \@ «MMMM yyyy» } para mostrar algo tipo “agosto 2025”.
  4. En el pie de página, escribir “Archivo: ” e insertar { FILENAME }, seguido de “ – Páginas: { NUMPAGES }”.

Con esa configuración, cada vez que abras el documento y lo actualices, el encabezado mostrará el autor que esté configurado en las propiedades y la fecha actual, y el pie mostrará el nombre real del archivo y el total de páginas, sin que tengas que tocar nada más.

Otro caso interesante es montar una pequeña tabla de “Historial de revisiones”. Puedes reservar una sección del documento para documentar las versiones de forma semiautomática. Por ejemplo, crear una tabla con estas columnas:

  1. Versión (texto normal: “Versión 1”, “Versión 2”…).
  2. Fecha (campo dinámico).
  3. Descripción de cambios (texto libre).

En la primera fila podrías usar { CREATEDATE } para indicar cuándo se creó el documento. En filas posteriores podrías usar { SAVEDATE } para señalar la fecha de la última revisión importante. Así, la tabla mostraría algo como:

  • Versión 1 – { CREATEDATE } – “Versión inicial enviada al cliente”.
  • Versión 2 – { SAVEDATE } – “Ajustes de presupuesto y planos actualizados”.

Si combinas esto con una buena disciplina de guardado de versiones (por ejemplo, crear una copia al hacer un gran cambio), tendrás un registro bastante fiel del ciclo de vida del documento sin tener que picar las fechas a mano.

Cómo actualizar manualmente los campos en Word

Aunque muchos campos se actualizan automáticamente al abrir el documento, imprimirlo o guardar, en la práctica es habitual que necesites forzar la actualización. Word ofrece varias formas de refrescar campos individuales o todo el documento de una vez.

Si quieres actualizar un campo concreto (por ejemplo, una tabla de contenido, un número de página especial o una referencia cruzada), basta con:

  1. Hacer clic con el botón derecho sobre el campo.
  2. Seleccionar la opción Actualizar campo.

Para actualizar todos los campos de texto del documento de una sola vez, el proceso es aún más sencillo:

  1. Pulsar Ctrl + A para seleccionar todo el contenido.
  2. Pulsar F9 para actualizar todos los campos seleccionados.

En documentos con tablas que contienen fórmulas o campos internos, puede que algunos de esos contenidos no se refresquen con Ctrl + A + F9 y tengas que seleccionar cada tabla y volver a pulsar F9. Es algo a comprobar, sobre todo en informes donde las tablas contienen cálculos importantes.

Si solo quieres refrescar un campo concreto sin tocar el resto, puedes seleccionarlo y usar Shift + F9 o el menú contextual con clic derecho. Esa opción es útil en documentos muy grandes, donde actualizar todo puede tardar un rato.

También es muy recomendable marcar la opción de actualizar los campos antes de imprimir. En Word puedes ir a Archivo > Opciones > Pantalla y activar la casilla “Actualizar campos antes de imprimir”. Así te aseguras de que las versiones en papel siempre llevan datos correctos.

Problemas habituales con campos y cómo solucionarlos

Trabajar con campos y datos dinámicos tiene muchas ventajas, pero también puede traer algún quebradero de cabeza si algo no está bien configurado. Hay varios errores típicos que conviene conocer para poder reaccionar rápido.

Uno de los más frecuentes es que, al enviar un documento a otra persona, los campos que dependen de la versión de Word o de configuración regional no se actualicen igual en su equipo. Para minimizar riesgos, antes de compartir un archivo conviene seleccionar todo (Ctrl + A), pulsar F9 para actualizar y guardarlo. Incluso puedes añadir al principio una nota del tipo “Para refrescar datos dinámicos, pulsa Ctrl + A y luego F9”.

  ¿Microsoft Word no responde? Guía completa con soluciones efectivas

Otro síntoma común es ver un mensaje de error en lugar del valor, como por ejemplo “!Error desconocido”. En estos casos, lo primero es comprobar el código del campo con Alt + F9 y verificar que esté bien escrito, sin llaves de teclado normales ni comillas mal cerradas. También puedes revisar las propiedades del documento si se trata de un campo como TITLE o AUTHOR.

