- Word incluye potentes funciones ocultas para recuperar, proteger y organizar documentos largos con seguridad.
- Atajos de teclado, Spike y estilos avanzados permiten dar formato y mover texto y listas mucho más rápido.
- Las herramientas de imagen, tablas y PDF integradas evitan usar programas externos en la mayoría de tareas.
- Autocorrección, texto de relleno y opciones de lectura y traducción convierten a Word en un entorno de trabajo muy completo.

Microsoft Word sigue siendo el procesador de textos estrella en oficinas, universidades y hogares. Lo usamos a diario para escribir informes, trabajos, cartas o presupuestos, pero la mayoría se queda solo en lo básico: teclear, dar formato sencillo y poco más. Sin embargo, Word esconde una colección enorme de funciones, atajos y pequeños trucos que pueden ahorrarte tiempo, evitar sustos y hacer que trabajes con mucha más comodidad.
En esta guía vas a encontrar los mejores trucos y funciones ocultas de Word, explicados paso a paso y con un lenguaje cercano. Vamos a mezclar atajos de teclado, opciones poco visibles en los menús y herramientas “secretas” que muchos usuarios ni saben que existen. La idea es que puedas exprimir Word en tu día a día, tanto si solo redactas textos sencillos como si manejas documentos largos y complejos.
1. Recuperar y proteger tus documentos: que nada se pierda
Una de las mayores pesadillas es que Word se cierre de golpe y pierdas lo que no habías guardado. Por suerte, el programa incorpora varias capas de seguridad para minimizar daños y, si quieres, para dejar tus archivos a salvo de miradas ajenas.
Recuperar documentos cerrados sin guardar
Si Word se cierra inesperadamente (corte de luz, cuelgue de Windows, etc.), tienes opciones para rescatar el archivo sin guardar. En las versiones modernas, como Word 2016 y posteriores, al abrir la aplicación verás en el lateral una lista de documentos recuperados o no guardados, desde donde puedes intentar restaurarlos con un clic.
En versiones anteriores el acceso está más escondido. Debes ir a Archivo > Reciente y fijarte en la zona inferior de la ventana, donde aparece el enlace “Recuperar documentos sin guardar”. Al pulsarlo, Word abre directamente la carpeta interna donde guarda borradores automáticos (normalmente en C:\Users\Usuario\AppData\Local\Microsoft\Office\UnsavedFiles) y podrás intentar abrir esas copias temporales.
Activar el autoguardado y la Autorrecuperación
Para no depender solo de la suerte, es básico activar el guardado automático cada X minutos. Entra en Archivo > Opciones > Guardar y marca “Guardar información de Autorrecuperación”. Ahí mismo puedes indicar cada cuántos minutos quieres que Word genere esa copia (por ejemplo, cada 5 minutos). Así, aunque no pulses en Guardar constantemente, tendrás un respaldo reciente de tu trabajo.
Además, en ese mismo menú puedes activar la opción “Crear siempre copia de seguridad” dentro del apartado Avanzadas > Guardar. De esta forma, cada vez que grabes un documento, Word generará una copia .wbk de seguridad para que tengas una versión anterior por si algo sale mal al editar.
Proteger documentos con contraseña
Si compartes equipo o vas a enviar un archivo con datos sensibles, te interesa bloquear el documento con una clave. Es muy sencillo: cuando vayas a guardarlo, elige Archivo > Guardar como, selecciona la carpeta y, en la ventana de guardado, abre el desplegable Herramientas (abajo a la derecha) y entra en Opciones generales.
Ahí podrás definir una contraseña de apertura (impide que nadie pueda leer el contenido) y otra de escritura (permite abrir, pero no modificar sin clave). A partir de ese momento, nadie accederá al archivo sin introducir la contraseña, y si se les olvida, no hay forma oficial de recuperarla, así que guárdala bien.
Proteger solo partes del documento
En ocasiones no quieres blindar el archivo entero, sino bloquear un fragmento para que no se pueda editar aunque el resto del texto sí se pueda modificar. Para ello debes acotar esa zona con saltos de sección continua justo antes y después del trozo que quieres proteger.
Activa las marcas de párrafo desde Inicio > Párrafo > Mostrar todo para ver claramente esos saltos. Después entra en Revisar > Proteger documento > Restringir formato y edición. Marca “Permitir solo este tipo de edición en el documento” y escoge “Rellenando formularios” o el modo que mejor te encaje. Haz clic en Seleccionar secciones, deja marcadas solo las secciones que quieras restringir y finalmente aplica la protección con contraseña. De esta manera, solo esa parte quedará congelada aunque el resto siga siendo editable.
