Comparativa completa entre Gboard y SwiftKey

Última actualización: 13/02/2026
Autor: Isaac
  • Gboard destaca por su rendimiento, corrección ortográfica estricta y funciones integradas como buscador y traductor.
  • SwiftKey sobresale por su motor de predicción, alta personalización, estadísticas y gestor avanzado de portapapeles.
  • Ambos ofrecen escritura gestual, modo multilenguaje, emojis predictivos y actualizaciones frecuentes a nivel de funciones.
  • No hay un ganador absoluto: la elección depende de si priorizas ligereza y extras inteligentes (Gboard) o predicción y adaptación al usuario (SwiftKey).

Comparativa Gboard SwiftKey

Elegir entre Gboard y SwiftKey no es solo una cuestión de gustos, es algo que condiciona cómo escribes cada día en WhatsApp, redes sociales o correo. Cuando pasas horas tecleando en el móvil, un buen teclado marca la diferencia entre escribir a trompicones o ir volando sin apenas mirar la pantalla.

Muchos usuarios han pasado, como tú, de usar SwiftKey durante años a probar Gboard por sus emojis, stickers o su corrección gramatical más estricta; y, claro, al comparar aparecen dudas: mejor autocorrección en Gboard, pero una interfaz que a algunos se les hace incómoda, pequeños detalles como ese espacio automático tras el punto que SwiftKey sí pone y Gboard no… Vamos a desgranar a fondo todo eso para que tengas claro con cuál te quedas y por qué.

Gboard vs SwiftKey: los dos pesos pesados de los teclados móviles

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En el mundo Android (y también en iOS), Gboard de Google y SwiftKey de Microsoft se han convertido en los dos grandes referentes, por encima de otras opciones como Swype, Chrooma, Fleksy o teclados más de nicho, incluidos teclados Braille. Son, literalmente, los teclados que más se instalan y los que marcan el estándar de lo que tiene que ofrecer una buena app de teclado.

Por un lado está Gboard, el teclado oficial de Google, heredero del antiguo “Teclado de Google”, que se ha ido inflando de funciones: buscador integrado, traductor en tiempo real, creación de stickers, búsqueda de GIFs, integración profunda con el ecosistema de la compañía, un rendimiento muy fluido y una corrección ortográfica muy pulida.

En la otra esquina tenemos SwiftKey, ahora propiedad de Microsoft y famoso por su motor de predicción. No es casualidad que haya sido el teclado que utilizaba Stephen Hawking para comunicarse: su capacidad para anticipar lo que vas a escribir, aprender tu forma de expresarte y hasta mostrar estadísticas de tu estilo de escritura lo convierten en una herramienta muy potente para quien escribe mucho.

Muchos redactores y usuarios avanzados han usado SwiftKey como teclado principal durante años, y cuando dan el salto a probar Gboard se encuentran con sensaciones encontradas: mejor rendimiento y corrección en Gboard, pero una experiencia de escritura y personalización donde SwiftKey sigue teniendo mucho que decir.

Puntos fuertes de cada teclado: ¿dónde brilla cada uno?

Si tuviésemos que resumir rápidamente, Gboard destaca por su rendimiento y funciones extra, mientras que SwiftKey sobresale en predicción de texto, personalización y en cómo se adapta a tu forma de escribir. Pero conviene bajar al detalle porque hay muchos matices importantes a la hora de elegir.

La primera gran diferencia que notas cuando vienes de SwiftKey es su tolerancia con las pulsaciones imprecisas. Gracias a su famoso “mapa de calor” de teclas, no hace falta atinar exactamente en cada letra: el teclado “entiende” dónde sueles pulsar y corrige en consecuencia, lo que permite escribir muy rápido incluso con una sola mano.

Con Gboard, en cambio, la sensación es que hay que ser algo más preciso al teclear. Su corrección es muy buena y su sistema de predicción ha mejorado muchísimo, pero la experiencia de “perdonar tus fallos” y ajustar el teclado a tu manera de pulsar sigue siendo más natural en SwiftKey, especialmente cuando el teclado ya ha aprendido de ti durante un tiempo.

