- Los menús en scripts batch (.bat/.cmd) permiten automatizar tareas repetitivas en Windows a través de opciones numéricas o de teclado.
- Un menu.bat bien diseñado centraliza compilaciones, tests y despliegues en proyectos complejos, integrándose con herramientas como Maven.
- PowerShell amplía estas capacidades con scripting orientado a objetos, control de errores avanzado y administración remota.
- Configuration Manager integra la ejecución, aprobación y monitorización de scripts de PowerShell a gran escala en entornos corporativos.
Si trabajas a diario con Windows y sueles repetir siempre las mismas tareas, crear scripts con menús de opciones en la consola es de lo más práctico: lanzas un archivo y eliges qué quieres hacer escribiendo un número o una letra. Nada de acordarte de comandos largos, rutas raras o parámetros imposibles.
En este artículo vas a ver, paso a paso y con ejemplos reales, cómo montar menús interactivos tanto con archivos por lotes (.bat, .cmd) como con PowerShell. Verás desde el típico menú numérico sencillo en la ventana CMD, hasta menús más avanzados para automatizar builds con Maven o ejecutar scripts de administración sobre múltiples equipos Windows usando Configuration Manager.
Qué es un menú de opciones en scripts de Windows y por qué usarlo
Cuando hablamos de un menú de opciones en Windows nos referimos a un script (normalmente un .bat / .cmd o un .ps1) que muestra una lista de alternativas en la consola, espera a que el usuario escriba una opción y, en función de esa elección, ejecuta automáticamente una serie de comandos. Es la típica pantalla donde ves “1. Compilar”, “2. Ejecutar”, “3. Salir”…
Este enfoque es ideal si sueles repetir procedimientos como compilar proyectos, lanzar servidores de aplicaciones, abrir navegadores con una URL concreta o limpiar directorios temporales. En lugar de recordar todos los comandos, centralizas todo en un único script con menú y lo compartes con tu equipo de desarrollo o de sistemas.
Además, estos menús se integran muy bien con la estructura de tus proyectos: puedes guardar el script de menú en la raíz del repositorio, versionarlo junto con el código y documentar ahí mismo las tareas habituales del entorno de trabajo.
La gracia es que esta idea funciona igual de bien si usas batch clásico (CMD) o si trabajas con PowerShell, que es mucho más potente cuando quieres automatizar tareas de administración en masa, consultar WMI/CIM, programar ejecuciones, o integrarlo con herramientas como Configuration Manager.
Ejemplo práctico: menú de selección múltiple en Batch (.bat / .cmd)
El primer tipo de menú que suele aprender cualquiera es el clásico script por lotes de Windows que muestra varias opciones numeradas y salta a diferentes etiquetas según lo que introduzca el usuario. Es muy fácil de modificar y te permite encadenar funciones o “subrutinas” dentro del mismo .bat.
Imagina un archivo que saluda al usuario, ajusta el tamaño de la ventana, muestra la fecha y la hora, y ofrece seis opciones, cinco para probar cambios de color de texto y una para salir. El patrón típico es usar una variable para la opción, pedir al usuario un valor con SET /P y luego validar con varios IF que mandan la ejecución a distintas etiquetas :op1, :op2, etc.
La estructura básica podría organizarse así: defines un punto de entrada “:inicio” para mostrar el menú, un bloque de lectura de la opción, una sección de validación que trata valores fuera de rango y varias etiquetas que representan las distintas acciones. Tras ejecutar cada acción, vuelves al inicio con GOTO inicio para que el menú permanezca disponible.
Este tipo de script también permite personalizar detalles de la consola, como el título de la ventana con TITLE, el tamaño de la misma con MODE con:cols=80 lines=40, o incluso jugar con los colores usando el comando COLOR y códigos hexadecimales de fondo y primer plano.
Códigos de color en la consola CMD
El comando COLOR de Windows utiliza dos dígitos hexadecimales: el primero para el color de fondo y el segundo para el color del texto. Combinándolos puedes conseguir todo tipo de esquemas visuales y hacer que tu menú sea más legible o simplemente más vistoso.
