- Comprueba siempre el estado del pedido, los mensajes y el seguimiento antes de reclamar un retraso en Amazon.
- Conoce tus derechos legales: plazos de entrega, reembolso, cancelación sin penalización y posibles compensaciones.
- Utiliza los canales adecuados (vendedor, transportista, atención al cliente y Garantía de la A a la Z) para resolver incidencias.
- Previene futuros problemas actualizando direcciones, usando puntos de recogida y activando notificaciones de entrega.
Pedir algo en Amazon y que no llegue a tiempo es una de esas situaciones que nos ponen de los nervios, sobre todo si el pedido era para un regalo, un evento concreto o algo que necesitabas con urgencia. Lo bueno es que, aunque el retraso es un fastidio, tienes muchas herramientas y derechos a tu alcance para reclamar y conseguir que se solucione.
Conocer bien qué hacer cuando un paquete de Amazon se retrasa (o directamente no aparece) es clave para no perder dinero ni tiempo y, de paso, para que no te tomen el pelo. A lo largo de esta guía vas a ver, paso a paso, cómo comprobar el estado del envío, cómo reclamar a Amazon o al vendedor, qué dice la ley en España y en la Unión Europea y qué compensaciones puedes pedir cuando la entrega no se ajusta a lo prometido.
Plazos de entrega de Amazon y por qué a veces fallan
Amazon muestra siempre una fecha o franja estimada de entrega antes de que completes el pago. Además, según el tipo de envío que elijas, el compromiso de plazo será más o menos estricto. Esto es importante porque esa fecha será tu referencia para saber cuándo puedes empezar a reclamar.
Las opciones de envío más habituales suelen ser el envío estándar (varios días laborables), el envío rápido en 1-2 días o incluso la entrega en el mismo día en algunas zonas y para determinados productos. En el caso de Amazon Prime, muchos productos cuentan con plazos más cortos y, a veces, con entrega garantizada en una fecha concreta.
Aunque el sistema logístico de Amazon es muy potente, no está libre de problemas. Pueden surgir cuellos de botella en los centros de distribución, errores en la clasificación de paquetes, falta puntual de stock o simplemente una saturación brutal en fechas como Black Friday, Navidad o rebajas.
También hay retrasos que no dependen directamente de Amazon: huelgas en transportistas, problemas meteorológicos serios, accidentes, incidencias en la aduana (sobre todo en envíos a Canarias, Ceuta o Melilla) o errores en la dirección de entrega. En todos estos casos, la información que aparece en el seguimiento del pedido es esencial para entender qué está pasando.
Por ley, cuando no se ha fijado un plazo concreto, el vendedor tiene hasta 30 días naturales para entregarte el producto. Si se supera ese margen, o si Amazon te prometió una fecha concreta y no la cumple, ahí es cuando entran en juego tus derechos para cancelar, reclamar o pedir compensación.
Primeros pasos: cómo comprobar qué ha pasado con tu paquete

Antes de llamar a atención al cliente y montar el drama, conviene revisar a fondo toda la información del pedido dentro de tu cuenta. Muchas veces el retraso está explicado ahí y se resuelve solo en unas horas.
Revisar el estado en “Mis pedidos” o “Tus pedidos”
El primer lugar al que debes ir es la sección “Mis pedidos” (o “Tus pedidos”) de tu cuenta de Amazon. Localiza el pedido problemático y pulsa en “Localiza tu paquete” o “Rastrear paquete”. Ahí verás un seguimiento detallado con los distintos estados por los que ha pasado el envío.
Si el sistema indica que el pedido está retrasado, normalmente verás un mensaje específico avisando de la demora y, en muchos casos, una nueva fecha estimada de entrega. Amazon suele pedir que esperes un máximo de 48 horas adicionales porque gran parte de los retrasos se solucionan en ese margen sin necesidad de hacer nada más.
Cuando el seguimiento no se actualiza desde hace días o no aparece ningún dato nuevo a pesar de haber pasado la fecha de entrega estimada, ya puedes asumir que algo se ha torcido. Anota el número de seguimiento, el transportista asignado y la última actualización que aparece, porque te hará falta para reclamar.
Comprobar correos y mensajes de Amazon, del vendedor o del transportista
El segundo paso es revisar tu correo electrónico y el Centro de mensajes de tu cuenta de Amazon. Tanto la propia Amazon como los vendedores externos y las empresas de transporte suelen enviar avisos cuando hay incidencias: cambios de fecha, intentos fallidos de entrega, paquetes retenidos, etc.