Ahora bien, cuando comparas la agilidad pura al abrir el teclado y moverte por las apps, Gboard se siente más ligero y veloz. En muchos móviles aparece casi instantáneamente, mientras que SwiftKey, sobre todo en algunos modelos o con hardware más modesto, puede tardar unas décimas de segundo más en mostrarse. Para algunos no es algo crítico; para otros, esa sensación de inmediatez de Gboard es clave.

Otro punto a considerar es que Gboard ha sido siempre totalmente gratuito desde el principio, mientras que SwiftKey empezó como app de pago y fue pasando a modelo gratuito con el tiempo. Hoy en día los dos son gratuitos y con todas sus funciones principales disponibles, pero ese enfoque original explica parte de la filosofía de cada uno.

Motor de predicción y autocorrección: escribiendo casi sin pensar

El corazón de un teclado moderno es su motor de predicción y autocorrección. Aquí es donde se decide si vas a escribir como un rayo o si vas a estar peleándote con letras cambiadas y correcciones absurdas.

SwiftKey destaca por un sistema de predicción que, una vez te conoce, permite ahorrar un montón de pulsaciones. Frases habituales, expresiones que repites a menudo, nombres extraños que usas en tu día a día… todo lo va aprendiendo y te los sugiere antes de que termines de escribir. De hecho, Microsoft lo compró precisamente por esta tecnología tan pulida.

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Además, SwiftKey permite sincronizar tu estilo de escritura con cuentas de otros servicios (como correo y redes), de forma que el teclado aprende de todo lo que sueles escribir fuera del móvil. Eso hace que desde el primer día sus predicciones sean más ajustadas a tu forma real de expresarte.

Gboard, por su parte, cuenta con un motor de predicción muy competente, y en estudios comparativos independientes ha llegado a situarse por encima de SwiftKey en puntuaciones globales de corrección de errores, predicción de la siguiente palabra y completado de frases. Es decir, detecta muy bien las faltas y suele acertar con lo que quieres decir incluso cuando te equivocas al pulsar.

La sensación para muchos usuarios es que Gboard es más estricto con la ortografía, mientras que SwiftKey puede ser algo más permisivo y flexible, sobre todo si ya lleva tiempo aprendiendo de ti. En cuanto a emojis, los dos soportan predicción de emoticonos integrada en las sugerencias: cuando escribes una palabra relacionada, el teclado propone el emoji más apropiado para insertarlo al vuelo.

Rendimiento y consumo de recursos

Si tu móvil no es precisamente un gama alta o ya tiene unos años, el rendimiento del teclado se vuelve un factor decisivo. Un teclado pesado puede hacer que la escritura vaya a tirones o que el teclado tarde demasiado en aparecer.

En este punto, prácticamente todos coinciden: Gboard gana en ligereza y velocidad. El teclado abre muy rápido, se siente suave al desplazarte, mover el cursor, cambiar de idioma o de modo, y consume menos CPU y memoria que muchas alternativas de terceros. Es especialmente recomendable para terminales antiguos o con hardware más limitado.

SwiftKey, en cambio, tiende a exigir algo más al procesador y a la RAM. En móviles de gama media o gama baja puede resultar un poco más pesado, notándose ligeros retrasos al abrirse o al cambiar entre campos de texto. En gamas altas la experiencia es muy buena, pero sigue sin ser tan instantánea como la de Gboard en la mayoría de casos.

Esto no significa que SwiftKey vaya mal; de hecho, en móviles potentes la experiencia es excelente. Pero si tu prioridad absoluta es que el teclado vaya siempre finísimo en cualquier circunstancia, Gboard parte con cierta ventaja.

Diseño, interfaz y personalización

En cuanto a diseño, Gboard sigue la línea minimalista de Google y su Material Design. Es un teclado limpio, con líneas simples, bien integrado con el sistema y fácil de entender desde el primer uso. Durante mucho tiempo pecó de ser algo soso y con pocas opciones de personalización, aunque con las últimas versiones se ha puesto bastante las pilas.