Desactivar macros para mayor seguridad
Las macros pueden automatizar tareas repetitivas, pero también son una vía muy común de entrada de malware a través de documentos. Si no las usas, lo más sensato es deshabilitarlas. Ve a Archivo > Opciones > Centro de confianza > Configuración del Centro de confianza > Configuración de macros y marca la opción de deshabilitar todas las macros (con o sin notificación, según prefieras). Así reducirás bastante el riesgo al abrir archivos sospechosos.
2. Dominio total del texto: formato, selección y atajos clave
Una parte enorme del tiempo en Word se va en dar formato, corregir y recolocar texto. Con unos cuantos trucos puedes convertir estas tareas en algo casi instantáneo.
Cambiar mayúsculas, minúsculas y capitalización al vuelo
Si alguna vez has escrito todo un párrafo en mayúsculas sin querer, no hace falta que lo reescribas. Selecciona el texto y, en la pestaña Inicio, en el grupo Fuente, pulsa el icono de Aa. Desde ahí puedes convertir a mayúsculas, minúsculas, poner solo la primera letra de cada oración en mayúscula o alternar mayúsculas y minúsculas. Es una forma rapidísima de arreglar errores de capitalización en segundos.
Eliminar todo el formato de golpe
Si copias párrafos desde páginas web o distintos documentos, es habitual acabar con un batiburrillo de fuentes, tamaños y colores. En lugar de ir corrigiendo trozo a trozo, selecciona el texto problemático y usa la opción Inicio > Fuente > Borrar todo el formato. De un plumazo, desaparecen negritas, cursivas, estilos raros, colores y tamaños personalizados, dejando el texto “limpio” para aplicar el estilo que quieras.
Aplicar el mismo formato a varias partes a la vez
Cuando quieres unificar el estilo de palabras o frases dispersas por el documento, no hace falta repetir el proceso una por una. Selecciona primero un trozo, mantén pulsada la tecla Ctrl y, sin soltarla, ve marcando el resto de palabras o párrafos a los que quieras aplicar el mismo formato. Cuando los tengas todos seleccionados, cambia fuente, tamaño, color o estilo, y se aplicará a todos los fragmentos de golpe.
Seleccionar texto en vertical (columnas improvisadas)
Word selecciona el texto en horizontal por defecto, pero también permite marcar en bloque “zonas rectangulares” verticales, muy útil cuando tienes texto tipo columnas, listados o datos alineados. Coloca el cursor en el punto de inicio, mantén pulsada la tecla Alt y arrastra con el ratón. Verás que la selección respeta una forma rectangular, sin seguir líneas completas. Después puedes cambiar formato solo de esa franja o copiarla donde quieras.
Borrar y “desborrar” más rápido
Si estás corrigiendo y quieres ir un poco más deprisa, te interesa usar determinados atajos. Con Ctrl + Supr borras palabras completas hacia la derecha en vez de caracteres sueltos, lo que agiliza bastante la edición. Y si te arrepientes de haber borrado justo algo, puedes pulsar Alt + Supr para recuperar lo que acabas de eliminar sin tener que recurrir al clásico Ctrl + Z que deshace acciones más globales.
Repetir la última acción con una tecla
Cuando tienes que aplicar el mismo cambio muchas veces (por ejemplo, aumentar el tamaño de letra, poner un color concreto o aplicar un estilo), Word te permite repetir la última acción con solo pulsar la tecla F4. Coloca el cursor en el siguiente sitio donde quieras ese cambio y pulsa F4; el programa reaplicará exactamente la misma operación. Esto funciona con un montón de acciones de formato y edición, y es uno de esos trucos que, cuando lo usas, ya no puedes vivir sin él.
Usar y personalizar estilos para todo el documento
Los estilos (Título 1, Título 2, Normal, etc.) son la base para mantener un documento ordenado y coherente. Además, permiten crear tablas de contenido automáticas y mover secciones enteras fácilmente. Si quieres cambiar cómo luce un estilo, aplica el formato deseado sobre un texto con ese estilo, ve al grupo Estilos en la pestaña Inicio, haz clic derecho sobre el estilo (por ejemplo, Título 1) y selecciona “Actualizar para que coincida con la selección”. A partir de ahí, todo el texto con ese estilo adoptará el nuevo formato.