Dentro de Mi cuenta tienes un Servicio de mensajería en el que se registran los mensajes relacionados con tus pedidos. Échale un vistazo por si hubiera alguna notificación sobre problemas con la dirección, aduanas, ausencia en el domicilio o necesidad de programar una nueva entrega.
Si el transportista ofrece seguimiento propio (Correos, SEUR, DHL, UPS, etc.), entra también en su web introduciendo el número de tracking. A veces ahí verás detalles del intento de entrega o de la incidencia que no aparecen todavía en la plataforma de Amazon.
Cuando el pedido aparece como retrasado: qué puedes esperar

Si Amazon marca tu pedido como “retrasado” en el seguimiento, lo habitual es que el problema se resuelva por sí solo en un plazo de unas 48 horas, tal y como explica la propia plataforma en su ayuda oficial. Aun así, conviene entender bien qué significa ese estado.
La etiqueta de “retrasado” suele indicar que el paquete sigue en circulación dentro de la red logística, pero que por algún motivo no va a llegar en la primera fecha prometida. En ese caso, Amazon actualiza directamente en tu cuenta un nuevo margen de entrega, que será tu nueva referencia.
Mientras no hayan pasado esas 48 horas extra desde la nueva fecha estimada, Amazon normalmente te pedirá paciencia. Esto es especialmente cierto en periodos de alta demanda, en los que la mayoría de incidencias se deben a saturación puntual y no a pérdida del paquete.
Si ya ha pasado la nueva fecha y no hay noticias (ni movimiento en el seguimiento, ni correos, ni intento de entrega), entonces sí toca pasar a la acción: contactar con el transportista, abrir un caso con atención al cliente de Amazon o, si es un vendedor externo, empezar la reclamación directamente con él.
Paquete marcado como entregado pero que no aparece por ningún lado
Una de las situaciones más desesperantes es cuando el seguimiento en “Tus pedidos” marca el paquete como “Entregado”, pero tú no has visto ni la caja. En estos casos hay varios pasos que Amazon recomienda seguir antes de abrir una reclamación formal.
Revisar la dirección y buscar intentos de entrega
Lo primero es confirmar la dirección de envío que aparece en el pedido. Entra en “Tus pedidos”, abre el detalle y asegúrate de que la dirección es correcta y está actualizada. No sería la primera vez que se envía un pedido a una dirección antigua guardada en la cuenta.
Después, busca cualquier aviso de intento de entrega: papel en el buzón, nota en la puerta, correo electrónico del transportista o notificación dentro del Centro de mensajes de Amazon. Esa nota suele indicar si el paquete se ha dejado en un punto de recogida, en la oficina de mensajería o si la entrega ha sido programada de nuevo.
Explorar los alrededores del punto de entrega
Muchos repartidores dejan el paquete en lugares “seguros” cuando no estás en casa: detrás de una maceta, en el buzón comunitario, con el portero, en un negocio cercano o incluso con un vecino de confianza. Revisa bien las zonas habituales y cualquier lugar que suelas tener indicado como preferencia de entrega en tu cuenta.
Si vives en un edificio con conserje o recepción, pasa a preguntar si han firmado la entrega o si el paquete se ha guardado en algún almacén. A veces el mensajero marca como entregado directamente en el sistema nada más dejar el paquete ahí.
Hablar con familiares, compañeros de piso o vecinos
Pregunta a otras personas que vivan o trabajen contigo si han recibido algún paquete a tu nombre. Es muy habitual que alguien abra la puerta al repartidor y se olvide de avisarte.
De forma opcional y solo si te sientes cómodo, puedes preguntar también a vecinos cercanos por si el repartidor hubiera dejado el paquete allí para no tener que volver. Esto es más frecuente en comunidades pequeñas o cuando los transportistas os conocen de otras entregas.
Esperar un margen de 48 horas y consultar al transportista
Amazon recomienda esperar hasta 48 horas después de que un paquete aparezca como “entregado”, ya que algunos transportistas marcan la entrega en el sistema un poco antes de que el paquete llegue físicamente a tu puerta.
Si pasado ese tiempo el paquete sigue sin aparecer, es buena idea contactar directamente con el transportista. Desde “Tus pedidos” puedes ver qué empresa ha gestionado el envío y, a través de la sección de “Información de contacto del transportista”, encontrarás los datos para llamarles o consultar su web de seguimiento.