SwiftKey, por su parte, lleva años apostando por un lenguaje visual muy cuidado. Detalles como la animación al cambiar el tamaño del teclado, la forma de las teclas o la posibilidad de dividir el teclado para usarlo en tabletas o móviles grandes demuestran un trabajo más orientado a adaptarse a distintas formas de uso.

En personalización pura y dura, SwiftKey va por delante: ofrece decenas de temas gratuitos, todos desbloqueados, con estilos muy distintos, modos especiales para tablets, opción de desacoplar el teclado y moverlo libremente por la pantalla, y un montón de ajustes para cambiar altura, distribución, bordes de las teclas y más.

Gboard permite modificar el aspecto con colores y fondos prediseñados, además de la posibilidad de poner una imagen de fondo (incluida una foto propia) y decidir si se muestran o no los bordes de las teclas. Aunque no llega al nivel de variedad de SwiftKey, hoy ya no se puede decir que sea un teclado “sin temas”.

En términos de interfaz de uso, mucha gente encuentra que el diseño por defecto de Gboard es más sencillo de usar nada más instalarlo, mientras que SwiftKey brilla en cuanto te tomas un rato para ajustarlo a tu gusto. Si te gusta dejar el teclado “a tu manera”, SwiftKey sigue siendo más flexible.

Acceso a signos, acentos y caracteres especiales

Uno de esos pequeños detalles que marcan la diferencia en el día a día es el acceso rápido a signos de puntuación y caracteres especiales. Si te pasas el día escribiendo puntos, interrogaciones, exclamaciones o símbolos, cualquier atajo importa.

En SwiftKey, al mantener pulsado el punto aparece una pequeña selección con los seis signos más usados (como interrogaciones, exclamaciones o punto y coma). Es un gesto muy natural y rápido que mucha gente echa de menos cuando cambia a otros teclados.

Gboard también ofrece acceso rápido a signos, pero al mantener pulsado el punto muestra una fila más larga con muchos más símbolos, lo que da más variedad, aunque requiere un pelín más de precisión para seleccionar el que quieres. Con el tiempo ha mejorado bastante respecto a sus primeras versiones, donde este acceso era más tosco.

En cuanto a acentos, SwiftKey permite activar una opción específica de “caracteres acentuados”, de forma que al mantener pulsada una letra aparecen variaciones acentuadas y otros símbolos relacionados. Gboard también muestra caracteres especiales al mantener una tecla, y en su menú del punto puede llegar a ofrecer muchos más símbolos que SwiftKey.

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Hay usuarios a los que les resulta más cómodo el enfoque de SwiftKey porque prioriza la rapidez con los signos más frecuentes, y otros prefieren la amplitud del abanico de símbolos que propone Gboard. Aquí la elección es bastante personal.

Selección de texto y control del cursor

Cuando escribes textos largos, contestas correos o editas documentos en el móvil, la forma de mover el cursor y seleccionar texto es crucial para no desesperarte cada vez que quieres corregir una palabra en medio de una frase.

SwiftKey ofrece la posibilidad de activar un panel de teclas de flechas en la parte inferior del teclado. Con estas flechas puedes moverte por el texto hacia los lados, arriba y abajo, e incluso seleccionar fragmentos con bastante precisión. La pega es que este panel ocupa espacio en pantalla, haciendo que el teclado sea algo más alto.

Gboard adopta un enfoque más gestual: permite deslizar el dedo sobre la barra espaciadora para mover el cursor a izquierda o derecha, lo que a muchos les parece muy natural una vez se acostumbran. Además, cuenta con un modo de edición específico con flechas y selección cuando lo activas desde sus opciones.

Ambos enfoques son válidos: el de SwiftKey es más “clásico” y visual, mientras que el de Gboard está más centrado en gestos rápidos sobre el teclado. Si vienes de SwiftKey y cambias a Gboard, al principio echarás de menos las teclas de flecha, pero el gesto en la barra espaciadora acaba integrándose en tu forma de escribir.

Emojis, GIFs y stickers

En el terreno más informal, donde reinan los emojis, GIFs y stickers, los dos teclados están muy igualados, aunque Gboard suele llevar ligera ventaja en integración con servicios de Google y en herramientas creativas.