Modificar la plantilla “Normal” y los valores por defecto
Si te cansa que cada nuevo documento abra con Calibri, tamaño concreto y doble espacio, puedes cambiar esos valores por tus favoritos. Abre un documento en blanco, ve a Inicio > Estilos, haz clic derecho en Normal y elige Modificar. Desde ahí decides fuente, tamaño, interlineado y demás. Marca la opción para que se aplique a los documentos nuevos basados en esta plantilla y, desde ese momento, cada Word en blanco arrancará con tu configuración ideal.
3. Atajos de teclado, Spike y portapapeles avanzado
Word ofrece un buen puñado de atajos de teclado potentes y personalizables que disparan tu productividad si te acostumbras a usarlos. Además, esconde un “portapapeles secreto” muy poco conocido.
Spike: el portapapeles oculto para cortar varios elementos
Además del portapapeles normal que solo guarda el último elemento copiado, Word incluye una función llamada Spike que permite ir cortando varios fragmentos y pegarlos todos a la vez más adelante. Cada vez que quieras enviar un trozo de texto o una imagen a este “depósito”, usa Ctrl + F3. Todos esos cortes se almacenan en memoria.
Cuando quieras insertarlos donde corresponda, sitúa el cursor y pulsa Ctrl + Mayús + F3. Word pegará todos los fragmentos en el orden en que los cortaste y, además, vaciará Spike para empezar de nuevo si quieres. Es ideal cuando estás reorganizando información repartida por un documento largo.
Cortar, copiar y pegar varias cosas del tirón
Relacionado con lo anterior, ten en cuenta que el portapapeles de Office también puede guardar múltiples elementos copiados (no solo el último), accesibles desde el panel de Portapapeles. De esta forma puedes ir copiando diferentes trozos para luego, desde ese panel, decidir cuáles pegas y en qué orden, sin miedo a sobrescribir tu copia anterior.
Personalizar todos los atajos de teclado
Si ciertos comandos no tienen atajo o el que traen no te convence, puedes asignar tus propias combinaciones de teclas. Ve a Archivo > Opciones > Personalizar cinta de opciones y pulsa el botón “Personalizar métodos abreviados de teclado”. Se abrirá una ventana con todas las categorías de comandos a la izquierda y, a la derecha, cada acción disponible.
Selecciona la función que te interese, mira qué atajos tiene (si ya tiene alguno) y añade tu combinación favorita en “Nueva tecla de método abreviado”. Cuando aceptes, estará listo para usar. Si quieres tener un listado impreso de todos los atajos, puedes ir a Archivo > Imprimir, desplegar las opciones en Configuración y elegir “Asignación de teclas”; así obtendrás un documento con todos los métodos abreviados definidos.
4. Edición avanzada de imágenes, capturas y fondos
Word no es Photoshop, pero cuenta con un repertorio bastante completo para manipular imágenes sin salir del documento: recortar, quitar fondos, descargar todas las fotos o añadir marcas de agua y fondos personalizados.
Recortar imágenes directamente en Word
Si insertas una foto y te das cuenta de que hay demasiado contenido o el detalle que te interesa no se ve bien, puedes recortar la imagen sin usar otros programas. Selecciona la imagen, ve a Herramientas de imagen > Formato > Tamaño y pulsa en Recortar. Aparecerá un marco negro alrededor; ajusta sus bordes para delimitar el área que quieres conservar y, al confirmar, la imagen se recortará dentro del propio documento.
Quitar el fondo de una foto
Para integrar mejor una imagen en el diseño del documento, puedes eliminar el fondo y dejar solo la figura principal. Inserta la foto, selecciónala y entra en Formato de la imagen > Quitar fondo. Word marcará en rosa la zona que va a borrar y dejará sin colorear el área que mantendrá.
Si no acierta del todo (algo bastante habitual), utiliza las herramientas “Marcar las áreas para mantener” y “Marcar las áreas para quitar” que verás en la cinta. Haz clic sobre las partes correctas hasta que estés satisfecho y pulsa Aceptar. El resultado será una imagen con fondo transparente, perfecta para colocar encima de colores o formas.
Insertar capturas y recortes de pantalla
Cuando necesitas documentar un proceso o mostrar algo tal cual aparece en tu ordenador, Word te permite insertar capturas de pantalla sin pasar por herramientas externas. Ve a Insertar > Ilustraciones > Captura. Ahí podrás elegir entre:
- Insertar una ventana completa de las que tengas abiertas.
- Usar la opción “Recorte de pantalla”, que oscurece todo el escritorio para que arrastres con el ratón el área exacta que quieres capturar, añadiéndola al documento automáticamente.