Los valores admitidos para los colores básicos son muy fáciles de recordar: 0 significa negro, 1 azul, 2 verde, 3 aguamarina, 4 rojo, 5 púrpura, 6 amarillo y 7 blanco. Esos son los tonos “normales” con poco brillo, típicos de la consola clásica de MSDOS.
Además, hay otra tanda de colores algo más llamativos: el código 8 corresponde al gris, 9 al azul claro, A al verde claro, B al aguamarina claro, C al rojo claro, D al púrpura claro, E al amarillo claro y F al blanco brillante. Combinando fondo y texto puedes generar estilos muy contrastados (por ejemplo, 0A para fondo negro y letras verde intenso al estilo “Matrix”).
En el menú de ejemplo, cada opción aprovecha un color distinto para que se note fácilmente que has cambiado de sección: tras mostrar el mensaje de “Has elegido la opción X”, se ejecuta COLOR 08, 09, 0A, 0B, 0C… en cada caso. Aunque en el ejemplo solo cambia el color, el patrón sirve perfectamente para lanzar cualquier otra acción: ejecutar programas, mover archivos, llamar a otros .bat, etc.
Para adaptar este script a tus necesidades basta con seguir unas instrucciones muy sencillas: abrir un editor de texto como Notepad o Notepad++, pegar el código base, personalizar las líneas de cada opción y guardar el archivo usando extensión .bat o .cmd, por ejemplo menu.bat. Después solo tienes que hacer doble clic o lanzarlo desde el CMD.
Menús batch avanzados para entornos de desarrollo (menu.bat)
Cuando empiezas a trabajar con proyectos Java, .NET u otros entornos complejos, las tareas repetitivas se multiplican: compilar, ejecutar test, arrancar un servidor, desplegar, limpiar dependencias… Aquí es donde un menu.bat bien diseñado se vuelve oro puro en el día a día de un equipo de desarrollo.
Una práctica muy habitual es crear un script llamado menu.bat en la carpeta raíz del proyecto. De esta forma, el menú forma parte del propio código fuente, se versiona en el control de versiones (Git, SVN, etc.) y cualquiera que se baje el proyecto tiene inmediatamente un punto de entrada claro a las tareas típicas del entorno.
La idea es plasmar las acciones frecuentes en un panel de opciones: compilar todo el proyecto, compilar solo ciertos módulos, lanzar test, iniciar un servidor web local y abrir automáticamente el navegador, limpiar el repositorio de Maven… Cada opción se corresponde con un pequeño subcomando que vive en el mismo .bat, de forma que cada elección abre un nuevo proceso con la tarea concreta.
El script puede empezar mostrando un encabezado decorativo con líneas de separación, nombre del menú y año o autor, seguido de una sección de “subcommands execution” que detecta si el .bat se está invocando sin parámetros (para mostrar el menú) o con un parámetro que identifica el subcomando concreto que hay que ejecutar.
La técnica típica consiste en comprobar si %1 está vacío. Si no lo está, se salta a una etiqueta :subcomandos, desde donde se muestra un encabezado y se hace GOTO %1. Cada etiqueta con nombre (por ejemplo :compilarLimpio, :ejecutar, etc.) actúa como subrutina independiente que realiza las tareas y, al terminar, redirige el flujo hacia una etiqueta :end que hace PAUSE y finalmente EXIT.
Añadir y gestionar opciones en un menú.bat
La parte visible del menú se construye con una especie de “bucle manual”. Inicialmente se define una variable OPTION para llevar la cuenta del número de opción y se prepara una cadena CHOICES que almacenará todas las teclas válidas (por ejemplo 0, 1, 2, t, j, w…).
Cada opción de menú se describe con tres variables: LABEL (el nombre interno de la etiqueta/subcomando), TEXT (la descripción que se muestra por pantalla) y KEY (la tecla que el usuario debe pulsar). Después se imprimen las líneas condicionales que enseñan el texto si el usuario aún no ha elegido nada, y que, si coincide la elección con la opción actual, muestran un mensaje “OPCION ELEGIDA” y arrancan un nuevo proceso start %CD%\menu.bat %LABEL%.