Tanto Gboard como SwiftKey ofrecen una tecla dedicada para abrir el panel de emojis, muestran emoticonos en la barra de predicción cuando escribes palabras relacionadas y permiten insertar rápidamente caras, gestos, banderas y demás sin tener que navegar por todas las categorías.

La gran diferencia es que Gboard incluye un buscador de emojis integrado: escribes una palabra (por ejemplo “risa”, “fiesta” o “corazón”) y te muestra los iconos más relacionados. Esto agiliza mucho la búsqueda cuando tienes miles de emojis disponibles.

SwiftKey, por su parte, aprovecha su potente motor de predicción para adivinar el emoji que quieres en el contexto de la frase, sin necesidad de buscarlo manualmente. A medida que lo usas, la sensación es que casi “lee la mente” en muchas situaciones, proponiendo justo el icono que querías mandar.

En cuanto a GIFs y stickers, Gboard se integra muy bien con el ecosistema de Google, permitiendo buscar GIFs desde el propio teclado y, en algunas plataformas, incluso crear stickers personalizados o minis basados en tu cara. SwiftKey también ofrece soporte para GIFs y pegatinas, aunque su enfoque es algo menos central en la app que en Gboard.

Multilenguaje, modo una mano y escritura gestual

Si alternas constantemente entre varios idiomas, necesitas un teclado que reconozca y cambie automáticamente sin obligarte a andar toqueteando ajustes cada dos por tres. Durante bastante tiempo, SwiftKey llevó ventaja aquí, pero Google se puso las pilas.

Hoy en día, tanto Gboard como SwiftKey permiten activar varios idiomas al mismo tiempo y escribir mezclando palabras sin tener que cambiar manualmente de diccionario. El teclado detecta el idioma por el contexto y corrige según corresponda, algo clave para quienes chatean en español e inglés, por ejemplo.

Respecto al modo una mano, los dos teclados lo incluyen. Gboard ofrece un acceso muy sencillo para reducir el teclado a un lado u otro (diestros o zurdos) y volver al modo completo con un gesto rápido. SwiftKey también tiene modo una mano, con el plus de que te deja ajustar aún más el tamaño de las teclas, lo que puede ser determinante para quien tiene manos pequeñas o pantallas enormes.

En escritura por gestos (deslizar el dedo en vez de pulsar), tanto Gboard como SwiftKey se sitúan en un nivel similar. Esta forma de escribir se popularizó con Swype y los dos la han adoptado con buenos resultados. No hay un ganador rotundo aquí: ambos cumplen y ofrecen una experiencia sólida, aunque hay usuarios a los que ninguno de los dos les termina de convencer en este modo.

Los dos teclados incluyen además dictado por voz, aprovechando en el caso de Gboard la tecnología de reconocimiento de Google y, en el de SwiftKey, la integración dentro del entorno de Microsoft y Android. Para dictar mensajes largos, ambos son perfectamente válidos.

Modo incógnito, privacidad y extras avanzados

Otro apartado importante es cómo gestionan la privacidad, el modo incógnito y los extras avanzados orientados al usuario intensivo. Aquí también hay diferencias interesantes.

Los dos teclados ofrecen un modo incógnito que evita que lo que escribes se use para seguir entrenando el motor de predicción. Gboard lo activa automáticamente cuando detecta que estás usando el modo de navegación privada en el navegador, pero no permite, de momento, activarlo de forma manual de manera tan directa.

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SwiftKey, en cambio, te permite activar el modo incógnito cuando quieras, independientemente de la app en la que estés. Esto viene genial para conversaciones puntuales en las que no quieres que determinadas palabras, nombres o expresiones se queden guardadas en tu diccionario personal.

En cuanto a extras, Gboard juega la carta de la integración con Google: buscador integrado en el propio teclado para compartir enlaces, direcciones o información sin salir de la app donde estás escribiendo; traductor de Google con traducción simultánea en tiempo real dentro del campo de texto; y búsqueda de GIFs y emojis desde el mismo panel.