Descargar todas las imágenes de un documento de una vez
Si te han pasado un archivo lleno de fotos y necesitas guardarlas todas como archivos sueltos, no hace falta ir página por página. Abre el documento y elige Archivo > Guardar como. En el tipo de archivo elige “Página web filtrada (*.htm, *.html)” y guarda.
Word creará una página HTML y una carpeta asociada con el mismo nombre donde, entre otros elementos, encontrarás todas las imágenes exportadas como archivos individuales. Es la forma más rápida de extraer el contenido gráfico de un documento largo.
Usar imágenes de fondo y marcas de agua
Si quieres darle un toque más personal a tus archivos, puedes añadir una imagen como fondo o colocar marcas de agua para remarcar que es un borrador o un documento confidencial. Entra en la pestaña Diseño > Fondo de página > Marca de agua y pulsa en “Marcas de agua personalizadas”.
Desde ahí puedes usar las marcas predeterminadas (Borrador, Confidencial, etc.) o cargar tu propia imagen para que se muestre de forma tenue detrás del texto. Con los mismos controles puedes ajustar la transparencia, tamaño y posición para que no moleste a la lectura.
5. Tablas, listas y estructura: domar documentos largos
En cuanto empiezas a trabajar con informes extensos, listas complejas o tablas, cualquier ayuda para reordenar contenido o mantener una estructura clara es oro puro.
Pasar texto a tablas automáticamente
Si tienes datos escritos en formato “plano” (por ejemplo, columnas separadas por comas, tabulaciones o puntos y coma), puedes convertirlos en una tabla en segundos. Selecciona el bloque de texto, ve a Insertar > Tabla > Convertir texto en tabla y deja que Word detecte el número de columnas y el separador.
En el cuadro de diálogo puedes ajustar las filas, el número de columnas, el tipo de separación y el ancho de columna. Al aceptar, tu texto se transformará en una tabla totalmente editable, lista para aplicar formato o utilizar funciones de cálculo.
Fórmulas tipo Excel dentro de las tablas
Dentro de las tablas de Word también puedes sumar, promediar o multiplicar celdas con fórmulas parecidas a las de Excel. Sitúa el cursor en la celda donde quieras el resultado, ve a Herramientas de tabla > Diseño > Fórmula y usa funciones como =SUM(ARRIBA) para sumar los valores de las celdas superiores, o =PRODUCT(IZQUIERDA) para multiplicar las celdas a la izquierda.
Es muy útil para pequeños cálculos dentro de presupuestos, facturas o cuadros de datos, sin necesidad de pasar por Excel si no te compensa.
Mover elementos de una lista con un atajo
Si tienes una lista numerada o con viñetas y te das cuenta de que el orden no es el correcto, no es necesario cortar y pegar cada ítem. Coloca el cursor en la línea que quieras mover y pulsa Alt + Mayús junto con las flechas de arriba o abajo. Verás cómo el elemento sube o baja en la lista conservando la numeración o viñetas automáticamente.
Mover párrafos enteros sin romper la estructura
Si trabajas con estilos (Título 1, Título 2, etc.), puedes aprovechar el modo Esquema para reordenar secciones completas. Ve a Vista > Esquema y Word mostrará el documento como un esquema jerárquico, con cada título y párrafo marcado con un símbolo.
Solo tienes que hacer clic en el icono de cada bloque y arrastrarlo arriba o abajo para cambiar su posición. Word desplaza todo el contenido asociado a ese encabezado sin descolocar la numeración ni la estructura general del documento.
Escribir en cualquier parte de la página sin cuadros de texto
Si necesitas un diseño más “libre”, puedes escribir directamente en cualquier punto de la hoja como si fuese un folio físico. Haz doble clic con el ratón en la zona donde quieras empezar a escribir y Word insertará automáticamente los espacios y tabulaciones necesarios para colocar el cursor ahí. Es muy práctico para esquemas rápidos, anotaciones sueltas o diseños informales sin tener que crear cuadros de texto manualmente.
6. Vista, navegación y trabajo con muchas páginas
Cuanto más grande es el documento, más importante es moverse con agilidad, ver varias zonas a la vez y controlar los cambios de otros.
Abrir dos zonas del mismo documento a la vez
Si estás trabajando con un informe de muchas páginas, puede venirte de lujo ver al mismo tiempo dos partes del mismo archivo. Con una combinación como Ctrl + Alt + V (en algunas versiones, también puedes usar Vista > Dividir), Word crea una división horizontal del documento.