Con cada bloque de opción se concatena la tecla correspondiente en la variable CHOICES y se incrementa OPTION. Al final se llama al comando CHOICE /C %CHOICES%, que lee una tecla entre todas las válidas y guarda el resultado en %ERRORLEVEL%. Esa cifra se asigna a CHOICE y, de nuevo, se reinicia el flujo volviendo a la etiqueta del menú para recalcular qué opción ha quedado seleccionada.
Para añadir una nueva entrada basta con duplicar un bloque de opción existente, cambiar LABEL, TEXT y KEY y adaptar el subcomando correspondiente. Por ejemplo, podrías crear una opción que ejecute mvn jetty:run y, antes de ello, invoque un subcomando :explorer que espere unos segundos y abra el navegador apuntando a http://localhost:8080/miapp/.
Ese subcomando “explorer” se implementa con una etiqueta dedicada que usa TIMEOUT para esperar los segundos recibidos como parámetro, después lanza iexplore.exe (o cualquier otro navegador) con la URL que llega como segundo argumento y finalmente hace EXIT 0. Desde la opción principal “ejecutar” se puede llamar a este subcomando pasándole la dirección y el tiempo de espera antes de iniciar el servidor con Maven.
Ejemplo de menu.bat más completo para proyectos Maven
En un escenario real con proyectos multimódulo es habitual que el menú integre no solo acciones simples, sino una preparación bastante completa del entorno de trabajo. Por ejemplo, un menu.bat puede detectar la unidad raíz, fijar rutas de herramientas (Maven, MySQL), configurar JAVA_HOME y parámetros de memoria, y después exponer un buen puñado de opciones dirigidas a módulos concretos.
El script puede empezar obteniendo la unidad actual con un truco: guardar el directorio del proyecto en una variable, cambiar a la raíz con cd \ para capturar la letra de unidad, y luego volver a la ruta original con cd /D %JDYNAMICS_PATH%. A partir de ahí se definen variables como ROOT_DRIVE, MAVEN_SETTINGS, MAVEN_OPTS, MYSQL_PATH, etc., con valores por defecto si no existen ya en el entorno.
Entre las opciones habituales de este tipo de menú suele haber una “0” que borra el repositorio local de Maven de ciertos artefactos y recompila todo: sería algo así como el “cerapio” interno de la casa, una macro que limpia a fondo y vuelve a ejecutar todos los módulos. Esa opción planteada como subcomando puede ejecutar comandos como rmdir /s /q %USERPROFILE%\.m2\repository\es\com\jdynamics y después lanzar mvn clean install desde la raíz del proyecto.
Además, cada módulo (por ejemplo jdynamics-main, jdynamics-core, jdynamics-coremgr, webcontrol, jdadmin, jdynamics-builder) puede contar con su propio subcomando. Cada uno cambia de directorio con cd al módulo correspondiente y lanza la combinación de goals de Maven necesaria: clean install, dependency:analyze, jetty:run, o cualquier otra.
En las opciones que levantan aplicaciones web, es habitual que el script abra el navegador apuntando al contexto desplegado. Por ejemplo, la opción de “compilar webcontrol2” podría llamar al subcomando explorer para que abra http://localhost:8080/jdynamics/webcontrol/main.xhtml tras una breve espera, mientras en paralelo se ejecuta mvn clean install dependency:analyze jetty:run en el módulo adecuado.
Finalmente, el script imprime algunas variables iniciales (ruta actual, JAVA_HOME, MAVEN_OPTS, etc.) para que cualquiera sepa en qué entorno se está ejecutando, y mantiene siempre una sección :end con PAUSE y EXIT que asegura que la ventana no se cierre de golpe y puedas revisar el resultado de la tarea lanzada.
PowerShell: scripts, menús y automatización avanzada
Los archivos por lotes son perfectos para menús sencillos, pero cuando necesitas ir un paso más allá en automatización, administración remota y manipulación de datos, lo más lógico es usar PowerShell. Este entorno combina shell de comandos, lenguaje de scripting orientado a objetos y todo el potencial de .NET, lo que permite crear scripts mucho más sofisticados y mantenibles.
A diferencia de las herramientas clásicas basadas en texto plano, PowerShell trabaja con objetos en lugar de cadenas. Eso significa que cuando ejecutas un cmdlet como Get-Process, la salida no son líneas de texto, sino instancias de tipo proceso con propiedades y métodos sobre los que puedes filtrar, ordenar y transformar.