SwiftKey, por su lado, se enfoca más en herramientas de productividad: ofrece un gestor de portapapeles que guarda los textos que copias durante un tiempo (generalmente una hora), con opción de fijar fragmentos para tenerlos siempre disponibles, algo tremendamente práctico para respuestas frecuentes, firmas, datos de contacto o textos largos.

Además, SwiftKey cuenta con estadísticas de uso muy curiosas: te muestra cuánto texto has ahorrado al escribir gracias a sus predicciones, tu mapa de calor de pulsaciones, los emojis que más utilizas e incluso los temas de los que más hablas en tus chats. No es algo imprescindible, pero sí un detalle diferenciador que a muchos les encanta.

También destaca la posibilidad de desacoplar el teclado en SwiftKey, flotándolo en cualquier parte de la pantalla, algo especialmente útil en tablets o móviles muy grandes donde no siempre quieres que el teclado ocupe toda la parte inferior.

Comparativa rápida de características clave

Si ponemos cara a cara las funciones más importantes de ambos teclados, se ve un patrón claro: Gboard domina en rendimiento y funciones “inteligentes” de Google, mientras que SwiftKey sobresale en personalización, estadísticas y en cómo se adapta a tu forma de escribir con el tiempo.

En rendimiento puro, Gboard se comporta como un teclado rapidísimo y muy optimizado, ideal incluso para dispositivos viejos. SwiftKey también rinde bien, pero agradece tener un hardware más potente para que la experiencia sea perfecta.

En motor de predicción, los dos ofrecen predicción de palabras y emojis; muchos consideran que SwiftKey sigue teniendo la predicción de palabras más “humana y natural”, mientras que Gboard, apoyado en datos masivos y en estudios como el de Kebbie, ha demostrado una precisión sobresaliente en corrección de errores y completado de frases.

En emojis y GIFs, ambos disponen de tecla específica, predicción de iconos y panel completo, pero Gboard suma el buscador de emojis y GIFs dentro del propio teclado, lo que le da un toque extra para quienes viven a base de reacciones visuales.

En actualizaciones, tanto Google como Microsoft mantienen sus teclados en constante evolución, lanzando mejoras y nuevas funciones con relativa frecuencia. Durante años SwiftKey fue el que más innovaba de manera visible, pero Gboard ha ido recortando distancias y, hoy, los dos están en un nivel muy similar de soporte.

Entonces, ¿con cuál me quedo: Gboard o SwiftKey?

Después de revisar todos estos aspectos, lo que queda claro es que no existe un ganador absoluto. Más bien hablamos de dos teclados excelentes que cubren necesidades ligeramente distintas y que, en muchos casos, empatan en lo esencial.

Si lo que más valoras es escribir muy rápido con la ayuda de un motor de predicción que parece leerte la mente, tener un teclado muy personalizable, con estadísticas de uso, portapapeles avanzado, modo incógnito manual y la sensación de que el teclado se adapta a ti con el tiempo, SwiftKey es una opción fantástica. Para alguien que viene usándolo desde hace años, cambiar a Gboard solo “por los emojis” puede saber a poco cuando notas que pierdes esa familiaridad y ese ajuste fino a tu manera de teclear.

Si, en cambio, priorizas un teclado ligero, rapidísimo, con una corrección ortográfica muy estricta, profundamente integrado con Google (buscador, traductor, GIFs, stickers, etc.) y que funcione bien incluso en móviles modestos, Gboard encaja perfectamente. Para muchos usuarios es la combinación ideal entre rendimiento, precisión y funciones inteligentes.

Al final, es una decisión parecida a elegir entre dos marcas top: hay quien se siente más cómodo con la suavidad y la ligereza de Gboard y quien prefiere la personalización extrema y las predicciones de SwiftKey. Lo bueno es que, en este caso, da igual cuál elijas: con cualquiera de los dos tendrás un teclado de primer nivel, y siempre tendrás la puerta abierta a volver al otro si echas de menos detalles como ese espacio automático tras el punto, el mapa de calor de pulsaciones o el buscador de Google integrado.