Cuando, aun así, el paquete no se localiza, ha llegado la hora de recurrir a Amazon: si el pedido fue enviado por la propia Amazon, deberás ponerte en contacto con atención al cliente en un plazo máximo de 30 días desde la fecha prevista de entrega; si lo gestionó un vendedor externo, primero tendrás que comunicarte con él.
Qué hacer si el paquete no se ha podido entregar
En otros casos, el seguimiento indica que el paquete es “imposible de entregar” o que ha sido devuelto al remitente. Cuando esto ocurre, por norma general el pedido regresa al almacén de Amazon y se tramita un reembolso automático.
Si el producto estaba vendido y gestionado por Amazon, la compañía procesa el reembolso en un plazo de unos 7 días laborables desde que recibe de vuelta el paquete. Puedes comprobar cómo va el proceso entrando en “Mis pedidos” y usando la opción “Comprobar estado de devolución”.
Ten en cuenta que Amazon no reenvía automáticamente esos pedidos. Si te interesa seguir recibiendo el producto, tendrás que hacer un nuevo pedido desde tu historial o desde la ficha del artículo, revisando bien esta vez la dirección y cualquier preferencia de entrega.
Cuando el pedido lo vende y envía un vendedor externo, deberás hablar directamente con él para ver si prefiere reenviar el producto o realizar el reembolso. Si no obtienes respuesta en 48 horas o la solución propuesta no te convence, podrás acudir a la Garantía de la A a la Z de Amazon para que la plataforma intervenga como mediadora.
Las causas típicas de un paquete “no entregable” incluyen dirección incompleta o desactualizada, etiqueta dañada, varios intentos de entrega fallidos, rechazo del destinatario, daños visibles en el paquete, restricciones en centros penitenciarios, problemas de seguridad (por ejemplo, presencia de un perro) o envíos retenidos en la aduana por falta de NIF/CIF o de factura correcta.
Tus derechos como consumidor ante un retraso o falta de entrega
Más allá de lo que diga Amazon en su página de ayuda, como consumidor tienes una serie de derechos reconocidos tanto por la normativa de la Unión Europea como por la legislación española.
En la UE, el cliente tiene derecho a recibir su pedido dentro del plazo acordado con el vendedor. Si no se fijó un plazo específico, el límite general es de 30 días naturales desde la compra. Superado ese tiempo, puedes exigir el cumplimiento o cancelar el pedido sin penalización.
En España, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007) protege las compras online y refuerza tus derechos de información, garantía y servicio posventa. También recoge el derecho de desistimiento en 14 días naturales desde la recepción del producto, aunque en los retrasos muchas veces ni siquiera se ha producido esa entrega.
Si el vendedor no respeta los plazos comprometidos y el retraso es injustificado, puedes optar por solicitar que se respete el contrato (entrega lo antes posible) o por resolverlo (cancelar y recuperar tu dinero). En caso de que ya no te interese el producto por el retraso, puedes cancelar sin que puedan cobrarte ningún tipo de penalización.
Además del reembolso del importe abonado, en ciertos supuestos puedes reclamar compensaciones adicionales por daños y perjuicios, sobre todo si el retraso ha generado un perjuicio económico acreditable. En la práctica diaria con Amazon esto suele traducirse en cupones descuento, meses extra de Prime o devolución de los gastos de envío rápidos.
Garantía de entrega de Amazon y posibles compensaciones
Amazon cuenta con una política específica de “entrega garantizada” para algunos envíos, especialmente en servicios rápidos y en muchas entregas asociadas a Amazon Prime. Cuando en la página de pago se indica una fecha de entrega garantizada, se asume un compromiso adicional por parte de la empresa.
Si la fecha garantizada no se cumple por causas imputables a Amazon (es decir, si no hay problemas con el pago, ni factores externos graves como huelgas generales o desastres naturales), tienes derecho a reclamar el reembolso de los gastos de envío asociados a ese pedido.
En muchas ocasiones, además de devolverte el coste del envío, el servicio de atención al cliente puede ofrecerte compensaciones extra, como saldo promocional, descuentos puntuales o uno o varios meses adicionales de Amazon Prime sin coste como forma de disculpa por la molestia.
Para gestionar estas reclamaciones por entrega garantizada incumplida, deberás acceder a la ayuda de Amazon, seleccionar el pedido afectado y seguir las opciones relacionadas con “Ha llegado demasiado tarde” o “Problemas con la entrega”. Desde ahí podrás abrir un chat, solicitar una llamada o enviar un correo para explicar tu caso.