Su arquitectura se apoya en tres pilares: los cmdlets (comandos integrados de la forma Verbo-Sustantivo, como Get-Help o Set-Item), los scripts .ps1 que combinan varios cmdlets para tareas complejas, y el entorno de PowerShell (consola, ISE, VS Code, etc.), que te da una interfaz potente para desarrollar y ejecutar automatizaciones.
En la administración diaria, PowerShell brilla en escenarios como la gestión masiva de usuarios, mantenimiento de servidores, aprovisionamiento de recursos en la nube, administración de Active Directory, Exchange, SQL Server, IIS o Microsoft 365. Y, por supuesto, también puedes diseñar tus propios menús interactivos en consola, igual que en batch pero con mucha más flexibilidad.
Requisitos y configuración básica de PowerShell
Para usar scripts modernos en entornos como Configuration Manager o automatizaciones avanzadas, es recomendable disponer al menos de PowerShell 3.0 o superior en los clientes. Si el script se apoya en características de versiones más recientes, el equipo que lo ejecute debe tener instalada esa misma versión o superior.
En sistemas Windows actuales suele venir ya PowerShell instalado, aunque puedes optar por versiones más recientes de PowerShell (antes PowerShell Core) en Windows, macOS o Linux mediante gestores de paquetes (Homebrew en macOS, apt/yum en Linux, etc.). En Configuration Manager, por ejemplo, se requiere que los clientes ejecuten una versión de cliente SCCM a partir de la build 1706 para poder aprovechar la funcionalidad de ejecución de scripts.
Uno de los puntos esenciales es comprender la política de ejecución. Por defecto suele estar en “Restricted”, lo que impide ejecutar scripts .ps1 por seguridad. Puedes comprobarlo con Get-ExecutionPolicy y ver valores como Restricted, AllSigned, RemoteSigned o Unrestricted, que determinan qué scripts se pueden lanzar y bajo qué condiciones de firma.
Para modificar la política se utiliza Set-ExecutionPolicy. Al establecer una política más permisiva, PowerShell te pedirá confirmación explicando los riesgos, especialmente en equipos de producción. Además, las políticas pueden aplicarse a distintos ámbitos (MachinePolicy, UserPolicy, Process, CurrentUser, LocalMachine), lo que te permite afinar mucho el equilibrio entre seguridad y funcionalidad.
Otra pieza clave son los módulos, que agrupan cmdlets, funciones y scripts. Puedes ver los que tienes disponibles usando Get-Module -ListAvailable y añadir nuevos desde la PowerShell Gallery con Install-Module. Gracias a esto amplías de forma modular lo que puede hacer tu shell: Active Directory, Exchange, Office 365, SQL Server, SharePoint, IIS, Azure, AWS, VMware, etc.
Conceptos básicos de scripting en PowerShell
La sintaxis estándar de PowerShell se basa en expresiones del tipo Verbo-Sustantivo -Parametro Valor. Por ejemplo, Get-Help Get-Service o Set-ItemProperty -Path ... -Name ... -Value .... Esta convención hace que los comandos sean bastante intuitivos y fáciles de recordar una vez te acostumbras.
Para interactuar con el sistema cuentas con cmdlets como Get-Help (muestra documentación de otros cmdlets), Get-Command (lista comandos disponibles) y Get-Member (inspecciona las propiedades y métodos de la salida de otros cmdlets). Estos tres son la base para ir explorando el ecosistema de PowerShell sin volverte loco.
Las variables en PowerShell se declaran con el símbolo $ y son de tipado débil, es decir, el tipo se infiere en tiempo de ejecución. Por ejemplo, $nombre = "Pepe" o $contador = 10. Puedes almacenar desde cadenas y números hasta objetos complejos, arreglos u otros resultados de cmdlets.
En cuanto a operadores, cuentas con los típicos aritméticos (+, -, *, /, %), los comparativos (-eq, -ne, -gt, -lt, -ge, -le) y los lógicos (-and, -or, -not). Combinando todo esto con pipelines (el operador |) puedes construir flujos tipo “filtro y procesa” de una forma mucho más legible que en batch clásico.