Podrás desplazar la parte superior y la inferior de forma independiente, ajustando la línea divisoria con el ratón. Así puedes, por ejemplo, revisar un apartado mientras consultas una tabla o un anexo sin estar subiendo y bajando constantemente.
Continuar exactamente por donde lo dejaste
Word recuerda en qué punto concreto dejaste de editar. Para volver a esa posición, puedes usar el icono de marcador que aparece en la barra de desplazamiento en algunas versiones, o bien recurrir al atajo Mayús + F5. Cada vez que lo pulses, el cursor saltará entre las últimas posiciones de edición recientes, lo que te ayuda a retomar el trabajo justo donde estabas.
Modo lectura y vistas de color
Cuando solo quieres leer sin distracciones, cambia a Vista > Modo lectura. El documento se presenta a pantalla completa, sin barras de herramientas, y en versiones modernas puedes ajustar el color de página a Sepia o Inverso (texto blanco sobre fondo negro) para descansar la vista en sesiones largas. Para volver a editar, basta con salir del modo lectura o usar la opción “Editar documento”.
Saltar la pantalla de inicio de Word
Si cada vez que abres Word te molesta la pantalla de bienvenida con plantillas y documentos recientes, puedes arrancar directamente en un documento en blanco. Ve a Archivo > Opciones > General y, en la sección de inicio, desmarca “Mostrar la pantalla de inicio cuando se inicie esta aplicación”. A partir de ese momento, Word abrirá directamente un nuevo documento vacío.
Control de cambios y autores en colaboración
Cuando compartes un documento con otras personas, es fundamental poder ver qué ha cambiado cada uno. Activa la función desde Revisar > Control de cambios. A partir de ese momento, Word marcará inserciones, eliminaciones y modificaciones, incluyendo el nombre del autor y la hora en la que se ha hecho el cambio.
Después podrás aceptar o rechazar cada modificación con las herramientas de la misma pestaña Revisar, disponiendo de un historial claro de lo que ha ocurrido en el fichero.
7. Multilingüe, PDFs y trucos “de despacho”
Word brilla especialmente en entornos profesionales gracias a algunas funciones menos evidentes que facilitan el día a día: traducciones rápidas, generación y edición de PDF o impresión masiva de archivos.
Traducir texto o documentos completos desde Word
Si recibes un documento en otro idioma o necesitas traducir un bloque de texto sin irte a un navegador, puedes usar el traductor integrado de Microsoft (basado en Bing). Selecciona el texto que quieras y entra en Revisar > Idioma > Traducir. Tendrás opciones para traducir solo la selección o el documento completo, eligiendo los idiomas de origen y destino.
También puedes acceder a esta función con el menú contextual: clic derecho sobre el texto marcado y elegir la opción Traducir, lo que hace muy ágil consultar palabras o frases sueltas.
Abrir y editar PDFs con Word
El formato PDF es el estándar para compartir documentos bloqueados, pero Word puede abrir muchos PDFs como si fueran documentos editables. Ve a Archivo > Abrir, selecciona el PDF y Word te avisará de que lo va a convertir. Tras unos segundos, tendrás el contenido en un documento de Word sobre el que podrás trabajar.
Una vez acabes, puedes guardar de nuevo en PDF desde Archivo > Guardar como eligiendo ese formato. No es perfecto con todos los archivos (sobre todo los muy maquetados), pero en la mayoría de los casos te saca de un apuro sin instalar software adicional.
Imprimir varios documentos sin abrirlos uno a uno
Si tienes un grupo de archivos .docx que necesitas pasar a papel, puedes enviarlos a la impresora de una tacada sin abrir cada uno. Con Word abierto, ve a Archivo > Abrir, navega hasta la carpeta donde estén los documentos, mantén pulsada la tecla Ctrl mientras seleccionas los que quieras imprimir, y después haz clic derecho y elige Imprimir. Word mandará todos esos archivos a la impresora usando la configuración predeterminada.
Convertir varios documentos a PDF en lote
Si sueles generar muchos informes o contratos en Word y luego tienes que enviarlos siempre en PDF, es muy cómodo crear un pequeño flujo de trabajo para convertir varios de golpe. Aunque hay métodos más avanzados usando macros o herramientas externas, una opción sencilla consiste en abrir todos los documentos y, con las opciones de la barra de acceso rápido o atajos como F12 (Guardar como), ir guardando cada uno en PDF de forma encadenada. Si automatizas atajos de teclado y personalizas la barra, el proceso se vuelve bastante fluido.