En equipos Mac, la combinación para actualizar campos puede variar, y es posible que necesites usar atajos como Cmd + Option + Shift + F9 o recurrir al menú contextual. Conviene revisar la ayuda de la versión concreta de Word para Mac que estés usando para asegurarte de utilizar los atajos correctos.

En documentos muy pesados, con muchas imágenes o multitud de campos, el proceso de actualización global puede demorarse. En esos casos es más práctico actualizar solo los campos críticos (por ejemplo, la tabla de contenido y los encabezados) antes de cerrar o imprimir, y dejar las actualizaciones masivas para momentos puntuales.

Cuando trabajas en equipo, también puede ser interesante proteger ciertas secciones que contienen campos importantes. Desde Revisar > Restringir edición puedes limitar la edición de zonas concretas del documento, de forma que los campos críticos no se borren o modifiquen accidentalmente.

Datos dinámicos en tablas de Word y automatización avanzada con código

Los datos dinámicos en Word no se limitan a las cabeceras o a las propiedades del documento. Dentro de tablas también puedes usar campos para realizar cálculos o mostrar resultados que cambian al modificar los datos.

Por ejemplo, puedes crear una tabla con columnas de cantidades, precios y totales, y añadir fórmulas de tabla que sumen valores o calculen promedios. Estas fórmulas se basan en campos internos de Word que pueden actualizarse con F9, igual que el resto de campos del documento.

Si das un paso más hacia la automatización, también puedes recurrir a herramientas externas para manipular documentos de Word de forma programática, como Aspose.Words para .NET. Esta biblioteca permite abrir documentos, localizar marcadores y reemplazar su contenido desde código, lo que resulta ideal para generar informes automáticos a partir de una base de datos.

El flujo típico con Aspose.Words sería:

  • Cargar el documento de Word en un objeto Document indicando la ruta del archivo.
  • Acceder a un marcador concreto a través de la colección Bookmarks (por ejemplo, “MyBookmark1”).
  • Leer su contenido actual si quieres comprobar qué texto tiene antes de modificarlo.
  • Cambiar el nombre del marcador si necesitas reorganizar la estructura o renombrar puntos clave del documento.
  • Actualizar el texto asociado al marcador, sustituyéndolo por una cadena nueva o incluso por contenido con formato HTML.
  • Guardar el documento resultante con otro nombre, dejando así una versión actualizada con los datos que hayas inyectado desde tu aplicación.

Este tipo de automatización es especialmente potente cuando trabajas con plantillas de Word llenas de marcadores que actúan como “huecos” a rellenar con datos de un sistema externo. Desde .NET puedes recorrer todos los marcadores, asignarles valores desde una base de datos y generar cientos de documentos sin tener que tocar Word a mano.

Si quieres que tu código sea robusto, es importante manejar bien los posibles errores: por ejemplo, comprobar si un marcador existe antes de intentar modificarlo para evitar excepciones, o gestionar qué pasa si un marcador se ha eliminado del documento de origen. La documentación de Aspose.Words detalla los métodos para crear, actualizar y eliminar marcadores, así como las limitaciones en cuanto a contenido complejo (tablas, imágenes, etc.) dentro de ellos.

En definitiva, tanto las funciones internas de Word como las bibliotecas externas te permiten construir documentos que se adaptan automáticamente a los datos, evitando repetir tareas y reduciendo enormemente el margen de error cuando trabajas con muchos informes similares.

Trabajar con campos y datos dinámicos en Word y en el ecosistema Office puede parecer un poco lioso al principio, pero una vez que interiorizas cómo se insertan, cómo se alimentan de las propiedades del documento y cómo se actualizan, tu forma de crear informes, memorias y plantillas cambia por completo: los documentos dejan de ser estáticos y se convierten en sistemas vivos, fáciles de mantener y mucho menos propensos a errores humanos.

excel word
Artículo relacionado:
Cómo insertar y vincular datos de Excel en Word