Un script de PowerShell no deja de ser un archivo de texto con extensión .ps1 que contiene uno o más comandos. Puedes comentar el código usando # al principio de cada línea de comentario, lo que es fundamental si quieres que tus menús y automatizaciones sean comprensibles para otras personas del equipo.
PowerShell ISE y depuración de scripts
Para desarrollar y depurar scripts de manera más cómoda, PowerShell incluye el ISE (Integrated Scripting Environment), una interfaz gráfica con varios paneles que simplifica bastante el trabajo frente a la consola pura y dura. Aunque hoy en día mucha gente usa VS Code, el ISE sigue siendo una herramienta muy útil.
El ISE ofrece una vista con panel de scripts para escribir y editar, panel de consola para ejecutar comandos interactivos y panel de salida donde se muestran resultados y mensajes de depuración. Añade además resaltado de sintaxis, IntelliSense para autocompletado, atajos de teclado y ayuda integrada (F1) que agilizan bastante la curva de aprendizaje.
A la hora de depurar, puedes establecer puntos de interrupción haciendo clic en el margen junto a una línea de código. Cuando se ejecuta el script, la ejecución se detiene en ese punto y puedes inspeccionar el valor de variables, evaluar expresiones en la consola o ir avanzando línea a línea con F10 (step over) o F11 (step into).
Una técnica útil consiste en seleccionar un bloque de código y ejecutarlo con F8 para probar solo esa parte, sin necesidad de lanzar el script completo. Esto viene muy bien cuando estás montando menús interactivos complejos y quieres ir ajustando la lógica de control de flujo sin esperar a que se ejecute todo.
Para diagnosticar problemas de lógica, es habitual introducir llamadas a Write-Debug o Write-Host en puntos estratégicos del script. Así puedes ver en tiempo real qué valores están tomando las variables o por qué rama de un If-Else está pasando la ejecución.
Control de flujo y manejo de errores en PowerShell
Para scripts algo más elaborados, es imprescindible dominar el control de flujo mediante bucles y estructuras condicionales. PowerShell incluye varios tipos de bucles: for para cuando conoces el número de iteraciones, while para cuando la condición manda, y foreach para recorrer colecciones de objetos o arrays de forma natural.
Por ejemplo, podrías usar foreach para recorrer una lista de equipos y hacerles la misma comprobación de servicio o de espacio en disco. En el caso de menús interactivos, es muy habitual un bucle while que repita la presentación del menú hasta que la opción elegida sea “Salir”.
Las sentencias condicionales If-Else permiten ejecutar diferentes bloques de código según se cumplan determinadas condiciones. También puedes encadenar ElseIf para manejar varios casos de forma secuencial y clara, por ejemplo para discriminar entre varias opciones de menú introducidas por un usuario.
En cuanto al manejo de errores, PowerShell ofrece el bloque Try-Catch-Finally, que resulta muy útil para evitar que el script se caiga abruptamente ante cualquier incidencia. Puedes, por ejemplo, intentar leer un archivo inexistente dentro de Try, capturar el error en Catch y mostrar un mensaje más amigable, y usar Finally para ejecutar código que deba correr siempre (limpieza de recursos, cierre de conexiones, etc.).
La variable $ErrorActionPreference define cómo se comporta PowerShell ante errores no terminantes. Si la estableces en “Stop”, convertirás muchos errores leves en errores capturables por Try-Catch, lo que te facilita centralizar la gestión de fallos. También puedes usar el parámetro -ErrorVariable para guardar información de error en una variable dedicada y consultarla después sin cortar la ejecución.
PowerShell en Configuration Manager: ejecutar scripts de forma centralizada
En entornos empresariales, Configuration Manager (rama actual) integra una característica muy potente llamada “Ejecutar scripts”, que permite lanzar scripts de PowerShell sobre clientes Windows de forma centralizada, programarlos, controlar quién puede crearlos y aprobarlos, y ver los resultados desde la consola.
Esta funcionalidad trabaja con scripts de PowerShell como unidad básica. Puedes crear y editar scripts directamente desde la consola, asignarles carpetas para organizarte mejor, controlar el acceso a través de roles de seguridad y ámbitos, y ejecutar los scripts tanto sobre colecciones de equipos como sobre dispositivos individuales.