Buscar sinónimos y usar la búsqueda inteligente
Cuando no quieres repetir mil veces la misma palabra en un texto largo, selecciona el término problemático, haz clic derecho y entra en Sinónimos. Word te mostrará varias alternativas directamente, y desde ahí puedes sustituirla al vuelo.
Si lo que necesitas es información adicional sobre un concepto mientras escribes, selecciona la palabra o frase, haz clic derecho y elige Búsqueda inteligente. Se abrirá un panel a la derecha con resultados de Bing, definiciones y contenido relacionado, ideal para documentarte sin abandonar Word.
8. Autocorrecciones, texto de relleno y trucos de escritura
Word incluye un sistema muy potente de autocorrección y pequeños atajos para acelerar la escritura, generar texto ficticio o incluso esconder mensajes.
Personalizar el Autocorrector para atajos de frases
Además de corregir errores típicos, puedes utilizar el Autocorrector para expandir abreviaturas en frases completas. Ve a Archivo > Opciones > Revisión > Opciones de Autocorrección. En la pestaña Autocorrección verás una lista de reemplazos predefinidos.
Añade nuevas entradas indicando en “Reemplazar” una abreviatura corta (por ejemplo, “sal2”) y en “Con” el texto completo que quieras insertar (por ejemplo, una despedida estándar de correo). A partir de entonces, cada vez que escribas esa abreviatura y pulses espacio, Word la cambiará por la frase larga automáticamente.
Generar texto de prueba al instante
Si estás diseñando una plantilla y necesitas rellenar con texto ficticio para probar estilos, no hace falta ir a buscar Lorem Ipsum por Internet. Escribe en una línea:
=lorem() y pulsa Intro. Word insertará varios párrafos de texto latino de ejemplo.
Si prefieres texto de ejemplo en tu idioma, puedes usar la función =rand(). Por ejemplo:
- =lorem(2) genera dos párrafos de Lorem Ipsum.
- =rand(3,4) crea tres párrafos, cada uno con cuatro frases aproximadas de texto explicativo.
Crear separadores de párrafo con tres símbolos
Para insertar líneas divisorias rápidas entre secciones, basta con escribir tres símbolos seguidos en una línea y pulsar Intro. Por ejemplo:
- — se convierte en una línea horizontal continua.
- *** genera otra variante de separador.
- === o ### también producen líneas decorativas.
Es un truco sencillo, pero muy práctico para estructurar visualmente documentos largos sin pelearte con herramientas más complejas.
Escribir “mensajes secretos” sustituyendo caracteres
Word permite jugar un poco con el texto usando la búsqueda y reemplazo. Puedes redactar un mensaje normal y luego usar Inicio > Buscar > Reemplazar para sustituir ciertas letras por otras o por símbolos hasta que el texto sea ilegible. Después, para que el destinatario lo entienda, tendrá que hacer el reemplazo inverso con los mismos criterios. No es un método de seguridad serio, pero sí una forma curiosa de “encriptar” textos por diversión.
Ocultar texto para que no se imprima
Si quieres que una parte del contenido no aparezca en la impresión pero siga visible en pantalla, selecciona ese texto, haz clic derecho y entra en Fuente. En la ventana que se abre, dentro de la sección Efectos, marca la opción “Oculto” y pulsa Aceptar.
Dependiendo de la configuración, podrás seguir viendo el texto en Word (a veces con subrayado punteado), pero no se enviará a la impresora. Muy útil para notas internas, indicaciones o comentarios que no quieres que salgan en la copia en papel.
Con todos estos trucos, atajos y funciones menos conocidas, Word pasa de ser un simple “escribe y guarda” a convertirse en una herramienta muy potente para escribir, maquetar, colaborar y proteger documentos. Aprovechar el autoguardado y la recuperación te evita sustos, el control de cambios y las protecciones con contraseña te dan tranquilidad, y los atajos de formato, imágenes y tablas te ahorran muchísimo tiempo cuando el trabajo aprieta; en conjunto, conocer y aplicar estas funciones marca la diferencia entre pelearte con el procesador de texto o dejar que Word trabaje a tu favor.
Redactor apasionado del mundo de los bytes y la tecnología en general. Me encanta compartir mis conocimientos a través de la escritura, y eso es lo que haré en este blog, mostrarte todo lo más interesante sobre gadgets, software, hardware, tendencias tecnológicas, y más. Mi objetivo es ayudarte a navegar por el mundo digital de forma sencilla y entretenida.