Cómo reclamar a Amazon paso a paso cuando un pedido no llega a tiempo
Una vez confirmas que el pedido está retrasado o perdido, llega el momento de iniciar la reclamación formal. El proceso es sencillo, pero conviene ir ordenado para que todo vaya más rápido.
1. Verificar el estado y recopilar información
Vuelve a entrar en “Mis pedidos” y revisa exactamente qué aparece: estado del envío, fechas (la inicial y cualquier fecha actualizada), transportista asignado y número de seguimiento. Haz capturas de pantalla si quieres tener pruebas por si más adelante las necesitas.
Ten a mano también el método de pago utilizado, por si hay que hablar de reembolsos, y revisa si has recibido correos o mensajes anteriores sobre incidencias. Cuanta más información concreta facilites al agente de Amazon o al vendedor, más fácil será que te den una solución al momento.
2. Contactar con el vendedor externo (si no gestiona Amazon)
Si el producto no lo vende directamente Amazon, sino un vendedor del Marketplace, el primer canal para reclamar es ese vendedor. En “Mis pedidos” encontrarás el botón “Contactar con el vendedor”, desde el que podrás enviarle un mensaje explicando el problema.
En el mensaje, describe claramente lo que ha pasado: número de pedido, estado del seguimiento, fechas y si el paquete aparece como retrasado, entregado o perdido. La mayoría de vendedores serios ofrecerán reenviar el producto, devolver el dinero o, al menos, contactar con el transportista en tu nombre.
Es fundamental que guardes copia de todas las conversaciones que mantengas con el vendedor a través del sistema de mensajería de Amazon. Esas pruebas serán clave si más adelante necesitas activar la Garantía de la A a la Z porque el vendedor no responde o se niega a solucionar el problema.
3. Hablar con Atención al cliente de Amazon
Si el pedido está vendido y enviado por Amazon, o si el vendedor externo no responde adecuadamente, el siguiente paso es acudir a la propia compañía. Desde el apartado de ayuda o “Atención al cliente” puedes iniciar un chat, solicitar que te llamen o enviar un correo.
Cuando contactes, explica tu situación con detalle: qué has pedido, cuándo debió llegar, qué dice el seguimiento, qué has comprobado ya (buzón, vecinos, transportista) y qué solución necesitas (reembolso, reenvío, compensación por entrega garantizada fallida, etc.).
El servicio de atención al cliente de Amazon suele ser bastante ágil y suele ofrecer respuestas inmediatas en el chat. En casos claros de pérdida o retraso excesivo, lo más habitual es que te ofrezcan elegir entre un nuevo envío sin coste o la devolución íntegra del importe.
Si consideras que la respuesta no es razonable, puedes pedir que escalen tu caso a un supervisor. Mantener un tono firme pero educado suele ayudar a que el agente se esfuerce más por encontrar una solución satisfactoria.
4. Solicitar el reembolso y comprobar el pago
Cuando Amazon aprueba un reembolso, normalmente se envía al mismo método de pago que usaste en la compra: tarjeta bancaria, cuenta bancaria, PayPal (en los países donde esté disponible) o tarjeta regalo de Amazon.
Ten en cuenta que los plazos para ver el dinero reflejado en tu cuenta pueden variar según el banco, pero suelen ir de unos pocos días laborables hasta aproximadamente una semana. Si pagaste con tarjeta regalo o saldo promocional, el reembolso se abonará en tu saldo de Amazon prácticamente al momento.
Es recomendable que revises si el reembolso incluye también los gastos de envío, especialmente si el retraso ha supuesto el incumplimiento de una fecha garantizada. En caso de que falte algo, no dudes en volver a contactar con atención al cliente para pedir una aclaración.
Qué hacer cuando el vendedor o Amazon no dan solución
Aunque no es lo más frecuente, a veces la reclamación se complica: el vendedor externo no responde, se niega a devolver el dinero, o la respuesta de Amazon no se ajusta a lo que marcan sus propias políticas o la legislación de consumo.
En el caso de los vendedores externos, si después de 48 horas no tienes una respuesta clara o si la solución es inaceptable, puedes iniciar un reclamo bajo la Garantía de la A a la Z. Esta herramienta permite a Amazon evaluar el caso y decidir si procede devolverte el dinero directamente.
Si el conflicto es con Amazon como vendedor y no quedas satisfecho con la resolución, puedes plantear una queja formal a través de sus canales de resolución de conflictos o acudir a organismos de protección al consumidor de tu país, como las oficinas municipales de información al consumidor o las Juntas Arbitrales de Consumo.