Uno de sus puntos fuertes es la capacidad de programar el momento de ejecución en UTC a partir de la versión 2309 de la rama actual. Así, en lugar de lanzar los scripts “en caliente”, puedes definir una ventana horaria concreta para que se ejecuten en lotes, manteniendo mejor el control sobre el impacto en la red y en los usuarios finales.
La característica también se encarga de recopilar los resultados de forma agregada y rápida, de tal manera que puedes ver estados de éxito o fallo y salidas de script en informes. Toda la ejecución se monitoriza mediante mensajes de estado, y se apoya en logs tanto en el cliente como en el servidor para facilitar el diagnóstico.
Desde el punto de vista de roles, se manejan tres perfiles principales: el autor de scripts (crea o importa scripts pero no los aprueba ni los ejecuta), el aprobador de scripts (valida o rechaza scripts ya definidos) y el ejecutor de scripts (puede ejecutarlos sobre colecciones, pero no crearlos ni aprobarlos). Esta separación ayuda a prevenir usos indebidos, ya que se puede exigir que nadie apruebe sus propios scripts salvo en entornos de prueba.
Creación, aprobación y ejecución de scripts en Configuration Manager
Para crear un nuevo script en Configuration Manager se accede al área de trabajo Biblioteca de software > Scripts y se sigue el asistente de “Crear script”. Ahí se define el nombre, se elige el lenguaje (actualmente PowerShell), se importa el contenido desde un archivo .ps1 o se escribe directamente en la consola, y se aplican parámetros si son necesarios.
Una vez completado el asistente, el script queda en estado “Esperando aprobación”. Antes de poder ejecutarlo sobre dispositivos cliente, alguien con rol de aprobador debe revisarlo, aprobarlo o denegarlo, y opcionalmente añadir comentarios explicando el motivo de su decisión. En la lista de scripts puede verse claramente el estado de aprobación de cada uno.
Para aprobar o denegar un script, se vuelve a la misma sección de Biblioteca de software > Scripts, se selecciona el script deseado y se elige la acción “Aprobar o denegar”. De ese modo, solo los scripts revisados pasan a estar disponibles para su ejecución, bloqueando los potencialmente peligrosos o incompletos.
Si quieres permitir que un autor apruebe sus propios scripts (por ejemplo en la fase de pruebas), puedes desactivar el requisito de aprobador adicional en las propiedades de configuración de jerarquía del sitio. Basta con ir a Administración > Configuración del sitio > Sitios, abrir las propiedades del sitio y desmarcar la casilla que obliga a un aprobador distinto.
Para ejecutar un script ya aprobado, se accede a Activos y compatibilidad > Recopilaciones de dispositivos, se elige la colección o dispositivo individual, y se selecciona “Ejecutar script”. En el asistente se escoge el script, se ajustan (si procede) los parámetros de ejecución, y se finaliza. El script se dispara en los clientes con un mecanismo de alta prioridad y un tiempo de espera de hasta una hora.
Parámetros, validación y salida de scripts en Configuration Manager
Una de las mejoras importantes de esta característica es la posibilidad de definir parámetros de script (hasta un máximo de diez), que se gestionan desde el propio cuadro de diálogo “Crear script”. Están soportados tipos como enteros, cadenas y listas de valores predefinidos, lo que permite generar scripts muy flexibles.
Para cada parámetro puedes configurar propiedades de validación en una ventana específica: longitud mínima y máxima en el caso de cadenas, y expresiones regulares (RegEx) para patrones más complejos, además de mensajes de error personalizados que sustituyen a los genéricos del sistema.
Por ejemplo, podrías tener un parámetro de texto llamado FirstName que exija un mínimo de caracteres y una expresión regular que prohíba mayúsculas o números. Con una RegEx como [^A-Z] puedes comprobar la ausencia de caracteres específicos, y gracias a los mensajes personalizados puedes explicar claramente al operador qué tipo de valor se espera.
Durante la ejecución, los scripts devuelven su salida en formato JSON siempre que sea posible. Se suele recomendar canalizar el resultado hacia el cmdlet ConvertTo-Json en PowerShell para garantizar que la salida sea legible y consistente en la consola de Configuration Manager.