Cuando el problema tiene un impacto económico relevante y no hay acuerdo, siempre queda abierta la vía judicial, aunque en la mayoría de compras habituales de Amazon no suele ser necesario llegar tan lejos, porque la empresa suele preferir resolver a favor del cliente antes de entrar en mayores complicaciones.
Marco legal en España: garantías, desistimiento y servicios posventa
En España, además de la normativa europea, te protege la Ley General de Consumidores y Usuarios, que obliga a los vendedores a ofrecer información clara, productos conformes a lo anunciado, garantía legal y un servicio posventa adecuado.
Todos los productos nuevos vendidos en España cuentan con una garantía legal de al menos dos años desde la entrega. Si el producto llega tarde, defectuoso o no coincide con lo comprado, puedes exigir reparación, sustitución, rebaja del precio o resolución del contrato, según el caso concreto.
El derecho de desistimiento en compras online te permite devolver un producto sin dar explicaciones en un plazo de 14 días naturales desde que lo recibes. Aunque esto no se aplica directamente a los retrasos, sí es útil cuando el pedido llega tarde y ya no te interesa conservarlo.
Si el vendedor no cumple con la entrega y tú decides cancelar el contrato por ese motivo, deberá devolverte todo el dinero abonado, incluidos los gastos de envío iniciales. Además, si el incumplimiento te ha causado perjuicios económicos adicionales que puedas demostrar, podrías reclamar una compensación extra.
Paquete no recibido, pero marcado como entregado: vías de reclamación
Cuando el sistema insiste en que tu paquete está entregado y tú no lo tienes, después de seguir los pasos de comprobación (buzón, vecinos, transportista, etc.) puedes ya considerar que el paquete se ha perdido o ha habido un error en la entrega.
En pedidos gestionados por Amazon, abre un caso en atención al cliente detallando todo lo que has hecho para localizar el paquete. Lo habitual es que, si no hay pruebas de que se haya entregado en la dirección correcta, te ofrezcan un reembolso o un nuevo envío.
Si quien envía es un vendedor externo, debes exigirle primero una solución. Si se niega o guarda silencio, la Garantía de la A a la Z te permite elevar el conflicto para que sea Amazon quien evalúe la situación y, en muchos casos, te devuelva el dinero directamente.
En supuestos muy conflictivos, si el vendedor alega que el transportista dice haber entregado correctamente, podrías necesitar pruebas adicionales (por ejemplo, cámaras de seguridad, testigos, etc.), pero en la práctica, con Amazon, rara vez se llega a ese punto extremo cuando se trata de importes moderados.
Cómo prevenir problemas en futuras compras de Amazon
Además de saber cómo reclamar, merece la pena reducir las probabilidades de sufrir retrasos o paquetes perdidos en el futuro. Hay varios ajustes sencillos que puedes hacer en tu cuenta y en tu forma de comprar.
Revisa y actualiza tus direcciones de envío antes de cada compra. Entra en “Mis direcciones” y comprueba que la calle, el número, la planta, la puerta, el código postal y el teléfono de contacto están bien. Aprovecha también para añadir instrucciones claras al repartidor si tu vivienda es difícil de localizar.
Valora utilizar puntos de recogida o taquillas de Amazon cuando sepas que es posible que no estés en casa en el horario habitual de reparto. Estos puntos suelen reducir mucho los problemas de paquetes no entregados o marcados como entregados por error.
Activa las notificaciones por SMS o por app para recibir avisos en tiempo real de los cambios en el estado del envío. De esta forma, si hay un intento de entrega fallido o el paquete se deriva a una oficina o locker, lo sabrás al momento.
Cuando compras a vendedores externos poco conocidos, revisa las valoraciones y las condiciones de envío y devolución. Un vendedor con buenas reseñas y políticas claras suele dar menos problemas a la hora de responder ante un retraso o un paquete perdido.
Con todo lo que has visto, ya tienes un mapa bastante completo de qué hacer si un pedido de Amazon no llega a tiempo: cómo interpretar el seguimiento, cuándo esperar y cuándo reclamar, qué derechos te amparan según la ley y qué soluciones puedes exigir tanto a Amazon como a los vendedores externos. Armado con esta información, es mucho más fácil mantener la calma, actuar rápido y conseguir que, al final, tu bolsillo y tus derechos como consumidor queden bien protegidos.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.