La vista de estado permite elegir entre mostrar la salida JSON estructurada, la salida sin procesar o la salida de script pura, dependiendo de si el contenido devuelto puede convertirse correctamente a JSON. Conviene evitar respuestas demasiado grandes, ya que se truncan a unos 4 KB, y transformar objetos de enumeración en cadenas para que se representen de forma adecuada.
Algunos ejemplos sencillos de scripts útiles en este contexto incluyen la creación de carpetas y archivos a partir de parámetros (por ejemplo, rutas de trabajo personalizadas) o la obtención de la versión del sistema operativo consultando WMI. Estos casos muestran bien cómo un par de líneas en PowerShell pueden automatizar comprobaciones típicas de inventario o preparación de máquinas.
Aplicaciones prácticas de PowerShell: archivos, eventos y Active Directory
Fuera de Configuration Manager, PowerShell sigue siendo un aliado clave para tareas de administración. En el terreno de archivos y carpetas, puedes usar cmdlets como New-Item, Copy-Item, Move-Item, Remove-Item para gestionar directorios, copias de seguridad o despliegues de contenido, todo ello de forma uniforme y reproducible.
Para la parte de permisos, PowerShell ofrece cmdlets como Get-Acl y Set-Acl para manejar listas de control de acceso (ACL). De esta forma puedes aplicar o modificar permisos de archivos y carpetas sin depender del Explorador de Windows, algo muy útil cuando necesitas automatizar la concesión o retirada de privilegios sobre recursos compartidos.
A nivel de monitorización del sistema, cmdlets como Get-EventLog o los equivalentes modernos basados en Get-WinEvent permiten revisar y filtrar registros de eventos para detectar errores, advertencias relevantes o actividades sospechosas. Es relativamente sencillo encadenar estos comandos para generar informes o alertas programadas.
En entornos con Active Directory, PowerShell prácticamente se convierte en una herramienta imprescindible. Con el módulo de AD puedes crear cuentas de usuario en masa con New-ADUser, gestionar grupos con Add-ADGroupMember o Remove-ADGroupMember, restablecer contraseñas mediante Set-ADAccountPassword y habilitar o deshabilitar cuentas con Enable-ADAccount o Disable-ADAccount.
También es muy útil para consultas de auditoría: localizar usuarios con contraseñas que no caducan, cuentas bloqueadas, equipos inactivos, o generar listados de miembros de grupos críticos. Todo ello se automatiza fácilmente mediante scripts que se pueden programar o integrar en menús internos para los equipos de soporte.
Formación, certificaciones y siguientes pasos con PowerShell
Aunque actualmente no existe una certificación oficial exclusiva de PowerShell, sí forma parte del temario de muchas acreditaciones de administración de sistemas, gestión de la nube y DevOps. Microsoft ofrece documentación oficial y laboratorios interactivos, y plataformas como Udemy cuentan con cursos específicos de scripting y automatización.
Obtener certificaciones relacionadas con administración en Windows, Azure o infraestructuras híbridas aporta un plus profesional interesante: demuestra un dominio práctico de PowerShell y su aplicación real en escenarios corporativos, algo que los reclutadores y responsables técnicos valoran cada vez más.
Una vez domines la base, es buena idea profundizar en temas avanzados como funciones reutilizables, módulos personalizados, administración remota con Invoke-Command, trabajos en segundo plano con Start-Job y flujos de CI/CD donde PowerShell se integra con herramientas de automatización y orquestación.
Para quienes gestionan infraestructuras complejas, también resulta muy potente combinar PowerShell con proveedores y unidades lógicas (FileSystem, Registry, Certificate, etc.), o exprimir CIM/WMI para recoger métricas de hardware, consumo de recursos o configurar remotamente interfaces de red y firewalls.
Al final, tanto si montas un sencillo menu.bat para tu proyecto local como si diseñas menús de administración en PowerShell que se lanzan desde Configuration Manager, el objetivo es el mismo: encapsular tareas repetitivas, evitar errores humanos, documentar los procesos y facilitarle la vida a todo el equipo técnico con un punto de entrada claro y cómodo.
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